𝗔𝗵𝗼𝗴𝗮́𝗻𝗱𝗼𝗺𝗲 𝗲𝗻 𝘁𝗶© | 𝖧𝗂𝗈𝗌𝖺𝗀𝗂

Sinopsis

Si Hiori es bueno en los juegos, entonces Hiori es bueno con los dedos, eso es lo que piensa Isagi, más bien fantasea, cuando finalmente comienza a salir con él, excepto que Hiori no ha iniciado ningún sexo durante tres meses. Se queda mirando los delicados y pálidos dedos de su novio, las muescas en sus nudillos estiradas finas y blancas como papel sobre sus huesos. Él quiere. [𝗧𝗿𝗮𝗯𝗮𝗷𝗼 𝗼𝗿𝗶𝗴𝗶𝗻𝗮𝗹; https://archiveofourown.org/users/numberoneisagifan/pseuds/numberoneisagifan 𝗨𝘀𝘂𝗮𝗿𝗶𝗼 (𝘤𝘳𝘦𝘢𝘥𝘰𝘳 𝘰𝘳𝘪𝘨𝘪𝘯𝘢𝘭) 𝗮𝗼𝟯; numerounoisagifan]

Genero:
Other
Autor/a:
00_fyo_lector
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

𝗔𝗵𝗼𝗴𝗮́𝗻𝗱𝗼𝗺𝗲 𝗲𝗻 𝘁𝗶

Yoichi era consciente de que sus pensamientos no eran buenos. Mínimo no después de pensar en eso exactamente.


Maldición, ¿Cómo había llegado a ese resultado en primera instancia? Se suponía que él era diferente, que no era igual a todos los demás. Pero se había equivocado.


Todo había iniciado de manera inocente, justo dos semanas después de haber iniciado su relación con Hiori. Él era consciente del gusto de Yo hacia los videojuegos, sin embargo, no lo era de sus manos.


Y puede sonar estúpido pero esa diferencia tan pequeña marco un antes y un después dentro de él.


‘Yo, es muy bueno con los juegos’ el pensamiento inicio ‘entonces, Yo, es bueno con los dedos...’


Sí, así de rápido había caído en la miseria de sus pensamientos, atrayéndolo hacia un remolino que poco a poco lo hundiría, sin un punto de inflexión.


Era consciente de su debilidad, pero no podía evitarlo, no después de que pasarán tres meses y Hiori no ha dado iniciado ningún movimiento. Y él solo se queda mirando los delicados y pálidos dedos de su novio, las muescas de sus nudillos estiradas finas y blancas como papel sobre sus huesos.


Está obligado a tocarse a si mismo, siempre lamentablemente carente, mientras Hiori es el nuevo (y primer) novio más cariñoso y genuino de toda su vida. Yo, en pocas palabras para él es el estándar, el chico perfecto que todo chico o chica pidiera tener. Claro que ignoraba el hecho de que su pareja tiene que montar una almohada por la noche cada vez que los largos dedos de Hiori se envuelven alrededor de los suyos.


¿Que pensaría su novio si supiera lo pervertido que era?


No puede evitarlo, es como si estar cerca de él despertara algo en su interior, algo primitivo que hacía que su cuerpo reaccionara sin control, solo pidiendo su tacto. Estar cerca de Hiori le hace hervir la sangre, la necesidad de tocar y ser tocado lo consume.


Necesitaba más, maldita sea.


Pero tampoco sabe cómo decírselo a su novio, queriendo darle espacio, consiente de su poco conocimiento en relaciones dicho por su propia voz, sabía que necesitaba tiempo, queriendo darle el espacio adecuado que tan claramente ha establecido, y no es que Isagi sea exactamente hábil o tenga experiencia en el lenguaje del sexo, ¿Cómo es posible que uno pida algo así? Ni siquiera él es consciente de lo que siente.


Él ama a Hiori, él es feliz con Hiori, él quiere estar con Hiori.


Y para eso necesitaba controlar sus propios deseos.


──Te veré mañana, Isagi-kun ──dice Hiori, pasándole su bolso y su chaqueta por la ventanilla del auto después de su cita en un parque.


Mentiría si no dijera que la mayoría del tiempo estuvo perdido, suplicando llegar a su apartamento para huir lo más rápido posible. Isagi ya se había sentido acarolado y molesto, esto incluso antes de siquiera subir al auto, pero ahora sentía que está apunto de explicar.


