False Feelings | yoonmin

Sinopsis

Su relación no era más que una simple falsedad.

Genero:
Drama/Other
Autor/a:
VAN
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

ÚNICO

"El tiempo ha pasado y poco a poco todo lo que nos decíamos en mentiras se está convirtiendo en realidad"


El reloj marcaban las doce de la noche y Jimin seguía sin poder dormir, se encontraba sentado en el sillón de aquel gran salón mirando fijamente la puerta de la entrada esperando que su pareja entre y le de uno de sus típicos besos de buenas noches.


La lluvia caía al igual que sus lágrimas, ya han pasado horas desde que él se fue diciéndole que iba a un lugar y que volvería temprano, ni siquiera me dijo a donde.


Últimamente su pareja se ha estado portando de manera un poco extraña, antes se la pasaba conmigo todos los días, salíamos o a veces nos quedábamos en casa. Ahora se la pasa afuera toda la noche y cuando vuelve, llega ebrio y con un olor diferente.


Para poder distraerse un poco prende la televisión y se pone a ver una pelicula, cuando esta terminó mira la hora y se muerde el labio por la preocupación que tenía en este momento, ya eran más de las dos y ni un ruido o señal de que Yoongi apareciera. Frustrado y con sueño se dirige a su habitación para poder dormir un poco no sin antes mirar por última vez la puerta de entrada.


Al llegar se acuesta sobre la cama y cierra sus ojos cansados.


Pero unas horas después un fuerte ruido hizo que despertara de su profundo sueño, confundido y con pereza se levanta de su comoda cama y abre la puerta, se detiene al seguir escuchando aquellos ruidos, ya más despierto reacciona y con miedo se dirige hacia ese fuerte sonido.


Al llegar abajo, se sorprende al ver a su pareja tirado con vidrios y botellas a su alrededor, preocupado camino rápidamente hacia el y lo movió para tratar de despertarlo, al ver que no reaccionaba quiso llamar a una ambulancia pero no pudo agarrar su celular ya que una mano lo detuvo. Yoongi lo miró con sus ojos un poco rojos y las mejillas sonrojadas.


— ¿Q-que crees que estas ha-haciendo? — habló como pudo el mayor.


— Y-yo... tienes que tomar un baño, apestas a alcohol. — le dice Jimin ignorando el hecho de que fue la primera vez que le habla con un tono un poco fuerte.


— No quiero.


— No me importa si no quieres, lo vas a hacer igual. — Le dice decidido y al ver que no respondió lo carga y como puede lo lleva hacia el baño. Una vez que llegó, le sacó la ropa dejándolo solo en ropa interior y con cuidado lo introdujo en la bañera con agua fría, Yoongi cuando está muy ebrio dice cosas incoherentes como por ejemplo que extraña a alguien pero no dice el nombre, las otras cosas ni se le entiende. — ¿Estas mejor?


— Si, ya vete, puedo solo. — Dijo con un tono demandante.


Y eso fue lo que hice, sinceramente no me queda de otra que obedecerlo, odio esos momentos.


Con Yoongi nos conocimos en la secundaría, él era el típico chico agresor en donde les hacía entender quien mandaba en ese lugar, muchas personas le tenían miedo, tanto a él como a sus amigos. Yo era muy sociable en ese entonces, quería hacer muchos amigos, al ser un alumno nuevo no sabía que ellos eran así, nadie me advirtió, entonces me acerqué para saludarlos y poder conocerlos pero obviamente eso fue una mala idea ya que ni siquiera pude decir un "hola" por que me agarraron y me tiraron contra el casillero.


Y así pasó durante dos años, pero Yoongi, a medida que pasaba el tiempo, estaba más cambiado en el sentido bueno ya que él pasaba conmigo casi todos los días, a veces me molestaba, solíamos decirnos insultos como cariño, me regalaba cosas, no iba a negar que hubo un momento en donde sospechaba de aquel cambio.


