Mad Hatter por MoaMoaMo en Inkitt
Personalizar legibilidad
Aa

Mad Hatter

Sinopsis

No siempre se puede obtener lo que deseas... Pero si se puede pelear por ello. ¿Hasta que extremo era capaz de pelear Yeonjun por Soobin?

Genero:
Drama/Romance
Autor/a:
MoaMoaMo
Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Chapter 1

Las personas muchas veces solían decir que las miradas podían llegar a decir más que mil palabras.


Pues Yeonjun lo estaba experimentando pero no sabía si era real o solo era producto de su imaginación... Quería pensar que era mentira pero en el fondo... Muy en el fondo quería que no lo fuera.


– Pensé en hacer una pequeña reunión en celebración de mi cumpleaños. — La muchacha peliroja expresó con demasiada felicidad. — Y me gustaría que tú me ayudaras a organizarla.


Las clases eran tediosas, soportables pero llegaban a ser un poco estresantes. La chica por un lado se había concentrado los últimos días en la organización de su cumpleaños mientras que Yeonjun había pasado esos mismo últimos días al borde de las lágrimas debido al estrés.


Su amiga no le daba tanta importancia a las injusticias que los profesores hacían mientras que Yeonjun hasta el apetito perdía debido a eso.


– Creí que ya tenías todo planeado, haz pasado planeando tu fiesta desde hace semanas. — Suspiró — Pero aceptó ayudarte, sería un mal amigo si me niego.


El desgano en su voz era visible.


¿Quién no se podría así después de haber pasado estudiado todo el fin de semana para un examen y que al final el maestro te lo terminara quitando debido a un mal entendido?


Era un examen importante, quizás el mayor para poder salvar el semestre pero por un descuido lo había perdido. Ni siquiera había sido un descuido de él, más bien había sido una imprudencia por parte de su amiga.


Yeonjun era un muchacho aplicado, le gustaba divertirse, no iba a negarlo pero el sabía perfectamente cuáles eran sus responsabilidades y una de esas eran sus estudios. Gran parte de el año lo había dedicado a su mejor amiga en el intento de que ella pudiera entender con claridad cada tema que impartían a diario, Incluso había dejado de lado sus tareas para poder ayudarle a ella pero por lo que pudo comprobar ese día todo el esfuerzo que le había puesto a sus tutorías fué en vano.


El día viernes desde la tarde había llegado a la casa de su amiga para comenzar a repasar con ella y así prepararla para su exámen, no habían tenido ni un solo descanso a excepción de cuando comieron algo. Yeonjun estaba más que seguro que iba a pasar su exámen con una puntuación excelente y esperaba que su amiga pudiera tener la misma oportunidad.


Cuando el timbre sonó fué la señal clara para que comenzarán a responder aquella prueba, las preguntas venían fáciles, unas que otras eran más de estrategia que de teoría. Yeonjun estaba confíado en lo que estaba apuntando en el espacio vacío de cada pregunta pero...


Su amiga comenzó a llamarlo, Yeonjun estaba concentrado, no quería apartar la vista de su examen pues creía que si lo hacía podía olvidarse de las respuestas.


¡Pero el constante picoteo en su costado derecho lo había obligado!


Su amiga no lo había dejado en paz haciendo que se volteara bruscamente para verla y preguntarle que era lo que quería.


La respuesta de ella fué sencilla...


"Pásame las repuestas de el exámen"


Yeonjun en ese momento después de escuchar aquello la quería golpear, quería hacerlo. El la quería pero lo que había hecho estuvo fuera de lugar.


Le iba a responder para reclamarle pero la voz de el maestro lo frenó.


"Les advertí que si los veía hablando o viendo para otro lado les anularía la prueba"


Yeonjun vió todo pasar en cámara lenta. El maestro en menos de un segundo le había arrebatado el examen sin tiempo de que el le pudiera explicar que es lo que había pasado.