Los labios de Hiori besan su mejilla cuando se inclina por la ventana para agarrarlo, sus dedos rozan suavemente su mandíbula, y observa como prácticamente Yoichi sale corriendo a su apartamento; con la cara en llamas y manos temblorosas.


Es un esfuerzo para él subir el edificio hasta llegar a su apartamento, apenas puede y hablar, siente su cuerpo ido y la urgencia por tocarse.


¿Cuando se había convertido en un animal?


Eso no estaba bien, carecía de cualquier moral. Pero eso ahora no le importa, no le interesa, después de todo sentía que se estaba incendiando. Si el celo era algo de animales él entonces era un puto animal pues no podía haber otra razón para su urgencia.


Abre de golpe la puerta su habitación, se arroja la cama y se quita a tientas la chaqueta. Está tan mojado que podía sentirlo en sus bragas desde la última mitad del almuerzo, cuando Hiori froto suavemente su espalda e Isagi sintió el calor de su palma apenas cubierto por su camisa.


Ah...


¿Por qué era tan difícil?


Jadea, bajándose los pantalones con rapidez,  lo suficiente como para meter la mano en la ropa interior, frotando su coño empapado y sintiendo su capa resbaladiza en sus dedos. Él está pulsando, su coño le duele y está caliente y tan listo para cualquier cosa que pueda conseguir.


──Hiori... Hiori, Hi- Yo... ──dice, quitándose los pantalones y arrojándolos al otro lado de la habitación. Su ropa interior lo sigue rápidamente, demasiado molesta para mantenerla a un lado.


Hiori no estaba ahí para tocarlo, pero Isagi puede inventario con su cabeza.


Se imagina a Hiori acercándolo a su regalozo, sus cuerpos tocándose como dos brazas ardientes, su lengua jugando con sus pezones y susurrandooe al oído. Su mano libre se desliza bajo su camisa y frota sus dedos contra sus labios, moviéndose hacia adelante y hacia atrás, dentro y fuera, hundiendo sus dedos dentro de si mismo lentamente, saboreando la sensación, sintiendo la humedad y el calor. Él sisea, el pequeño sonido sordo de su coño lo hace sonrojar.


Piensa en lo bien que se senturiuan los dedos largos y delgados de Hiori al jugar con él, sumergirse en su interior, golpear tan adentro como nunca han podido. Su mente con rapidez recopila los recuerdos que tiene de Hiori escribiendo, jugando, con las manos apretadas al rededor de una botella de agua para pasársela a Isagi después de la práctica. Ve la mano de Hiori envolviendo la suya mientras entrelazan sus dedos, sintiendo la yema de sus dedos calmar su piel mientras Hiori distraídamente frota el dorso de su mano.


Todas estas cosas son puramente inocentes, y aquí Isagi es quien las está usando para liberarse más  rápido,  abandonando la idea de alargarlo. Sí logra superarlo una vez más y satisfacerse, entonces tal vez no se sienta tan culpable.


──Yo...── solloza, mordiendo su almohada, la mano retorcida en las semanas mientras presiona otro dedo en su coño goteante y se acurruca ── lo siento...──retuerce sus dedos dentro de sí, pensando que son demasiado cortos, no largos y delgados como los de su novio.


Sus dedos comienzan a entrar y salir de manera rápida, buscando una mejor manera de encontrar un buen lugar, su cuerpo comienza a cosquillear, sus ojos a picar.


──G-gracias por to-tocarme ──se ahoga en el aire, probándolo, pretendiendo que es Hiori quien lo está estirando y haciéndolo sentir tan bien ──Yo... Gracias ──está llorando de verdad ahora, manchando su colchón con lágrimas y líquido resbaladizo ──se siente bien... tan-...oh- bien-.


──¿Isagi? ──escucha desde el pasillo, todo su cuerpo se congela. No tiene tiempo para nada más que cubrirse con la manta y sacar los dedos de su coño, una nueva cantidad de líquido se derrama de su agujero y deja el lugar debajo de él empapado ──dejaste tu computadora portátil en mi auto── La voz se acerca, justo afuera de su puerta, y la manija hace clic.


