Prólogo
Los nervios me comían, hoy lo vería y él me vería, quien lo diría que luego de tres años conociéndonos hoy seria por fin el día en que lo veía en persona, habíamos prometido nunca vernos la cara por fotos y así, aunque si nos conocíamos las voces, su voz es tan linda y me encanta su risa, él es una persona carismática, divertida, extrovertido y demás cosas que no soy yo, se podría decir que soy alguien introvertida y suelo no tener mucho que aportar a la conversación, exceptuando cuando agarro confianza pues cuando la tengo soy más abierta y suelo ser muy bullosa, él conoce ese lado de mí y me alegra.
Lo malo es que vivimos a dos horas, él es de otra ciudad, la cual voy a visitar hoy, tome la decisión con temor porque, claramente no me considero la persona más bella y aunque yo no lo conozca de cara, estoy enamorada de él, él me dijo que también sentía lo mismo, ambos acordamos en decidir si ser pareja apenas nos conociéramos en persona, espero gustarle, no me preocupo por mí, pues porque en mi caso, considero que mis estándares de belleza son realmente bajos y no creo que lo vaya a encontrar feo y si fuera así, no creo que me deje de gustar.
—Hija ¿empacaste tus cosas? —mi madre entra a mi cuarto sin tocar la puerta con un leve fastidio en su cara —Recuerda empacar para tres días ¡lleva vestido de baño!
—Si, también empaqué el vestido de baño —dije mientras me paraba de mi cama y sentarme en el piso para terminar de cerrar el bolso que llevaría
Mi madre al ver que estaba prácticamente lista salió del cuarto dejando la puerta abierta, agh como odio que haga eso.
Al cerrar el bolso me levanto y agarro mi celular para hablar con él ¿No dije como se llamaba? Disculpas, su glorioso nombre es Sergio, hermoso ¿Verdad?
Noto que tengo varias notificaciones de él, desbloqueo mi celular para responderle.
Media Alma es como lo tengo guardado y me dice.
estoy nerviosoo jajaja
por fin te veré
hablaste con Sofi?
A q hora nos veremos?
—No sé, solo sé que te quiero ver —escribí mientras veía el celular con nervios.
y yo a ti mi reina, pero recuerda que tu madre
pondrá problema si no sabe quién soy y la verdad quiero
dejar una buena impresión.
—Oh ante eso no te preocupes jaja —empecé a teclear mas rápido para darle la explicación —le diré a mi madre que te conocí gracias a Sofia, lo cual no está muy lejos de la realidad solo que ella creerá que yo te conocí hoy y no hace tres años.
Apago el celular y lo meto en mi bolsillo al tiempo que agarro mi bolso, decir que estoy nerviosa es poco. Salgo de mi habitación, abro la puerta que queda al lado mío.
—¡¡Me voy a conocerlo!! —me tire a la cama de mi hermana con emoción —. ¿Crees que le guste como soy?
—Si no le gustas pues no sería el indicado —dijo desde su escritorio mientras escribía algo con prisa en su computador —. Sabes que me parece muy extraño que hayan hablado tanto por estos tres años y no se conozcan ni el color de piel.
—Ah. —tengo claro que mi hermana está un poco arrecia ante mi situación con Sergio, me acomodo en la cama hasta lograr una posición más cómoda —. Si sé su color de piel, él me dijo...
—Claro, pero no lo has visto —dijo esta vez mirando a mi dirección con cautela —. ¿Y si no es lo que crees?
Negue con la cabeza.
—Sofia lo conoce del colegio, no estaría tan confiada si no fuera de esa forma.
—Ya, eso lo entiendo, pero de igual manera no te emociones tanto, además, puede que no te guste.
—Hay muy poca probabilidad de eso —Me levanto de la cama y me acomodo el cabello en el espejo al lado de su cama —. Sabes muy bien eso.
Ella dio por terminada la conversación y se volvió a su portátil a seguir escribiendo lo que sea que esté escribiendo.
Isabela no iría con nosotros pues tiene exámenes en la universidad y necesita estudiar esta semana en casa, está claro que medicina no será la carrera que yo escoja el otro año, por cierto, estoy en último año y pues tengo muchas dudas sobre que carrera escogeré, pero una de ellas es diseño gráfico.
Sergio quiere estudiar ingeniería de sistemas, yo no podría con esa carrera pues soy muy mala en matemáticas y por lo que tengo entendido esa carrera trae hasta matemáticas para almorzar, debo aceptar que en estos momentos de vida hasta se me olvida las tablas de multiplicación, así de grave estoy en esa materia.
Me despido de mi hermana y le digo que le compraré dulces típicos de allá, salgo de su cuarto y bajo las escaleras, me encuentro a mis padres tomando café mientras miran el noticiero.
Me sabe mal dejar a isabela sola, pero por lo menos estará con su amiga que invitó a quedarse estos tres días y estudiaran juntas.
—Estoy lista —agarro mi termo de agua de la nevera y salgo a la terraza de la casa —. vamos en taxi a la terminal de buses ¿Verdad?
