Serendipia

Sinopsis

ChanYeol es un joven alfa que ama los excesos, hasta que conoce a un tierno jovencito inocente que llega a cambiar todo su mundo.

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Completado
Capítulos:
4
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5.0 8 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

Cada vez que despertaba con un dolor de cabeza que le provocaba náuseas y le daban ganas de morir, ChanYeol se decía que no volvería a beber ni una gota de alcohol en su vida, lo cual eran falacias puras, al final terminaba haciéndolo, e incluso bebiendo más que la vez anterior.


Esa mañana cuando despertó y sintió una punzada de dolor en sus ojos y más allá de su cráneo, ChanYeol se dijo su habitual mentira de no volver a beber nunca más.


El horrible tono de su móvil alertando de una llamada entrante fue la cereza del pastel.


Aceptó la llamada sin ver quién era, no estaba preparado para el fuerte regaño que vino ni bien se acercó el móvil a la oreja.


— ¿Qué demonios estás haciendo? Prometiste que no ibas a salir a beber el día de hoy y que estarías presente. Sabes que me voy más tarde. Dijiste que era una promesa–


Mientras SeHun seguía despotricando contra él, ChanYeol alejó el móvil de su oído con una mueca de dolor y el ceño fruncido. La pantalla se encendió dañando su vista y la hora se reflejó en sus ojos y ChanYeol casi se va de espaldas.


No era temprano por la mañana como pensó por un momento. SeHun tenía todo el derecho de estar enfadado.


—No salí a beber —mintió, aunque, técnicamente no lo hizo. La noche anterior había salido a beber, ese día solo estaba sufriendo una horrible resaca—. Y voy en camino. Llegaré en diez.


Terminó la llamada antes de que SeHun pudiera responder.


Con todo y el dolor de cabeza, de ojos, de garganta y estómago, corrió hacia la ducha musitando un coro de “mierda, mierda, mierda”. No iba a llegar en diez minutos. Todavía iba a ducharse. Luego recorrer la distancia de su departamento al de SeHun le llevaría un total de veinte minutos.


SeHun iba a estar furioso, primero por llegar tarde y segundo porque descubriría que ChanYeol le mintió cuando lo viera, sabría enseguida que estaba pasando por una resaca. La peor de su vida, a decir verdad.


A la mierda lo de arreglarse, de todas maneras solo estaría su grupo de amigos de siempre. Era la despedida de SeHun y LuHan, se irían al hogar de LuHan, precisamente a Beijing donde los padres del chico vivían, no estarían de vuelta dentro de un buen tiempo.


SeHun se había encargado de decirle que tenía que asistir sí o sí porque su vuelo saldría a mitad de la noche y se irían antes de la medianoche. ChanYeol sabiendo que tendría que ir a la reunión deshizo sus planes para ese veinticuatro de diciembre, y los pasó para un día antes. La noche anterior fue alocada. Ni siquiera recordaba cómo llegó a su casa.


Todo lo que tenía en mente eran los dos bonitos chicos que lo encerraron en la habitación del hotel en el cual había ido a beber; el bar era de uno de sus conocidos y lo habían invitado a darse una vuelta ya que la inauguración se realizó la semana anterior. Los planes originalmente eran para el veinticuatro, sin embargo, su salida fue cambiada a última hora porque en realidad, sí olvidó la fecha de la despedida de SeHun y lo recordó cuando el chico lo mencionó dos días atrás.


Y salir un día antes le sentó bastante bien debido a su inesperada noche alocada con dos chicos que estuvieron dispuestos a hacer de todo para complacerlo.


Pero las consecuencias estaban aquí y en verdad lo estaba pagando.


Ojalá no hubiera ido. Ojalá no hubiera bebido hasta al amanecer, ni mucho menos seguir bebiendo mientras se turnaba a joder a los dos chicos. No estaría despertando a las siete de la tarde pensando que eran las diez u once de la mañana.


Sus sienes estaban palpitando y su estómago se apretó de dolor por no haber ingerido nada por más de veinticuatro horas. Igual le servía para atiborrarse de comida más tarde, el novio de JongIn era chef y de acuerdo a SeHun, él se encargaría de la comida.


JongIn se la había pasado presumiendo de sus buenos dotes culinarios y era hora de probarlos.


Cuando llegó al departamento de SeHun eran casi las nueve de la noche. Alguien iba a morir más tarde, y sí, probablemente se tratara de él.


Y como se esperaba, la decepción en el rostro de SeHun no pasó desapercibida en cuanto lo vio en la entrada viéndose pálido y con ojeras. ChanYeol esperó por el regaño que vendría, sin embargo, esta noche, SeHun lo dejó pasar.


—No pasaré mi última noche en Corea, riñéndote. Lo haré cuando regrese, imbécil —dicho esto, le dio un ligero puñetazo en el pecho y se fue detrás de LuHan quien pasó detrás de ellos minutos antes.


No lo regañó pero aún así hizo sentir mal a ChanYeol.


—Estás enfermo —JongIn dijo detrás suyo. ChanYeol se hizo a un lado porque estaba obstruyendo la puerta y el chico venía con varias bolsas en sus manos.


—Tiene resaca —SeHun regresó y respondió yendo a ayudar a JongIn—. No está enfermo—. ChanYeol no tuvo mucho para rebatir, además de que no le estaban dando oportunidad para hacerlo—. Te dije que no salieras porque iba a pasar esto. ChanYeol, me voy más tarde.


ChanYeol no dijo mucho al principio cuando SeHun volvió a recordarle lo que iba a suceder aquel día, por supuesto, aún se sentía mal, pese a esto, no evitó corregir a su amigo.


—No bebí hoy. No dijiste nada de ayer.


—Eres un idiota—, LuHan apareció detrás de los dos chicos. Empujó a SeHun a la cocina ayudándolo con las bolsas y también jaló a JongIn con él—. Vamos —dijo específicamente solo para los dos chicos junto a él. ChanYeol fue excluido por completo.


Pero aún así los siguió a la cocina después de un rato. Siempre escuchó que la mejor manera de contrarrestar la resaca era beber otra vez, y esa era siempre su cura.


LuHan, SeHun y JongIn no le prestaron mucha atención, apurados sacando las cosas de las bolsas, que en su mayoría eran botanas y gaseosas.


ChanYeol fue silencioso al momento de acercarse al frigorífico y revisar dentro, y por supuesto que encontraría cervezas en el interior. Fue inevitable ser silencioso al abrir una de ellas.


Al fin fue notado. LuHan y SeHun lo miraron con exasperación, JongIn simplemente negó con desaprobación pero aún así con una sonrisa en sus labios.


SeHun fue llevado fuera de la cocina por su novio que le dio una última mirada de odio a ChanYeol.


— ¿Me dices otra vez por qué SeHun terminó con alguien como él? —Intentó tomar una de las bolsas de frituras pero obtuvo una palmada en las manos.


—SeHun sabe que necesita estabilidad, algo que te falta a ti. —JongIn no le dejó quedarse en la cocina, lo alejó no solo de las cosas que acababan de traer, si no que también del frigorífico—. Se cansó de beber todos los fines de semana, salir a fiestas y desperdiciar su vida–


ChanYeol bufó.


—Se volvió un tipo aburrido. Al igual que tú.


JongIn no respondió, no porque le diera la razón a ChanYeol, si no porque estaba demasiado irritado como para responderle a su amigo, además de que tenía en claro el tipo de pensamiento que ChanYeol tenía, y cualquier cosa que dijera, sería tomado como burla.


Cuando JongIn empezó a salir con KyungSoo, ChanYeol no dijo mucho porque al principio pensó que solo iba a ser un pasatiempo de algunos meses. Sin embargo, cuando JongIn y KyungSoo cumplieron el año, empezó a ser un poco borde con el moreno, además de que no salía tanto con él como antes. Entonces SeHun ya llevaba dos años con LuHan. El compañero de copas había sido JongIn, y al no salir más con él, se quedó sin amigos para salir, no había nadie para vigilar las cosas que hacía, porque incluso cuando ninguno de los dos tenía pareja, SeHun siempre actuó como un hermano mayor para ChanYeol, aunque tuvieran una diferencia de edad por un año.


Se aseguraba de que no bebiera tanto, que fuera a casa y que no buscara peleas, o escándalos que metieran en problemas a su padre. Y desde LuHan, SeHun fue regañado múltiples veces, porque ChanYeol ya era un adulto y si buscaba problemas, tenía que encontrar una manera de solucionarlo por sí mismo. SeHun no tenía que ser responsable de él.