Se sienta y se limpia la cara, esperando que el sudor y las lágrimas sean menos obvios, pero fue en vano; cuando Hiori entra a su habitación, inmediatamente deja caer sus bolsas y corre al lado de Isagi, presionando una mano en su frente.


──Yoichi, ¿estás enfermo?── Pregunta Hiori, un fuerte escalofrío recorriendo el cuerpo de Isagi al sentir su piel finalmente sobre la suya. ──No me di cuenta en el auto...


Él asiente, porque la única otra cosa que puede decir es ‘no, me estaba follando con los dedos y fingiendo que eras tú', lo cual no  va a admitir en absoluto, y Hiori lo hace callar gentilmente y lo deja arropado


──Regreso en seguida, no te muevas.


Él sale de la habitación rápidamente, permitiéndole limpiar a tientas la escena del crimen, aunque no arreglarse.


Hiori regresa con comida caliente que habían compartido la noche anterior y una taza de té, deslizándose bajo las sábanas junto a Isagi y dejándolo descansar su cabeza sobre su hombro.


──¿No tienes miedo de enfermarte? ──pregunta, tomando su té y preguntándose si Hiori puede sentir cómo está completamente desnudo de cintura para abajo. ──yo no... quería llamarte.


──Silencio, es más fácil cuando le cuentas estas cosas a tu amante ── dice, quitándose el flequillo sudoroso y enmarañado de su frente. Lo único en lo que Isagi puede pensar es en la connotación de esas palabras… y en qué tan largos son los dedos de su novio cuando juguetean con su cabello.


La pregunta ocasional de Hiori sobre si necesita algo pronto se convierte en quedarse dormido frente al televisor, con su brazo alrededor del hombro de Isagi mientras se queda dormido.


──¿Hiori? ──llama, dándole una sacudida. Sin movimiento. Se retuerce, frotándose los muslos, escuchando la respiración profunda de Hiori. ──¿Estás despierto? ──Ninguna respuesta, ni siquiera un estremecimiento.


Se queda mirando el rostro dormido de su novio, y no puede evitar inclinarse y presionar un beso en su mandíbula, lo que se convierte en chupar con avidez pequeños chupetones que se desvanecen allí. Hiori sabe tan bien, huele bien, que Isagi quiere que lo toque.


Cada vez que besa a Hiori casi nunca hay lengua,  se sienta un poco más, el marco de la cama cruje levemente mientras se mueve; pasa su lengua sobre el sello de los labios cerrados de Hiori.


Gime, temblando, la suavidad de los labios de Hiori hace que su estómago se revuelva.


──Más…── susurra en el aire, sosteniendo suavemente el rostro de Hiori entre sus manos y deslizando su lengua dentro.


Su lengua toca la de Hiori e Isagi se sobresalta, la sensación húmeda y blanda lo hace arder. Todavía está mojado como antes, si no peor ahora, y está empezando a gotear incómodamente por su muslo. Es sólo cuestión de tiempo antes de que llegue a la ropa de Hiori.


Se queda mirando la mano de su pareja que descansa a su lado, sin inmutarse, y recorre su palma abierta con la punta de su dedo. Los quiere dentro de él con tanta fuerza que le duele, y su cabeza nada con una necesidad que es tan propia de él, tan vertiginosa, que no lo piensa dos veces mientras agarra la mano de Hiori y la guía hacia su coño.


──Sólo... un poco── se convence a sí mismo, pero sabe que es inútil cuando los dedos de Hiori finalmente rozan donde más los quiere, y siente que puede hacerlo solo. Ahoga un gemido detrás de sus dientes, lentamente apretando sus caderas contra los dos dedos de su novio.


No hay presión porque está dormido, pero aún así se siente mejor que cualquier cosa que Isagi pudiera soñar, sus caderas se aceleran, el sonido de la piel resbaladiza contra la piel chapoteando silenciosamente en su habitación.


Lame una tira en el cuello de Hiori, colocando sus caderas donde sus dedos pueden hundirse dentro de él, gimiendo silenciosamente por el estiramiento, por la forma en que profundizan aún más en lugares que Isagi nunca puede alcanzar.


Gime en voz baja


──ahí mismo── toma una bocanada de aire, no está seguro de cómo mantiene las piernas erguidas mientras comienza a montar los dedos de su novio dormido, las sábanas y el edredón se mueven a medida que aumenta el ritmo, ──o-oh Dios- ¡mierda!


