1. Molestia rusa
—¡Ven y dímelo en la cara! ¡Maldito! —comentó con furia el venezolano, un omega alto y con un cuerpo muy marcado. Por su tono y agresividad cualquiera pensaría que era un alfa.
—Vene, basta. —pidió el alfa colombiano, tomando el brazo del tricolor más alto y queriendo apartarlo del ruso.
Un gruñido salió del venezolano, que observaba con molestia al asiático-europeo que le doblaba en tamaño.
El omega estaba molesto ¿Y como no estarlo cuando el maldito ruso criticó su forma de ser y mencionando que él era el omega más patético y fuera de lugar que había visto en toda su vida?