Y ahora, ChanYeol era un desastre, yendo y viniendo, bebiendo sin pensar, pasando sus noches en clubes, en bares, en fiestas; follando con quien sea que le coqueteara. De hecho, últimamente casi no lo veían por esto mismo, de ahí el enfado de SeHun a que no llegara a tiempo, porque esperaba que al menos esa noche fuera responsable, todo lo responsable que no había sido por el último año.


En especial el último año, porque había sido peor que antes. JongIn tenía la ligera sospecha de que su amigo consumía más que solo bebidas alcohólicas. Sin embargo, al mirarlo esta noche, no creía que fuera posible. Aunque tampoco estaba dispuesto a meter sus manos al fuego por él. El alto era un alfa e incluso si consumiera otro tipo de sustancias, no sería evidente después de un par de horas.


Aun así fue preocupante su consumo de alcohol. Los alfas no quedaban ebrios con un poco de alcohol, ChanYeol tenía que beber una cantidad inimaginable para lograr esto.


Para ellos, la vida de ChanYeol se veía de cierta manera. En cuanto a ChanYeol, él también tenía su propia versión de las cosas.


Si bien, sus amigos pensaban que ChanYeol no salía con ellos porque ahora los consideraba inferiores por tener una relación, esto no era del todo cierto. La razón por la que ChanYeol no salía con ellos tenía más que ver con la incomodidad de tener que compartir con ellos estando los dos chicos con sus respectivas parejas. Al alto alfa no le gustaba ser ignorado, y sabía que lo sería; no quería ser la tercera rueda en cada salida.


Tampoco lo dijo, prefirió dejarles pensar lo que quisieran, de todas maneras no habría ningún cambio, porque probablemente no le hubieran creído.


.



No había muchos chicos en la fiesta, los amigos de SeHun solo eran JongIn y ChanYeol, la mayoría presente se trataba de los compañeros de LuHan del trabajo, y junto con ellos dos, eran un total de treinta personas en el departamento.


ChanYeol no tenía idea de en qué momento SeHun había decidido seguir a LuHan a Beijing después de que el chico obtuvo un puesto en la empresa de su padre. SeHun no le pidió que lo rechazara, en cambio le pidió dejarle ir con él. ¿Qué es lo que haría SeHun en Beijing? Eso estaba fuera del conocimiento de ChanYeol, pero tratándose de la empresa de su “suegro”, estaba seguro de que obtendría un puesto.


Igual estaba más allá de él lo que SeHun haría con sus padres, porque se suponía que SeHun era el heredero de la compañía de su familia. De hecho, era el único hijo biológico de los Oh. Tenía un hermano menor que era adoptado, pero el chico había sido enviado al extranjero desde los dieciséis años, y ni ChanYeol ni JongIn sabían mucho de él.


De hecho, a pesar de conocer a SeHun desde que eran niños, las visitas a la casa de los padres del chico eran muy limitadas, la mayoría de las veces eran ellos tres en casa de ChanYeol. Así que solo hubo uno o dos encuentros con el hermano adoptivo, y ChanYeol ni siquiera recordaba cómo lucía el chico.


SeHun tampoco mostró fotos de él, si bien algunas veces habló sobre él, la mayoría de las veces pareció incómodo ante la sola mención, por lo tanto, JongIn y ChanYeol se abstuvieron de preguntar.


ChanYeol iba a tomar otro trago de su cerveza pero pronto descubrió que ya estaba vacía. Él y JongIn estaban junto al pasillo de la entrada que llevaba a la cocina, sería fácil para el alfa ir por otra botella, solo que estaba seguro de que JongIn no le dejaría pasar del pasillo.


Su amigo estaba junto a él, observándolo en silencio y de hecho, aunque no lo dijera, estaba cuidando de ChanYeol esta noche. Era un pedido no dicho por parte de SeHun. Porque a SeHun tampoco le gustaba quedar mal con LuHan, siempre hablando bien de JongIn y ChanYeol, y en su mayoría de veces, justificando todas sus “malas” decisiones. Y esta noche en especial, no quería que ChanYeol hiciera algún destrozo.


No es como si fuera a hacerlo, pero al parecer ellos querían prevenir antes que lamentar. Al menos SeHun quería hacerlo. A JongIn a veces le daba igual.


Los amigos de LuHan eran aburridos, solo unos cuantos estaban bailando en medio de la estancia. SeHun y LuHan estaban en el rincón más alejado con un grupo de amigos. Y cómo no, el novio de JongIn era el único aplastado en el sillón simplemente observando a los demás.


Do KyungSoo era un aburrido. Prefería mil veces quedarse en casa los fines de semana, ya sea a ver películas o cocinar para JongIn o sus compañeros de trabajo. Era el tipo más aburrido que ChanYeol había conocido. Y lo detestaba por siempre mirarlo por encima de su hombro como si ChanYeol fuera basura. Por supuesto, JongIn sabía sobre esto pero nunca dijo nada, y también empezó a evitar llevar a KyungSoo a los lugares donde sabía que ChanYeol iba a estar.


ChanYeol no se sorprendió de verlo en el sillón, con sus gafas puestas y una taza en sus manos, llena de lo que probablemente era café. Claro que lo esperaba solo, en cambio estaba acompañado. Muuuy bien acompañado.


El chico junto a Do KyungSoo era por supuesto un desconocido para ChanYeol. Jamás lo había visto, ni siquiera cerca de LuHan o SeHun. Lo que le dio la idea de que podría ser amigo de KyungSoo. Y tal vez lo fuera en verdad, en especial con esa taza de café en sus manos, con sus piernas cruzadas y su buena postura. Tenía los hombros anchos hacia atrás, el mentón bien levantado, las manos juntas sosteniendo su taza de café; llevaba gafas y si no tuviera el cabello rojo, si fuera negro o castaño, sería el típico nerd.


Claro que, ningún nerd en las escuelas que asistió en el pasado tenía un par de senos redondos como aquel, ni siquiera una bonita boca roja, ni el rostro de ese chico, que parecía gritar inocencia por todas partes. Los ojos ligeramente caídos le daban cierta ternura a sus facciones y la manera en la que abultó los labios al responder a las palabras de Do, lo hicieron ver aún más lindo.


Tampoco es que estuviera mal vestido. Llevaba jeans negros y una camisa de mangas negras y en el torso un patrón de flores rosas. La camisa estaba abierta de los primeros dos botones y cada vez que se acercaba a Do para escuchar mejor lo que tenía que decir, el inicio de su redondo pecho quedaba expuesto.


Probablemente fuera un chico tímido, en especial por el ligero rubor cubriendo sus suaves mejillas.


— ¿Quién es? —preguntó con un interés mal disimulado. JongIn siguió su mirada e hizo un sonido bajo con la garganta.


—Olvídalo.


La respuesta de ChanYeol fue voltear y enfrentarlo con una ceja alzada.


—Pensé que te gustaba KyungSoo —musitó con molestia. No sabía que JongIn era del tipo que quería a todos solo para él. Lo conocía desde hacía veinte años y jamás se dio cuenta...


—Es el hermano menor de SeHun.


—Oh.


Mierda.


—Sí, Oh BaekHyun.


Se tomó un tiempo para procesar dicha información. Aún así no la creyó del todo, porque vamos, ¿cómo podría olvidar al hermanito de SeHun si el chico lucía de esa manera?


No era normalmente del tipo al que ChanYeol le gustaran, pero la inocencia que podía ver en su rostro y la manera en que actuó, moviendo las manos con delicadeza; cuando cubrió su boca con las manos al momento de reír, sus bonitos ojos volviéndose medias lunas, todo esto y más; el chico gritaba inocencia por todas partes, y ChanYeol quería tanto corromperlo. Hacerlo llorar y jadear.


—No lo mires de esa manera, SeHun va a enojarse.


Dichos pensamientos tuvieron que ser enviados a la parte más profunda de su mente, porque ante todo, ChanYeol odiaba complicar las cosas. Era un dolor de cabeza.


—No me metería con el hermanito de SeHun. Incluso yo tengo principios.


—Nada de principios, te irrita complicar las cosas.


—Cierto, me conoces bien.


Pese a que JongIn sabía cómo era él, aún así se atrevió a desconfiar. —Hablo en serio, no te metas con él. Además es menor de edad.


—Mentira.


El chico había sido enviado a los dieciséis años al extranjero y ya habían pasado siete años desde entonces.


—Bien, no es menor de edad. Estudiaba en un internado religioso, ¿sabes cómo son esos chicos? Obviamente no tiene idea de las cosas que hacía SeHun. Probablemente se desmayaría si se enterara.