Aprieta con fuerza los dedos de Hiori, saboreando la sensación mientras cierra los ojos con fuerza, y cuando los abre, Hiori le devuelve la mirada, con sus ojos azul pálido fijos en su rostro.


Casi tropieza hacia atrás y se desprende de la mano, pero el hombre coloca una palma en su cadera y lo mantiene presionado con sus dedos, que ahora se sienten vivos dentro de él, empujándolos y estirándose, encontrando un punto dentro de él que lo hace doblarse. y gimiendo justo en la cara de Hiori sin control de su propio cuerpo mientras chorrea; su orgasmo es doloroso y más fuerte que cualquier cosa que haya alcanzado por su cuenta.


──¿Quién dijo que podías venir? ──Pregunta el de cabello cian, deslizando sus dedos fuera del coño de Isagi y acercándolos a su cara, ──No creo que hayas sido nada bueno para merecer correrte tan pronto. Una mano agarra su barbilla, forzando su boca a abrirse, y los dedos húmedos de Hiori se deslizan dentro, presionando la lengua de Isagi para que pueda saborearse a sí mismo, ──¿Qué crees que estabas haciendo?


──Y-yo , qué es ...── tartamudea, con la voz amordazada por los dedos en la boca. Se retuerce lejos de ellos, abrumado, pero Hiori no se rinde, persiguiendo su boca ──lo siento-


Se derrumba, solloza y chupa los dedos de Hiori, tratando de calmarse; ha sido horrible con su novio, cruel, pervertido e indiferente a sus deseos. Los dedos de Hiori salen de su boca, la saliva gotea por la barbilla de Isagi.


──No quise hacer... no fue mi intención, por favor, perdóname. ──sollosa.


──Sabes, iba a esperar, porque no pensé que estuvieras listo para esto ──dice de repente Hiori, volteándolo fácilmente y enjaulándolo contra el colchón, sus anchos hombros bloqueando la luz, ──pero puedo Mira… lo estás pidiendo.


──¡Lo lamento!── llora de nuevo, los bordes de su visión todavía blancos por su orgasmo y toda su mitad inferior un desastre de su propia humedad ──Haré cualquier cosa, por favor no te enojes.


──Estoy enojado ── Una sonrisa se posa en sus labios, aunque sus ojos estaban fríos, carentes del brillo que usualmente tenía, sino con una pizca de algo más... algo más tétrico──Creo que si te quedas aquí y tomas lo que te doy, estaría menos enojado. ¿Puedes hacer eso por mi?


Isagi lo mira fijamente y Hiori le toca la mejilla con dos dedos como si fuera un niño tonto o una mascota adorada.


──los buenos chicos responden cuando se les habla. Entiendes eso, ¿verdad bebé?── Agrega Hiori, mirándolo con una expresión imparcial pero extrañamente tierna. Isagi confía en él, quiere arreglar las cosas. Lentamente separa sus piernas para dejar que Hiori se coloque entre ellas, ──¿Quieres compensarme?


Él asiente, todavía llorando las lágrimas saladas, y suspira de alivio cuando Hiori se inclina y lo besa, pero ese alivio se desvanece cuando la lengua de Hiori se abre paso dentro de su boca. Su voz es apagada mientras Hiori chupa su lengua, la baba se desliza por su barbilla, y todo es tan desordenado y demasiado ...  quiere echarse atrás a pesar de que esto es lo que ha estado deseando durante tanto tiempo. Algo anda mal, pero tiene miedo de expresarlo ahora, especialmente después de hacerle algo así a Hiori. Se lo merece, tiene que compensarlo.


Siempre pensó que su primera vez sería diferente, pero cuando Hiori se libera de sus pantalones y bóxers, comprende que todo es culpa suya: que se merece esto, merece todo lo que Hiori le da tan amablemente, porque fueron sus límites los que cruzó.


Gime cuando Hiori toca su clítoris con el pulgar, la sobreestimulación brillante y punzante, su lubricante gotea por las yemas de los dedos de su pareja. Su respiración se acelera y Yo lo observa gemir sin parar,  el dolor es ardiente, profundo como sus nervios, hace que Isagi sienta miedo, malestar del estómago, un contraste culpable con el calor sofocante de la habitación.