—Si, estaríamos llegando a la una a la ciudad —dice mi padre mientras se levanta y agarra el bolso de mi madre junto el suyo —. ¿Pediste el taxi amor?
Mi madre asiente y sale de la casa.
momentos más tardes el taxi está en frente de nuestra casa.
Ya en la terminal sentada esperando el bus, rebusque en mi bolso mi celular, mire las notificaciones.
6 mensajes nuevos de dos chats.
Entro al primero el cual sería con mi mejor amiga, Sofi.
En ellos decía la dirección de su casa y me preguntaba donde me iba a quedar para ella visitarme, le respondí y me salí de su chat para entrar al de Sergio, me había respondido el último mensaje con un sticker de un gatito saltando y escribió que recordara traerle pistacho, ya que yo al tanto mencionárselo porque es mi sabor favorito, a él le dieron ganas de probarlo y por alguna razón en su ciudad no es común y no se encuentra, le respondí que sí y me despedí ya que en el bus como iba a carretera iba a perder la señal.
Subimos al bus, y como dije no tuve señal la mayor parte del tiempo, el viaje estuvo bien, pero me llegué a sentir un poco mal, quiero creer que fue por el viaje y no que me esté enfermando.
¡No quiero conocerlo estando enferma!
Al llegar al hotel nos dijeron que no se recibían visitas y que solo los huéspedes pueden entrar, muy mal si me preguntan, pues porque esto significaría que no puedo invitar a Sofi y Sergio al hotel, subimos a nuestras habitaciones y decidí acostarme un rato ya que seguía sintiéndome mal, como si me fuera a dar gripa.
No puede ser.
Mis padres salieron un rato a la playa que había en frente del hotel, yo me quedé porque me sentía mal, dios que mala suerte.
Agarré mi celular de mala gana y vi que tenía nuevos mensajes de Sergio preguntándome si traje mi portátil y si era así poder jugar juntos nuestro juego favorito (LOL o como se conoce más League Of Legends) le escribí que me encontraba un poco mal y que tal vez mas tarde jugaba. Está claro que ya no podré salir hoy.
A la noche me tome un medicamento para la fiebre y me eche unas gotas en la nariz para destapar la nariz.
Al despertarme a la mañana siguiente me encontraba mejor así que le dije a mi madre que iba a ver mi amiga la cual no veo hace 6 años y me dió dinero suficiente para el transporte y algo de comer como un helado.
Me paro en frente de la puerta de la casa de mi amiga, de ella no estoy nerviosa, estoy feliz y emocionada, toco la puerta y espero respuesta.
—¡Ale! —grita mi amiga mientras se lanza a abrazarme —. Te extrañé tanto. ¡Sigues igual de bajita!
Sofi es una persona con estatura promedio y yo claramente salí como mi madre igual de bajita, medimos lo mismo, no pude heredar los ojos que tiene, pero si su estatura, la vida no es justa.
—Ya, que amable de tu parte recalcarlo.
—El que te gusta tampoco es que sea muy alto así que tienes la estatura perfecta para él.
Entramos a la casa y me senté en el sofá mientras sacaba mi celular para escribirle a Sergio, el cual me dijo que ya estaba en camino y yo no podía estar más feliz, aunque aún sentía el malestar de la gripa.
Mientras Sofi y yo hablábamos tocaron a la puerta, los nervios se volvieron más intensos y estaba más asustada que emocionada, pues el temor de que él no me encontrara atractiva me aterraba.
Me levanto del sofá y sigo a Sofi hasta la puerta, cuando la abre, veo a un moreno con lentes y un cuerpo que se nota que va de vez en cuando al gimnasio, una camisa azul oscuro, un jean negro y unos tenis de color blanco, tenía el cabello largo, pero no se lograba notar ya que era tipo afro, pero no tan largo para poder hacerse el peinado.
Los lentes son negros y gracias a estos sus ojos se llegan a ver más pequeños pues el señorito tiene una miopía terrible q los lentes llegan a ser un poco gruesos, unos labios delgados, mandíbula marcada y grandes hombros, no es tan alto, no creo que pase de 1.70, puede estar midiendo 1.67 o 68.
Es perfecto y hermoso.
Sofi y él se saludan y luego él se acerca a mí.
—Alex Clement —dijo con una sonrisa encantadora, abriendo sus brazos indicando que me iba a dar un abrazo —. Creí que nunca te iría a conocer.
—Y yo a ti —los nervios ya se habían ido totalmente, pues sentí una paz impresionante cuando recibí su abrazo.
Sofi me dio una mirada de envidia, ¡pero de la buena!
Luego de hablar un poco, decidimos que íbamos a un centro comercial, no contaba con ese gasto del transporte pues nada más tenía para dos transportes, lo que significaría que me iba a quedar sin helado.
Lo cual no importaba ya que me sentía mal y un helado me pondría peor.
