Brazos compartidos (Hyunjin x Oc x Felix)

Sinopsis

Como era costumbre, los tres amigos se reunirían en una tarde de videojuegos pero Vannia llegaría tarde debido a su trabajo. Felix y Hyunjin comenzaron solos y luego de una discusión amistosa Felix besó a Hyunjin por impulso, ¿cómo se desencadenará todo? ~ Contiene poliamor, poligamia y narraciones explícitas. Lo aquí mostrado es mera ficción y no busca dañar la imagen de los artistas.

Estado:
En proceso
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Cediendo al deseo

“Ya voy en camino, llego en 20”

Escribió Felix mientras tomaba asiento en el bus.

Había quedado en una noche de videojuegos con sus dos mejores amigos, los cuales tenían una relación desde hace algunos meses. Los tres eran muy cercanos, se conocían desde la primaria y luego de graduarse buscaron estar siempre juntos. Incluso cuando entraron a la universidad y cada uno escogió lo que más le apasionaba intentaban juntarse al menos una vez por semana ya fuera para jugar, ver películas o cualquier otra actividad de ocio.

“Empiecen sin mí, saldré una poco más tarde” respondió Vannia.

El reunirse se había vuelto un poco más sencillo desde que Vannia y Hyunjin decidieron mudarse al mismo departamento, sin embargo los trabajos de medio tiempo a veces eran tan impredecibles y ocurrían ese tipo de situaciones.

“Si quieres Felix y yo podemos pasar por ti” Hyunjin siempre mostraba su interés en Vannia y el cuidarla era una de las maneras de decirle cuánto la amaba.

“No se preocupen, puedo ir sola, preparen todo y diviértanse en lo que llego” nadie más contestó a ese último mensaje.

Felix se había bajado del bus, solo restaba caminar unas cuantas calles, subir un par de pisos y estaría en la casa de sus amigos.

- Al fin llegas, Felix -Hyunjin abrió la puerta luego de que el mencionado tocara-, tardaste treinta minutos, estaba a punto de llamar a la policía.

- No seas tan dramático -extendió los brazos hacia su amigo el cual lo recibió gustoso-, el bus tardó más de lo normal, es todo -se separaron-, pero traje bebidas y algunas frituras.

Felix entró a la casa, dejó las frituras en la mesa del comedor y metió las cervezas al refrigerador.

- Si que nos conoces -Hyunjin caminó hacia la sala y prendió la televisión -, ¿qué jugaremos hoy?

- Probemos Mario kart para empezar.

Cómo Felix pidió, Hyunjin dispuso todo para comenzar a jugar, Felix sacó una cerveza para Hyunjin y otra para sí, se sentaron en el sofá y comenzaron a jugar. Felix era casi un experto jugador, casi siempre ganaba pero por alguna razón Hyunjin estaba ganando durante esa partida, hasta que la ronda terminó y Hyunjin se colocó en primer lugar.

- ¿A caso me diste un control descompuesto? Es imposible que hayas ganado tan fácil.

Felix comenzó a forcejear con el mayor intentando robarle el control. El más alto se puso de pie y alzó la mano para que el rubio no lo alcanzara, sin embargo no contaba con que el más bajo lo empujara y lo hiciera caer sobre el sofá.

- Dame eso -Felix, que terminó en el regazo de su amigo, arrebató el control de las manos del pelinegro- se sienten igual.

Aún en el regazo del mayor comparaba los controles para verificar que todo estuviera en orden.

- ¿Puedes bajarte? Es un poco incómodo.

Finalmente Felix se dio cuenta de la situación, Hyunjin casi acostado en el sofá, él sobre su amigo con cada pierna a los costados de las del mayor... Sin lugar a dudas Hyunjin se veía tan bien esa posición, su cabello largo y negro cayendo a los costados de su rostro ¿esa era la vista que Vannia disfrutaba todas las noches? Los labios de Hyunjin entreabiertos, su pecho subiendo y bajando de manera agitada debido al pequeño forcejeo y algunas gotas de sudor bajando por su cuello, ¿no era tentador? Felix había aceptado desde hace tanto atrás sus sentimientos por el mayor pero nunca se atrevió a confesarlos y cuando comenzó a salir con Vannia se determinó a dejar dichos sentimientos. Sin embargo, en ese momento se sentía atraído a él como un imán, los labios gruesos lo llamaban a probarlos, y perdido en un hechizo que él mismo alimentó, se acercó a ellos. Hyunjin solo lo veía acercarse pero no hizo nada, ni siquiera cuando sintió los labios de Felix unirse a los suyos, un par de segundos fueron necesarios para que reaccionara.