Hiori vuelve a meterle los dedos e Isagi hace un ruido impotente, casi como un animal herido, tosiendo y jadeando, incapaz de recuperar el aliento.


──¿Ya quieres disculparte, Yoichi-kun? ──Pregunta Hiori, sin parecer afectada en absoluto, excepto... hambrienta . Intenta, realmente intenta  que sus palabras salgan, pero eso sólo le lleva a otro jadeo, desesperado por respirar, desesperado por hablar; todo lo que logra es un hipo, sus sollozos se mezclan con su respiración agitada. Los dedos de Hiori empujan más rápido, y el cerebro de Isagi está en blanco, una pizarra blanca flotante en una manta fría y desconocida, abrumadora y aterradora.  ──¿Nada? ── continúa, observando su rostro con atención, su voz sonando lejana. ──Entonces supongo que no te arrepientes, simplemente tendré que obligarte.



Lo siento...



su cabeza gira hacia un lado y Hiori agarra su mandíbula con su mano libre y la fuerza a enderezarse, haciendo que Isagi lo mire a la cara. Empuja algunas de las lágrimas que se acumulan en sus ojos, y recorren sus mejillas con más fuerza, sus labios se abren en silencio mientras ruidos heridos caen de su boca abierta. Ay , quiere expresarlo, pero todavía no hay palabras.



Despacio... más despacio, Yo

.


Hiori suspira, casi decepcionado, secándose los ojos húmedos.


──Te di una oportunidad── Otra lágrima rueda por la mejilla de Isagi y contra su labio, Hiori se inclina y la lame, besando el sabor salado de regreso a su boca.


Está paralizado así, traicionado por sí mismo, pero al mismo tiempo tiembla lo suficiente como para sacudir la cama, el cuerpo de Hiori moviéndose contra el suyo, los dedos todavía arden incandescentemente dentro de él.


La voz de Hiori suena como si estuviera bajo el agua cuando murmura:


──Siempre supe que serías una llorona. Bonita, muy bonita para mí. Ahora te estás portando bien.


¿Bien? Quiere ser bueno, está mojado por los mocos, el sudor y las lágrimas, por la saliva de Hiori enfriándose en su piel, ¿ bien? Es como si se estuviera ahogando, incapaz de controlar nada. Duele, pero Hiori se siente bien, gimiendo y gruñendo contra su cuello, liberando sus dedos del maltratado coño de Isagi. Un poco más de líquido resbaladizo sale de él, y la capa helada de la vergüenza lo cubre nuevamente como un lodo espeso. Las manos de Hiori están frías, luego cálidas y luego hirviendo mientras se deslizan sobre su cuerpo y separan fácilmente sus muslos sin resistencia.


Se queda flácido debajo de su novio, ignorando el doloroso estiramiento de su polla mientras presiona dentro de su coño sin previo aviso. Agarra a Hiori, sollozando débilmente en su cuello, y Hiori lo folla con fuerza, sin mostrar piedad incluso cuando Isagi tiembla y tiembla debajo de él, gimiendo como una puta y probablemente avergonzándose a sí mismo y a su novio en el proceso. Hiori escupe suciedad contra su boca, llamándolo fácil, murmurando que Isagi es demasiado puta como para esperar a que su novio esté listo.


La voz de Hiori comienza a desvanecerse, Isagi puede sentir su polla dentro de él, espesa y golpeándolo más profundamente que sus dedos, un gemido miserable saliendo de su boca mientras sus músculos se aprietan y tiemblan alrededor de Hiori. El brillante dolor se desvanece hasta convertirse en un placer entumecido mientras Hiori empuja constantemente dentro de él, levantando la pierna de Isagi y girándolo de un lado a otro, su velo de debilidad le permite a Hiori maniobrarlo como una simple muñeca.


Está gimiendo, piensa, o llorando. Hay muchos ruidos saliendo de su boca, quejumbroso y al borde de lo puto, y puede ver la boca de Hiori moverse, pero lucha por comprender realmente lo que está diciendo mientras sus ojos se ponen en blanco y sus piernas tienen espasmos involuntarios.


