Tara y Zam, Los Hermanos
En una tarde-noche muy tranquila, un hombre con aspecto de no tener más de 25 años, se encontraba descansando plácidamente en una banca de la plaza de su ciudad, estaba tan relajado, que no tardó mucho en dormirse sin preocuparse por nada.
Casi desmayado, se le aparece una mujer muy bonita de aspecto castaño, que lo miraba con curiosidad:
-oye, no te parece peligroso dormirte aquí tan tarde?- pregunto con duda.
-yo?, supongo, no ví a nadie cerca, así que no me pareció mala idea tomar un descanso- respondió avergonzado.
-tendrías que tener más cuidado, qué hubiera pasado si yo fuera alguien que te quería hacer daño?
-estoy seguro de que no querrías hacerlo, una chica tan bonita como tú no le interesa hacer esas cosas.
La chica salto de la pequeña sorpresa que le dió, no esperaba un halago de un extraño, se ruborizó y su corazón empezó a latir fuerte. Cómo se quedó callada, el apacible hombre se disculpo pensando que la ofendió:
-perdon!, siento haber dicho eso es que te me hiciste muy linda y no podía callarlo!-exclamo preocupado.
-yo... No te preocupes, nunca me lo habían dicho y... También me pareces algo lindo...- contesto tímida.
El hombre se quedó sin palabras al igual que la chica, la cual estaba tan avergonzada que solo podía mirar para abajo. En un silencio eterno, la mujer volteó la cara para percatarse de que el hombre había hecho espacio en la banca para ella.
Sentados en la misma banca los dos decidieron hacer una pregunta que hasta ahora se escapaba de la conversación:
-Cómo te llamas?-pregunto el hombre.
-Diana... Y tú?
-Me dicen Edu, encantado.
Después de ese día Diana y Edu se vieron a menudo, mientras más aumentaba la frecuencia de sus visitas, más lo hacia el floreciente amor entre estos. Pasaron unos años para casarse, la pareja decidió cuidar su amor en un proyecto a futuro como lo sería un hijo, pero cuánto más se acercaba el momento, Diana se preocupaba por esconderle su secreto más preciado desde su concepción. Así que a seis meses del nacimiento de sus hijos, Diana decidió confesarse:
-Edu, quiero contarte un secreto que me duele guardarte, ya que puede afectar al futuro de nuestros hijos, y no quiero que vayan sin saberlo a un destino fatal.
-Qué sucede? Hay alguna clase de enfermedad?
-no... Yo... No soy lo que has amado durante muchos años, nunca tuve un padre o una madre, nunca tuve algún apice de afecto por tí. Yo no soy humana, soy una diosa, más bien la encarnación de ella, hace mucho las deidades primordiales decidimos dormir para no interferir con los mortales, pero algo nos despertó, algo peligroso. Decidí eliminar esa amenaza, no obstante, no tuve éxito, no era lo suficientemente fuerte para derrotarla, así que decidí asimilar a una humana para poder cederle mis fuerzas a unos seres más fuertes engendrados por mi. Y al verte sentado en esa plaza me pareciste el objetivo perfecto... Cuando mis descendientes nazcan, voy a dejar de existir en una unidad para ser dos seres completamente independientes entre si... Te pido que cuides de ellos como bebés humanos hasta que puedan valerse por si mismos, y puedan cumplir su destino.
Sobrecargado de información, Edu no pudo evitar derramar lágrimas ante lo que acaba de escuchar. Y con dolor en el corazón decide aceptar la petición por todos los años que compartió con lo que para el, no solo era una persona humana, si no que el amor de sus vida. El seguía creyendo fuertemente que en el fondo ella dijo eso para que de alguna manera no le duela a ambos cuando lo anunciado ocurra, entonces los dos no pudieron evitar terminar con un abrazo fuerte para culminar la historia que construyeron en años.
Diesisiete años después, los frutos de ese viejo y fuerte amor se encontraban perdidos buscando un modo de ganarse la vida. Recientemente los habían hechado de la antigua casa de sus difunto padre por no ser considerados legítimos propietarios, por suerte no les faltaba mucho para conseguir una suerte de alquiler barato en el que poder vivir, ya que habían ahorrado bastante.
La hermana llamada Tara se percata de un local raro y oscuro que tenia un cartel grande que decía "empleo de tiempo parcial-dos vacantes".