—Exageras. —O tal vez no y el moreno tuviera razón con BaekHyun siendo un “niño bien”.


Oh, JongIn no tenía idea de cuánto ChanYeol sabía esto. Pero fue lo que más lo atrajo. No pudo apartar sus ojos de BaekHyun. No de su rostro, ni de su par de senos.


JongIn lo empujó para llamar su atención. En sus ojos había una advertencia bastante clara. Sin embargo, después de un rato, cuando ChanYeol esperaba más regaños, JongIn dijo algo que lo sorprendió.


—No sé, no lo creo del todo, pero SeHun dice que BaekHyun es un buen chico. Pero vamos, el chico tiene veintitrés años, no es un bebé, y el internado religioso lo dejó hace años. SeHun se niega a creer que su hermanito creció. Todos hacemos locuras en la universidad, no dudo que no lo haya hecho. En especial si estuvo en ese internado solo por cuatro años.


Cierto. SeHun podría tratar de estar convenciendose a sí mismo de que su hermanito era un buen niño, pero tal vez no era verdad del todo. Sin embargo, ChanYeol firmemente creyó en que las palabras de SeHun tendrían algo de verdad. No podía evitar pensar en ello cada vez que centró sus ojos en el chico y lo observó por un largo rato.


—Tiene una cara de lo más inocente… —murmuró más para sí mismo que para su amigo.


JongIn no respondió. De alguna manera, ChanYeol sabía que el chico pensaba lo mismo que él. Y de hecho, aquello no le agradó para nada.





💫


S E R E N D I P I A


🧸





ChanYeol pudo tomar otra cerveza cuando JongIn se fue a reunir con KyungSoo. También bailó un poco con uno de los amigos de LuHan, solo que fue aburrido en extremo, además de que el dolor de cabeza apenas empezaba a mermar.


De hecho, después de un rato se fue al baño; el único que había era el de la habitación de SeHun y LuHan, y aprovechando que nadie estaba cerca y que los dueños de la habitación estaban ocupados, ChanYeol se acostó por un par de minutos.


Habría querido quedarse de esa manera. Cuando revisó en su móvil, aún eran las diez de la noche. El avión de SeHun saldría hasta las cuatro de la mañana, por lo tanto se irían cerca de las doce a casa de SeHun para despedirse de sus padres y luego al aeropuerto.


Tal vez debería sentirse algo triste, sin embargo, le dio igual. No había estado hablando mucho con SeHun últimamente. No tenía idea de si se debía a LuHan; si este le prohibió a SeHun reunirse con él, y tampoco quería saber. Prefería vivir en la ignorancia para que el tipo no le cayera aún más mal de lo que ya lo hacía.


También quería quedarse lejos de la estancia. A pesar de que JongIn le dijo que BaekHyun era el hermanito de SeHun, ChanYeol no había podido dejar de observar cada uno de sus movimientos. El niño seguía estando sonrojado a pesar de no haber tomado ni una gota de alcohol. Después de aquella taza de café, no volvió a beber nada. Por esto pensó que era demasiado tímido, quedándose en el rincón, observando a todos y saltando cuando veía a otros abrazarse o pegarse demasiado al bailar.


Además, cuando KyungSoo abandonó su lado para acompañar a JongIn, el niño se quedó en su mismo lugar y se puso a jugar con su móvil. ¡Qué aguafiestas! Debía ser realmente antisocial si además de eso, rechazó a cualquiera que se acercó a hacer conversación al mismo tiempo que se sonrojaba y se ponía nervioso. Y aquello simplemente encendió a ChanYeol aún más.


La idea de corromperlo era demasiado tentadora.


Y ChanYeol tenía que recordar que no se metía con los hermanos de sus amigos, con intereses románticos ni con los socios de sus padres, y con nada que al final complicara su vida.


Con los socios no, porque su padre estaría realmente enojado si ChanYeol arruinara algún futuro proyecto. En cuanto a sus amigos, solo tenía a JongIn y SeHun, hacer nuevos sería realmente cansado y problemático.


JongIn y SeHun lo conocían muy bien y sabían sobre sus pasatiempos entre otras cosas, ellos lo respetaban, o bueno, realmente no lo respetaban, se habían cansado de tratar de cambiarlo y al final lo dejaron ser y hacer lo que quisiera. Si tuviera nuevas amistades, ChanYeol tendría que pasar por todo eso por segunda vez, y sí, sería muy fastidioso.


Pero viendo a BaekHyun, incluso si no tenía un lazo de sangre con SeHun, todavía eran hermanos. Pero a ChanYeol de verdad le daban ganas de hacer ciertas cosas a dicho chico. Aunque sea una vez.


Tal vez debería intentarlo… o tal vez no. El pelirrojo podría ser tímido, solo que, qué tal si se enamoraba de ChanYeol después de esa única noche. ¿Y si perseguía a ChanYeol por días? Podría obsesionarse, lo que no sería para nada imposible.


Después de todo, ChanYeol era un alfa bastante fuerte y atractivo, además era rico, estaba seguro de que después de la primera noche, BaekHyun, quien no había tenido nada con nadie, siendo un virgen introvertido, quedaría enamorado de ChanYeol.


Mierda. Si tan solo fuera un alfa común y corriente.


Pero él era así de perfecto.


Lo que fue una completa lástima. Todavía tenía a BaekHyun en su mente; su pequeña figura, su cabello rojo y sus dos senos redondos notorios debajo de su camisa. No los había visto bien, pero notó que no eran tan grandes; cabrían perfectamente bien en sus manos, y si no, no importaba. Haría que encajaran.




🧸




—SeHun aún no ha notado que no estás.


Al escuchar la voz de JongIn, saltó. Revisó rápidamente su móvil para ver la hora, no faltaba mucho para que dieran las doce.


Se había dormido y ni siquiera recordaba el momento en que sucedió. Estaba cansado y el dolor de cabeza había sido fuerte, ahora no tanto por suerte.


JongIn no dijo mucho cuando lo dejó solo y se metió al baño. ChanYeol esperó hasta que saliera para que pudiera entrar a lavarse la cara.


—Si te descubre, no pondré excusas —dijo el pelinegro antes de salir de la habitación.


Es verdad que debió haber escuchado a SeHun cuando le dijo que no saliera. Es solo que no tenía planeado beber tanto. Simplemente sucedió. Y SeHun estaría enfadado si supiera que había ido solo a dormir. El chico se iría a Beijing y no estaría de regreso al menos por dos años. O puede que incluso por más.


Naturalmente esperaba que ChanYeol estuviera ese último día. Ambos crecieron juntos desde los siete años. SeHun era un año mayor y siempre trató a ChanYeol como a un hermano menor. A pesar de que las cosas se complicaron en el último par de años, sus años de amistad valían demasiado.


Cuando salió de la habitación, trató de pasar desapercibido. Suerte o no, SeHun no estaba cerca.


Oh...


SeHun no era el único que no vio en la estancia, BaekHyun tampoco estaba en su asiento. Viendo la hora, ChanYeol pensó que se había ido a casa a dormir. Por supuesto era lo esperado. Era demasiado para un chico como él permanecer en una fiesta a altas horas de la noche.


Y no habiendo nada que captara su interés; SeHun estaba a punto de irse, JongIn estaba casi sobre KyungSoo en el sillón y solo quedaban unas cuantas personas en la estancia, ChanYeol pensó que beber una cerveza más no haría daño a nadie. Ni siquiera estaba borracho y no debería haber problema alguno.


Pero ni bien entró a la cocina, junto a la mesa y bebiendo un vaso de agua, se encontraba BaekHyun. Saltó en cuanto vio a ChanYeol.


Al principio a ChanYeol le pareció lindo que estuviera sonrojado y todo nervioso, pero ahora se preguntó si era normal después de tanto tiempo. El chico seguía rojo en las mejillas y un poco en el cuello, estaba sudando y sus manos parecían temblar.


No tenía idea de si era omega o beta, aunque SeHun era alfa, pero de nuevo, el chico no era de la familia Oh realmente, así que habría una posibilidad de que fuera simplemente un humano normal, lo que igual no importaba. ChanYeol no pudo evitar observar su cuerpo. Desde la cabeza a los pies era una pequeña cosita caliente.


Si tan solo no fuera hermanito de SeHun…


Ahora estando de pie, sus senos redondos eran más notorios. ChanYeol había tenido razón. No eran especialmente grandes, pero aún así tenían un buen tamaño. Serían perfectos para estar entre ellos.