Otro año pasó y Yoongi me pidió que salieramos a dar una vuelta, yo emocionado acepté, cuando llegamos a un parque, por cierto muy hermoso, se dió la vuelta para mirarme y con muy bonitas palabras me pidió ser su pareja, yo en ese momento no lo podía creer ya que el me gustaba y que me pidiera ser su pareja era mucho para mí. Le dí el "si" y a lo largo del tiempo la hemos pasado muy bien juntos, pero llegó un momento de la relación en donde él nuevamente cambió, teníamos discusiones muy diariamente, cuando eso pasaba Yoongi salía muy enojado de su casa y tardaba horas o hasta días en regresar, mientras que yo me la pasaba llorando y culpandome.


Hasta ahora sigue igual, nada cambió.


Pasaron ya dos días desde ese incidente de embriaguez que tuvo su pareja. Ahora me encontraba haciendo la cena, quería hacer algo especial ya que era nuestro aniversario, los anteriores no fueron muy buenos ya que siempre terminabamos peleando, no iba a hacer nada para que algo malo sucediera, no quería terminar mal o lastimado, soy conciente de que aquello puede volver a ocurrir pero se que va a cambiar, no quiero terminar con él, ya varios amigos me lo han dicho, "si ustedes terminan vas a estar mejor" o "se que es difícil para tí pero lo mejor será que terminen", no quiero hacerlo.


Llevé los platos a la mesa del comedor y agarré una rosa que se la compré a una señora que las vendía en la calle, y la coloqué en el centro, se veía muy lindo a la vista de él. Se sentó esperando a Yoongi con una sonrisa la cual desapareció al ver cómo las horas pasaban y aún no llegaba, esperó y esperó hasta que se hicieron la una de la madrugada, se estaba quedando dormido pero el ruido de la puerta lo hizo reaccionar.


Se dirigió a ésta y vió a su pareja con golpes en la cara, preocupado corrió hacia él para preguntarle que había pasado pero sólo obtuvo un empujón como respuesta, no entendía lo que estaba pasando. Yoongi se acercó a mí con una expresión de enojo en su cara, asustado, me alejé de él llendo a la cocina para esconderme pero el fué más rápido agarrandome del brazo y tirandome fuertemente al suelo, yo me quejé del dolor ya que caí justo arriba de mi muñeca.


— Amigos me dijeron que andabas de puta por ahí ¿eso es cierto?


— ¿Q-qué? Claro que no, siempre estuve aquí.


— ¿y como se que no me estas mintiendo?— da una media sonrisa agarrandome de la barbilla. — ¿Estas diciendo que mis amigos de toda la vida me están jodiendo? Debería creer en ellos en vez de a tí — se levanta y se dirige a la mesa que al ver tanta comida ríe. — ¿Esto es para tu amante? Maldita zorra. — desliza su brazo tirando todo lo que estaba en ese lugar. — ¿por que no respondes eh? ¿Acaso es verdad? — Le pega una cachetada. — Si sigues así no me quedará de otra que reemplazarte. — se dirige de nuevo hacia la puerta y desaparece.


Mis ojos estaban totalmente rojos por las lágrimas, mi muñeca adolorida y mi mejilla hinchada. Sabía que esto no iba a terminar bien pero nunca me imaginé una cosa así. ¿Engañarlo? Si nunca salgo de casa ya que me tiene encerrado, a no ser que sea para ir a comprar comida. Me levanté como pude para dirigirme hacia la cocina para buscar algo con que limpiar, cuando lo encontré regresé y me agaché empezando a juntar los cristales en donde tuve un pequeño mareo que hizo que me cortara, no fue grande la herida pero si dolía.


Cuando ya estaba todo ordenado subí los escalones para dirigirme a mi habitación, al llegar lo primero que hice fue ir al baño, me observé en el espejo y pude notar mi cara muy demacrada. Abrí el cajón que estaba debajo y saqué una caja de pastillas, son las que usaba para calmar el dolor pero dudando un poco me tomé más de la cuenta.


Llené la bañera con agua y me sumergía lentamente, estaba helada, al rato mis ojos empezaron a pesar y mi cuerpo se sentía tan débil que no podía ni hasta mover un dedo, sabía que eran efectos de las pastillas así que cerré los ojos empezando a relajarme, se sentía bien no sentir nada por unas horas, realmente lo necesitaba.