Le dijo a su hermano que fueran a tomar los puestos, puesto que no tenía ningúna condición para tenerlo, lo cual les venía perfecto para ganar lo que les falta para tener un departamento.
El local era oscuro y tenebroso, cuando llamaron para obtener las vacantes lograron ver una luz que se prendió al fondo del lugar, por lo que decidieron seguir aquel destello misterioso que daba a unas escaleras hacia un sótano más raro de lo que era el local de arriba.
Cuando toda luz se había extinguid, Tara se aferra a su hermano con miedo:
-sabes que? Me arrepentí, larguemonos de aquí Zam, este lugar es tenebroso, no me gusta-dijo aterrada queriendo escapar.
Un silencio capas de ssesinar al más débil de los nerviosos inunda el cuarto:
-Zam? Zam! Vámonos! Tengo miedo!
En el silencio absoluto, Tara se percata al pizar que está arriba de un charco de sangre, el cual se ilumina, dejando ver un rastro que lleva directo a lo que parece ser una pierna muy grande mounstroza.
Impactada, se queda tiesa, como si su cuerpo estubiera hecho de concreto, ni un músculo, ni siquiera una brisa sería capas de mover un solo pelo, y a la par de esta reacción, se logra escuchar una tenue risa grave con un tono burlesco desde la infinita oscuridad:
-ja ja ja, ah, por lo que siento, ustedes han de ser los herederos del poder que me corresponde, una pregunta, cuál es el más fuerte entre ustedes?
No había más que silencio, así que el mounstro apunto a la hermana y viendola fijo por un momento dijo:
-Que pasa? Te comio la lengua el zorro? Ja ja ja, no te preocupes, parece que ya se a quien voy a asimilar.
La bestia dió un paso, sin más retraso Zam despertó del trance y junto con la mano de su hermana se hecho a correr.
La bestia notando esto río a carcajadas y los empezó a perseguir, Zam viendo que los iba a alcanzar en cuestión de segundos...
Decidió dar su vida por su hermana y justo antes de que el pudiera poner un dedo en ella, Zam se puso entre ellos y recibió las garras de la amalgama negra, atravesando su abdomen casi partiendo lo a la mitad.
Tara volteó al no sentir la mano de su hermano y al ver la ecena, todo se paralizó en un instante, solo segundos, segundos en los que Tara se lleno de ira, rabia y rencor. Tara sintió algo, una cosa estaba naciendo en su interior, una cosa que la invitaba a gritos vengar a su hermano.
El enemigo lo noto y exclamó:
-Mierda! Me tendré que valer de este entonces!
Entrando en la herida de Zam y combinándose con el, cayéndose al suelo sin conciencia aparente. Su hermana viendolo corrió a el reemplazando su ira con tristeza, llorando se quedó con el hasta que se despertase.
No pasó mucho en lo que Zam se levantó de golpe y al ver a su hermana le dijo asustado:
-Corre!
De la nada Zam empezó a cambiar de forma a otra amalgama negra, con tentaculos parecidos a colas, una mandíbula abismal, garras capaces de perforar la pared más blindada y un tamaño que no tenía intención de parar.
Tara haciendo caso de su hermano salió corriendo, corrió lo más rápido que podía. Y cuando llego a un callejón a esconderse, su trastornado hermano apareció tras de ella buscándola, cuando la encontró, Tara no tenía fuerzas para para escapar, se largo a llorar.
El mounstro, la atacó ni bien la tenía en rango, pero, su garra se detuvo a centímetros de su hermana, Tara esperando el momento con los ojos cerrados, empezó a pronunciar el nombre de su hermano para encontrarlo cuando se vaya al otro mundo.
Y cuando la bestia vió esto, empezó a derramar lágrimas, con dificultades para hablar exclamó:
-T...t...a...r...a
Tara escucho esto, voltio preguntando por su hermano confundida.
Cuando de la nada un tipo en llamas con una patada voladora se llevó al mounstro puesto como si de un camión se tratase, al margen de esto, al lado de una confundida y llena de lágrimas Tara aparece una mujer verde con un cabello largo que le pregunta:
-oye, estás bien? Estás herida? Algo roto, algún sangrado?
-yo... Sopungo, me raspe las rodillas y las manos al caer...-dice confundida y desconfiada.
-Ok! Mira, estás plantas alivian el dolor y humectan la herida, perdón por llegar tarde por cierto, tu nombre?-mientras dice estás palabras, la desconocida mujer brota unas plantas del suelo, conforme las agarra las hace un ungüento con sus propias manos y lo unta en la heridas de Tara.
