Obsceno- ForceBook +18

Sinopsis

Book lleva una existencia de silenciosa desesperación hasta que un encuentro casual cambia todo. Un bailarín carismático entra en su vida, desatando una pasión que Book había reprimido durante mucho tiempo. Ahora se encuentra en una encrucijada: ¿Seguirá viviendo una mentira para mantener la paz, o arriesgara todo por un amor que podría costarle su propia vida?

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
Cecy 💫
Estado:
Completado
Capítulos:
15
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

Con una expresión seria y distante de Book mantenía su mirada fija en su computadora, revisando hasta el último detalle de su informe sobre las finanzas de la empresa. Lo habia revisado más de tres veces seguidas para asegurarse de no cometer ningún error.

Una vez se aseguró de que todo estuviera en orden, soltó un pequeño suspiro.

Guardo su documento, lo cerro y lo volvió a abrir para confirmar que no hubiera errores.

Una vez termino de sus labores, miro el reloj de pared que se encontraba en ese lugar, eran casi las 6 de la tarde.

Comenzó a guardar algunos documentos en los cajones de su escritorio y después acomodo sus bolígrafos de forma ordenada junto a su computadora.

Book elevo la mirada encontrándose con su jefe de departamento, Joss, como siempre caminaba con gran seguridad y al hacer contacto visual con alguien siempre mostraba esa hilera de dientes blancos, poseía gran carisma y se notaba en cada una de sus acciones, inclusive hasta en su forma de vestir tan impecable y elegante.

De forma inevitable, sus pensamientos comenzaron a divagar y a compararse con el jefe.

Aunque a pesar de sus creencias, todo aquel que conocían a Book confirmaba que era muy atractivo, piel pálida, cabello muy negro, ojos pequeños brillantes, nariz afilada, labios delgados, todo en conjunto lo hacía demasiado atractivo y como ignorar su altura la cual lo hacían sobresalir en cualquier lugar.

El único que no era capaz de ver que tan atractivo era él mismo Book.

Al verlo acercándose Book bajo la mirada y fingió que aún seguía trabajando, su jefe paso de largo y entro a su oficina.

Al terminar la jornada laboral, Book se levantó de su silla y tomo su maletín y al girarse se encontró con sus compañeros que parecían esperar algo.

Todos se acercaron a la oficina del jefe y se mantuvieron ahí, parecían emocionados por alguna razón.

Fue entonces cuando Book recordó que tenían una cena con el jefe, habia estado tan ocupado en su trabajo que lo olvido por completo.

Solo se mantuvo mirando a sus compañeros que hablaban entre sí, él no era tan sociable, solamente tenía comunicación con ellos cuando se trataba de trabajo.

A decir verdad, Book era un hombre callado y distante, solo respondía lo que se le preguntaba, sus compañeros pensaban que era un sujeto cortante y frio, pero la realidad era muy diferente, Book nunca sabia como continuar una charla, aunque quisiera. Era bastante torpe con las palabras.

Por esa razón, siempre estaba solo, intentaba comer rápido para así volver a su lugar de trabajo y evitar la vergonzosa situación verse comiendo en solitario.

Book dejo de divagar por sus pensamientos cuando el jefe Joss salió de su oficina.

—¿Acaso tenemos reunión hoy? —pregunto con ese tono de voz firme y seguro que lo caracterizaba.

—¡Es la cena de equipo jefe! —alguien le recordó.

—¡No! ¡No esta noche! ¡Mi esposa me va a matar si llego tarde!

Sus compañeros se comenzaron a quejar en voz alta.

—¿Qué tal la semana entrante? ¡Prometo que los llevare a un buen lugar! ¡Lo siento mucho!

Los empleados finalmente accedieron y el jefe se fue después de varias disculpas más.

Book espero a que la gente se dispersara y cuando observo a la mayoría irse, finalmente salió de su oficina.

—¡Hey Book! ¿Te vas a casa?

Al escuchar su nombre se giró para así encontrarse con tres de sus compañeros más jóvenes, Phuwin un interno entusiasta que llevaba apenas dos meses trabajando en ese lugar, Mark un chico extrovertido que se habia ganado el afecto de los jefes por su forma de ser y finalmente Sea conocido por su amabilidad y su gran atractivo.

—¿Entonces? ¿Enserio te iras a casa? —pregunto Sea.

Book los miro por algunos segundos y al final asintió con la cabeza.

—¿No quieres venir con nosotros? Iremos divertirnos a un lugar tranquilo—volvió a hablar Sea.

