Tiempo

Sinopsis

¿qué es el tiempo?, ¿qué nos impide ir al pasado?, ¿qué nos impide cambiar un futuro?... muerte tenía aprecio por un alma en particular y cuando la vio llegar a su mundo permitió algo que no debía, ella le permitió regresar al pasado... pero no como antes, no era con la misma familia, pero si su misma apariencia. -Por favor... Kaname, déjame- -Esto es maravilloso... un niño así sería el que termine con esta guerra- -¿Quién eres tú?- -Ichiru...-

Genero:
Other/Romance
Autor/a:
aradia
Estado:
En proceso
Capítulos:
7
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Prólogo

Hubo una vez en la que los seres que habitan la tierra fueron creados, entre ellos un ser incomprendido, La muerte.

Todo lo que ella tocaba se marchita a o moría, no le gustaba, pero era lo que le había tocado... Era diferente que Vida, maldita vida, como la detestaba, ella era adorada por todos, incluso su padre la adoraba.


Mientras tanto ella era desterrada al lugar más solitario, oscuro y sin vida que había en la tierra, los siglos pasaron y tuvo compañía... No eran normales, solo se acercaban a ella para su anhelada muerte, eso le encantaba, que vinieran a ella... Pero detestaba ser una opción, humanos estúpidos, los había catalogado así, empezó a crear un odio profundo por ellos, el mundo se encontraba dividido entre el espacio de vida y de muerte.

Los hombres empezaron a infestar la tierra y eso no hizo gracia a muerte, invadían su lugar y tuvo que salir de aquel agujero en el que la habían confinado, el pasto verde se tornó seco con cada pisada que daba, miró a su alrededor aprecio los árboles que estaban bajo el resguardo de vida, las flores, los animales, ella nunca iba a poder tener la felicidad de vida.


Ella era la adorada, pues bien... Ella iba a hace que la detestaran, no iba a ser una opción, ella iba a elegir a quién mataría y cómo lo harían, una villa humana , eso sonaba bien... Vida no estuvo contenta con aquella masacre fue la primera guerra que se presenció en el mundo.


-¡¿Por qué lo hiciste muerte?!, Tenían mucho por vivir, eran jóvenes-


-Solo es diversión... Además si este mundo se sigue infestado de esas asquerosas plagas, no duraríamos ni un poco-


-Eran mis hijos-


-Pues mira que si dieron pelea-


Vida se lanzó sobre muerte, intentaba darle una golpiza, muerte no era así, ella era salvaje y aunque vida no tenía herida alguna estaba hecha pedazos, y al final acabo retirándose.


-Nunca vuelvas a tocarlos así, ellos deben elegir hasta que momento vivirán-


-Quiero ver que lo intenten, o te gustaría otra paliza más-


Vida gruñó, no podía hacer nada, muerte tenía razón, aunque eso lo detestaba, deseaba que sus hijos pudieran vivir, pero eran las leyes las que fueron impuestas.

No hay vida sin muerte y no hay muerte sin vida, nadie podía morir solo porque muerte lo deseara y nadie podría vivir si vida lo quisiera, el nuevo orden de las cosas alteró mucho el mundo, los humanos ya no tendrían vida eterna y buscaban formas de tenerla, gracias a eso se dio origen a la magia, pero eso no hacía extender sus vidas.


-Oye... ¿Por qué estás sola?-


La voz infantil se escucho en las penumbras del bosque, muerte estaba sentada en una orilla, apreciaba el acantilado, cuando el niño de ojos negros y cabello color paja, le hablo.

Volteo a verlo y sonrió.


-No lo se... Todos se alejan de mi-


-¿Por qué?-


-Tal vez porque soy la muerte y nadie quiere morir-


-¿La muerte?, ¿Es un nombre raro?-


-Vaya... Ya nadie sabe ni quién soy, ¿Tantos años ya pasaron?-


-¿Cuántos años tienes?, Yo tengo siete-


-Eres joven para saber que si te toco puedes morir y no podrías volver a ver a tu familia nunca más-el niño hizo una cara rara que hizo reír a la muerte- Bien... No sé exactamente mi edad, cuando me crearon tenía esta apariencia, nunca cambia... O eso creo-el niño río.


-Me llamo Ann, significa uno o primero-


-Mejor te hubieran puesto cero, para que la cuenta siga- muerte río por su propio chiste.


-¿Me quedaría bien?-


-Digamos que si-


Se escucho un llamado a lo lejos, el niño miró triste a la chica.


»Tu madre te llama, no la hagas esperar, el tiempo es oro-


-Si, volveré mañana más temprano, después del almuerzo-


-Eres divertido así que estás permitido-


Esas horas se volvieron días y esos días semanas, el niño crecía junto a muerte, los aldeanos trataban de alejarse del bosque pero el solo se adentraba a jugar o a ser enseñado por muerte, el niño llegó a su adolescencia y su madre se preocupaba de que aún no tuviera alguna esposa o descendencia.


-Tu madre parece buscarte-hablo muerte, se encontraban sobre una rama de un árbol muerto.


-Si, hace días anda en lo mismo... Quiere que deje descendencia en este mundo, cosas de madres- se encogió de hombros.