Al contrario de lo que quería, en lugar de alejarse unió aún más sus labios y comenzó a moverlos al compás de los del menor colocando sus manos detrás de su cabeza para profundizar el beso que Felix había comenzado. Felix había entrado en calor y por mero instinto movió sus caderas y se restregó en la entrepierna del chico que estaba debajo de él. La sensación que aquel movimiento había causado en Hyunjin lo sacó del trance y separó a Felix.

No dijo nada solo lo miró a los ojos buscando una explicación, una que no tenía derecho a reclamar si también había sido cómplice al aceptarlo. Por su parte, Felix se limitó a pedir disculpas.

- Perdón -se puso de pie-, será mejor que me vaya.

Felix estaba a punto de dar media vuelta y salir de aquel lugar, pero se arrepintió.

- ¿Sabes qué? Lo diré, me gustas Hyunjin, me gustas desde la secundaria -intentaba mantener la calma pero su voz se elevaba cada vez más-, ¿sabes lo confundido que me has hecho sentir desde entonces? Fue mi error besarte, pero -sus manos se movían en gestos exagerados- puedes explicarme ¿por qué no me alejaste desde el primer instante? -intentó evitar que su voz se quebrara, fracasando en el intento-, ¿Por qué seguiste el beso?

Felix estaba exaltado, años guardando sus sentimientos finalmente explotaron mientras Hyunjin se ruborizaba.

- No puedo negarlo Felix -echó su cabello para atrás-, ya no puedo seguir ocultándolo, no se desde cuándo inició el sentimiento, pero, -pensó con detenimiento como seguir con su confesión-, esos sentimientos son los mismos que tengo para con Vannia, yo no puedo elegir a quien amo más, incluso si pongo mis sentimientos en una balanza no se inclina a ningún lado.

- Entonces, ¿por qué la elegiste a ella? -Felix comenzaba a llorar, si amaba tanto a los dos porqué eligió a alguien, ¿no podía al menos intentar ocultar sus sentimientos como él lo hacía?

- ¿No es más fácil si salgo con una mujer? Llámame cobarde, pero no quería enfrentar los problemas de salir con un hombre...

- Entonces la elegiste por ser mujer.

- Si pudiera, elegiría estar con ambos, no creí que sintieras algo por mí -su voz también comenzaba a temblar-, de haberlo sabido, no le hubiera pedido salir, pero no puedo lastimarla ahora.

Algo dentro Felix pareció romperse y si bien ya estaba llorando, luego de escuchar aquello su expresión se volvió aún más dolida.

- ¿Y a mí si puedes lastimarme?

- ¡Estoy en casa!

Estaban tan ensimismados que no notaron cuando la entrada se abrió hasta que una voz femenina se oyó desde el recibidor.

- ¡Wow! Parece que se han divertido sin mi -dijo al ver el sofá desordenado producto del altercado -, ¿trajiste cervezas Lix? iré por un par, estoy agotada del trabajo.

Felix secó sus lágrimas e intentó disimular, no haría pasar un mal rato a su mejor amiga. La tarde siguió como cualquier otra, al menos eso intentaban pues aún existía cierta incomodidad entre Felix y Hyunjin.

¿Cuántas rondas llevaban? ¿Cuántos videojuegos habían puesto? Habían pasado horas y con ello Vannia había bebido demasiado y estaba entrando en esa etapa donde se sinceraba. Ella no era de esas personas que perdían el control de lo que hacían y tampoco olvidaba lo que decía en estado de ebriedad, simplemente el alcohol en su cuerpo le permitía decir todo aquello que callaba cuando estaba en sus cinco sentidos.

- Sabes que te amo, ¿Verdad, Hyunjin? -dijo abrazando el torso de su novio.

Para ese punto Vannia se encontraba en medio de ambos chicos y Felix solo podía ver cómo Vannia era bien recibida en los brazos de su pareja, era asfixiante.

- Felix, también te amo mucho -alargó la “u” de la última palabra-, los amos tanto a ambos, son tan importantes en mi vida -esta vez se aferró a Felix.

Los te amo salían con facilidad de los labios de la castaña, no era la primera vez que se los decía a ambos, tanto Hyunjin como Felix sabían que ella creía que un te amo podía ser dicho a un padre, a un amigo o a una pareja.

- Haría muchas cosas por ustedes -esta vez abrazó a ambos rodeando sus cuellos con sus brazos-, intentaría mover la luna solo para verlos felices.

- Creo que es suficiente por hoy.

Hyunjin se puso de pie y la cargó para llevarla a la habitación, lo que decía y lo que había pasado antes de su llegada estaba haciendo el ambiente aún más pesado para ambos chicos.

- Suéltame, Hyunjin -su voz fue firme, una firmeza que nunca había escuchado y simplemente obedeció- necesito decir algo.

- Es mejor que vayas a dormir, si duermes más tarde la resaca será peor -Felix apoyó a Hyunjin, no por Vannia, aunque en parte sí, solo quería salir de ese departamento lo más rápido posible.

- ¡Pueden escuchar lo quiero decir y luego iré a dormir! -esta vez gritó lo que dejó a ambos chicos anonadados- Los escuché hablar en la tarde.

Un balde de agua fría cayó sobre ambos, ¿Estaba enojada? ¿Se alejaría de ellos? Ni siquiera podían gesticular de la impresión.

- No te preocupes tanto por mi Jinnie -dio una suave caricia en su rostro-, puedo entender cómo te sientes.

Se alejó de Hyunjin, quien no podía hablar pues aún procesaba las palabras de su novia, y camino hasta Felix, estaba un tanto ansioso, ¿Le diría algo por lo que dijo? Comenzaba a arrepentirse de todo

- Lixie -se acercó al mencionado y lo abrazó, ocultando el rostro en su pecho-, si lo desean pueden verse, pero aunque sea egoísta, no te lo lleves de mi lado -volteó a ver esos ojos asombrados que no dejaban de verla-, es lo único que puedo hacer por las dos personas que amo con locura -se separó de Felix y miró a ambos chicos -. Ahora sí, iré a dormir -se disponía a caminar cuando Hyunjin la detuvo del brazo.

- ¿Así de fácil? -su agarré fue un tanto agresivo y su voz denotaba enojo- ¿No importa lo que yo tenga que decir? -su voz subió aún más - No solo se trata de ti, tu eres mi novia, no puedo estar con alguien más, esos son mis principios ¿Piensas que puedo romperlos solo porque tú dices? -su agarré se volvió doloroso.

Sin embargo Vannia no decía nada, se replanteaba todo lo que había dicho, tal vez habría sido mejor quedarse callada.

- Suéltala Hyunjin -asombrado se acercó a la pareja y tomó el brazo de Hyunjin apartándolo de la chica- ¿Eso fue una confesión? ¿Sientes algo por mi, Vannia?

Vannia volteó a otro lado.

- Por eso dije que comprendía lo que Hyunjin siente...

Entonces Hyunjin se dejó caer al sofá, aquello era mucho para él, además, comenzaba a sentirse un poco mal por como tomó el brazo de Vannia.

- Yo tampoco soy capaz de elegir a uno solo -su mirada se perdió en algún punto de la pared-, pero no puedo hacer que tú sientas lo mismo por mí, tu...

- No, no puedes hacerme sentir algo que ya siento.

Tanto Hyunjin como Vannia miraron atentamente a Felix.

- Que eligieras a Vannia antes que a mí no era lo que me molestaba -esta vez se dirigió a Hyunjin- lo que me molesta es que no me elegiste y no me dejaste elegirla a ella -se ruborizó un poco- me quedé sin ninguno -miró a Vannia con una sonrisa que intentaba ocultar tristeza -, ¿por qué de entre todas las personas tenía que amar a mis mejores amigos?

Unas cuantas lágrimas cayeron del rostro del rubio y Vannia se apresuró a limpiarlas.

- Vamos Lixie, no llores -aunque secaba sus lágrimas, unas nuevas brotaban- ya viste que no eres el único que se siente de esa manera.

- Es una locura.

- Entonces los tres estamos locos.

Pronto parecía que el mundo eran solo Félix y Vannia. Ella quería hacerlo y por primera vez actuaría sin sobrepensar las consecuencias. En un acto de amor genuino besó sus mejillas intentando limpiar las lágrimas, besó aquí y besó allá y él solo se derretía en su dulce toque hasta que unos suaves labios sabor cerveza tocaron los suyos. Inició como un roce, pero pronto comenzó a moverse de manera lenta, hasta que una experta lengua bailarina pedía entrada y él, gustoso, le permitió entrar para empezar a moverse en sincronía.

Las manos de Felix se posaron en las caderas de la chica pegando más sus cuerpos y buscando contacto. No sabía si era producto del alcohol o por la plática pero ahora que todos sabían la verdad quería dejarse llevar aunque sea por esa noche, incluso si arriesgaba su amistad.

Pronto las manos de Vannia viajaban por el torso de Felix hasta llegar a la orilla de su playera y meter sus manos para acariciar su piel directamente mientras él bajaba sus manos a sus glúteos y los masajeaba. Hyunjin, que aún estaba sentado en el sofá no podía dejar de ver la escena de su novia y su mejor amigo besándose y tocándose, era hipnotizante, y más cuando podía escuchar los suspiros que escapaban en medio del beso.

Sin pensarlo más, Hyunjin se puso de pie y separó a ambos con semblante serio, los tomó del brazo y comenzó a caminar a la habitación.

- Vamos Jinnie, no te enojes -comenzó a decir Vannia-, ¿qué tiene de malo si nos queremos? Podemos intentar algo los tres.

Hyunjin no decía nada pero al llegar a la habitación señaló el pequeño sillón de masajes que tenían frente a la cama.

- Siéntate -ordenó a Felix quien obedeció sin saber exactamente porqué.

Con una mirada oscura se acercó a Vannia y comenzó a besarla con deseo mientras sus manos paseaban por cada una de sus curvas. La chica reaccionaba a su toque, él era el único que sabía cómo y dónde tocarla. Simplemente se dejó llevar, incluso cuando Hyunjin tomó de su blusa alzándola para quitársela, alejaron sus labios unos segundos para que la ropa pasara, y aprovechando también quitó la de Hyunjin.

Felix comenzaba a sentirse extraño, estaba un poco incómodo, no sabía qué era lo que Hyunjin intentaba hacer, pero al mismo tiempo le gustaba lo que veía y no podía irse del lugar, por más que su mente se lo gritase.

Hyunjin atacó el cuello de la chica, besándolo, pasando su lengua de vez en vez, bajando a sus clavículas hasta llegar a sus pechos aún cubiertos por el sostén. Comenzó a besarlos mientras pasaba sus manos por la espalda de la mujer acariciándola y desabrochando la estorbosa tela, para dejarla caer por sus brazos y lanzarla a cualquier parte de la habitación. El repentino frío hizo erizar sus pezones que pronto fueron atendidos por su novio. Uno era besado y succionado por sus labios mientras el otro recibía caricias de una experta mano.

Al ver aquello Felix comenzaba a ignorar la incomodidad que sintió en algún momento y se dejó hipnotizar por la excitante escena que se desarrollaba frente a él, su cuerpo comenzaba a reaccionar a ello y su pantalón comenzaba a torturarlo, pero aún con todo eso no hizo nada, si Hyunjin tenía un plan en mente lo dejaría hacerlo.

Mientras Hyunjin aún atendía los pechos de su novia alternando sus besos de uno a otro, bajó sus manos recorriendo sus costados hasta llegar a la orilla del pantalón, lo desabotonó y bajó el cierre para dejarlo resbalar sobre sus piernas. Cuando el pantalón tocó el suelo se separó de sus pechos y volvió a besar sus labios mientras la levantaba de la cintura para deshacerse por completo del pantalón. Acto seguido Vannia rodeó la cintura del pelinegro con sus piernas mientras él caminó a la cama y con delicadeza la acostó ahí. Nuevamente besó su cuello pero está vez bajó con más rapidez hasta su abdomen, besando todo a su paso.

- Ella siempre es mi prioridad -finalmente Hyunjin comenzaba a hablar-, no importa que tan desesperado esté, si ella no recibe atención antes que yo no la haré terminar y no puedo permitir eso.

Sus manos tocaron el borde de la única prenda que restaba en la chica, ella sabía lo que Hyunjin quería y levantó sus caderas para que la dejara en total desnudez.

- Sus pechos, su cuello, su abdomen y aquí -tocó sus genitales con dos de sus dígitos-, son lo más sensible que tiene -con esos dos dedos fue desde su entrada llenándolos de sus fluidos y hacía arriba llegando al clítoris-, pero este punto es el más sensible de todos.

Comenzó a mover sus dedos de arriba hacia abajo ejerciendo un poco de presión. Vannia ya estaba lo suficientemente húmeda y sensible, no fue necesario esperar mucho para que suspiros y dulces gemidos salieran de sus labios inundado la habitación, además del obsceno sonido de los dedos de Hyunjin recorriendo sus pliegues.

A un lado y al otro, Hyunjin cambió la dirección en que sus dígitos acariciaban a la chica que retorcía de placer debajo suyo.

- Y esto -dijo mientras abria las piernas de la chica y acercaba el rostro-, la vuelve loca.

Quitó sus dedos de la chica y los reemplazó con su lengua. Suaves movimientos de arriba para abajo, de un lado al otro y pequeñas succiones hicieron que la chica se desesperara, enredó sus manos en el cabello de su novio intentando pegarlo más a su cuerpo, si es que era posible, movió sus caderas aumentando la fricción y con su mano libre atendía sus propios pechos mientras gemía de placer. De alguna manera sus ojos hicieron contacto con los del rubio, pudo ver cómo estaba agitado y sin pena alguna golpeó la cama con su mano pidiéndole que se acercara a ella. Felix obedeció, se puso de pie y caminó hasta la cama mientras ella intentaba incorporarse sobre sus codos. Una vez que Felix estuvo junto a ella, se sentó en la cama mirando como su pecho subía y bajaba al compás de sus gemidos, entonces la mano de Vannia acarició su mejilla repasando las pecas que inundaban su rostro, luego pasó el pulgar por sus labios de manera deseosa.

- Bésame.

No tuvo que decir nada más para que el rubio comenzara a besar sus labios con deseo. Mientras Hyunjin estaba entre las piernas de la chica haciéndola sentir bien, tenía a Felix que se dejaba llevar cada vez más en aquel beso, dejó que una de sus manos viajara hasta uno de sus pechos y comenzara a manipularlo y con la otra mano acercaba más y más el rostro de la chica al suyo. Su toque era inexperto, o al menos no lo hacía como ella estaba acostumbrada, sin embargo su toque era tan cálido que alteraba todos sus sentidos

- Quítate la playera -entre jadeos, pidió Vannia separándose un poco de sus labios.

Felix quitó su playera dejando ver abdomen marcado el cuál fue rápidamente acariciado por la fémina. Con ese toque Felix volvió a sus labios, pero no por mucho tiempo, recordó las palabras de Hyunjin y finalmente entendió, entre tanto parloteo le estaba enseñando cómo atender a Vannia, así que como el mayor indicó bajó hasta su pecho y metió uno a su boca y el otro la acarició.

Así mientras uno le daba el mejor oral en su vida, el otro estimulaba sus pechos de una increíble manera, los gemidos cada vez más subían de nivel lo que indicaba que el orgasmo estaba cerca. Entonces sintió un par de dedos entrando en su intimidad. Gracias a los largos dedos de Hyunjin mientras el índice y medio entraban y salían de su interior, doblándose de vez en vez, el pulgar se movía en círculos sobre su clítoris. Sintió como la lengua de Hyunjin subía por su abdomen hasta llegar al pecho que Felix masajeaba y lo posicionó entre sus labios.

La escena era excitante y podía verlo todo, los dedos de Hyunjin entrando y saliendo de su cuerpo y ambos chicos comiendo sus pechos mientras se miraban entre ellos con deseo ardiente. Cómo pudo Vannia tomó a ambos del cabello y los separó de sí misma y tal como imaginó que sucedería ambos chicos se besaron. A pesar de eso Hyunjin no dejó de mover sus dedos, al contrario, aumentó la velocidad, con su otra mano acercaba a Felix más hacia él, el rubio podía saborear a Vannia desde los labios de pelinegro.

Felix extendió una mano a los labios de Vannia, sin separarse de Hyunjin, y ella los introdujo a su boca salivándolos, cuando fue suficiente llevó esos dedos al pecho de la chica y simuló succiones con ellos. Con un gemido diferente y que Hyunjin conocía a la perfección, Vannia anunció su orgasmo estallando sobre los dedos de su novio. Felix y Hyunjin se separaron y admiraron el rostro de placer que la chica tenía pues Hyunjin se encargaba de alargar su orgasmo entrando y saliendo sus dedos aún más rápido, sus piernas temblaban mientras su Interior se contraía alrededor de él. Cuando fue suficiente sacó sus dedos del interior de Vannia y se los mostró a Felix.

- Abre.

Felix abrió sus labios y el pelinegro introdujo sus dedos, dejando que el rubio saboreara los fluidos de su novia, la cual se había dejado caer de lleno en la cama intentando regular su respiración.

Cuando Hyunjin sacó los dedos de la boca de Felix, se arrodilló en la cama, obligando al rubio a hacer lo mismo, lo besó de nuevo compartiendo el dulce sabor de la mujer. Vannia aún acostada en medio de ambos, llevó cada uno de sus manos al pantalón de los chicos, los desabrochó y los dejó caer hasta las rodillas. Estar en esa posición le facilitaba lo que haría, metió sus manos en la ropa interior de ambos y sacó sus ya erectos miembros. Hyunjin se dejaba tocar por las gloriosas manos de su novia pero Felix se sobre saltó y se separó del mayor

- Solo disfruta, Felix -persuadió Hyunjin.

Nunca había visto era mirada en Hyunjin, al menos no dirigida hacia él, las pocas veces que la vio era dirigida a Vannia, es que luego de aquello desaparecían por algunos minutos u horas, sabía bien que significaba esa mirada y está vez era para él.

Nuevamente los chicos unieron sus labios mientras sentían las manos de Vannia yendo desde abajo hasta arriba, subiendo y bajando a un ritmo marcado y placentero, haciendo círculos con sus pulgares al llegar a la punta, ambos chicos parecían derretirse a su toque. Los brazos de ambos chicos comenzaron a recorrer el cuerpo del contrario cercando más sus torsos para sentirse más. Hyunjin se separó de Felix quien permanecía con los labios entreabiertos dejando salir suspiros por la estimulación que recibía de Vannia.

- ¿Quieres ser el siguiente? -preguntó Hyunjin mostrando los dedos que anteriormente habían estado dentro de Vannia.

Debido a la sorpresa, Félix se alejó de la cama y de la mano de la mujer, al ver aquello Vannia detuvo las caricias en el falo de Hyunjin y se sentó un tanto preocupada.

- ¿O quieres intentar con Vannia? -señaló Hyunjin-, tú eliges.

Felix entendió perfectamente, si quería hacerlo con Hyunjin él debía recibirlo, si quería hacerlo con Vannia ella lo recibiría, Hyunjin no cambiaría su postura dominante solo porque fuera él, aunque realmente nunca pensó que lo haría. Felix había estado con otras mujeres, pero nunca lo había intentado con un hombre, alguna vez tuvo citas con unos cuantos pero nunca llegaron a la cama, no le gustaba la idea de sentir o provocar dolor.

- Solo ver es otra opción -añadió Vannia.

- Si lo que te preocupa es el dolor -dijo el pelinegro como si leyera sus pensamientos -, tenemos lubricante -el pelinegro se sentó junto a su novia-, además usaré protección, seré cuidadoso.

Hyunjin hizo para atrás su cabello que ya estaba empapado en sudor, era tan tentador verlo así, casi desnudo, con el pantalón a mitad de sus piernas, todo su cuerpo transpirando, esperando una respuesta, y Vannia también lucía bien, sentada en la cama, sudando, su pecho subiendo y bajando y una mancha húmeda entre sus piernas, ambos a la expectativa de su decisión.

- Ambos -finalmente dio una respuesta-, quiero intentar con ambos -la pareja volteó a verlo- pero no sé qué hacer primero.

Una sonrisa nunca antes vista en el rostro femenino se asomó.

- Yo sé que hacer.

¿Acaso llevaba tiempo queriendo hacer lo que estaba a punto de sugerir? ¿Era una de sus fantasías? Lucía tan contenta, tan entusiasmada.

- Primero me pondré aquí -dijo moviéndose hacia la orilla de la cama, dejando caer sus piernas - tu irás aquí -señaló entre ellas-, y tu Jinnie, detrás de Felix.

¿Aquello era posible? Si, lo era, y Felix lo sabía, pero hacerlo le parecía tan surreal.

- Iré por el lubricante -extrañamente también se veía entusiasmado.

Hyunjin se levantó de la cama y quitó sus pantalones y boxers por completo, caminó desnudo hacia uno de los cajones de la habitación y sacó el frasco de lubricante junto a una caja de condones.

- No olvides esto -le lanzó la caja al rubio-, no debe embarazarse ahora o arruinaremos su carrera.

Felix no se había movido de lugar desde que se alejó de la cama, en realidad, seguía procesando lo que estaba por pasar, pero atrapó la caja y salió del trance. Tomó un condón y lo colocó. Se deshizo de sus pantalones y ropa interior, y caminó hasta Vannia, que aún estaba sentada a la orilla.

- Esto será extraño.

- Estará bien Lixie, si no te gusta nos detendremos.

- Empieza tu Felix -Hyunjin se sentó en el sofá de masajes mientras se colocaba la protección-, tu marcarás el ritmo para todos.

El rubio asintió. Antes de iniciar, Felix se agachó hasta llegar a la altura de Vannia y la besó, está vez fue un beso dulce, pasó sus manos a lo largo de sus costados y al llegar a sus piernas las separó y de alejó de los labios de Vannia.

- Dime si hago algo mal -Vannia solo asintió.

La chica se recostó de nuevo en la cama, al parecer aquello era lo más cómodo para ella. Felix tomó su miembro y se posicionó en la entrada de Vannia y poco a poco fue empujando hasta entrar por completo disfrutando de la fricción. La chica aún estaba sensible por el reciente orgasmo por lo que al sentir a Felix dentro suyo su entrada se contrajo de placer adaptándose a su tamaño nada pequeño ni exageradamente grande. El rubio la miró a los ojos como quien pide permiso, la castaña sostuvo la mirada mientras alzaba sus manos y torso para abrazarse a Felix, ocultando su rostro en su hombro.

- Hazlo cuando quieras, Lixie -susurró a su oído.

Entonces el vaivén empezó. Comenzó suave, lento pero profundo, sus pieles chocaban provocando ese sonido lascivo tan característico. La posición en la que se encontraban, abrazados uno a otro, les permitía escuchar los gemidos del otro. Vannia vio a Hyunjin aún sentado en el sofá, no apartaba la mirada de ellos y se masturbaba a un ritmo suave y lento, calmando su necesidad de atención sin hacerse llegar al límite, y sus miradas se encontraron encendiendo algo en el pelinegro. Nuevamente Vannia se recostó sin soltar a Felix, quien puso cada brazo a sus costados para un mejor apoyo y aumentó la velocidad en sus embestidas. Más rápido, más fuerte pero igual de profundo, con aquel moviendo llegaba a todas sus áreas sensibles haciéndola gemir al ritmo de sus estocadas. Sin detenerse, Felix bajó el rostro hasta sus pechos y los besó con una mezcla de deseo y ternura, leves gruñidos y gemidos escapaban de sus labios haciendo vibrar los pechos de la chica aumentando las sensaciones. El rubio estaba tan concentrado en lo que sentía, al igual que Vannia, hasta que sintió algo frío escurrir entre sus glúteos, Hyunjin había derramado parte del lubricante en Felix, quien había disminuido la velocidad de sus movimientos y se alejó del pecho de Vannia.

- No te detengas -pidió Hyunjin-, será más fácil si estás relajado.

Felix obedeció y retomó el ritmo, Vannia solo disfrutaba, pero Felix se sintió nervioso cuando sintió un dedo en su entrada, Hyunjin comenzó a hacer círculos en esa relajando cada músculo del área, fue suave y gentil aunque ansiaba saciarse. Entonces introdujo el primer dedo, la sensación fue extraña para el rubio, pero no fue doloroso, de alguna manera era agradable sentir aquel dígito entrando y saliendo de él a una velocidad lenta mientras él embestía a la chica debajo suyo. Cuando creyó suficiente, Hyunjin acercó un segundo dedo y poco a poco lo metió, está vez la incomodidad fue mayor pero no se detuvo, mantuvo sus estocadas y el pelinegro seguía entrando y saliendo sus dedos hasta que la incomodidad pasó y un extraño placer se apoderaba del pecoso. Entonces los dedos intrusos salieron.

- Detente -el pelinegro tomó las caderas de Felix y este se detuvo-, no te muevas, no quiero lastimarte.

Entendió a lo que se refería cuando sintió algo en su entrada, no eran sus dedos pues era más grueso, sabía que finalmente el momento llegaría y comenzó a dudar. Vannia lo notó y para relajarlo un poco comenzó a mover sus caderas generando fricción sin moverse demasiado para no causar un accidente. Hyunjin se introdujo de a poco hasta llegar lo más profundo posible. Definitivamente se sentía diferente a cuando solo eran dedos lo que lo estimulaba, afortunadamente no era doloroso pero nunca había sentido algo así.

- Esperaré hasta que te muevas -el pelinegro abrazó a Felix desde atrás susurrando en su oído y besó su cuello pegando su torso a la espalda pecosa.

En algún punto Vannia había dejado de moverse y tanto ella como Hyunjin esperaban a qué Felix se sintiera preparado. El rubio se armó de valor y reanudó sus movimientos. Se introdujo lentamente en Vannia y pudo sentir como con ese movimiento el miembro del mayor se deslizaba hacia atrás. Hyunjin gimió casi en un susurro. Salió de Vannia y sintió como Hyunjin entraba aún sin que esté se moviera. Tal como había dicho, Felix era quien llevaba el ritmo. Era indescriptible lo que aquello provocaba, tener a Hyunjin dentro tocaba partes que nunca antes había tocado y provocaban placer que nunca antes había experimentado. Sus movimientos lentos aumentaban la velocidad al igual que el placer.

Hyunjin analizó el ritmo de Felix. Tomando las caderas de Felix comenzó a empujar cada que el rubio salía de Vannia y salía cada que él entraba, así cada que Felix se acercaba a Hyunjin la embestida era más profunda. Aquella danza continúo, a veces aumentaba la velocidad y a veces disminuía pero Hyunjin se acoplaba rápidamente. Gemidos, suspiros y pieles chocando era lo único que inundaba la habitación, finalmente se habían dejado llevar por el deseo carnal y poco importaba si los vecinos escuchaban.

Por sobre el hombro de Felix, Hyunjin se acercó a Vannia mirándola a los ojos y ella entendió el mensaje, se acercó a él y unió sus labios en un beso lleno de lujuria y todo eso podía escucharlo Felix. El rubio bajó nuevamente al torso de Vannia y llevó un pecho a sus labios succionando su pezón mientras el otro lo pellizcaba con sus dedos. Ya no solo se escuchaba el beso deseoso de la pareja sino que los gemidos de Vannia habían aumentado sin que el beso pudiera ocultarlos, su segundo orgasmo estaba cerca, podía sentir ese cosquilleo característico en su abdomen hasta que estalló contrayendo cada uno de los músculos de su Interior alrededor de Felix quien estaba a punto de terminar. Sentir como la chica se envolvía y relajaba a su alrededor aumentaba el placer y acompañado del vaivén de Hyunjin quien tenía rato tocando un punto muy dulce, finalmente termino con un sonoro gemido e irregulares estocadas, pero el mayor necesitaba un poco más, no faltaba mucho pero no podía detenerse. Más rápido y más profundo, golpeando los glúteos del rubio con su piel, provocando que el cuerpo de Felix se moviera y por consecuencia Vannia también disfrutaba de sus movimientos indirectamente, los más jóvenes podían sentir cada movimiento como una gran ola de placer gracias al reciente estallido que los dejó sensibles. Y entonces Hyunjin se volvió irregular y torpe, finalmente había acabado dejando salir su semilla que quedó atrapada en aquella pieza de látex.

Necesitaron unos momentos para regular sus respiraciones, Hyunjin fue el primero en salir de Felix, quien luego salió de Vannia. El rubio se tumbó a un lado de Vannia quien lo abrazó y beso su rostro con un beso tierno, Hyunjin se dejó caer al sofá y se quitó el condón lleno de él, Felix imitó esa acción. ¿Cuánto tiempo estuvieron así? No sabían pero necesitaban dispersar las sensaciones que los abrumaban en ese momento y poder volver a la normalidad.

- Vannia -Hyunjin de levantó del sofá y buscó su ropa para vestirse de nuevo-, ve a ducharte, Felix y yo cambiaremos las sábanas.

- Pero quiero quedarme así.

Vannia parecía no querer soltar el torso de Felix y él tampoco parecía querer dejarla ir pues rodeaba sus hombros con su brazo acercándola más a él, respirando el olor de su cabello, una mezcla entre fresas y su olor personal.

- Vamos -una vez vestido se acercó a Vannia y le tendió la mano-, te conozco y se perfectamente que si no vas ahora te quedarás dormida.

- Bien.

Vannia soltó a Felix aún sin querer hacerlo, en ese momento lo odiaba pero Hyunjin tenía razón y sabía que no era buena idea dormir sin asearse, así que tomó la mano de Hyunjin y se levantó de la cama, el mayor besó su frente y se dirigió al baño desapareciendo de la vista de ambos.

- Ponte de pie -al igual que con Vannia, Hyunjin extendió la mano a Felix.

Felix tomó su mano, sin lugar a dudas sus piernas no reaccionaban como de costumbre luego de lo ocurrido, por lo que el agarre firme de Hyunjin fue de gran ayuda para ponerse de pie, pero cuan sorpresa se llevó cuando al estar frente al pelinegro el mismo brazo que lo sostuvo fue el que lo haló para que sus labios se unieran en un beso gentil.

- Vístete en lo que voy por las sábanas.

Ni siquiera se percató de cuándo la tomó pero ahí estaba Hyunjin entregándole su ropa. Felix estaba anonadado por lo servicial que se mostraba Hyunjin, los tres eran amigos desde años atrás y siempre se ayudaban entre ellos, pero sus acciones, sus gestos y su tono de voz nunca habían sido como los que en ese momento mostraba. Simplemente tomó la ropa y se vistió mientras el pelinegro salía y volvía con un montón de sábanas nuevas.

Ambos quitaron las sábanas que estaban empapadas de sudor y fluidos y pusieron las nuevas, justo al terminar Vannia salió del baño únicamente vistiendo su ropa interior inferior y una playera holgada de Hyunjin y sin más se lanzó a la cama recién tendida.

El olor de las sábanas limpias y el recién baño hacían que Vannia estuviera de buen humor y comenzó a hacer esos pequeños movimientos que siempre hacia antes de acomodarse a su gusto y dormir, Hyunjin también parecía dispuesto a dormir pues sintió cómo sentó en la cama.

- ¿A dónde vas, Felix? -la voz de Hyunjin llamó la atención de Vannia y ella volteó hacia el mencionado.

- Iré a casa, no quiero molestar más-Felix estaba a punto de salir de la habitación.

- Ah no -Vannia se levantó rápidamente y tomó el brazo de Felix llevándolo a la cama, justo entre ella y Hyunjin-, tú te quedas aquí.

Sin esperar respuesta, Vannia se acostó y rodeó el torso de Felix con sus brazos, Hyunjin se encargó de apagar las luces para dejar el cuarto a oscuras y se acostó al otro lado de Felix igualmente abrazándolo, pero Felix parecía aún poco tenso, pues analizando todo, acababa de tener sexo con sus mejores amigos y ahora estaban a punto de dormir, como si aquello fuera lo más normal, especialmente cuando los otros dos se encontraban en una relación suficientemente seria.

- Relájate -la voz de Hyunjin era somnolienta-, mañana hablaremos con calma.

- Todo estará bien -añadió Vannia justo antes de que finalmente cayera dormida.

Sus palabras surtieron efecto pues el rubio logró relajarse un poco y, sumando el cansancio del día, no pasó mucho tiempo para que al igual que los otros dos durmiera profundamente.