Lo pensó, ¿Debería ir? ¿Pero de que hablarían? ¿Y si los hacía sentir incomodos? ¿Y si no les caía bien?

No, era una locura, debería decir que no.

Aunque ya habia avisado en casa que llegaría tarde, tal vez podría intentar algo nuevo ¿O no? ¿Pero si resultaba un desastre? ¿Y si no…?

Un sentimiento de escalofrío le recorrió toda la espalda al ver acercándose a Sea, aquel hombre era un poco más bajo que él y en efecto era muy atractivo.

—Hoy es mi cumpleaños, por eso vamos a un lugar agradable. ¿Qué dices? ¿Quieres ir? —sonrió de forma amable.

Un sentimiento extraño se apodero de todo su cuerpo acepto de forma impulsiva.

Cuando se dio cuenta de lo que habia hecho era demasiado tarde para retractarse.

Los cuatro bajaron por el elevador hasta llegar al primer piso.

Book caminaba a unos cuantos pasos de ellos, ¿Por qué habia aceptando? Eso habia sido demasiado imprudente, se sentía extraño, nunca habia hablado con ellos de otra cosa que no fuera del trabajo.

Una vez el cálido aire le golpeo la cara se dio cuenta de lo que estaba a punto de hacer, aun no podia creer que hubiera aceptado esa invitación.

Respiro de forma profunda y sujeto con fuerza su maletín, intentaría no incomodarlos.

Los chicos detuvieron un taxi y entraron en él.

Ese momento fue bastante vergonzoso para Book, estaba sentado en la parte de atrás con Mark y Phuwin.

—¿A dónde vamos? ¿Ustedes saben? —pregunto el joven Phuwin de forma impaciente.

—No tengo la menor idea, pero si te puedo asegurar que será una noche inolvidable. Espero que no tengan intenciones de llegar hasta mañana a sus casas—comento Mark en un tono burlón.

Book lo miro sorprendido y Mark noto esta acción.

—¿Tienes que llegar temprano a casa Book?

—Bueno… no es eso—rio con nerviosismo.

—El año pasado, Sea me arrastro a un bar, bebimos durante horas, fue una experiencia única e inolvidable, desperté en una jardinera—se hecho a reír.

Book rio un poco y trago saliva, miro su reloj, eran las 6:28pm. Solo estaría ahí un par de horas, después se iría a su casa.

De forma discreta Book miro a los chicos, ambos lucían muy bien, tenían un encanto innegable y físicamente eran demasiado atractivos.

El sol se estaba ocultando cuando finalmente llegaron, todos bajaron del taxi y se quedaron mirando esa calle que apenas estaba cobrando vida, estaba llena de locales con anuncios coloridos y se podia escuchar música a lo lejos.

Sea comenzó a guiarlos por esa calle, llegaron al final y se adentraron a un callejón que los llevo a una zona un poco más privada, se detuvieron en un edificio de tres pisos, tenía un color rojo en la fachada y un letrero neón que decían “Privacy”, justo en la entrada estaba un hombre alto y delgado que autorizaba la entrada.

Sea se acercó y comenzó a hablar con él.

Mientras tanto Book miro a ambos lados de ese pequeño rincón, no habia nada más, solo ese edificio y justo enfrente una barda.

Unos segundos después, aquel hombre les dio paso.

Book tomo una fuerte respiración y siguió a los chicos, todos cruzaron una puerta negra, siguieron el camino que era iluminado por unas pequeñas luces que estaban en el piso, se encontraron con otro hombre un poco más fornido que los guio por unas escaleras.

Book miraba a todos lados mostrando su curiosidad, nunca habia estado en un lugar como ese, la música sonaba muy fuerte, pudo notar una barra enorme, y justo en medio una pista de baile y a su alrededor muchos sillones los cuales la mayoría ya se encontraban ocupados.

Les asignaron una mesa aun lado del escenario.

De alguna forma, Book quedo justo en medio de los chicos, se removió en el sillón y miro hacia enfrente y después a los lados, pero de una forma discreta.

—Me recomendaron mucho este lugar…

Book se encogió un poco al escuchar el cálido aliento de Sea en su oído.

—Pero tuve que hacer una reservación hace algunas semanas, no es fácil entrar, siempre está lleno y comienzan muy temprano…—continúo contándole.

Book solamente asintió, lo miro de reojo y embono una pequeña sonrisa.

