𝐸𝓈𝓅𝓊𝓂𝒾𝓉𝒶 𝒹𝑒𝓁 𝓂𝒶𝓇 ABDL

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Sinopsis

El mar oculta muchos secreto y misterios, Dylan desde que tiene memoria a cruzado los mares con sus padres, al ser piratas su vida se basaba en encontrar tesoros y hurtar riquezas de la corona. Pero podrá Dylan predecir que en uno de sus asaltos una gran marea lo haga perder el equilibrio y caer en las aguas turbulentas del océano?, Aceptará que ahora su vida ya no sera la misma? ⚠️Advertencia⚠️ comentario de mal gusto será eliminado y la persona bloqueada si no te gusta el contenido retirate por favor. Esta historia es 100% de mi propiedad, no aceptaré copias ni adaptaciones si no piden permiso antes y den créditos a la historia original.

Estado:
En proceso
Capítulos:
6
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capitulo 1

Agua, eso era lo único que podía ver, la marea parecía estarlo arrullando con su suave Bamboleo, extrañamente se sentía en calma y tranquilo.


Lograba visualizar a pequeños pecesitos nadar alrededor de él era como si estuvieran en una daza, pero dejo de ver a los peces cuando siente que algo lo toma de sus pies y al dirigir su mirada hacia abajo logra observar unos tentáculos los cuales lo tenían sujeto, su mano intenta tocarlos pero entonces por el rabillo del ojo logra contemplar una gran aleta......


Dylan empezó a despertar al sentir los pequeños rayos de sol pegar en sus sencibles ojos, con algo de pereza aún arrastrando su cuerpo, se sento sobre el borde de la cama y el recuerdo de hace poco segundos llego a su mente como pequeños fragmentos.


Ya eran usuales tener estos sueños a si que solo se levantó y estiro suavemente sus extremidades escuchando las crujir levemente, saliendo por fin de su habitación, ve a los miembros de su tripulación la mayoría andaban en sus labores cotidianas, algunos limpiaban el barco y otros revisaban las redes de pesca.


-¡Dylan! Ven aquí escarabajo- grito uno de los hombres- tus padres dicen que debes revisar las redes, al parecer una se a roto o quien diablos sabe- El nombrado solo da un leve asentimiento, más tarde se encargaría de revisarla.


Se acercó a la orilla del barco, los reflejos del sol chocaban contra la superficie del agua dándole una hermosa vista - El mar está hermoso hoy- exclamó el niño, con una suave sonrisa en su rostros viendo la extensa vista azul.


Ya llevaban más de medio día navegando, todo ese tiempo se paso limpiando y arreglando la red que se habia dañado, los hombres habían jalado demaciado fuerte lo que ocasionó que se desprendieran varias cuerdas y por consecuencia los peces se escapaban.


- A veces me preguntó si la inteligencia los persigue, pero ellos son más rapidos - el más pequeño lamentaba sus penas en la parte baja del bote, al parecer dos de los muchachos, habían roto un par de cosas y adivinen a quien le toca limpiar el desastre?


Iba a terminar de limpiar cuando oyó unas pisadas bajar por las escaleras, estaba seguro de que era alguno de los muchachos, seguramente querían que limpiará algún otro desastre, pensó para si mismo, pero grata fue su sorpresa cuando diviso la figura de su padre llegar con el-Hola hijo, tu madre y yo necesitamos hablar un asunto contigo, cuando termines de limpiar eso vienes y espero que sea rápido- el hombre le dió una última ojeada a Dylan antes de retirarse.


Cuando el nombrado se quedó solo, no perdió tiempo y se apresuró a terminar de limpiar lo que le faltaba, ¿Porque sus progenitores querían verlo?, Cuando estuvo todo limpio, tomo rumbo al camarote dónde lo esperaban.


Con algo de nervios tocó suavemente la puerta escuchando a los segundos un adelante, al entrar vio a su padre con un mapa gigante sobre el escritorio- ven acá, queríamos enseñarte esto-La mirada azulada de Dylan se poso con curiosidad en aquella grande extension de hoja que se mantenia plegada en una de las mesas de la oficina de sus padres, al lado de esta, había una repisa con distintas joyas y tesoros colocados como trofeos, los reconoce a la perfeccion, de todas formas, el fue quien las robo.


Parpadeando, Dylan casi se aturdio cuando su madre lo tomo casi con brusquedad de su brazo. Se habia quedado en el marco de la puerta embobado. Aquello le ha llevado muchas represalias de sus padres, ¡pero no podia evitarlo!, era como si su mente lo llevaria a algun mundo en el momento menos indicado.


-¡Deja de ser tan lento, mocoso!-Su madre lo habia regañado al tiempo en que caminaba con el hacia el centro de la sala.


El menor no dijo nada, de todas formas, su madre no era la mujer mas paciente de todos los siete mares, ni el, el chico mas rapido de la historia.


Su padre lo habia mirado de reojo, sin prestarle atencion a la severa reprimenda de su mujer al muchacho, de todas formas, era el pan de cada dia en aquel aterrorizante barco.


El niño bajo su mirada, viendo las viejas botas negras de cuero de sus padres, dentro de su tripulacion, ellos eran quienes resaltaban en todo, inclusive con su vestuario, de todas formas, eran los capitanes, no se les podia juzgar.


