Un Nuevo Amor Tras Un Engaño (Dekubaku)

Sinopsis

Katsuki tiene una relación con Ochako desde hacia años, pero todo eso cambia cuando descubre que esta le es infiel, al describir ese engaño va descubriendo secretos de todas las personas que lo rodeaban, los cuales no sabe si realmente deseaba conocer.

Genero:
Romance/Other
Autor/a:
Katzubell
Estado:
En proceso
Capítulos:
6
Rating
4.9 7 reseñas
Clasificación por edades:
18+

𝕮𝖆𝖕𝖎𝖙𝖚𝖑𝖔 1

Eso era todo, Katsuki estaba harto y cansado de que todo el mundo le dijera que su novia le estaba poniendo los cuernos.


Ya no lo soportaba, al principio creyó que era por pura envidia que se lo decían, pero al notar que no solo era la misma persona sino varias los que le decían que habían visto a su novia junto a otro chico muy acaramelada ya empezó a dudar.


La quería mucho, incluso podía llegar a decir que la amaba y por eso le era difícil el creer que realmente eso le estuviera pasando a él.


No entendía cómo era posible si se suponía que era un buen novio, le daba rosas, chocolates, la trababa com una reina, ¿entonces porque le hacía eso?


Se rascó la cabeza ya frustrado, observó de nuevo su celular viendo la dirección que le había mandado Kaminari diciéndole que su novia había entrado a ese lugar seguido de un chico.


No quería ir, aún no estaba preparado para enfrentarla, pero tampoco quería seguir siendo el maldito cuernudo.


Tomo un suspiro, luego otro y otro hasta sentir el suficiente valor de tomar su chaqueta y las llaves de su auto, salió de su apartamento hasta su auto y conducir hacia la dirección que su celular le indicaba.


Le tomó otros minutos más el salir de su auto, entrar al edificio y subir al ascensor hasta estar en la puerta que creía ser la correcta.


Su mano se quedó alzada pensando en tocar o tirar la puerta, hasta que noto que estaba abierta.


"Ni siquiera la habían cerrado esos idiotas" pensó.


Entro silencioso notando que los zapatos a un lado eran los de su novia Ochako, lo sabía porque el mismo los había pagado y le habían costado una fortuna, un nudo se le formó en la garganta.


Tomo su celular marcando a la castaña, deseando que le contestara, pero solo pudo escuchar el cómo su celular sonaba a unos metros de él.


Caminó hasta el sofá para ver que ahí estaba el celular de su novia, el cual él mismo le había comprado también hacía un mes. Ahora se sentía como un idiota, pensando que tal vez solo lo veía como su gallinita de los huevos de oro.


Escuchó unos suaves jadeos y gemidos, sabiendo de quiénes eran, los conocía, ya que él mismo había sido el que se los provocaba a su novia.


"Maldita Perra". Gruñó con la ira burbujeando dentro de él.


Se dirigió al lugar de donde provenían los ruidos y esta vez pateó la puerta asustando a los dos amantes que estaban dentro de esa habitación.


La castaña al verlo palideció hasta verse como un fantasma, empujo al chico que aún estaba dentro de ella lo más lejos que pudo.


—Kat... — intento articular su nombre, pero el nudo en su garganta no la dejaba hablar.


—Eres una perra Uraraka — habló con voz fría asustando a la chica. Se acercó a ella tomándola del cabello, estaba tan enojado y lleno de ira qué no pensaba con claridad y cómo hacerlo si lo único que veía era a su novia encuerada intentándose cubrir con una manta.


La castaña se quejó al sentir como era jalada del cabello.


—Kat... — intentaba hablar, pero su voz solo salía rota y las lágrimas salían de sus ojos mojando su rostro, esas lágrimas no eran nada para Katsuki, en ese momento no significaban nada, quería lastimarla y que sintiera el mismo dolor que él.


Ochaco sujeto la mano del cenizo para intentar que la soltara, incrustó sus uñas en su piel buscando la manera de ser libre, pero tal parecía que eso era imposible, ya que pudo ver cómo el cenizo levantaba la mano para abofetearla, cerró los ojos esperando el golpe que nunca llegó.


Katsuki estaba listo para golpearla, sabía que estaba mal, sabía que no era correcto, pero le dolía tanto el corazón, le dolía tanto el haber sido traicionado de esta manera que no podía soportarlo.


Al levantar su mano solo sintió como su muñeca era sujetado con fuerza, en ningún momento había pensado en el chico con el que su novia lo estaba engañando.


Al notarlo solo vio a un chico de cabello verdoso y ojos esmeraldas qué lo veían con preocupación.


—¡Suéltame! — le grito el cenizo a todo pulmón ya con las lágrimas mojando sus mejillas.


—No puedo, si lo hago, te arrepentirás de lo que harás, más tarde.


—¿Y qué sabes tú? — soltó el cabello de la castaña y con sus dos manos empujó al peliverde haciéndolo retroceder, lo empujó una y otra vez hasta arrinconarlo contra la pared. —Tú no sabes nada, eres solo un gilipollas de mierda, ¿Es que acaso no sabías que era mi novia? ¿No sabías que estaba en una relación? ¿Oh es que te gusta follar con las novias de otros?


El chico solo se quedó callado observando al cenizo, la castaña aprovecho ese momento para vestirse e irse dejando a los dos hombres.


Katsuki al notar que se había ido estaba dispuesta a seguirla, pero de nuevo su muñeca fue sujetada.


—Deja de intentar defenderla — gruñó iracundo.


—No la intento defender, si dejo que te vayas tú serás el que te metas en problemas al haber agredido a una mujer.


—¿Una mujer? Eso lo que es, es una puta. — apretó con fuerza sus puños, intentaba retener las lágrimas, pero parecía imposible para él.


Se sentía desecho, sabía que el chico tenía razón, pero que pasaba con él, con el dolor que estaba sintiendo en ese momento, solo quería salir de ahí y hacerla sufrir.


—Lo siento. — al escuchar eso el cenizo levanto la mirada para ver al peliverde. —Yo no lo sabía.


Katsuki observó sus ojos esperando ver la mentira en ellos, pero tal parecía que hablaba con sinceridad.


—Y eso que importa ya— dijo soltándose del agarre del peliverde.


—Realmente lo lamento, si lo hubiera sabido yo nunca...


—¡Ya cállate! No quiero oírte, no me interesa lo que tengas que decir, lo echo, hecho está. – No quería escuchar las disculpas de ese chico, solo las de ella, que le dieran una explicación del porqué lo había engañado, del porqué le había hecho eso.


Katsuki se dio la vuelta cuando escuchó unos suaves sollozos. Al voltear a ver, pudo notar que se trataba de ese chico.


—¿Por qué mierda estás llorando? Fui yo el que fue engañado, no tú.


—Es que... me siento mal por ti.


—Ahh quién mierda te crees para venir y tenerme lástima, estúpido. — gruño acercándose al joven y sujetándolo de su antebrazo, sintiendo el calor de su piel. Katsuki bajó su mirada solo para notar que aún seguía desnudo el pecoso, pero lo peor fue ver ese monstruo que tenía entre sus piernas.


Sus ojos se abrieron a más no poder y un fuerte sonrojo se regó en todo su rostro hasta sus orejas.


—¡Mierda porque aún sigues desnudo! — grito cubriéndose los ojos, aunque ya lo había visto todo.