Despues de un rato, el mesero llego con cuatro cervezas, se las entrego y comenzaron a beber.

Book le dio un pequeño sorbo y sintió el amargo sabor en su boca, intento no hacer muecas no quería verse como un novato.

Mientras observaba la decoración, algo le llamo la atención, un cuadro de dos hombres besándose, no llevaban ropa, pero estaban tan juntos que sus genitales no se veían, desvió su mirada y se encontró con la particular bandera gay, giro la cabeza esta vez encontrándose con más cuadros homosexuales.

—¿Te incomoda? —pregunto Sea de nuevo en su oído.

Book dio un brinco y miro a Sea que estaba prestándole suma atención.

—Entonces… ¿Te sientes raro estando aquí?

—No… No es eso, me tomo por sorpresa.

—Me alegro, olvide preguntarte si estas cosas te hacían sentir raro… lo siento.

—No me molesta—Book sonrío.

Sea correspondió la sonrisa y giro su mirada hacia enfrente.

Book lo observo por algunos segundos y bajo su mirada mirando la ropa que vestía, se veía muy bien, llevaba un traje negro, con una camisa blanca y corbata, lucia muy elegante.

Book siempre vestía de una manera pulcra y modesta, siempre luciendo camisas a cuadros bien abrochada, junto con trajes bien planchados y de colores obscuros y zapatos bien pulidos como si estuviera constantemente preparado para una foto familiar.

Él miro hacia enfrente y simulo beber de su cerveza, con el primer trajo habia sido más que suficiente, no podia llegar con olor a alcohol a su casa.

Despues de un largo rato, las luces se apagaron y la música bajo, por el micrófono el DJ aviso que el espectáculo estaba a punto de comenzar.

La música cambio, el ritmo era particular, movido y distinto, dos hombres jóvenes subieron al escenario, ambos llevaban una playera con el logo del lugar, pantalones negros y descalzos, los hombres aplaudieron y los chicos iniciaron su baile.

Conforme la música avanzaba ellos se desprendían de sus ropas, hasta que quedaron solamente en calzoncillos.

Book trago saliva y aunque trababa de no mirar, era imposible.

El espectáculo culmino, Mark y Sea aplaudieron con mucha fuerza, mientras que Phuwin le daba un gran sorbo a su cerveza tratando de asimilar lo que acababa de ver.

—¡Cuatro mil Bahts! comento el DJ.

Despues de algunos minutos, la música se hizo un poco más lenta, de las sombras emergió una figura esbelta y musculosa captando la atención de todos, llevaba la misma vestidura que los anteriores bailarines, esa playera se aferraba a su físico bien trabajado.

Su rostro fue iluminado, Book se quedó admirando esa hermosa cara.

El joven bailarín comenzó a moverse al compás de la musical, cada movimiento era bien controlado y fluía con la música, sus caderas se balanceaban por el aire con una gracia que parecía casi sobrenatural.

Conforme la música se intensificaba también sus movimientos lo hacían, realizo unos giros y piruetas con una agilidad impresionante.

En un momento, Book hizo contacto visual con él, nunca habia conocido a alguien tan atractivo, sus gestos, sus pasos, absolutamente todo en él era magnético, no podia quitarle los ojos de encima.

El bailarín se fue quitando cada prenda, hasta quedar en unos pequeños boxers, Book admiro cada musculo bien definido de aquel sensual hombre.

Hasta que su show termino.

Todos aplaudieron.

—¡Cinco mil Bahts!

Book desabrocho el primer botón de su camisa, de pronto sintió mucho calor.

Le dio otro trago a su cerveza, en su cabeza aun podia ver las imágenes de aquel joven moviéndose, giro un poco la cabeza y miro a Sea hablando con uno de los hombres del staff, le restó importancia y la música surgió de nuevo anunciando la salida de otro joven.

Al terminar el show miro su reloj de mano, eran casi las nueve de la noche, tal vez era momento de irse.

—¡Book! ¡Ven conmigo! —al pronunciar estas palabras, Sea lo tomo de la mano y lo jalo con fuerza.

De forma inevitable se levantó de su asiento y solamente se dejó guiar por aquel joven, se abrieron paso entre los meseros y llegaron hasta una zona obscura, ahí se encontraron un hombre fuerte.

Book no entendía que estaba pasando, vio como Sea le entrego unos billetes a ese hombre.

—¿Son los dos? —pregunto con una voz grave ese sujeto.

—No, solo mi amigo.

