Lights Off || Hanma Shuji || One Shot

Sinopsis

❞𝑨𝒍 𝒑𝒂𝒓𝒆𝒄𝒆𝒓 𝒕𝒖 𝒃𝒐𝒄𝒂 𝒔𝒂𝒃𝒆 𝒉𝒂𝒄𝒆𝒓 𝒎𝒆𝒋𝒐𝒓𝒆𝒔 𝒔𝒐𝒏𝒊𝒅𝒐𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒕𝒖𝒔 𝒒𝒖𝒆𝒋𝒂𝒔❞ Tras fracasar la misión que se les encomendó, Hanma todavía no conforme con ello, quiere tener un poco más de diversión para terminar la noche. •Historia de una parte (ONE-SHOT) de Hanma Shūji y Lan Xiao Chén (OC). •Fanfic propio de OCXCANNON •Las adaptaciones y traducciones están permitidas pero primero se debe hablar conmigo antes de hacerlas. •Contenido maduro/explícito. •Créditos de portada y banner a @httpsmiya_

Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Ligths Off

La noche se había cernido sobre los tugurios de Kabukichō y las nubes habían ocultado todo brillo en el cielo nocturno dejando caer el agua frívola entre los puestos de las calles, pero a pesar de ello, estas seguían llenas. Hoy era la noche del festival y la gente parecía querer celebrarlo a lo largo de la avenida. Atuendos estrafalarios, comida humeante, sustancias indecorosas impregnadas en el ambiente y miradas que desearías nunca haberlas notado estaban presentes. Todo un espectáculo lleno de ambivalencia con sensaciones contradictorias.


En el caso de Xiao, se encontraba corriendo entre la muchedumbre junto a un hombre de alta estatura a su lado, todo para huir y perder la pista de aquellos que se postraban como sus enemigos en ese momento.


Como miembros de la Tokyo Manji corrupta, se les había encomendado una misión de campo para especialmente aquel extraño dúo, pero lamentablemente esta había fracasado. Constaba de infiltrarse el día del festival cuando hubiera menos supervisión y obtener un par de archivos cruciales que les supondría la información de las próximas reuniones.


En primera instancia lo consiguieron y se podría decir que fue hasta sencillo, pero cuando llegó la hora de ponerse a teclear y compartirlo en un pendrive todo se echó a perder. La tercera guardia se aproximó al lugar y mientras que Lan decidía evadir cualquier situación violenta buscando algún escondite, Hanma no coincidió en su decisión y en vez de ocultarse, decidió confrontar al sujeto el cual antes de ser neutralizado dió la voz de alarma al resto que merodeaban por las demás instalaciones. En consecuencia tuvieron que salir por patas antes de llevarse algún tiro de regalo y poder contar la nefasta anécdota a sus futuros nietos.


Intentaron huir con el coche que habían traído y escondido calles más alejadas pero sus ruedas fueron perforadas en el tiroteo y esa idea fue descartada y sustituida por la de realizar una persecución entre la muchedumbre y perderles, pues Hanma conocía el barrio por ser originario de allí. Aún así el ser un poste de dos metros de altura no ayudaba en la situación que se encontraban. Así que en una de esas, Hanma tomó la iniciativa y cuando parecía que se encontraban más alejados la empujó a un callejón entre dos puestos, oscuro y mugriento. Era estrecho y entre las hendiduras y las imperfecciones del terreno se pudo distinguir un par de contenedores rodeados de un charco maloliente. Agarró la muñeca de aquella mujer y le hizo agacharte junto a él detrás de estos y sin importarle ensuciar los trajes que vestían. Estando pegados el uno del otro. Su complexión, era más grande encontrándose encima de aquella mujer y apoyando su peso con una de sus manos tatuadas, a un lateral de su cabeza, en la fachada de ladrillos repletos de telarañas pegajosas por la lluvia. E inmóvil observaba desde su posición la entrada del callejón, vigilándolo. Pero al percibir después de unos largos segundos que nadie se les acercaría fue Lan quien decidió hablar.


────¿Acaso pensabas en lo que hacías? ──── Susurro aquella extranjera reclamándole con el entrecejo torcido.


────¿Y qué esperabas que hiciera? Te recuerdo que yo no soy un minion que pueda caber en cualquier lado. ──── Argumentó en su defensa.


────Oh claro. ──── Hablo ella sarcásticamente. ────¿Pero ahora si eres lo suficientemente pequeño como para esconderte conmigo detrás de un contenedor, en un callejón minúsculo ¿verdad?.