Las sensaciones vienen a través de una tela, como ver todo a través de un cristal de ventana lluvioso, el arrastre de la polla de Hiori dentro de él es lo único que puede sostener de manera tangible, apretando a su alrededor. Su cuerpo todavía está relajado, y Hiori aprovecha mientras lo dobla casi a la mitad y lo folla tan profundamente que Isagi puede sentirlo en sus entrañas.


Se concentra en la tensión de sus músculos, la forma en que sus muslos arden con la forma en que Hiori lo dobla, sus caderas se tensan y sus manos atrapadas como hierro en las sábanas. Tiene miedo, pero eso no puede ser cierto porque Hiori es calido, está sobre él y jadea contra su boca, y hay lágrimas ardientes corriendo por su rostro, manchándose por sus mejillas con cada empuje contundente de las caderas de Hiori.


Todavía puede ver a su novio, al menos, con el corazón lleno de amor y su cuerpo de placer, Hiori follándolo con entusiasmo: alto y fuerte, ojos azul claro enfocados en él desde arriba, palmas anchas que lo separan, pero no lo hace. No siente como si lo estuviera procesando: sus ojos se desvían hacia el cabello de Hiori cuando roza suavemente su piel, cosquilleando, hacia los labios de Hiori cuando se mueven, hablando sin sonido. Isagi le prometió hace tres días que le cortaría la parte trasera de su cabello, que le había crecido demasiado. El golpe de piel resuena en la habitación, el ritmo de las caderas de Hiori contra el trasero de Isagi. Isagi respira superficialmente, cambiando a grandes bocanadas de aire cuando simplemente no llena su pecho lo suficiente, y su cabeza da vueltas con cada sollozo húmedo que le arranca.


Su mente se siente como si estuviera flotando, deslizándose hacia un espacio aireado y confuso donde no puede encontrar sus palabras, no puede decirle a Hiori que vaya más rápido o que se detenga, duele.


Todo lo que puede hacer es llorar, encerrado en su propia cabeza, y se siente bien, realmente lo hace, y se lo merece, realmente lo merece, y siente que Hiori termina dentro de él justo cuando su propio coño se encierra a su alrededor, brotando. alrededor de su polla cuando se corre por segunda vez.


──Yoichi...── Hiori jadea contra su piel, arrastrando fácilmente a Isagi para dejarlo en sus brazos. Isagi parece no poder mover el suyo, lo intenta, pero su dedo sólo se mueve mientras mira a Hiori con ojos brillantes ──oh cariño, te ves tan bonita así.


Tengo miedo

, piensa, y trata de decírselo a Hiori,

Yo... tengo miedo

, pero nada, no hay voz, no hay sonido. Sólo la sensación flotante y distante, apenas capaz de sentir la forma en que Hiori pasa sus dedos por su brazo. Las luces son demasiado cegadoras al mismo tiempo.


Hiori no lo escucha, pero sostiene a Isagi de todos modos, siempre sabiendo lo que necesita,


──Te tengo... shh ... quédate ahí por un rato.


No sabe dónde está , supone que es el lugar del que no puede salir . Él asentiría, pero no puede; en cambio, su garganta retumba con un vago sonido de acuerdo con todo lo que puede reunir.


No sabe cuánto tiempo permaneció allí en los brazos de Hiori, un sudor frío comenzando a brotar por todo su cuerpo. Ya no se siente flotante, más bien como si su piel estuviera zumbando, la sangre hirviendo como alambre caliente dentro de sus venas.


Hiori nota sus ojos parpadeantes, la forma en que se sobresalta mientras lentamente vuelve a sus sentidos, sintiendo que tiene que correr. Lenta pero firmemente agarra a Isagi con más fuerza en su abrazo, susurrándole al oído hasta que Isagi se relaja un poco.


──bien , buen trabajo, Isagi, fuiste tan bueno para mí ──canta Hiori, pasando sus dedos por el cabello húmedo de Isagi, dándole palmaditas. de su piel enrojecida y pegajosa. ──Te perdono, ¿sabes? ¿No estás feliz?


──Estoy tan... feliz, estoy feliz──.Él asiente, sus labios se dibujan en una sonrisa, todo su cuerpo le duele dolorosamente ──gracias, gracias- ──repite, inclinando su cuello para que Hiori pueda marcar su garganta, mordisqueando y chupando húmedamente su piel. Esto es lo que se merece Isagi. ── Gracias .


Ama a Hiori,

es feliz.


Es feliz..