Su miembro dio una sacudida con tan solo pensarlo. Deseaba tanto hacerlo realidad.


BaekHyun se aclaró la garganta llamando la atención de ChanYeol. Se dio cuenta de que estaba siendo espeluznante, simplemente mirándolo y sin hacer ruido.


Rodeó al chico para llegar al frigorífico y tomar una botella. Pero incluso cuando hizo esto, al tener su bebida en sus manos, no dejó de observarlo. BaekHyun no lo miró de vuelta. Sacó su móvil y se distrajo.


ChanYeol había esperado que iniciara aunque sea una pequeña conversación, después de todo, él era el mejor amigo de su hermano, no era posible que BaekHyun no lo supiera. Además de que ChanYeol había ido un par de veces a la casa de SeHun cuando BaekHyun aún vivía con ellos.


Eso y que ChanYeol sabía que no era realmente un tipo al que pudieran olvidar. Pero no, BaekHyun no le dio mucha importancia.


Por supuesto que le enojó. Y pues a la mierda, si BaekHyun no podía notarlo, igual no importaba, no es como si fuera a intentar algo con él. Salió de la cocina antes de hacer algo que lo pusiera en ridículo. Solo que en realidad no se fue del todo, permaneció en el pasillo para ir a la estancia. Sabría cuando BaekHyun saliera.


Los minutos pasaron y ChanYeol no vio a BaekHyun salir. Ya había gastado toda su bebida y pensó en volver por otro, pero si iba, BaekHyun podría pensar que era un alcohólico, lo que no era cierto, o bueno, parcialmente fue verdad, solo que no quería que el chico notara esto.


¿Y por qué no? No es como que le interese lo que piense de él, ¿verdad?


No estaba ebrio y aun así sentía sus pensamientos algo confusos.


Tenía que dejar de pensar en el chico, de todas formas ahí no había futuro. Sin embargo, era fácil de decir pero no de hacer.


Los ojos de ChanYeol estaban ansiando ver la figura de BaekHyun. Él mismo se sentía algo extraño y fuera de sí, por eso mismo, cuando entró en la cocina y un pequeño cuerpo se estrelló contra el suyo se sobresaltó de sobremanera. Su reacción fue sostener el pequeño cuerpo entre sus brazos y sujetarlo con fuerza para evitar que se cayera.


Dicho cuerpo se sintió demasiado cálido. BaekHyun olía a una mezcla de manzana y canela. Extraño pero aún agradable.


Las manos de BaekHyun se posaron sobre el pecho de ChanYeol. Sus ojos y los de ChanYeol se encontraron. La vista de la bonita cara de BaekHyun muy cerca, con las cejas fruncidas y los labios entreabiertos, además de las pequeñas gotas de sudor que bajaban por sus sienes, le causó escalofríos en la espalda; BaekHyun también estaba teniendo pequeños estremecimientos…


O no, no sabía del todo, solo que parecía estar temblando. Y afectó de sobremanera el cuerpo de ChanYeol y pronto empezó a sentir su miembro endurecer. Es que no solo era la mirada que le estaba dando, también su cuerpo cálido y el sudor en sus sienes, aquello le hizo tener otro tipo de pensamientos.


Sus labios se veían demasiado rosas y húmedos por su saliva. Una parte en especial estaba roja debido a que antes estaba mordiendo solo ese lado.


Si pudiera acercarlo a su rostro un poquito más, sería fantástico. Un beso no le haría daño a nadie. SeHun no tenía porqué enterarse. Se estaba yendo a Beijing y no estaría para saber todo lo que ChanYeol estaba dispuesto a hacerle al chico entre sus brazos.


Un beso y no había necesidad de contarlo. Si BaekHyun era demasiado tímido, no lo contaría y nadie tendría porque enterarse.


— ¿Qué están haciendo?


Ambos se separaron de golpe al escuchar a KyungSoo. ChanYeol evadió la mirada del bajito y en lugar de quedarse a escuchar lo que tenía para decir, fue rápido al marcharse. Solo que antes de que se alejara por completo alcanzó a oír sus últimas palabras—; SeHun ya se va.


La mención de SeHun lo molestó mientras aún podía sentir el calor del cuerpo de BaekHyun y su ahora tenue aroma impregnado en su vestimenta.


...


SeHun se fue en ese mismo momento. ChanYeol a decir verdad, estaba ansiando quedarse un poco más, JongIn y KyungSoo se estaban quedando así que la fiesta aún no había terminado. Sus ojos estuvieron aún puestos en BaekHyun hasta el último momento de la noche antes de que se marchara, porque la decepción fue grande cuando el chico tomó su abrigo y se fue junto con SeHun y LuHan.


Pues a la mierda. SeHun y LuHan se habían ido y no tenía porque seguir manteniendo su promesa de no ponerse ebrio esa noche.


Bebió tanto como pudo, o al menos hasta que JongIn le dijo que se había gastado todo, lo que no creía del todo, pero lo dejó ser porque solo quería dormir.


De esta manera, ChanYeol se quedó a dormir en el sillón de la estancia de SeHun. Su cabeza cayó sobre el cojín donde BaekHyun yació recargado horas antes, dejando su aroma detrás. ChanYeol inhaló tanto de él como pudo.


Si bien le había gustado el chico, tampoco lo haría el único. Además, ChanYeol no quería pasar más de una noche entre las piernas de BaekHyun, y esto sin duda jamás iba a suceder, por lo tanto siguió con su vida, saliendo a beber, follar y divertirse tanto como pudo y como siempre lo había hecho.


El día de navidad se la pasó de fiesta en fiesta.


El fin de año normalmente era así para él, lo había sido por los últimos cinco años desde que dejó la universidad. A su padre no le importaba que bebiera, que saliera a bares y se acostara con quien quisiera mientras no lo hiciera público ni creara escándalos que perjudicaran a la empresa.


ChanYeol algunas veces se dio la vuelta en la empresa, pero solo para sesiones de fotos y anuncios de publicidad. Si bien no era modelo, su padre lo usaba de esta manera ya que tenía un rostro bastante atractivo.


Desde siempre se habían dedicado a la elaboración de productos de belleza, y que ChanYeol fuera el rostro de estos, según su padre, elevó las ventas al menos el último año. ChanYeol en su mayoría solo prestaba unas cuantas partes de su cuerpo, ya sea su torso, sus manos y a veces sus muslos. El rostro muy contadas veces fue fotografiado.


De igual manera obtuvo propuestas para modelar otros productos, para ser modelo de diseñadores y también comerciales de televisión, pero simplemente no fue lo suyo. No quería una carrera como modelo ni aparecer en la televisión.


Tener el foco de atención le haría dejar la vida que llevaba en ese momento, siempre siendo fotografiado y sin tener privacidad. Además de que su hermana Yuri había prometido darle un puesto cuando tomara el mando, porque estando la empresa bajo el liderazgo de su padre, ChanYeol jamás sería considerado un hombre de negocios ni le dejarían formar parte del equipo de trabajo.


Su padre nunca le dio el apoyo que le dio a Yuri. Puede que parte de la culpa fuera de ChanYeol ya que desde sus años en la universidad se tomó a la ligera los asuntos de su padre, en cambio Yuri que se la pasaba en sus tiempos libres metida en la empresa y siguiendo a su padre para saber el funcionamiento de sus negocios, ChanYeol había preferido perder el tiempo yendo a fiestas acompañado de SeHun y JongIn.


Ahora tenía planeado cambiar y pensó que era bastante bueno en los negocios, y si aceptó las propuestas de su padre de salir en sus revistas y anuncios publicitarios mostrando partes de su cuerpo, siendo el modelo exclusivo de su línea de productos de belleza, todo fue para quedar bien con él.


Solo que las cosas no habían salido como esperaba. Porque su padre solo tenía interés en él como modelo.


Ni siquiera le importaba si ChanYeol era alfa, porque Yuri también lo era. Al parecer era más fuerte que él; su esposo era un tierno omega y su hijo también era un alfa. Yuri tenía la familia perfecta y esto para los socios contaba demasiado.


Nadie pondría su confianza en ChanYeol, porque ni siquiera lo conocían.







🍬




“¿Te veré en la fiesta de tus padres?“.


ChanYeol estaba por irse del bar en donde la estaba pasando ese treinta de diciembre cuando recibió el mensaje de JongIn. No habían hablado desde que SeHun se fue.


Tampoco había hablado con SeHun.


“Si”. Fue todo lo que respondió.