Lo llamó dos veces, incluso le había sugerido que le preguntara a su amiga para que le devolvieran su examen, pero al respuesta de ella lo desencajó.


"Yo te dije que no te podía dar copia de mis respuestas Yeonjun... Somos amigos pero no te voy a dar copia de ellas, me costó mucho estudiar. Tu deberías de hacer lo mismo."


Lo había dicho con tal descaro que Yeonjun había quedado en una especie de trance. Un trance el cuál el profesor se encargó de cortar pues lo obligó a salir de el salón.


No le importo que lo hubieran sacado.


Lo que le molestó fué la humillación que recibió. El maestro lo había tachado de mentiroso y mientras que sus compañeros lo tocharon de ladrón.


¡El no le estaba pidiendo copia o ayuda!


¡Todo había sido al revés!


Todo el esfuerzo, los dolores de cabeza, la perdida de apetito. Todo eso había sido para nada; Tomó asiento en el pasillo debajo de su casillero. Estaba molesto con su amiga pero más que con ella, estaba molesto con el mismo.


¿Cómo había podido ser tan idiota y voltear?


Estaba molesto por eso y a la vez estaba dolido pues ella lo había traicionado, lo había culpado de algo que no había hecho.


Yeonjun había esperado una disculpa por lo menos por parte de ella pero sus palabras fueron.


"Sabes que voy mal en la materia, no podía permitir que me anularan el examen. No seas llorón, tu tienes buenas calificaciones así que levántate y ayúdame con mis planes"


Yeonjun quería reclamarle y decirle lo mala amiga que había sido pero no lo hizo, no pudo hacerlo pues lo que ella había dicho era cierto. Seguía molesto pero no iba a pelear por eso, solamente se puso de pie y camino detrás de su amiga.


Estaba tan molesto que no quería siquiera decirle amiga.


– Ni siquiera sé por qué te pregunté, es obvio que tenías que aceptar. — La arrogancia rebosó. — Lleva mi mochila, mi cumpleaños es en una semana así que tienes que hacer lo que yo diga.


El bolsón fué puesto frente a él para que lo tomara. Joana no estaba bromeando cuando dijo aquello, realmente le había pasado su mochila para que la cargara por ella.


– ¿Por favor? — Preguntó con ironía mientras colgaba la mochila por su hombro. — Soy tu amigo, no tu sirviente.


Estaba molesto con ella y no pensaba olvidarlo tan fácilmente.


– Estás sensible Yeonjun, solo cárgala y listo.


La muchacha caminó con una arrogancia totalmente desbordante empujando a las personas que se metían por delante de ella. Su amiga tenía una actitud dura y un tanto complicada, pero así la quería.






(...)






Yeonjun sabía qué tipos de compromiso tenía, no era ningún responsable. El había aceptado ayudar a su amiga con la planeación de su fiesta pero antes de eso el se había comprometido con alguien más y no pensaba fallar ante ese compromiso. Había acordado juntarse a las tres de la tarde en la biblioteca de la escuela y ya iba tarde, su amiga le había pedido que la acompañará hasta su casa, ¡Su casa no estaba cerca!, Le había tocado correr de regreso a la escuela, ¡Corrió durante casi una hora!.


Los guardias que custodiaban la entrada lo dejaron entrar de inmediato al verlo así de agitado, incluso le habían preguntado si estaba siendo perseguido por alguien. Yeonjun apenas y podía controlar su respiración, al no más entrar se detuvo para calmar su respiración apoyando sus manos en sus rodillas, si hacía una respiración en falso comenzaría a toser y no quería ser sacado de la biblioteca por eso.


La señora lo conocía pues llegaba seguido, era muy amable, muchas veces le había recomendado libros increíbles y ayudado con la búsqueda de los libros que le ayudarían en sus tareas.


– ¿Por qué vienes en ese estado hijo?