-Deberias ir... Parece inusualmente feliz-


-Eso si es raro-


Muerte vio desaparecer a aquel chico que alegro su vida, se bajó del árbol y empezó a caminar mientras sentía el viento soplar, pero algo cambio, unas semanas pasaron y no había rastro de aquel adolescente, muerte por primera vez en la vida estuvo ansiosa, una noche donde no había rastro alguno de estrellas apareció, había crecido un poco más, pasando a muerte.


-Me preocupaste enano- el chico río.


-No soy tan chico ya... Hay algo que necesito decirte-


-Dimelo... No hay nada que me pueda afectar-


-Me buscaron una esposa... Y me casaré mañana, quiero que vayas y la apruebes... Eres especial en mi vida- muerte tembló.


Suspiro y sonrió, por primera vez, lo hizo verdaderamente, el día de la boda llegó y muerte le dio un trozo de sus cabellos, todos los habitantes se extrañaron al ver aquella escena, más cuando Muerte salió del bosque junto al chico ya vestido, se sentó junto a los padres del chico, él le lanzó una mirada y ella solo asintió levemente.

La novia entró, tenía el cabello negro y ojos ámbar, después de casarse, los invitados pasaron a una pista de baile, los novios bailaron y el segundo baile fue para muerte.


-¿Estás consciente de que bailas con la muerte? -


-Muy consciente... Además de que fue mi maestra todos estos años-


-No deberías tocarme-


-Tranquila... Estuve buscando algo para no morir, por eso no pude llamarte hasta hace unas horas-


-Por eso es que no mueres... Interesante-


-Mi nueva esposa, tiene magia muy poderosa-


-Me alegro dejarte en buenas manos Cero-


El chico río, y terminó la música, Muerte se retiró de ahí... No tenía nada que hacer, unos meses más tarde supo que vida rondaba cerca de la casa de su protegido.


-¿Qué haces acá vida?- soltó con amargura.


-Tú qué haces acá... Yo vengo porque una nueva vida está creándose-


-Y yo porque alguien importante vive aquí-


-¿La muerte tiene algo importante?- río- nunca podrás tener algo importante, todo muere a tu alrededor y más ahora que nuestros dones se incrementan-Muerte Gruñó- ¿Ves?... Eres tan salvaje-


-Olvidalo vida- sin más se retiró, nuevamente al bosque.


A los cinco meses, se escucho una gran conmoción en el pueblo, muerte sintió algo que no supo describir, los gritos retumbaron en el bosque, muerte salió de este y vio como se alzaba el fuego, muerte corrió con dirección a una casa, al llegar vio como un hombre clavaba un cuchillo en el corazón de su protegido, la vida se extinguió de sus ojos, la rabia invadió a muerte y tocó al hombre por detrás matandolo al instante, sostuvo a su protegido en brazos, mientras derramaba por primera vez lágrimas.


-Cuidalos... Por favor-


-No... Ann, vamos tienes una familia que cuidar-


Levantó el cuerpo y empezó a correr, tenía que ir a donde nunca quiso regresar, La paz se alteró cuando muerte entró con un joven en brazos a aquel lugar, vida había creado su propio hogar.


-¡Vida ayúdame, porfavor!- soltó el grito alterada.


Vida vio las lágrimas de muerte y al joven en sus brazos.


-¿Qué hiciste muerte?-


-Vida... Por favor, ayudalo-


-Aunque lo hiciera, rompería las leyes-


-por favor... Yo me haré responsable de esto, no me importa-


-Quien pensaría que la muerte pudiera sentir...- tocó el pecho del joven y una luz blanca salió, vida abrió los ojos en grande- que puro... Este no es tu final... Este es un comienzo, tu vida no termina, pero tu destino es igual, espero y puedas superarlo-


Vida dio un soplo a aquella luz que fue desapareciendo, Muerte lloró, y volvió a la aldea, la ahora viuda de su protegido le contó sobre lo que pasó, su antiguo prometido era aquel hombre, era alguien que la quería utilizar, su padre se dio cuenta justo a tiempo y eso los llevo a cambiarse de aldea.

Los años pasaron y muerte cuido y educó a la descendencia de su protegido, se forjó su propio hogar y iba de visita, los siglos pasaron y muerte vio el alma de su protegido al fin renacer, río por el nombre que escogieron, sufrió con él, hasta que llegó su día.


-Se acabo tu tiempo Zero-


-Muerte... Es bueno verte-


-Incluso en esta vida... No fuiste tan feliz... No pudiste ver crecer a tus hijos, la chica que amaste ya estaba comprometida y nuevamente alguien más la quería para él-


-Asi es la vida-


-Olvidalo, quiero que seas feliz-


-Estoy bien con esto Muerte- suspiro- además... Es divertido verte después de tanto tiempo-


-Si, pero aún así, este es mi regalo... Podrás hablar conmigo cuando quieras solo llámame, y te ayudaré en el camino que debas seguir-


-Espera... ¿No consultaras conmigo?, Digo... ¿Y si digo que no quiero?-


-¿Acaso me a importado tu opinión en alguna cosa del pasado?... Además, es un regalo de la muerte-


Zero negó, y cerró los ojos, sintió que flotaba en el espacio, pronto sintió su cuerpo tocar sábanas suaves y frías, abrió los ojos encontrándose con un bebé frente a él, era similar a Ichiru, pero ahora él era un alma diferente, ya no eran hermanos por lo cual ahora tendría la oportunidad de vivir, como él la tenía ahora, aunque fuera en una familia diferente.

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