Sus padres siempre hacían una fiesta por fin de año. Invitaban a sus socios más cercanos, amigos de la familia y a todos los hombres del medio que les pudieran dar buena publicidad. Pasaban juntos la medianoche y le daban la bienvenida al año nuevo afuera, en el enorme patio de su mansión, con vistas hacia el lago y con fuegos artificiales.


Se había vuelto tradición desde que Yuri lo sugirió cinco años atrás. Siempre sucedía en casa de los padres de ChanYeol. A pesar de que siempre fue lo mismo, las personas seguían asistiendo y esperando por ello durante todo el año.


Los padres de SeHun también asistían. Este año, aunque SeHun no estaba, lo harían. Hasta el momento, ChanYeol no sabía si BaekHyun iba a asistir, pero lo estaba esperando. Incluso si no se acercaría a él. No estaba de más echarle un pequeño vistazo.


Días después de la fiesta de despedida de SeHun, trató de buscar las redes sociales del chico pero no encontró ninguno con su nombre. No había ningún Oh BaekHyun. Incluso se metió a buscar en el perfil de Do KyungSoo y no halló nada.


Tampoco sabía dónde se estaba quedando. Probablemente en casa de sus padres. Además de Do no sabía si se llevaba con alguien más, a decir verdad, ni siquiera sabía si realmente se llevaba con Do, solo estaba suponiendo porque los había visto juntos en la fiesta.


Faltaba muy poco para la fiesta de sus padres y ya se sentía ansioso. Por dios, era solo un chico con buen cuerpo y un rostro de lo más inocente. No le había interesado tanto alguien en años, en realidad, en toda su vida nunca se había sentido así de ansioso por querer encontrarse nuevamente con otra persona. BaekHyun se veía perfecto para corromper y cada vez que pensaba en ello, sus testículos se contraían por la excitación.


Si tuviera sexo con él estaba seguro de que sería perfecto, tan perfecto como para intentarlo más de dos veces. Pero con BaekHyun debería ser cuidadoso debido a que podría caer enamorado, entonces ChanYeol tendría problemas con SeHun si supiera que su hermanito tuvo el corazón roto por su culpa. Por lo tanto, si se animaba esa noche, solo sería algo de una vez y nunca más lo vería.





Pero en realidad, ChanYeol no estaba intentando nada esa noche.


Iba por su décima copa de champán. JongIn no dijo mucho cuando se encontraron minutos antes. Preguntó por SeHun y si habían estado en contacto, ChanYeol no tuvo respuesta alguna para él y fue lo suficiente para hacer la conversación incómoda. Por suerte el novio perfecto de JongIn llegó a rescatarlo.


De esta manera se encontró solo a mitad de la velada, observando a su padre y madre pasear por todo el salón mientras saludaban a sus socios y conocidos. Yuri estaba ahí, su mano en la cintura de su pequeño esposo omega. El sobrino de ChanYeol había sido dejado en casa al cuidado de la niñera.


Esta noche, la hermana mayor de ChanYeol estaba libre para presumir a su pareja y tener tiempo para meterse en el bolsillo de su traje a todos los socios de su padre que aceptaran sus cumplidos exagerados.


En cuanto a él… escuchó a un par de personas hablar sobre el hijo alfa de Park MyungMin, contando sus participaciones en la publicidad pero hasta ahí. Nadie habló de su gran mente para los negocios, porque en primer lugar, nadie le había dado la oportunidad de demostrar cuán bueno era.


Obtuvo invitaciones para salir a bailar, a beber o subir a alguna de las habitaciones, pero ChanYeol no quiso nada de esto. Después de todo, pensó que habría sido mejor salir a beber y perderse en el bar de algún conocido en lugar de estar en esa ridícula fiesta. Sus padres ni siquiera le prestaron atención.


Su hermana lo miró por un par de segundos y luego regresó a seguir lisonjeando a cuanta gente pudiera.


ChanYeol no pensó mucho cuando se ocultó en el rincón más oscuro del salón y bebió cuanto pudo. Pasó de la copa número quince y los meseros se lo pensaron antes de pasar junto a él, pero siendo ChanYeol, con un movimiento de sus dedos los tuvo cerca nuevamente.


Solo se detuvo cuando su estómago empezó a arder. Entonces recordó que no había tomado ni una gota de agua desde la mañana.


Incluso si no quería, tuvo que alejarse de su rincón. Y fue mala idea. No dio ni dos pasos y pronto tuvo a su madre sobre su espalda.


— ¿Hijo?


Apretó la mandíbula antes de voltear. Cuando lo hizo, ahí estaba ella, siendo tan dulce como siempre, mirando a ChanYeol con ojos de cachorro triste y mucho amor.


Desde siempre, fue la única que se preocupó por ChanYeol y su bienestar.


—Madre.


—Pensé que no ibas a asistir—, tocó las mejillas de ChanYeol al verlo un poco pálido—. ¿Te encuentras bien?


—Estoy bien, y lo sabes bien también. No puedo decirle que no a mi padre.


Si no se presentaba a la fiesta, el hombre lo iba a regañar. La familia Park debía verse unida frente a todos los desconocidos. De esta manera, MyungMin tendría una muy buena reputación como presidente de su empresa. Si tenía una familia perfecta y única, aquello se reflejaba en su lugar de trabajo al mantener unido a todo su equipo.


Y es por eso que Yuri era la indicada para heredar el puesto, porque a ella le importaban esas mierdas. ChanYeol solo quería trabajar en lo que le gustaba y preocuparse solo por sus asuntos y no por lo de los demás.


—Oh, vamos, Yeol. Esto va a servirte algun día–


—A mí no, madre. A Yuri y su esposo, de seguro le traerá buenos resultados ser tan amable con tantos snobs arrogantes —dijo echando un vistazo a su hermana y su esposo, ambos riendo junto al señor Kim, un hombre de lo más asqueroso.


La señora Park trató de tomar la mano de ChanYeol, solo que el alfa se alejó antes. Sentía la boca seca y la garganta le estaba picando.


No dio explicaciones cuando se alejó.


—No te alejes demasiado. ¡ChanYeol, mantente cerca!


Algunos miraron a ChanYeol y otros cuantos a su madre debido a que alzó la voz. A ChanYeol no le importaba nada de estas cosas.


Recorrió todo el camino a la cocina y cuando llegó se tomó un vaso de agua fría. Luego se preguntó por qué demonios estaba tomando agua fría cuando podría estar bebiendo algo mejor.


Por supuesto no tardó en encontrar una botella de vino tinto en la alacena. Probablemente lo usaban para cocinar. Mañana los cocineros de sus padres se darían cuenta de que alguien había tomado su reserva de vino tinto, habría regaños, pero mientras, solo quería disfrutar.


ChanYeol no pensó mucho cuando bebió copa tras copa.




Se sobresaltó cuando escuchó los fuegos artificiales. Nadie vino por él y tampoco quiso salir. Su vista ya estaba un poco borrosa.


Intentó servirse otra copa pero las dos botellas que sacó estaban vacías. No tenía más a la mano. La reserva de su padre estaba en el almacén junto a su oficina. Ir al almacén implicaba salir de la cocina y ser visto. No quería detenerse a hablar con nadie y fingir que lo estaba pasando bien.


Permaneció aburrido jugando con las botellas. Tratando de leer las etiqueta cuando sabía que no podía porque no alcanzó a enfocar las palabras.


Y estaba en eso cuando escuchó pasos. ChanYeol alzó la vista y pudo ver una brillante cabellera roja. BaekHyun no trajo gafas esta noche. Antes, ChanYeol lo alcanzó a ver cuando se acercó a saludar a los padres de SeHun.


Llevaba un traje negro ajustado a su cuerpo. Su cintura pequeña bien marcada, sin corbata y sus botones abiertos hasta el inicio de sus senos.


No podía verlo bien porque su vista era algo borrosa, sin embargo, el rostro del chico permaneció en su mente todo este tiempo.


—Estás aquí —dijo con dificultad. BaekHyun se detuvo junto a él.


—Hola… —ChanYeol no tuvo manera de confirmar que había estado siendo revisado, sintió los ojos de BaekHyun recorrer su cuerpo, pero no estaba seguro de si era su mente dispersa o si en verdad sucedió—. No recuerdo tu nombre.


En realidad eso lo hirió. Era el mejor amigo de SeHun, debería saber su nombre.


Para no verse tan patético dijo—: No creo haberlo dicho.


—Tienes razón.


Estaba ahí, realmente cerca, luciendo todo bonito y bastante corrompible. El alfa dejó su copa y se levantó, quería tocarlo una sola vez. Solo que no podía coordinar sus pies y pasó a caerse.