El hombre miro a Book de arriba abajo y asintió.

—Ven aquí—ordeno el sujeto.

Book miró a Sea quien lo sujeto de los hombros y lo acerco.

—Te revisare.

Obligo a Book a extender los brazos, lo toco de todos lados, cuando se aseguró de que no fuera peligroso, abrió una puerta y le hizo una señal con la cabeza.

—Entra—dijo al ver que no se movía.

Book intento dar un paso hacia atrás, pero Sea lo empujo y lo hizo entrar en ese sitio.

—¡Que te diviertas Book!

Fue todo lo que pudo escuchar antes de que la puerta se cerrara.

—Camina—ordeno el hombre.

Book no sabía qué hacer, estaba demasiado nervioso y de pronto sus piernas parecían fallarle.

—Tranquilo, nadie va a hacerte nada—expreso el hombre al verlo tan nervioso.

Book camino por un largo corredor, después subieron unas escaleras y llegaron al segundo piso, solo habia un enorme corredor el cual estaba lleno de puertas, el hombre se paró frente a una y toco un par de veces, hasta que finalmente se abrió.

—Disculpe, no entiendo que hago aquí—hablo Book nervioso.

—Tu amigo pago por esto. Entra.

Aquel hombre lucia tan imponente, que el joven se sentía inquieto de solo mirarlo, el sujeto hizo una mueca y Book dudoso entro en ese lugar.

La habitación estaba iluminada por una intensa luz roja, pudo notar rápidamente la cama matrimonial, un sillón y otra puerta.

Cuando la puerta se cerró Book dio un brinco, se giró y se quedó inmóvil.

Frente a él estaba ese bailarín, tenía el cabello mojado, las gotas de agua caían por su torso que estaba desnudo, solo llevaba un pantalón negro.

Parecía una preciosa escultura griega a la cual le habían puesto suma atención al crearla.

Book lo miro de nuevo.

Ahora que lo tenía a tan solo unos metros, podia admirar su bello rostro, cejas abundantes, ojos pequeños y afilados, nariz grande, labios delgados y mandíbula bien definida.

—Siéntate…—

Esa voz melodiosa invadió los oídos de Book.

Un escalofrió le invadió el estómago y poco a poco se extendió a todo su cuerpo.

Este se sentó en la cama y mantuvo las manos sobre sus piernas, trago saliva y sintió como la cama se hundía.

Book lo miro por el rabillo de ojo y sintió como su corazón comenzó a latir con gran fuerza.

Su cuerpo se tensó al sentir como la mano de ese hombre se posaba sobre su barbilla con gran sutileza, su cara fue guiada lentamente hasta quedar frente a frente con ese bailarín, Book trago saliva y lo miro a los ojos.

—Eres lindo. ¿Cómo te llamas?

—Book.

Ni siquiera tuvo la oportunidad de pensar en si debía o no decirle su nombre, se habia perdido por completo en esos preciosos ojos.

—¿Qué quieres hacer conmigo? ¿Deberíamos comenzar?

Aquella frase hizo que a Book se le erizara toda la piel, intento decir algo, pero no podia hacerlo, le resultaba imposible pronunciar una palabra.

Y entonces, pareciera que todo se detiene a su alrededor, Book observo asustado como ese hombre se acercaba a él sin una pizca de timidez.

Al sentir el suave tacto de los labios de aquel hombre se quedó inmóvil, solo podia escuchar los latidos de su corazón.

Book se aferró a su pantalón al sentir el suave movimiento de los labios de ese hombre, poco a poco se fue entregando a ese momento tan inesperado, abrió la boca atrapando así el labio inferior del bailarín, el beso estaba perfectamente sincronizado.

En esos momentos ningún tipo de pensamiento culposo invadió la cabeza de Book, se dejó llevar por aquel intenso beso que le provocaba miles de emociones.

Se entrego a sus más bajos instintos y no hizo nada para detener a ese bailarín.

Book termino recostado en la cama mientras el hombre se deshacía de su ropa con gran habilidad, el sonido de su cinturón siendo desabrochado hizo que Book abriera los ojos de golpe y detuviera esas curiosas manos.

—¿Qué pasa? —pregunto el bailarín con el aliento entrecortado—¿No quieres hacerlo?

—¿Vamos a hacerlo? —susurro Book.

—Si quieres si…

Book lo miro a los ojos y se mantuvo en silencio por algunos segundos, pensaba en todas las posibilidades que eso pudiera salir mal, una sensación extraña le recorrió todo el cuerpo, trago saliva y bajo la mirada.