El agua y el sudor recorrían sus cuerpos mezclándose entre sí y calando todas sus ropas que como consecuencia se pegó a sus siluetas ciñendo la figura. Los susurros cada vez se hacían más fuertes al mismo tiempo que caldeaban el ambiente, Hanma quitó la vista de la salida para ponerla en la mujer cabreada, acercándose a su vez ligeramente a su rostro y haciendo que sus alientos cansados del ejercicio se juntaran al hacerlo, para poder ponerle atención.


────No queda de otra, pues resulta que alguien no sabe siquiera correr y tengo que salvarle yo el culo.


Se burló encogiéndose de hombros mientras se atribuía el falso logro, sin embargo Xiao le pincho con tu dedo en el abdomen volviéndolo a recriminar en un volumen mayor, pareciera que no se lo tomaba en serio y eso les causaría problemas después.


──── ¿Salvarme tú el culo? Ya te gustaría, lo único que sabes hacer con un trasero es limpiártelo a ti mismo o lamérselo a Kisaki.


Él rió ante el comentario. "¿Lamerle yo el culo a Kisaki?" repitió en sus adentros con gracia. "Eso es nuevo". Negó con la cabeza y suspiró con pesadez, seguidamente llevó su mano a su bolsillo trasero del pantalón sorteando la pistola que llevaba colgada en su cinturón y tomó el paquete de cigarrillos junto a un mechero rojo. Le ofreció uno de la cajetilla, a lo que ella negó pues aún no había recuperado el aliento de la carrera.


Él, al contrario que Lan, tomó uno y se lo llevó a la boca para sujetarlo con ella, mientras que con su mano derecha lo cubría de la lluvia, y con la otra, prendía el mechero para encenderlo.


──── ¿Sabes? si tantas ganas tienes de saber lo que yo hago con "ellos" solo tenías que decirlo. ──── Insinuó acortando las distancias y quedándose a escasos centímetros de sus labios, después soltó el humo simulando una cortina entre los dos cambiando así radicalmente el ambiente.


La situación era surrealista, y Xiao no había parecido darse cuenta de la cercanía que tenían hasta que se insinuó tan descaradamente en esa frase que le había surgido de manera tan natural. Una media luna se esbozó en su rostro aminorando la tensión y dándote la seguridad para seguirle el juego con la adrenalina que aún concentraba tu cuerpo.


────¿Eso significa que hay chance para comprobarlo?


────¿Tú qué crees? ──── Tomó su mentón con su mano mojada y rozó con su pulgar el labio inferior de aquella mujer.


Sus ojos de un curioso color ámbar se clavaron en los contrarios de un tono dorado, penetraba con la mirada hasta que por fin acortó las distancias y la besó.


Fué un beso tosco y nada romántico, pero sí lo suficientemente caliente como para seguirlo de manera promiscua, Xiao Chen se aferró a su corbata tirando de ella, haciendo que su atadura perdiera fuerza y él se inclinara ante ella teniendo que volver a apoyarse con su mano en la pared, echándose a perder el cigarrillo que escasos momentos atrás había encendido. La corbata cayó al suelo pero no les interesaba prestarle algo de atención, no era más que una prenda menos en su camino. Xiao se aferró con sus brazos a su cuello abrazándolo y a su vez, Hanma soltó su mentón para tomarle la cintura con su gran mano ejerciendo presión y marcándose la musculatura de esta con la tensión.


Ambos ojos entrecerrados de los dos brillaban con pequeños destellos entre la oscuridad repletos de pasión exuberante y se fueron alzando poco a poco del suelo, dejando de estar así de cuclillas escondidos, mientras que el beso se seguía profundizando y haciéndose más salvaje con cada segundo que pasaba.


Las lenguas ejercían una batalla como si realmente fueran a devorarse entre sí, un espectáculo digno de unas bestias. Y sus bocas se superponían la una a la otra negándose a tomar aire y abandonar.


De un momento a otro Xiao Chen tomó impulso y lo rodeó con sus piernas por la cintura, pegando sus torsos hasta juntarse por completo separándolos únicamente las ropas mojadas de tocarse piel con piel. Hanma movió instintivamente sus manos ayudándole a subirse a él agarrándole los muslos, los acarició con sus dedos hasta llegar al trasero, que lo apretó con deseo y aflojó su agarre repetidas veces sin moverla de su posición simulando tal como si fuera a moldear una masa a su gusto.