Pude ver cómo todo se oscurecía y una luz al fondo apareció ¿donde se supone que estoy? Pude observar una silueta humana que estaba completamente negra, aceleré mis pasos pero cuando estaba por llegar desapareció, el suelo se rompió y empecé a caer, gritaba desesperado, no quería despertar.


Jimin


Fué lo último que escuché antes de abrir los ojos y salir abruptamente del agua, mi respiración estaba demasiada acelerada, traté de calmarme y cuando lo logré salí y observé mi rostro en el espejo, mis labios estaban de un tono violeta, apenas se notaba, mis ojos seguían rojos, me seguía sintiendo débil asi que me fuí a acostar. Por lo que parece Yoongi todavía no había llegado.


En ese momento no me importaba mojar la cama, sabía que su pareja se iba a enojar pero no le importaba solo quería descansar.


Cuatro horas después desperté al escuchar la puerta de la entrada abrirse y ser cerrada abruptamente, me senté en la cama un poco perdido ya que acababa de despertar, la puerta de la habitación fue abierta dejando ver a Yoongi con el rostro serio pero cambió a una de asco al verme en este estado, fué hacia el armario y sacó toda su ropa para colocarla en una valija, yo confundido me levanté pero el dolor en mi cuerpo no me dejó.


— Jimin. — me mira a los ojos. — Terminamos. — Dice antes de retirarse.


— ¿Q-que? — Me levanto aún teniendo el dolor en mi cuerpo y lo sigo a paso acelerado. — Espera, Yoongi, ¿que pasó? ¿Por que así de la nada?


— Creo que es muy obvio ¿no? — Ríe seco. — Ambos sabíamos desde un principio que ésto no iba a terminar bien, te lo advertí apenas comenzamos a salir. En la mitad de nuestra relación ya me empezaste a aburrir.


— P-pero...


— Si te lo preguntaste todos los días la respuesta es sí, encontré a otra persona y ésta es mejor. — abre la puerta pero se detiene para decir una última cosa que terminó de destrozarlo. — Nunca te amé y si lo hice fué por lástima.


Luego de aquellas palabras salió del lugar dejándolo solo, sin saber que hacer, roto, tanto por dentro como por fuera, ¿entonces me mintió todo éste tiempo? ¿No me amó ni siquiera un poco? Toda nuestra relación fue falsa desde un principio. Subí a mi habitación yendo como al instante al baño, mi cuerpo se estaba controlando por si mismo, llené nuevamente la bañera y una vez ya hecho esto me metí en ésta sin importar estar con ropa o que el agua esté helada, agarré el frasco de pastillas y sin dudarlo me tomé las últimas cuatro que quedaban, sentía como me estaba quedando dormido y antes de sumergirme completamente una última lagrima cayó por mi mejilla.


Cuando ya no veía nada, podía escuchar gritos que sonaban como eco.


¡Jimin!


¿Quien me llama?


¡Jimin despierta!


¿Que?


— ¡Jimin!


Mis ojos se abrieron abruptamente, mi respiración estaba muy acelerada, mi cuerpo estaba totalmente sudado y las lágrimas salían a cántaros de mis ojos, confundido veo como me encontraba en mi habitación sentado en la cama, ¿que sucedió? Es la pregunta que aparecía a cada rato en mi mente, no tenía agua en el cuerpo, ni moretones o heridas.


— ¿Amor te encuentras bien? — Me exalté al escuchar su voz y quedé sorprendido al ver que era Yoongi, sin dudarlo salté para abrazarlo y lloré. Sentía sus manos acariciar suavemente mi espalda dejándo que me descargue completamente. — ¿Estas mejor? — Me pregunta una vez me calmé, yo afirmo y me sonrojo cuando sus labios chocan los míos. — Solo fué un mal sueño, no te preocupes.


— T-te amo... — Susurró tímidamente.


— Yo te amo más bonito. — Sonríe. — Ve a darte una ducha yo te esperaré a bajo con el desayuno. — Dice dándome un último beso antes de salir.


— Todo fué un sueño...


¿O simplemente fue una advertencia de un fatídico destino que está por llegar?