- Tara, puedo saber cuál es tu nombre?
-oh, claro!, pero no tengo un nombre, sin embargo, mi compañero de allá me llama Roze, así que puedes decirme así también!
-Claro... Oye, no es por ofenderte, pero que eres? Tu piel es verde y borraste vegetación del suelo.
-no tengo el tiempo para explicarte, pero puedes considerar que soy una planta viviente con la fisiología de una humana normal, después te puedo informar más si quieres! Pero ahora tengo que saludar a mi amigo, quédate aquí-Empieza a correr hacia la situación, y Tara grita hacia Roze.
-Es mi hermano! No lo lastimen por favor! El esta dentro de eso, solo que no tiene el control!
-Esta bien! Te lo traeré de vuelta!
Cuando Roze llega con su compañero, ve que está tienendo algunos problemas:
-Toooom! Necesitas ayudaaaa!?
Y su amigo le contesta
-Claro que no! Solo estoy viendo cómo lucha para después vencerl- es interrumpido con un golpe que lo envía tres calles fuera de la pelea.
-Tomare eso como un siiiiii!
Entonces la mujer pone sus manos en la tierra y hace crecer unas lianas del suelo que atan e inmoviliza a la criatura, en lo que el hombre igneo vuelva a la pelea, Roze le pregunta cosas:
-SEÑOR BESTIAAAAAA! ME ESCUCHAAAAA!?
Todo lo que recibe es un rujido ruidoso del mounstro.
-SEGUN ME DICE LA CHICA DE ALLAAAAA, USTED ES SU HERMANOOOOOO, QUIERE QUE SU HERMANA MUERAAAAAAA!?
La gigante amalgama impone menos resistencia y deja de rujir.
-TOMARE ESO COMO UN NOOOOO! ENTONCES NESESITO QUE SE CALME Y TRATE DE PENSAR EN SU HERMANA, EN COMO ERA ANTES, TIENE QUE PENSAR EN USTED MISMOOOOOOO!
al oír esto la bestia se calmó y empezó a reducir su tamaño y apariencia a la de un humano, pero sin dejar de ser una sombra corpórea con una sonrisa aterradora.
La sombra hablo:
-otra más? Que? Acaso creen poder detenerme?
Y Roze contesto
-espera, tu no eres?- es interrumpida por un grito de guerra seguido de la palabras:
-Roze! Alejate de el, el es del que te hable! El es Tsunda!- mientra se preparaba asestarle un golpe mortal.
-Tom espera! No lo mates, es el hermano de la chica que dijiste era importante!
-dios, enserio!?
-sip!
-okeeeeey, déjalo quieto, creo que puedo debilitar su esencia divina.
-cuando quieras!- dice contenta
Roze lo apretó lo suficiente para que no se moviera y el extraño en llamas se acercó, lo sostuvo de la cabeza:
-bueno amigo, vas a dormir por un buen tiempo- le dice a Tsunda
-piensas que voy a caer tan fácil!? Debiste quedarte lejos llama arrogante!- en lo que sorprende al compañero doltandoce de las lianas.
Entonces la sombra lo hagarra de los brazos pero el fuego viviente crece y adopta una forma más musculada y grande:
-en tus sueños dios de pacotilla- con una vos mortiferamente mounstroza.
Momentos después la sombra fue desbaneciendoce hasta dejar a un cansado en estado de shock Zam.
- Y tú has de ser la otra parte, no?- dijo el desconocido.
Cuando todo se calmó y Roze socorrio a Zam comprobando que no tuviera ninguna herida, pero Tara grita a lo lejos viendo a su hermano en blanco:
-ZAM!? ZAAAM! Hermano! Pensé que te perdí! No te separes nunca de mi, somos una familia!-derramamdo lagrimas con una vos desgarrada.
Zam vuelve en si y abraza a su hermana con mucha fuerza:
-No lo haré, Tara, nunca lo haré.
Al margen de esto los desconocidos que los ayudaron les preguntan:
-Perdon por interrumpir el bochornoso momento, mi nombre es Tom y quiero que me cuenten toda su historia.
-Tom dejalos llorar un rato! No ves que acaban de pasar por mucho? Ustedes, solo llevennos a su hogar para poder hablar tranquilos!- dijo con una vos reconfortable como la de una madre.
Y Tara contesta:
-Si! Con respecto a eso...
-Mierda el trabajo!- grita Zam.
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