Sus cuerpos se tersaban y refregaban cada vez más deseosos entregándose lo más que podían. La ropa comenzó a estorbarles en su labor y fue cuando decidieron deshacerse de esta, que un estridente sonido cortó el aire llevando consigo un diminuto trozo metálico el cual se estrelló en los viejos ladrillos a escasos centímetros de donde se encontraban sus cuerpos y se separaron de su cercanía como si una corriente eléctrica los hubiera profanado de su lujurioso beso.


────¡Me cago en la puta! ──── Exclamó Hanma. ────¿Por qué siempre tienen que aparecer en el mejor momento?


Sin previo aviso, tomó la pistola de su pantalón y le propinó un tiro a aquel que les había interrumpido cayendo el cuerpo del que había agredido.


──── Así está mejor. ──── Y la volvió a colocar en su lugar, a lo que Lan se río por su acción despreocupada.


──── No deberías armar alboroto mientras estamos de misión. ──── Le reprochaba aquella con burla.


────¿No que ya habíamos terminado? O bueno... Todavía nos queda algo que concluir.──── Cayó en cuenta, surgiéndole una nueva idea y una sonrisa pícara se alzó en las comisuras de sus labios.


La extranjera se relamio los labios al escucharle, la verdad es que ella también se había quedado con ganas de continuar aquello que habían empezado, pero aquel no era el lugar idóneo para hacerlo. Si uno de ellos los había encontrado, entonces no tardarían en hacerlo los demás, sobre todo porque el disparo habría alertado a la gente de la zona.


──── Se me ocurre un lugar donde ir. ──── Dijo como si respondiera tus pensamientos.


Tomó su muñeca y la arrastró fuera del callejón. Él tampoco dejaría escapar el calentón pues aseguraría que era lo menos aburrido que le había ocurrido en la semana, y no lo iba a desperdiciar.


En verdad, había transcurrido bastante tiempo desde que pasaron tiempo de esa manera. Usualmente, de puertas hacia fuera, solo eran un dúo que extrañamente congeniaba. Cada uno tenía su forma de trabajar y eran lo suficiente tercos como para que ninguno se dejara dominar por el otro, surgiendo con eso, alguna discusión tonta por el camino. Pero cuando nadie les veía, se las arreglaban para desaparecer unas horas, divertirse como mejor sabían y hacerse cargo de ese aburrimiento que tenían en común con su característica picardía, algo, que como dicho antes, hacía tiempo que no ocurría. Tal vez por trabajo, tal vez porque no encontraron el momento para verse, pero eso no importaba ahora, porque estaban juntos de nuevo.


────¿Y a donde se supone que iremos? ──── Lan se atrevió a preguntar.


A la lejanía disipó un local que desprendía por doquier un extraño humo rosado, lo anunciaba un pequeño cartel con luces rojas similares a todos los locales de alrededor, pues en eso parecía caracterizarse la zona, solo que se diferenciaba de estos por su ligero parecido al estilo hindi y su música acompañante de esa sensación. Hanma solo señaló con una especie de asentimiento al edificio alejado.


──── Allí.


El lugar estaba lleno de cachimbas, drogas y bebidas alcohólicas. Y el hedor del interior era lo suficientemente fuerte como para salir colocado sin siquiera haber catado alguna sustancia, añadiendo que la iluminación no era la mejor. La gente se encontraba esparcida por el lugar, disfrutando de lo que llamarían después "viaje astral" y los jóvenes parecían experimentar lo que sería una de sus primeras veces en un local como aquel, mientras que los más veteranos parecían estar ausentes de la situación. Nadie parecía hacerse cargo del local, ni nadie parecía estar en plenas facultades como para hacerlo.


Hanma, que seguía con el arma en la mano, la alzó hacia el techo y aquellos que estaban cercanos a ambos dos giraron sus cabezas con la suficiente curiosidad como para prestarles atención.


────Todos fuera.──── Habló alto, pero la música y el bullicio había opacado las palabras de Hanma.


Ninguno de los presentes le hizo caso y volvieron a lo suyo. Entonces, apretó el gatillo abriendo fuego. Y este, al contrario que su voz, si se escuchó.


────Todos fuera. No pienso repetirlo de nuevo.