—Podemos hacer otra cosa si te sientes incomodo.

Y una vez más ese tonto impulso se apodero del cuerpo de Book.

—Si quiero—dijo elevando la mirada y encontrándose con esos ojos tan intensos.

Tal vez habia perdido la cordura por completo, o quizá estaba más cuerdo que nunca.

Así de forma ágil el bailarín comenzó a quitarle cada prenda de ropa a Book, hasta que finalmente quedo casi desnudo sobre la cama.

La vergüenza se apodero de Book provocando que sus mejillas se tornaran rojas, se sentía expuesto, pero también deseaba que todo eso sucediera.

Se estremeció cuando sintió la calidez manos sobre su ropa interior, la adrenalina se apodero de todo su cuerpo cuando la última prenda fue retirada, su pecho subía y bajaba al no poder controlarse.

Curioso elevo la cabeza y se encontró con ese sexy hombre completamente desnudo.

—¿Quieres hacerlo tu? —pregunto.

Book negó con la cabeza sin dejar de ver esos abdominales y esas venas que sobresalían sobre el abdomen bajo.

Estaba hipnotizado por ese hombre, sus piernas fueron abiertas, el bailarín se arrodillo sobre la cama y frente a él abrió un condón, se lo coloco y deslizo su mano sobre las piernas de Book, este hecho la cabeza hacia atrás y se dejó llevar por el momento.

—¿Has hecho esto antes? —interrogo el bailarín mientras colocaba su pene cerca de su entrada.

—Si—confeso sin más.

No mentía, años atrás habia tenido una aventura apasionada con un hombre y sin duda alguna podia decir que habia sido la mejor época de toda su vida.

Y jamás se imaginó que volvería a tener una experiencia de ese tipo, pero estaba ahí, recostado a merced de un bailarín extremadamente atractivo.

Cuando su cuerpo fue invadido por ese miembro, Book se aferró a las sábanas y soltó un pequeño gemido, habia olvidado el cosquilleo que le provocaba tener sexo con un hombre.

El bailarín se recostó sobre él y comenzó a besarle el cuello, las mejillas, los labios, mientras sus movimientos de cadera eran constantes y delicados.

—¡Mas rápido! —suplico Book.

Sin decir nada, el bailarín se enderezo y sujeto esas delgadas caderas y comenzó a hacerlo cada vez más rápido.

Book miro a ese hombre, todo en él le resultaba atractivo, sus movimientos, sus gestos, la forma en la que abdomen se contraía haciéndolo lucir aún más sexy, estaba extasiado, se sentía vivo de nuevo.

Elevo un poco las caderas logrando que ese miembro tocara delicadas dentro de su interior, soltó un gemido un poco más fuerte, no quería correrse aún, quería alargar ese momento todo el tiempo posible.

Sus piernas temblaron al sentir una gran mano tocarle el miembro, el bailarín lo penetraba al mismo ritmo que lo penetraba, las sensaciones se intensificaron aún más.

Estaba a punto de perder la cabeza, nunca habia sentido tanto placer como ahora, todo su cuerpo reaccionaba al tacto de ese sujeto y sin que pudiera evitarlo no dejaba de mirarlo, la imagen de él penetrándolo con fuerza se le quedaría grabado para toda la eternidad, aunque fuera “obsceno”.

Su abdomen se tensó, podia sentirlo, estaba a punto de llegar, apretó con más fuerza las sábanas y de pronto aquel liquido blanco salió de él manchando la mano del bailarín.

Sentía como palpitaba su cabeza, el intenso orgasmo de adueño de cada parte de su ser, las piernas le temblaban y después de unas embestidas más finalmente el acto sexual termino.

Book respiraba con dificultar, sentía la garganta seca de tanto gemir, sintió como ese miembro salió de su cuerpo, segundos despues se percató de que ese hombre le limpiaba el abdomen ya que, habia sido manchado por su misma semilla.

—Me iré a bañar. Gracias por elegirme.

Book se sentó sobre la cama y miro a ese bailarín caminar hacia el baño.

—¿Cómo te llamas? —se animó a preguntar.

El hombre se giró y le dedico una cálida sonrisa.

—Force.

Para después meterse al baño.

“Force” pensó.

Se mantuvo sentado algunos segundos hasta que decidió vestirse, trato de verse tal y como habia entrado en ese sitio, pero era imposible, tenía el cabello desordenado y la ropa arrugada, intento alargar cada uno de sus movimientos esperando que Force saliera del baño, pero nunca lo hizo, así que decidió salir de esa habitación.