Manteniendose callado, tal como toda la vida le han enseñado, Dylan se acomodo casi con extremo cuidado frente a la figura penetrante y robusta de su padre, Edward, le daba un aura intimidante, con aquel cabello negro largo y revuelto, junto con aquella gran cicatriz cerca de su ojo que combinaba con su descuidada barba.


Su progenitor infundia respeto, pero en su caso, le daban ganas de mearse sus propios desgastados pantalones.


Sentia lastima por la persona que despertara la ira de ese hombre, y mas, si era la de su madre, Nereidha, la furia de una mujer molesta no es algo bonito que ver, menos, si es una despiadada pirata.


-Hay un nuevo trabajo para ti, niñato-El hombre de barba hablo, colocando sus musculosos brazos a cada lado del mapa, dandole mas acceso a Dylan para ver.


Sus ojos brillantes observaron cada detalle del mapa arrugado, lleno de marcas rojas y uno que otro escrito, Dylan recuerda todo, fueron los lugares donde han viajado durante estos ultimos años.


Ahora se encontraban en el mar de la fria Canada, Dylan no sabe como ha soportado aquel pesado clima, pero como toda vida de un pirata se basa en eso, en acostumbrarse.


Por suerte, el castaño tenia la certeza de que no durarian mucho, al fin y al cabo, no duran en un mismo lugar por mas de unos meses.


-¿Que es, padre?-Dylan busco la mirada de el más alto, luego de mirar con curiosidad un pedazo de isla abandonada en el lado norte, estaba marcada con una x, por lo que supo inmediatamente que aquel lugar era su nuevo destino.


Lo raro, es que estaba muy lejor, como minimo, durarian como dos semanas para llegar hacia aquel lugar por via maritima, y con aquel turbio clima que habia, la temporada de lluvia no les favorecia en nada.


Han dejado atras miles de tripulantes en el camino, muchos no han podido sobrevivir con lo que el exagera diciendo que son diluvios, Dylan se estremece al recordar los gritos de esa gente pidiendo auxilio ahogandose, y sus padres, simplemente importandole poco


Si a el le llegara a pasar eso...¿sus padres lo salvarian?. Dylan intenta hacerse esa pregunta, golpeandose mentalmente por juzgarlos.


Eran sus padres, jamas lo dejarian morir.


-Nuestro nuevo destino, Estados unidos de America-El pirata habia sonreido con altaneria y astucia, dejando a la vista uno de sus dientes de oro que brillaba frente a los otros sucios


Su madre habia soltado una carcajada, causando que el adolescente diera un brinquito del susto que supo disimular casi enseguida.


-¡Seremos ricos!-Habia exclamado con euforia, tomando varias joyas que estaban a su alrededor y tirarlas sobre ella


Edward habia reido a su par, todo, bajo la penetrante e inclusive confundida mirada de su hijo.


-No entiendo...-Dylan habia hablado casi en un murmuro, temeroso de romper la burbuja de fantasia de sus padres


Y vaya que lo hizo, cuando dos pares de ojos afilados llegaron donde el, logrando que tragara saliva


-¿Que es lo que no entiendes, ratita?-Nereidha hablo mordazmente, la irritacion desbordandose por cada poro de ella- no es nada de lo que nunca has hecho, iras a la isla, robaras el tesoro que esta dentro ¡y listo! -la mujer pelinegra aplaudio con ironia- para esto fue por lo que naciste


La molesta mujer habia mirado a mi marido de reojo, antes de continuar


-Eres un pirata, Dylan. No nos falles


El nombrado dio un asentimiento, recobrando todos sus sentidos ante las serias y pesadas palabras de su mamá, Ella tenia razon, siempre la tenia.


Pero no por eso, quitaba algo del peso sobre sus hombros, a pesar de estar acostumbrado, siempre sucedia lo mismo, su estomago revoloteaba cada que hacia uno de sus atracos, y este parecia ser uno inusual.


¿Por que era tan especial?


Sus padres generalmente no les importaba mucho, esta vez lo habia llamado especialmente para contarle el plan, algo que no siempre hacian, incluso, muchas veces son los otros tripulantes quienes le avisan, sus padres siempre estan ocupados para hablar con el.


-Si no es mucho que preguntar- el de cabellos castaños tomo la palabra, casi titubeando ante las posibles respuestas de los mayores-¿ por que es tan importante este robo?


-Hay joyas inusuales dentro, Dylan -su padre habia hablado con una serenidad enfermiza que en un punto, quiso darle ganas de vomitar- si encontramos ese cofre, tendriamos el mayor botin de toda la historia


El hombre recobro algo de brillo en sus ojos llenos de ojeras y verrugas, al igual que los de su mujer


-Dentro, esta la firma para llegar al mas grande tesoro para nosotros-Edward miro todo el panorama de su lujosa habitacion, no podia quejarse, cada trofeo tomado era una victoria, pero estaban a punto de dar el asalto final, y eso era lo mas importante


Dylan no volvio a preguntas mas, y menos, cuando supo que sus padres no le responderian sus dudas, entrando en su propio mundo, ignorandolo y hablando entre los dos como si el no estuviera presente


El menor solto un pesado suspiro, murmurando un permiso, Dylan se dispuso a salir de la recamara de ambos adultos, no sin antes escuchar la voz de su madre


-No nos falles, Dylan.


Cerrando sus ojos, el chico asintio con firmeza


-Nunca lo hare, madre, padre


Y en ese instante, Dylan quiso creer en sus propias palabras.