El caos se desató de un momento a otro y la gente huyó despavorida hacia la salida, algunos habían reconocido su rostro por los carteles de "se busca" que la policía se había hecho cargo de repartir por la ciudad,y los que no lo reconocieron, simplemente siguieron a los que sí con pavor. El público desapareció y el local se quedó exclusivamente para ellos solamente.


No había mucho que inspeccionar, tampoco es que les apeteciera, solo era un lugar solitario para una aventura de unos minutos, y que no volverían a pisar. Hanma se sentó en un pequeño sillón medio destrozado que estaba detrás de un biombo con estampado de un árbol de Sakura, el cual tenía también agujeros y manchas de dudosa procedencia, iluminado por una tenue luz roja; y palmeó su muslo de él. para que Xiao fuera a sentarte encima.


Lan jugó con un mechón de su cabello con uno de sus dedos y camino hasta él sin dudar, puso una mano en su pecho y le empujo para que se recostara en el respaldo y le dejara libertad para sentarse. Paso una pierna por el otro lado a las suyas y pego su entrepierna al regazo del contrario, Hanma no se contuvo y volvió a tomar su trasero entre sus manos estrujándolo, moviéndole más arriba y cerca de él hasta pegarla a su pecho.


Sus ojos se entrecerraron y acortaron distancias hasta que sus narices se pegaron y él observó sus carnosos labios.


──── Tenías razón, si quiero comprobar que haces con "ellos". ──── Susurro entonces esa mujer antes de acortar las distancias completamente y fundirse en un beso.


Las manos de Shuji subieron por su cintura moldeándola y ajustándola a ellas como si se tratara de un cinturón. Mientras que ella, con sus finas manos perfilaba y acariciaba su cuello al mismo tiempo que jugaba con uno de sus diminutos mechones sobresalientes y aun mojados, enterrando sus manos en su corta cabellera y causándole un ligero cosquilleo con su tacto. El aire se agotó en sus pulmones y no les quedó más remedio que separarse para poder seguir unidos, la distancia no se agrandó, sus caras se posicionaron como antes y Hanma se mordió el labio aguantando ese deseo que crecía y se expandía como el fuego al tocar la madera embadurnada con gasolina, en su interior.


──── Será un placer mostrártelo. ──── Le contestó en un jadeo ronco y volvió a reanudar el beso.


Las manos que hacían de cinturón se volvieron en contra de aquella mujer y se adentraron en el interior de sus prendas, tocando su piel. Un escalofrío le recorrió por la espina dorsal y dejo entonces de acariciar su cuello para agarrarlo fuertemente desde la nuca por detrás y empujarlo hacia ella como una señal de que lo que estaba haciendo le gustaba.


Sus manos siguieron subiendo hasta chocar con una prenda extra en el interior, se trataba del sostén, que sin quitarlo metió las manos por debajo de este, calentándolas con los senos que guardaban el calor que aquel cuerpo desprendía. La sorpresa fue grata, sus vellos se erizaron y Lan jadeo en su boca.


Ellos cabían perfectamente en sus grandes manos como si estuvieran hechos a medida para él, el broche comenzó a estorbarle y lo desató finalmente dejándolos libres y a su disposición, los masajeo y los movió buscando la forma perfecta para encajar en ellos, pues él sería ahora su nuevo sujetador y ningún otro podría hacer mejor su labor.


Xiao entonces decidió que no se quedaría quieta sintiendo como él tocaba sus pechos, así que soltó su nuca del agarre, separándose de su boca, y comenzó a desabrocharle la camisa que llevaba puesta dejándola entreabierta y visible para ella su fornido cuerpo. Deslizaba sus dedos por las líneas que marcaban sus pectorales y luego pasó a sus abdominales que tenían la misma forma que una tableta de chocolate, hasta llegar a lo que parecía ser el límite y las puertas que la muerte custodiaba, la cremallera de su pantalón.


La deslizó poco a poco hasta bajarla del todo y posteriormente él se deshizo de toda prenda que cubría el torso contrario tirándola a un lateral lejos de los dos, estando sentada sobre él desnuda de cintura para arriba. Sus bóxers no eran de ningún color especial, eran sobrios, pero al contrario que ellos, algo parecía destacar en su interior con una erección que crecía con el transcurso del tiempo. Adentró entonces la mano en el interior buscando aquello que peleaba por salir y lo sacó de su lugar. Hanma jadeó al envolverlo con aquella mano, ella lo frotó entonces simulando caricias y apretó con el pulgar en su glande llevándole impregnado lo que es llamado liquido preseminal.