Fue BaekHyun quien lo sostuvo. ChanYeol fue un atrevido al descansar su rostro sobre el cuello del chico. Su espalda dolió porque estaba todo encorvado, pero no podía haber hecho otra cosa cuando el niño medía al menos veinte centímetros menos que él.


— ¿Estás bien? —BaekHyun preguntó, sus manos sujetando los brazos de ChanYeol. El alfa cerró los ojos y soltó un suspiro cuando las manos de BaekHyun acariciaron sus músculos, dando ligeros apretones hasta los hombros, donde no detuvo las caricias. El cuerpo de BaekHyun se sentía cálido contra ChanYeol, sus manos bastante suaves y su cuerpo olía maravilloso. ChanYeol soltó otro suspiro, lo suficientemente largo como para dejar salir el olor del alcohol de su cuerpo—. Uf, ¿cuántas copas has bebido?


Sin duda, BaekHyun había olido su aliento a alcohol.


—No sé, no llevé la cuenta después de la número veinte. O treinta. No me acuerdo.


Las manos de BaekHyun ahora en su espalda, acariciando, pasando sus uñas sobre su saco; todo esto mezclado con el aroma en su cuello, su cálida piel contra la piel de su frente, le estaban nublando la mente incluso más que el alcohol.


Rodeó con sus brazos el cuerpo del chico y lo atrajo a su pecho.


— ¿No son demasiadas? Te ves enfermo.


ChanYeol soltó un par de risas. Acarició con su nariz la piel del cuello de BaekHyun antes de chupar fuerte y dejarle una marca. El chico se estremeció contra él sin decir nada.


No parecía estar entrando en pánico. La mente confusa de ChanYeol pensó que algo estaba mal, solo que cada vez que intentaba centrarse en ese pensamiento, la voz de BaekHyun lo volvía a distraer.


— ¿Estás realmente ebrio?


—Soy un alfa, cariño. Necesito más de treinta copas para poder perder la consciencia.


BaekHyun soltó una risa de lo más dulce. El abrazo de ChanYeol se volvió más fuerte sobre el chico, su delgada cintura encajo más que perfectamente bien en sus brazos. Su cuerpo cálido se apretujo contra el suyo y fue una sensación de lo más abrumadora. Su pecho abultado y cálido contra el cuerpo de ChanYeol. Su miembro ya estaba semi duro y tenía los vellos de punta.


—Para mí luces como si fueras a perder la consciencia en cualquier momento.


ChanYeol ignoró la burla en sus palabras. Las manos de BaekHyun acariciando todo su cuerpo se sentían maravillosas y también pareció aumentar el aroma de su cuerpo. Solo para tener un poco más de él, ChanYeol no tuvo vergüenza al inhalar con fuerza.


—Hueles bien.


BaekHyun se rió. Sus senos temblaron contra el pecho de ChanYeol, si es que podía ser posible, lo atrajo aún más a su cuerpo.


—Supongo que gracias —dijo aún entre risas.


En ese mismo instante, ChanYeol tenía la mente confusa y sus pensamientos dispersos. Por supuesto tenía la sensación de que estaba haciendo algo mal, solo que no terminaba por entender aquello antes de que su mente se pusiera a vagar en otras cosas.


Como el largo cuello de BaekHyun y lo bien que se sentía contra sus labios. Lo magnífico que sabía al probarlo y el color asombroso que tomó después de chuparlo.


No se quedó atrás. Besó el cuello del chico, desesperado por tener más de él. Acarició su mandíbula con los labios, mordisqueo un poco y los sonidos que el chico hizo fue de lo más dulce.


Sus labios rojos estaban realmente cerca y se veían apetitosos. ChanYeol no perdió el tiempo y fue por ellos.


Descubrió que no solo se veían bien, si no que sabían fantástico. El fino roce de sus lenguas, la presión suave entre sus labios, y el sabor de BaekHyun fue más de lo que había esperado.


Sabía a BaekHyun, a deseo y champán.


¿Champán?


—Sabes a champán—, la mente confusa de ChanYeol logró darse cuenta—. ¿Bebiste?


—Claro. De hecho, también me siento algo mareado. No tomé treinta copas como tú pero tuve lo suficiente. ¿Quieres subir?


BaekHyun dejó un reguero de besos a lo largo de la mandíbula de ChanYeol. El alfa todavía estaba tratando de entender las palabras que había dicho, porque no las había entendido del todo.


— ¿Subir?


¿Por qué querría hacerlo? Tal vez necesitaba ir a dormir.


—Sí, por qué no. Podríamos divertirnos, aquí es aburrido. —Su voz era baja y sensual. Provocó escalofríos en todo el cuerpo del alfa.


Luego BaekHyun reanudó los besos. Seguía sabiendo al ligero sabor de la champaña y aquello estaba molestando a ChanYeol un poco.


—No deberías beber. Los niños como tú no beben.


—Los niños como yo—. ChanYeol no sabía, pensó que era un tono juguetón aquel pero en realidad, BaekHyun se veía bastante ofendido—. ¿Cómo deberían actuar los niños como yo? —lo retó a que dijera sus siguientes palabras.


Se podía ver en sus ojos que estaba listo para responder algo inteligente o de paso, golpear a ChanYeol si dijera alguna estupidez.


Por suerte nada de esto sucedió.


—Deberías estar bebiendo té, o café. Son más de las once, ya es tarde para que aún estés despierto.


La reacción de BaekHyun había sido la de soltar una carcajada, mas no lo hizo. En cambió solo sonrió. Se deshizo del abrazo y guió a ChanYeol fuera de la cocina, sus manos sujetas a las suyas firmemente.


—Ni siquiera mi padre me puso una hora de ir a la cama cuando era un adolescente. Soy un chico grande ahora, puedo ir a la cama a la hora que quiera y compartirla con quien quiera —susurró de manera juguetona. ChanYeol frunció el ceño, aparentemente molesto.


—No puedes —gruñó primero, luego miró a BaekHyun. El chico no creía que pudiera enfocarlo realmente porque sus ojos se veían algo nublados por el alcohol. Sin embargo, en verdad pareció poder ver muy claramente el rostro de BaekHyun. También lo sorprendió cuando dijo sus siguientes palabras—; Eres muy bonito.


BaekHyun se detuvo al inicio de las escaleras. Ladeó la cabeza mientras observaba al hombre y bufó. Fue la primera vez que alguien se refirió a él como bonito y no hermoso. También la mayoría le ponía apodos como precioso.


—Me siento un poco ofendido, a decir verdad.


La respuesta de ChanYeol fue otra vez fruncir el ceño sin entender las palabras de BaekHyun.


Si bien BaekHyun también se sentía algo tambaleante porque había estado bebiendo, no creía estar tan mal como lo estaba el alfa frente a él.


Le encantó que se dejara guiar. Que no emitiera queja alguna mientras BaekHyun lo llevaba de la mano hacia el segundo piso. Quería encontrar una habitación. Se sentía cansado. Al principio tenía planeado irse a casa, iba a ir por un vaso de agua porque sentía seca la garganta y ya no quería seguir bebiendo, no esperó encontrarse con este alfa en la cocina, mucho menos que se le iba a echar encima de esa manera.


No es que no le gustara. No había tenido nada desde que regresó y todo por culpa de sus padres. Ahora ellos estaban perdidos en algún lugar afuera, celebrando el año nuevo a su manera. Bueno, BaekHyun también quería celebrarlo a su manera. Qué mejor que con un alfa como aquél.


Se veía que sudaba arrogancia y fuerza. El aroma de sus feromonas era tenue aún estando ebrio, por lo tanto era demasiado fuerte para controlarlo aún en ese estado.


Era alto, tenía los músculos perfectos donde debía y olía a alfa. Sin darse cuenta, su entrada estaba toda húmeda y a la espera de ser llenada.


No buscó por una habitación en específico. Entró a la primera que encontró desocupada y que también se veía deshabitada. El alfa detrás suyo se tropezó con sus pies y tuvo que sujetarlo nuevamente.


El resultado fue del alto volviendo a abrazarlo y ocultando su rostro en el cuello de BaekHyun. Acarició su piel una y otra vez con su nariz, a la par que respiraba con profundidad.


—Me encanta tu olor. ¿Quieres ir a dormir a mi cama un rato? Más tarde me encantaría dormir con tu aroma junto a mí.


Uhmm...


BaekHyun no supo qué decir, al menos por un momento.


—Eso es escalofriante —añadió al fin.