Yeonjun quería responderle, en verdad quería pero falló comenzando a toser, ¿Desde hace cuánto no había hecho ejercicio?, ¡Se estaba ahogando solamente por haber corrido! La distancia si había sido mucha pero eso no era una justificación, tenía un mal estado físico, tenía que hacerlo caso a su amiga pues ella constantemente le decía acerca de su aspecto físico, no estaba gordito a como ella lo catalogaba pero tampoco era delgado en extremes. A él le gustaba comer y no pensaba cortarse la comida solo por tener una buena figura, el se sentía bonito así aunque si estaba considerando practicar un poco de ejercicio pues si seguía así a la próxima vez que corriera moriría, no estaba siendo exagerado.


– El chico que viene todas las tardes te está esperando querido, en un momento te llevo agua. — La señora se volteó con dirección a la cafetería.


Yeonjun intentó calmarse, quería hacerlo pero la tos estaba siendo terca, agradecía que no hubiera tanta gente en la biblioteca pues estaba armando severo escándalo al estarse ahogando casi en la entrada.


– Toma. — Una voz detrás de él lo hizo exaltarse. — No la he abierto así que puedes beberla tranquilo.


Soobin, tan lindo como siempre le había entendido una botella la cual en efecto estaba sellada como le había dicho. — Yo... Lamento haber llegado tan tarde, no quería hacerlo pero tuve que ayudar a mi amiga y luego recordé que tenía que venir contigo y salí corriendo hasta acá. — Omitió la parte en la que se había tropezado con una piedra y había caído. — Gracias por el agua, prometo pagártela más tarde.


Quitó la tapa de la botella llevándola hasta sus labios para beber el líquido, en verdad estaba sediento, tanto que se acabó todo lo que estaba en su interior.


– Aquí, límpiate con ésto. — Extendió un pequeño pañuelo hacia el chicho que aún se encontraba agitado frente a él. — Es para que te limpies el sudor.


No quería imaginarse cuánta distancia era la que Yeonjun había recorrido, el chico se veía como si estuviera a punto de colapsar frente a sus ojos.


–¿Sudor? — Llevo una de sus manos hasta su frente. — No puede ser, en verdad que pena, debí de haber ido al baño antes de entrar, que pena que me veas así. — Tomó el pañuelo que Soobin le había ofrecido para pasarlo por su frente y los costados de sus rostro. En verdad estaba empapado de sudor, jamás había pasado tanta pena. — En verdad lo lamento mucho, se que debería de estarte ayudando justo ahora para tu examen y en lugar de eso estás aquí cuidándome para que no muera.


Soobin era un año menor que el por lo tanto iban en grados distintos pero aún así le había pedido ayuda. Yeonjun era uno de los mejores alumnos dentro de esa materia, sus notas eran impecables, no le veía mal ayudarle a su menor.


– No te disculpes, no estoy molesto. Si realmente estabas ocupado me hubieras llamado. — Tomó el pañuelo que le había extendido a su mayor para pasarlo él mismo detrás de su cuello él cual era la única parte en la que Yeonjun no se había limpiado.


Llevaba dos meses ya desde que Yeonjun era su tutor, si es que le podía decir así. El había llegado a preguntarle un tanto avergonzado pues nunca antes le había hablado pero ese día no le había quedado de otra. Tomando valor se acercó a la hora de receso para preguntarle si le podía ayudar con una materia, se estaba muriendo de los nervios pero no lo había dejado ver. El mayor había aceptado de inmediato citándolo en la biblioteca, en verdad Yeonjun era un excelente maestro, alguna que otras veces bromeaba haciendo de la tutoría algo completamente ameno.


– Claro que no, eso habría sido peor, sería como dejarte "plantado" — Habló más calmado. — Gracias por ser así de lindo conmigo... Creí que estarías molesto y te irías o que no me volverías a hablar.