Aun sentía que sus piernas le temblaban, bajo las escaleras con mucho cuidado, recorrió un pasillo y llego a la puerta principal, al salir se encontró con el hombre fornido el cual le sonrió.

Book comenzó a sentirse avergonzado, cruzo todo ese lugar que se encontraba más lleno que antes, busco con la mirada a sus compañeros y cuando los localizo se acercó a ellos.

Se sentó junto a Sea y este lo rodeo con su brazo y lo acerco a él.

—¿Qué tal la experiencia? —pregunto con una sonrisa pícara.

Book se negó a hablar, solo rio de forma nerviosa y busco su maletín, miro su reloj y se percató que eran las once cuarenta y cinco, era momento de irse.

Se despidió de sus compañeros y salió casi corriendo de ese sitio, cruzo el callejón obscuro y al llegar a la zona de bares se apresuró aún más, llego a una avenida concurrida y tomo un taxi, de lo contrario llegarían aún más tarde.

En el trayecto recordó los momentos vividos antes, parecía un sueño, su cuerpo se estremeció otra vez al tener la imagen la vivida de Force penetrándolo.

Se obligo a salir de sus pensamientos, volvió a mirar su reloj y entonces recordó algo, comenzó a buscar dentro de su maletín y finalmente localizo aquel anillo.

Se lo coloco en el dedo anular y soltó un gran suspiro.

Cuando el taxi se detuvo en su hogar, una sensación rara le recorrió la espalda, le pago al taxista, bajo del auto y se dirigió a su casa, saco sus llaves, abrió la reja y cruzo el pequeño patio hasta llegar a la casa principal, giro la manija de la puerta y empujo.

Entro y trato de no hacer ruido, se quedó inmóvil por algunos segundos mirando a su alrededor todo estaba obscuro, no notaba ningún tipo de movimiento, así que se giró en sus pies dispuesto a subir las escaleras que se encontraban a su derecha, cuando las luces se encendieron.

Mordió su mejilla interna y solamente espero.

—Es media noche. ¿En dónde estabas?

—Te dije que tendríamos una cena con el jefe, no era opcional tenía que asistir—mintió.

—¿Y termino a estas horas tan inadecuadas?

—Si madre, tuve que quedarme.

El silencio se formó.

Book la miro un poco avergonzado.

Esa mujer de nombre Ratree, era una mujer en sus 60s, bajita, piel apiñonada, ojos pequeños, nariz grande y labios pequeños, cabello corto canoso que siempre peinaba a la perfección, una mujer a primera vista elegante y educada.

Y en efecto su apariencia coincidía con su personalidad estricta y fría, pero a pesar de eso, la mujer se habia dedicado en cuerpo y alma a cuidar a su hijo, desde que su esposo falleció, ella se juró que no dejaría que su hijo fuera por un mal camino, lo guio toda su vida para hacer de él un adulto responsable y recto. Y sus esfuerzos habían dado frutos.

—Debes cenar. Ven a sentarte a la mesa—ordeno.

—No, iré a dormir ya es tarde.

—Dije que te sientes, no puedes dormir con el estómago vacío.

Book apretó un poco su maletín.

—¡NAMTAN! ¡BAJA AHORA! —grito.

—Madre debe estar durmiendo, no la despiertes.

—Es tu esposa, debe atenderte como debe de ser.

—¡¿NO ESCUCHAS?! —volvió a alzar la voz.

Pronto se comenzaron a escuchar pasos apresurados, y después una mujer joven y bella apareció, se recogía el cabello con una dona que llevaba en las manos, parecía adormilada.

Book hizo contacto visual con ella y la mujer solamente le dedico una dulce sonrisa.

Paso a su lado dispuesta a servirle la cena.

—Deberías preocuparte por las necesidades de tu marido, quítale el saco y su maletín. Eso hace una mujer decente.

Apenada la chica volvió con Book e hizo lo que su suegra le ordeno.

Book se quedó solamente mirando como las dos se iban hacia la cocina, intento pasar saliva, pero sentía una bola en la garganta, como si algo le impidiera tragar o respirar, aclaro su garganta y soltó un gran suspiro.

Jamás se imaginó que volver a su realidad fuera tan difícil.




▶Les recuerdo que esta es una historia ficticia, hecha especialmente para entretener◀

(: