Prefacio
Ahi estaba yo, que sin darme cuenta se me habia escapado una sonrisa ante la belleza de mis narices.
No pude ignorar como se me detuvo el corazón al verla entrar, ni como mis torpes manos empezaron a sudar.
Estaba totalmente perdida por esa chica.
Al mismo tiempo se sentía como morir, sabía que nunca lograria tenerla aunque técnicamente la tenía cerca todo el tiempo.
Lo sentia como morir por algo en particular, aquellos labios aue tanto ansiaba, esas dos cerezas que me gustaba observar cuando ella no se daba cuenta estaba besando a otra chica.