Realmente lo había pensado. Yeonjun tenía contacto con otros compañeros ya fuera por el trabajo en equipo o porque requerirían de su tutoría. El tenía solo una amiga y ahora contaba a Soobin como su único amigo, no quería perderlo, quizás y eran pocos meses los que llevaban hablando pero para Yeonjun con el pasar de los días le iba cogiendo más y más aprecio al más alto. Quería decirle que lo quería o que cuando estaba con el sus días se volvían increíbles, que sus tardes con él en la biblioteca se transformaban en un torbellino de sentimientos que ni siquiera sabía cómo explicarlo... Pero... Aunque muriera de ganas por decirlo, simplemente no podía.


No quería espantar a Soobin, él la pasaba increíble con él, no quería arruinar todo y volverlo incómodo.


Yeonjun quería seguir viendo aquellos hermosos hoyuelos cada que el castaño se reía a causa de sus malos chistes. Quería seguir escuchando aquella risa grave, por muy baja que fuera debido a que estaban en la biblioteca, él quería seguirla escuchando. Él solo quería pasar el resto de sus tardes con Soobin.


– ¿En qué piensas?. — Preguntó despegando la vista de el libro de biología. — Desde hace algunos minutos te quedaste en silencio mirándome. ¿Tengo algo en el rostro o en el cabello?. — Bromeó viendo cómo el rostro de el mayor tomó un color rojizo.


– No, no tienes nada, más bien, están perfectos... — ¿En qué momento se había perdido en sus pensamientos? ¿Que pensaría Soobin ahora de el?, ¿Se había puesto rojo? — Digo, no pienses mal de mí, es solo que ambos son bonitos y no quiero que creas que estoy enamorado de tí y... ¿Por qué me estás viendo así?


La voz de el pelirosa se fué haciendo más y más pequeña hasta que dejó de hablar al ver al menor reírse.


– Estás actuando muy extraño hoy Yeonjun, nunca antes me mostré molesto por que me vieras así. — Se encogió de hombros. — Tampoco es la primera vez que me fijo que lo estás haciendo, no molesta que lo hagas Yeonjun.


¡¿Que se suponía que significaba eso?!


– Yo... No estoy entendiendo nada Soobin. — No sabía que más decir y eso era porque en efecto no tenía nada que decir. — Ésto ya se volvió incómodo, es mejor que me vaya, espero y hayas entendido la clase de hoy.


Ni siquiera recordaba que tema habían estado viendo. Se puso de pie tomando su mochila para colgarla en su hombro, era un chico adulto, sí y como buen chico adulto que era iba a hacer lo que mejor sabía hacer... Y eso era... Escapar lo más rápido posible de la situación que el mismo había provocado. Su amiga todo el tiempo solía decir que el era un completo cobarde, debía aceptarlo finalmente, Joana tenía razón, él era un completo cobarde.


– Yeonjun espera...


El no quería detenerse, ni siquiera debió de haber vuelto a la escuela, si le hubiera hecho caso a su amiga no habría pasado esa humillación frente al chico que... ¿Que sentía por Soobin?


– Se me estás escuchando, ¿Puedes detenerte? — Salió de la biblioteca siguiéndole el pasó al pelirosa. — ¿Por qué quieres irte?, ¿Fué por lo que dije?


Yeonjun podía sentir las pisadas ajenas cada vez más cerca. No estaba huyendo por lo que Soobin había dicho, estaba huyendo por lo que el mismo había dicho. — Olvídalo Soobin, más tarde te mando un mensaje. — Quería salir de la escuela lo más rápido posible. Había corrido para llegar temprano y ahora estaba corriendo para salir antes. Que Irónico ¿No?


– Ajá, sí ¿Cómo me vas a mandar un mensaje si jamás me diste tu número Yeonjun? — Habló con fuerza en medio de el pasillo observando al chico delante de él detenerse finalmente. — Cada que te pedía tu número de celular evadías el tema o tu amiga se metía. Estoy confundido Yeonjun... Tú me confundes. Actúas como si estuvieras interesado en mí y cuando intento dar un paso para tener un acercamiento a tí... Simplemente escapas.