— ¿Perdón? —susurró ChanYeol con vergüenza. Sus mejillas ya estaban coloradas debido a que estaba ebrio, pero esta vez hasta su cuello se tiñó de un tenue rojo. También desvió su mirada.


Oh. Fue la primera vez que este alfa que lucía bastante arrogante se vio lindo a los ojos de BaekHyun. Algo dentro suyo empezó a temblar. BaekHyun lo dejó ser. Tomó al hombre de los hombros y lo empujó sobre la cama.


No perdió el tiempo al momento de subirse sobre su regazo y acostarse sobre su pecho. Muy cerca de su boca susurró—: Me gusta. Tú me gustas—. Sus manos traviesas bajaron hasta la entrepierna de ChanYeol. El bulto sobresaliente de sus pantalones se volvió su punto de caricias. El alfa emitió un sonido bajo parecido a un gruñido y BaekHyun sonrió—. Esto de aquí también me gusta. Parece estar listo para salir a saludar.


Las caricias en esa parte del cuerpo no se detuvieron. El sonido de la cremallera de ChanYeol al ser bajada rompió el silencio. Los ruidos de succión llenaron la habitación acompañado de los gemidos y gruñidos de ChanYeol.


ChanYeol sujetó la cabeza de BaekHyun contra su regazo. Escalofríos recorrieron su espalda y su cuerpo se tenso al estar pronto a liberarse.


—Joder, qué bueno eres —murmuró con dificultad. Y se quedaba corto a decir verdad. Solo un par de movimientos más y ChanYeol perdió todo el poco autocontrol que tenía.


—Gracias —dijo BaekHyun orgulloso de su trabajo. No le tomó ni tres minutos hacerlo perder la mente.


Se habría sentido desilusionado si el alfa cayera rendido después de aquello. Pero el alto seguía bastante vivo ahí abajo y además muy despierto, observando a BaekHyun con corazones en los ojos. Aquello lo hizo sentir más que halagado.


Las ropas de ambos cayeron en la alfombra y ChanYeol se aseguró de dejarle en claro a BaekHyun qué tipo de alfa era.


El cuerpo de BaekHyun estaría lleno de moretones a la mañana siguiente y aquello simplemente lo emocionó de sobremanera.




La cabeza de ChanYeol estaba palpitando cuando abrió los ojos por culpa de los rayos del sol que entraban en la habitación. Las cortinas estaban alzadas y afuera el cielo estaba despejado a pesar de haber frío.


Un suave botón estaba en su boca, húmedo y bastante suave. Los dientes de ChanYeol estaban firmemente sujetos alrededor. Una de sus manos sobre un seno lleno de mordidas. Debajo suyo, por supuesto, estaba el chico de brillante cabellera roja.


ChanYeol soltó el pezón en su boca y se irguió con el corazón golpeando fuerte en su pecho.


El cuerpo de BaekHyun estaba por completo descubierto sobre las sábanas. Su cuerpo lleno de manchas violáceas y mordidas por todas partes. Su entrepierna estaba alzada y debajo estaba libre de vellos, pero aún así tenía cierto líquido blanco por completo seco en su piel y más allá de sus muslos también.


Lo que no debía hacer fue lo primero que hizo tan pronto se emborrachó la noche anterior. Igual y tal vez hizo otras estupideces, ni siquiera lo recordaba. ¡Dios, en qué lío se había metido!


— ¡Carajo! —musitó cubriéndose el rostro. Su cabeza aún estaba pulsando y sus ojos ardían pero esto estaba superando todo.


Podría haber fanfarroneado diciendo que se lo llevaría a la cama una vez, pero ChanYeol no planeaba hacerlo realmente.


— ¿Qué sucede? —El cabello rojo de BaekHyun cubrió su vista en cuanto se enderezó. Con su voz ronca y mientras se tallaba los ojos, murmuró una maldición—. Me duele la cabeza.


ChanYeol lo miró una vez más sin poder creer que el chico realmente había compartido la cama con él. No sabía la cantidad de mentiras que ChanYeol le tuvo que decir para llevárselo a la cama. ¿Qué tal si le prometió amor eterno? O algo peor, incluso podría haber dado su palabra de que iban a casarse.


ChanYeol se levantó con los nervios de punta. No le dio importancia al hecho de que estaba demasiado desnudo. Estaba a punto de entrar en crisis. Y lo demostró cuando sus palabras salieron atropelladas, una tras otra.


—No deberías estar en mi cama. Joder. ¿En verdad tuvimos sexo? Siento como si mi cabeza fuera a explotar. Mierda. SeHun. No he hablado con él. Por supuesto, va a preguntar. No creo, él no sabe nada y no tiene porque saberlo—. Miró a BaekHyun amenazadoramente—. No le digas a tu hermano.


—No hay razón para que le diga.


No prestó atención a las palabras de BaekHyun. Si SeHun supiera iba a enojarse, más que solo enojarse. Le iba a hacer la vida imposible. Tampoco quería que BaekHyun estuviera detrás suyo como un perrito hambriento de amor.


Tenía que pensar en lo que iba a hacer. Tratar de dejarle en claro las cosas a BaekHyun. Lo más claro que podía y sin romper su corazón.


Había empezado a sudar frío como consecuencia de la resaca. Probablemente fuera por la resaca y no porque la había jodido en grande. Sus sienes palpitaron con más fuerza y le dio un mareo. Prefirió sentarse nuevamente.


El aroma que salió del cuerpo de BaekHyun estaba mezclado con el suyo.


Ay dios. Había pensado en hacerlo pero nunca lo habría hecho realmente. ¡Simplemente estaba fanfarroneando, joder! No se habría atrevido a hacerlo estando sobrio. Ni siquiera recordaba una mierda de lo que pasó después de que perdió a su madre de vista.


Le echó otro rápido vistazo a BaekHyun y el estómago se le revolvió.


BaekHyun tenía el cabello revuelto. Sus ojos se veían de un tono casi dorado por la luz del sol que le daba directo al rostro. Había un ligero rubor en sus mejillas y cuello… Su cuello estaba lleno de manchas violáceas, producto de los besos que ChanYeol le había dado. Si forzaba la mirada incluso podía ver marcas de dientes.


¡¿Qué mierda había hecho la noche anterior?! Y con un niño inocente. Había tomado la virginidad de BaekHyun estando ebrio. Al menos esperaba haber sido un poco lindo.


Le encantaba follar y tener aventuras de una noche, pero no era un frío hijo de puta sin corazón.


Acarició el rostro de BaekHyun y puso su mejor rostro de arrepentimiento, no creía que lo necesitara realmente porque ya estaba muy arrepentido y pensando en qué hacer a continuación.


Tal vez se estaba haciendo líos y nada malo pasaría después. Qué era el simple sexo entre un hombre ebrio y un dulce e inocente chico virgen. Aquello simplemente sonó más allá de mal en su mente.


Antes de que pudiera decir algo más, BaekHyun se estiró a robarle un beso. Y no solo le robó un beso, también las palabras de su boca.


—Me gustó. Podría intentarlo otra vez —dijo encogiéndose de hombros. Sus senos desnudos se movieron frente a ChanYeol y la boca se le hizo agua, y luego también se le enfrió la cabeza cuando BaekHyun, con total desinterés añadió con diversión—: pero si es tan complicado para ti, entonces será mejor no volvernos a ver nunca.


La mano de ChanYeol cayó sobre la cama cuando BaekHyun salió de esta. Sus duros pezones le rozaron el brazo y un escalofrío recorrió su cuerpo.


No solo eso. BaekHyun se paseó frente a él en dirección al baño. No creía que un chico virgen e inocente hablara de esa manera, mucho menos que caminara desnudo frente a otra persona sin titubear o ponerse nervioso. De hecho, con cada paso que BaekHyun dio, pareció aumentar el movimiento de sus caderas.


Y antes de entrar al baño, BaekHyun volteó y con una sonrisa coqueta y ojos tentadores, miró a ChanYeol. La invitación de acompañarlo en la ducha estaba implícita en la expresión de su rostro.


¿Por qué demonios pensó que BaekHyun era un chico virgen e inocente? No había nada para corromper ahí. De hecho, él mismo se sintió tentado y envuelto alrededor del bonito meñique del chico.


Tuvo una ligera crisis pensando en que no debería haberse acostado con él al principio, ahora solo quería entrar en esa ducha y tratar de recordar lo que habían hecho.



ChanYeol aún estaba sonrojado después de lo sucedido en el baño. No sabía que alguien podría ser así de bueno con la boca.


