IntroducciΓ³n
-ΒΏSegura que puedes cuidarlo mamΓ‘?
-muy segura Jisung, tu ve al trabajo y espero no llegues tan tarde-su madre siempre se preocupaba por Γ©l, apesar de todos los errores que cometiΓ³ en el pasado.
-tratare de no hacerlo mamΓ‘. Pero han cambiado mi horario de esta semana y me temo que saldrΓ© siempre hasta las dos de la maΓ±ana, necesito el dinero para cuidar a Yukhei y es lo mejor que pude conseguir en tan poco tiempo-conto, su madre lo escucho atenta mientras lo miraba moverse por toda la sala tratando de acomodar lo mejor posible los juguetes de su pequeΓ±o nieto.
-lo se hijo, no te preocupes por ello. Sabes que lo estΓ‘s haciendo muy bien y no tienes de que preocuparte. Ve con cuidado.
-no me esperes despierta-se despidiΓ³ con un fuerte abrazo y saliΓ³ de casa. Su hijo ya se encontraba dormido por ser las ocho de la noche asΓ que era su oportunidad.
Era eso, o retrasarse quince minutos por las despedidas y el llanto de su hijo.
Una vez llegΓ³ a su trabajo, se preparΓ³ mentalmente para una noche mΓ‘s. Ese casino se especializaba en las apuestas, en atraer a la gente mΓ‘s rica y millonaria del paΓs y habΓa sido un alivio y milagro que lo contratan sin ningΓΊn impedimento en el lugar.
Se adentro, saludando a un par de compaΓ±eros, dejo sus cosas en su casillero y decidiΓ³ caminarse a su Γ‘rea de trabajo cuando su uniforme ya estaba bien colocado.
Cartas de poker.
No era difΓcil su Γ‘rea, pero si es la mΓ‘s solicitada de todo el establecimiento por lo quΓ© solo las personas de mayor importancia en el paΓs tenΓan permitido pasar sin interrupciones.
-bien, comencemos con la primera ronda-y el juego comenzΓ³, repartiΓ³ las cartas y cuidaba que no se hiciera trampa alguna en los juegos, entregando cartas y entregando las cantidades de dinero apostadas por aquellas grandes personas que no les importaba gastar su dinero en un juego de azar.
Y agradecΓa tener un pequeΓ±o descanzo en medio de su turno, sus pies siempre le pedΓan un descanzo y es que luego de haber tenido a su hijo su cuerpo le habΓa cambiado tanto.
Le costaba mucho poder regresar al cuerpo que tenΓa antes, esa pequeΓ±a pancita que le quedΓ³ luego del parto estaba siendo difΓcil bajarla. Su condiciΓ³n fΓsica se habΓa perdido casi en su totalidad.
HabΓa cambiado tanto su cuerpo y mente que no podΓa regresarla.
Sentado en aquel banco de la sala de descanso, se dedicΓ³ a tomar de su limonada mientras revisaba la hora.
AΓΊn le faltaban dos horas de trabajo y luego tenΓa que volver a casa, cambiarse y estar despierto a las 8 de la maΓ±ana para comenzar a hacerle la papilla a su hijo.
No le gustaba depender de su madre, suficiente habΓa hecho al apoyarlo en su repentino embarazo cuando el solo tenΓa diecisiete aΓ±os y habΓa querido experimentar. Su madre peleΓ³ con su padre por su embarazo y le apoyo en todo en esos momentos.
Tanto emocional como econΓ³micamente.
Su madre nunca le abandono.
-Jisung-no pudo negar que escuchar su nombre previniendo de la voz de su hermano le sorprendiΓ³. Desde hace meses que no lo habΓa visto, puesto que la ΓΊltima vez que se vieron fue justo cuando Yukhei cumpliΓ³ su primer aΓ±ito y Γ©l fue a dar a casa donde vivΓa con su madre.
Le habΓa llevado muchos regalos a su hijo y le pidiΓ³ disculpas por no haber podido estar con Γ©l en esos momentos difΓciles.
-Changbin, ΒΏQue haces aquΓ?-pregunto.
-mama me llamo, dijo que te estuvo llamando. Al parecer Yukhei tiene algo de fiebre y no puede bajarsela. ΒΏPodrΓas ir?
-tengo que pedir permiso al jefe, creo que tal vez me deje ya que es urgencia. IrΓ© a hora mismo, ΒΏPodrΓas llevarme a casa?
Su hermano asintiΓ³ sin dudarlo y el se dirigiΓ³ al piso superior donde sabΓa, su jefe estarΓa en la oficina.
TocΓ³ la fina puerta de madera, esperando por ser atendido. Y tras un simple adelante entro sin pensarlo.
-ΒΏQue necesita?
-quiero que me dΓ© permiso de irme antes, tengo un problema familiar urgente y necesito salir.
-bien...Jisung-menciono al leer el gafete-sabes que tΓΊ puesto es importante y si te dejo ir tendrΓ© muchos problemas para organizar esa Γ‘rea.
-lo se, y perdΓ³n por no poder quedarme. Pero mi hijo se enfermo y tengo que ir a cuidarlo antes de que se complique.
-bien, toma-le extendiΓ³ una libreta-anota tu nombre y Γ‘rea. MaΓ±ana te quiero aquΓ sin excusas una hora antes de lo normal, en mi oficina.
-gracias-anoto rΓ‘pidamente su nombre y Γ‘rea y tras un par de reverencias saliΓ³ de la oficina.
Pero su jefe no necesitaba su nombre y Γ‘rea para marcar su salida.
Minho solo necesitaba eso para conocer mejor a aquel chico de las cartas.