El pelirosa giro sin abrir sus ojos. Era momento de enfrentar la situación, tarde o temprano tendría que hacerlo.


– ¿Por qué estás confundido? — Tomó una honda respiración. — Yo jamás te dí motivos para que digas que es por mi culpa... Pero si es así en verdad lo siento mucho. Te considero mi amigo, mi único amigo y jamás haría algo para lastimarte. — Suficiente humillación había tenido ya para que ahora comenzara a llorar, pero lo estaba haciendo. — Tú no tienes que seguir hablándome, sé que lo haces solamente para mejorar tu calificación, lamento haberme excedido de confianza.


El se habría esperado un golpe, porque eso era lo que merecía. Joana era la única persona que conocía acerca de su sexualidad y por eso ella siempre le había hablado sobre lo mal que estaba. Yeonjun en verdad había hecho el mayor esfuerzo para mantener sus sentimientos escondidos para que nadie se diera cuenta. Él no quería dar asco o que lo golpearan como Joana le había dicho.


– Yeonjun, ¿Yo te gusto? — No sabía que hacer o como actuar cuando vió al muchacho frente a él llorar, por lo que solo lo abrazó. —  No tienes que llorar ni pedir disculpas. Eres mi amigo Yeonjun y si yo te gustara... Tampoco me enojaría, ¿Sabes por qué?. — El pelirosa negó entrando aún recargado contra su pecho. — Porque yo me siento atraído por tí Yeonjun.


Soobin se había encariñado con el mayor, eran pocos días los que llevaban conviviendo pero sin duda esos días habían sido suficientes para confirmar que tenía sentimientos por el lindo chico de labios y cabello rosa.


– Tú... ¿Lo dices enserio? — Se separó de el abrazo. — Por favor no digas nada, no quiero que me golpeen ni que me expulsen.


– ¿Por qué harían eso? — Preguntó confundido. — No todos lo van a aceptar, pero no por eso te vas a prohibir tu Felicidad. Si no quieres que diga nada entonces así será.


– ¿Guardarás mi secreto?


– Lo haré pero con una condición.


– ¿Cuál? — Preguntó con miedo.


– Que me des tu número de celular, ahora sí el real. Ahora que sé, que correspóndes a mis sentimientos tenemos que convivir un poco más. ¿No crees?


El mayor secó sus lágrimas para extenderle su celular. Joana no tendría que saberlo, si ella se enteraba lo mataría, dejaría de ser su amiga y le diría a toda la escuela. Él no quería eso, tampoco quería mentirle a su mejor amiga pero ésta vez lo haría. Sería solo una mentira Chiquita. Yeonjun finalmente tenía el celular de el chico que le gustaba.





(...)





– Llegas tarde, ¿En dónde estuviste?, Se supone que tendrías que haberte quedado aquí para organizar todo.


La voz de la muchacha fué pesada, estaba molesta y no se tomaría la molestia de ser un poco indulgente con su amigo.


– No es tan tarde... Yo solo tuve algunas cositas por hacer. — Se había regresado a la casa de su amiga de nuevo corriendo. Aunque Soobin le hubiera ofrecido llevarlo el rechazó la oferta, no quería que Joana se molestara más. — ¿Me regalas un poco de agua? No tienes idea de cuánto fué lo que corrí. — Su voz salió agitada pese a estar ya sentado en el sofá individual.


– ¿Te tardas y encima de eso me pides un vaso de agua? Yo en ningún momento te mandé a quién sabe dónde... Aunque por cierto, ¿A dónde fuiste?


La peliroja se detuvo en medio de la sala cruzándose de brazos. Yeonjun conocía aquella mirada muy bien, su amiga estaba molesta y más que eso ella presentía algo.


– Tuve algunas cosas que hacer... Ya te dije. — Habló evitando la mirada de la chica. — No es nada importante, lo prometo.