—Yo… pensé que eras virgen —comentó aturdido. Sentado en la orilla de la cama, con el cabello húmedo y goteando agua sobre su pecho desnudo, ChanYeol estaba más que sorprendido y sintiéndose como un tonto total.


La manera en la que BaekHyun movió sus caderas contra él sin que ChanYeol se moviera, los llevó a ambos a terminar juntos. BaekHyun lo hizo todo por sí mismo. Apretó cuando debía hacerlo y se empujó con fuerza en el momento justo. Sabía cómo hacerlo porque en definitiva había practicado demasiadas veces.


ChanYeol quedó como un idiota sin saberlo al asumir algo solo por ver su rostro. E incluso ahora, mientras lo miraba secarse el cabello, con la bata de baño blanca cubriendo su menudo cuerpo, los ojos caídos e ignorando las marcas de lo que hicieron la noche anterior; era todo inocencia.


Y era una maldita fachada.


— ¿Qué te dio esa impresión? —BaekHyun por fin respondió—. Hmmm, aunque en realidad, no me importaría fingir. Si eso quieres podemos jugar a que soy tu chico virgen e inocente.


El alfa extendió sus brazos cuando BaekHyun saltó sobre su regazo. Solo tenía una toalla cubriendo su entrepierna y BaekHyun se deshizo de su bata de baño, quedando desnudo sobre él, sus senos duros y en alto, con los pezones marrones rojos en punta.


No perdió tiempo al pegarse al cuerpo de ChanYeol y besar su cuello una y otra vez.


ChanYeol aún estaba perdido tratando de procesar que BaekHyun, de hecho, le había ofrecido un juego de roles.


— ¿Qué te parece? —BaekHyun preguntó una vez más antes de lamer su boca. ChanYeol de verdad pensó que estaba alucinando, en especial cuando el chico empezó a mover sus caderas sobre su entrepierna—. ¿Te gustaría eso? —susurró en su oído. Las manos de BaekHyun traviesas bajaron a deshacerse de su toalla. Su entrepierna quedó libre, pero BaekHyun no fue por ella. Sus manos bajaron a su par de bolas y las acarició con bastante ternura—. Miau —susurró contra el odio de ChanYeol con una voz demasiado delgada y joder, de verdad esa mierda lo calentó porque su miembro se llenó de golpe y la cabeza le dio vueltas.


—Te veías como un niño inocente —volvió a decir como un tonto. En este punto era bastante creíble que estuviera balbuceando estupideces porque no estaba pensando realmente al estar entre las manos de BaekHyun.


—No soy un niño y tampoco soy inocente—. BaekHyun mordió su lóbulo. Su aliento caliente cayó sobre su cuello y los vellos se le erizaron al mismo tiempo que sus bolas se contrajeron en las manos de BaekHyun. Y cuando las dejó ir no pudo evitar quejarse y soltar una maldición.


Las manos de BaekHyun esta vez sujetaron sus tetas y las acercó al rostro de ChanYeol. Y podría estar algo confuso, pero no iba a desaprovechar una oportunidad como aquella. ChanYeol empujó su rostro entre ellas y las llenó de besos. Sus manos sujetaron las nalgas del chico y lo empujó contra su entrepierna. Sus extensiones rojas e hinchadas se rozaron y ambos soltaron un gemido.


—Me gusta el sexo —murmuró BaekHyun alejandolo de su pecho y empujándolo sobre la cama. Se extendió sobre él, sujetó las manos de ChanYeol encima de su cabeza contra la cama y se dedicó a la lamer y besar su pecho. Mordió la clavícula de ChanYeol, chupó su cuello asegurándose de también dejar marcas, otra vez su oído fue blanco de besos, tanto detrás como cerca de sus sienes—. Me gusta mucho follar —susurró cerca del odio de ChanYeol, entonces agregó otra vez con una voz delgada y de lo más sexy otro “Miau”.


Esta vez se aseguró de subir y acercar sus senos al rostro de ChanYeol. El alfa tardó en reaccionar y deshizo el agarre de BaekHyun en sus manos. Lo empujó con cuidado fuera de su cuerpo y volvió a sentarse.


—Basta, no hagas eso —murmuró más rojo que antes. BaekHyun se acomodó junto a él e hizo morros.


— ¿No te gustan mis tetas? —dijo sujetando una en dirección a ChanYeol. El alfa se sonrojó al ver una vista tan vulgar. Y no es como si no hubiera visto estas cosas antes. Era el hecho de que BaekHyun tenía ese rostro inocente y puro que lo hizo mil veces más vulgar y excitante. Su miembro dio una contracción y ambos lo notaron.


ChanYeol lo pasó por alto, en cambio BaekHyun sonrió con arrogancia.


—Qué– ChanYeol se aclaró la garganta antes de continuar—. Me gustan y no me refiero a ellas—. Si no al maullido que le estaba poniendo los vellos en punta y no porque fuera escalofriante, todo lo contrario. Pero antes, ChanYeol se sentía realmente engañado—. Espera —detuvo a BaekHyun que estaba a punto de subirse sobre su regazo nuevamente—. Estabas muy nervioso ese día. Incluso temblabas cuando me viste. Lo esperaba porque soy un alfa realmente fuerte, obviamente te iba a afectar —resopló al darse cuenta de que eso podría haber sido. Tal vez fue la primera impresión y por eso se comportó todo nervioso.


—No entiendo que tratas de decir —con esto, BaekHyun echó a la basura sus conjeturas. ChanYeol estaba pensando en otra posibilidad cuando el chico se le subió encima. Solo que esta vez le dio la espalda y recargó su nuca sobre el pecho de ChanYeol—. Dame tus manos—. El alfa ni siquiera tuvo tiempo de cuestionar lo que quería hacer. Sin embargo, cuando sus manos fueron llevadas a los senos de BaekHyun y el chico los hizo cubrirlos por completo, obviamente, ChanYeol se dejó hacer—. Me encanta. Hazlo despacio.


—Eres demasiado atrevido —señaló el alfa, no obstante, quejas no tenía, no mientras rodaba los botones duros del chico entre sus dedos.


—Te lo dije, no soy un niño inocente y me gusta el sexo. ¿Hay algo malo en ello?


BaekHyun se contoneo en el regazo de ChanYeol. El movimiento le robó varios jadeos al alfa.


—No. Es solo que estabas muy sonrojado y nervioso. Todo te daba miedo—. Inesperadamente, BaekHyun se echó a reír—. ¿Qué? —murmuró confundido.


Dejó el regazo de ChanYeol para sentarse junto a él. Tenía una sonrisa sarcástica cuando respondió.


—No estaba nervioso. Estaba excitado. No tenía miedo. Mi corazón estaba palpitando como loco. ¡Fue asombroso! —recordó con emoción. ChanYeol se perdió a mitad de su explicación.


—No te estoy entendiendo.


El chico bufó antes de responder.


—Tenía una bala vibradora contra mi próstata. Fue excitante—, de pronto hizo pucheros. —Ayer quería traer uno, solo porque vine con mis padres no pude. Es una lástima.


La mente de ChanYeol quedó en blanco por milésima vez esa mañana.


—Todo este tiempo pensé que era porque estabas nervioso.


— ¿Por qué habría de estarlo? ¿Por ti? —BaekHyun no lo dijo en serio, fue más juguetón que nada, es solo que a ChanYeol no le sentó bien sus palabras.


Si, quería decir.


—No. Claro que no —dijo en cambio soltando un resoplido de lo más falso. Sirvió porque BaekHyun no alargó la conversación sobre esto por más tiempo.


—No importa. Estoy excitado—. Otra vez ChanYeol se encontró de espaldas sobre la cama, y de nuevo BaekHyun se subió en su regazo—. Tengamos sexo ahora, —y realmente lo quería decir, no perdió el tiempo cuando se levantó, acomodó la extensión de ChanYeol y luego bajo sobre ella.


Los dos soltaron gemidos.


—Espera —ChanYeol sostuvo sus caderas antes de que se moviera.


— ¿Cuál es el problema? ¿No quieres tener sexo conmigo?


Oh… sus ojos de cachorro, el puchero en sus labios y su cuerpo aún húmedo por la ducha, sus senos redondos y las puntas duras frente a él; no había forma de que se negara. Claro que no.


—Hmm… sí… —balbuceó como un tonto.


No sabía qué demonios estaba haciendo y tampoco pudo negarse cuando miró el cuerpo de BaekHyun sobre su regazo, balanceándose de adelante hacia atrás, nublando su mente por completo.