Cuando llegamos pasamos por varias tiendas, me seguía sintiendo mal, tanto que se volvió insoportable el dolor de cabeza y la fiebre, pero tenía que seguir ignorándolo pues no tenía dinero para pagarme algún medicamento.
—Espérate —dijo Sofi, parándose enfrente de mi —. te voy a comprar un medicamento.
—No hace falta, estoy bien —sabiendo que ninguno de los dos me creía —. No tengo dinero para comprarlo.
—Y yo no dije que tenías que pagarlo.
Fuimos a una farmacia donde ella me compro el medicamento y Sergio sin decir nada agregó una botella de agua. Que lindo, me va a comprar el agua, seria perfecto como novio, me pregunto cuando me preguntará.
—Toma —Sofi me pasa el medicamento y ambas quedamos expectantes a Sergio, él cual saca el agua y la abre...
Este empieza a tomarse el agua y la deja a la mitad y luego pregunta que vamos a hacer luego.
Sofi y yo quedamos sin palabra pues estoy segura de que ella también creía que me la iba a dar, aun después de él tomarse la mayoría del agua, no me ofreció.
Estábamos sentados en la plazoleta de comidas hablando, no pude tomarme el medicamento pues no tenía agua, no voy a negar que si quede con una sensación extraña por eso.
Mi madre me llama preguntándome que donde estaba que ella me recogía para luego buscar donde cenar.
Cuando llegó le dije que, si podía regalarme para comprarme un agua, sentí la mirada de Sergio, lo miré de vuelta y pude notar la incomodidad en sus ojos pues me imagino que cayó en cuenta que en su mano izquierda sostenía una botella prácticamente vacía, de la cual nunca me ofreció, le devuelvo una sonrisa de entre tímida e incómoda.
Sofi me acompaño, Sergio quedó con mis padres, sabrá Dios de que hablaran.
—Bueno, por un momento pensé que te iba a dar a ti el agua.
—Y yo.
—No sabía que era así de descuidado con la gente que le gusta.
—Si, créeme, estoy igual que tú.
Cuando volvimos con ellos Sergio y mi padre conversaban y mi madre estaba en el celular hablando con mi hermana.
—Nos vamos a comer —tapa el celular con la mano para que Isa no escuchara y me mira.
—vale. —miro a Sofi y a Sergio —. ¿Ustedes se van por el mismo lado?
—Sip, Sergio vive cerca de mi casa.
—bueno, caminemos a la salida.
Al principio el centro comercial no se sentía tan grande ¿por que ahora lo siento tan largo para llegar a la salida?
No estaba con ellos pues porque estaba caminando con mis padres y ellos dos tenían una distancia de nosotros, lo sentí realmente incomodo, estaban hablando, pero no sé de qué, en la salida agarraron un taxi y nosotros otro.
Después de cenar me sentía horrible y le dije a mi madre que ellos salieran que yo me iba a quedar a descansar en el hotel, en todo ese tiempo no recibí ni un mensaje de Sergio, lo cual era raro, ya me hubiera comentado para jugar LOL o algo por el estilo, al fin y al cabo, no tenía ganas de jugar.
Al día siguiente ya me iba por la tarde entonces, no los pude ver a sofi ni a Sergio porque el ultimo día era familiar dijo mi madre, después de salir a la playa y comer comidas típicas toda la tarde volvimos al hotel, revise mi celular.
3 mensajes de un chat.
Era Sofi quien me estaba preguntando como estaba y si me había mejorado, le respondí que si pero que tenía dolor de garganta y que me disculpara por dañar el ambiente ayer por cómo me sentía, me respondió enseguida y dijo que no pensara eso y que la próxima ella va a mi ciudad, le envié varios stickers de gatitos y apagué el celular, Sergio no me ha escrito en todo el día, la verdad no sé qué pensar ante eso.
Las inseguridades empezaron a atacar pues pensaba que no le gustaba, por mi cara, por mi nariz, por mi peso, por mis manos, por mi pelo, por mi piel, por todo y eso me estaba jodiendo horrible la cabeza.
Ya en la noche nos devolvimos a casa.
Me puse el pijama y me acosté y revisé el celular.
Nada.
Ni un hola.
Ni un ¿Cómo te sientes?
Nada.
Decidí escribirle que como estaba y que ya había llegado a mi casa y que aún me sentía un poco mal, me respondió, pero a los 10 minutos y fue tan cortante que pensé que había cagado todo con conocerlo en persona y que no debí ir.
Después de varios días, el contestándome cortante y sin ganas de hablarme y yo intentando mantener la conversación viva, le pregunto lo que me ha estado comiendo la cabeza todo este tiempo.
—¿Aún te gusto? —envié el mensaje con los nervios a flor de piel.
—No, —la respuesta fue rápida a mi mensaje —. Pero déjame explicarte.
Apagué el celular, sin mirar el gran párrafo que ya había enviado, parecía que ya lo había preparado.
Nunca había llorado tanto en mi vida ¿así fue mi primer amor?
Dios mañana tengo clase a las 6 AM ¿Ahora como voy a dormir?
....