– No te creo, me estás mintiendo Yeonjun, ¡Soy tu amiga, Deja de mentirme! — Gritó haciendo estremecer a Yeonjun. — ¿Por qué lo haces? Yo jamás te he ocultado algo Yeonjun... Pero bien, ya entendí. Vete de mi casa Yeonjun, no pienso ser amiga de un traidor como tú.


¿Traidor?, Todo se estaba saliendo de control, de un momento a otro su amiga había comenzado a gritar sin el haber dicho algo. El no quería pelear con ella, mucho menos hacerla enfadarse.


– No, por favor, en verdad no te estoy ocultando nada... — Se puso de pie. — En verdad no te miento. Estoy ayudando a alguien con unas clases y no podía faltar a su tutoría pues pronto será su examen. — No le estaba mintiendo pues esa era la verdad, solamente estaba omitiendo algunos detalles. — Eres mi única amiga, no quiero que estemos peleando.


– Entonces demuéstramelo, no quiero que me estés ocultando nada Yeonjun,¿Entendido? — El muchacho volvió a tomar asiento. — Conozco muchas cosas sobre tí Yeonjun, no quiero que seamos enemigos ¿Bien?. — Yeonjun volvió a asentir sin despertar sus ojos de el piso. — ¡Bien! Ahora ayúdame a planear las cosas, ya las tengo en una lista pero tú me ayudaras a organizarla mejor y quita esa cara ¿De acuerdo?, No quiero que estés con puchero ni nada de eso, eres un niño, un hombre y los hombres no hacen eso, ¿Cierto?


Yeonjun nuevamente asintió mientras la chica tomaba rumbo hasta su habitación. No todo podía ser bueno y agradable, acababa de tener una fuerte pelea con su mejor amiga pero ahora tenía el celular de Soobin.


Su día seguía siendo lindo y se volvió aún mejor cuando un su celular vibró. Soobin había cumplido, realmente le había escrito.






"Prométeme que vas a responder cada que te escriba porque lo haré más seguido de lo que piensas"


Soobin♡.




Yeonjun estaba sonriendo un simple mensaje había ahuyentado todo malestar de tristeza y decepción, Yeonjun no era una mala persona a los ojos de todos. Yeonjun ahora sabía que podía contar con Soobin.




"Entonces tú promete que lo harás seguido. Yo te prometo responderte cada que lo hagas."


Yeonjun♡

¡Cuéntale a MoaMoaMo lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

0

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

0

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

Otras recomendaciones

SEX PATROL

Esmeralda: Una historia divertida ycon escritura fluida. Genial gracias

Leer ahora
Nuestro Amor

San: Es una novela muy envolvente, en cada capítulo te atrapa más y más esta muy interesante!! Espero terminarla sin ningún inconveniente!!

Leer ahora
Odio a mi jefa

Majo Me: Excelente, me enganchó tanto la historia que la terminé en un día. Y la volvería a leer. Cada personaje te deja atrapada, a veces me perdí de la perspectiva del personaje que me tenía que devolver. Jajaja del resto muy bien

Leer ahora
Chica nueva, Jefe nuevo

MaríEn: Me gusta la temática y no me gusta que la dejen a medias

Leer ahora
Lo Que Nos Separó

jarriagada2501: Me gusta esta historia, es muy triste lo que le hicieron a mi Jikook de separarlos . Pero el amor siempre vence. Y con 2 hermosos . Ojalá su amor en la vida real sea para siempre. Y love Jikook

Leer ahora
ATRAPADO

MONSY💋: Me.encanto 💋

Leer ahora
Marido y mujer, ¡solo en papel!

Claudia: Hgytvbggghhhhhh Hu yhhhhhhyh

Leer ahora
No te vayas

Ana: Gracias, por tu historia,me gustó mucho

Leer ahora
LOBO BLANCO

María: Me gusta las historias de vampiros y lobos. La trama es buena y entretenida. No es muy larga y eso también me gusta, no sé hace pesada

Leer ahora