Hanma abandonó aquellos senos y tomó la mano con la que le masturbaba, deteniéndola. Llevó una mano a su cabello y se lo peinó hacia atrás quitando los mechones que caían de su frente para poder ver el panorama mejor. Después deslizó los pantalones y Xiao Chen le levantó ligeramente para ayudarle con la labor de despojarte de ellos, que fueron bajados junto con su ropa interior. Luego volvió a sentarla en la misma posición y él la apretujó contra su cuerpo de nuevo. Sus senos se pegaron a su pecho siendo estos presionados y podía sentir como sus manos volvieron a agarrarle las nalgas llevándola a una posición superior. La restregó con él sobre sus intimidades y Lan soltaba un pequeño gemido al notarlo palpitar debajo de ella con su tamaño exuberante.


Sus manos no quedando contentas de solo palpar esa zona y viajaron más allá, con sus dedos palpó la zona que ya estaba húmeda y Xiao jadeo. Se le dibujó una sonrisa en su rostro al oírla y volvió a rozarte de esa manera acercando sus dedos a su entrada peligrosamente y sonsacándote mas sonidos placenteros deleitándose con oírla.


────¿Lo oyes? ──── Le preguntó.


────¿El qué? ──── Musito entre jadeos queriendo saber.


──── Que al parecer tu boca sabe hacer sonidos mejores que tus quejas. - E introdujo uno de sus dedos que se deslizaban rodeando la entrada en su interior sin esperar su respuesta.


──── V-vete a la mierda Shuji. ──── Le clavó las uñas resistiéndose a su estimulación.


Como respuesta metió un segundo dedo de forma brusca generando que Xiao Chen arqueara su espalda. Tomo entonces una bocanada aire con la boca entreabierta pues el placer repentino que le proporcionó reprimió toda búsqueda ahogándola en un gemido.


──── ¿Dijiste?


Estimuló la zona realizando movimientos circulares con sus dedos en su interior, haciéndole temblar por sus acciones, hasta que se cansó de esperar y los sacó. Sin embargo eso no significaba una tregua, sabías lo que vendría ahora. La posicionó a su gusto como si fuera fácil de manejar y su miembro se colocó donde antes sus dedos habían invadido y preparado la zona. Entonces la dejó libre por unos segundos y ella se alzó sobre Hanma colocándose, pero él no esperó, agarró sus caderas y las hizo bajar de golpe haciendo que entrara bruscamente en ella. Los dos gimieron en conjunto notando como su interior se ceñía a su invasor, al mismo tiempo que sus caderas se movieron instintivamente queriendo seguir con el movimiento y comenzar una lujuriosa subida y bajada sobre él.


La penetración aumentó progresivamente con la tensión que Hanma ponía sobre ella. Sus manos comenzaron a subirle y bajarle más rápido haciendo que el movimiento que originalmente fue de la extranjera, se lo adueñara él y la moviera a su parecer como si fuera una muñeca, llegando con cada toque más profundo que la vez anterior, causando que las uñas que ñe había clavado anteriormente se enterraran más en su piel, seguramente dejarían una marca que tardaría bastante tiempo en desaparecer. Ambos gemidos se intensificaron y se coordinaron. Cada vez más brusco, cada vez más fuerte y sin pausa alguna.


Entonces, las paredes de su interior se contrajeron anunciando lo que estaba por venir y Hanma pareció averiguarlo, pues cuando lo notó la alzó más alto que las anteriores haciendo que su miembro erecto prácticamente quedara fuera, y la dejó caer haciendo que tocara fondo y el orgasmo se hiciera presente en ambos dos como un dúo eyaculando aquella sustancia. Sus fuerzas se agotaron junto con la escapada de fluidos y él salió del interior dando la actividad por acabada. Aún con las piernas temblando por el esfuerzo, Xiao se levantó del asiento y recogió las prendas que antes se había quitado, mientras que él se acomodó en su asiento despreocupadamente.


Sacó un cigarro y se lo llevó a los los labios para que acto seguido lo encendiera con su mechero y le diera un par de caladas a este.


──── Deberíamos volver. ──── Habló mientras veía cómo se vestía.


Hasta aquí este pequeño Shot espero y les haya gustado aunque el +18 no haya sido muy allá, pero que se le va a hacer jajaja.


Créditos de portada y banner (cobertura)  a:


Yuxinavoid-