Mixología

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El arte de mezclar bebidas y sabores.

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Mixología

La mixología es el arte de la coctelería, es una mezcla de aromas, colores, sabores y texturas. Va desde la creación básica de un jarabe hasta la preparación de un clarificado, aceites, shurbs, etc.


La palabra mixología procede del termino en ingles mix que significa mezclar y mixologits que se refiere a la persona experta en crear mezclas y sabores.


Esa era mi ocupación desde hace dos años en este lujoso bar en una de las principales avenidas de Seúl.


De 7 de la noche a 2 de la madrugada yo inventaba, mezclaba y creaba bebidas para los clientes de acuerdo a su personalidad.

Para mí las personas eran como las bebidas también: una mezcla de dulzura, sabor y algún toque de amargura muchas veces… Como el hermoso ángel sentado en la barra del lugar.


Había llegado hace algunos minutos, al parecer esperaba a alguien por la forma en la que giraba a mirar la puerta de entrada de vez en cuando.


Cabellera rubia peinada de lado y facciones hermosas; cara de ángel con labios de tentación.


Perfecto y pecaminoso


Con su atuendo blanco y su camisa de seda celeste con los primeros dos botones abiertos lucía así, como un ángel que incitaba al pecado.


Había llamado mi atención desde que lo ví entrar por la puerta; resaltaba por encima del mar de gente que había en el lugar, y el derrier de su cuerpo atraía las miradas cuál metal al imán.

Yo no había sido el único en poner atención a su bien torneado trasero en esos pantalones claros y entallados.


Se había sentado en la barra y pedido una cerveza a uno de los barman.


Después de 15 minutos de verlo esperar y un poco cabizbajo, decidí hacer mi movimiento.


Tal vez esperaba a su novio, tal vez no ¿Por qué, qué persona en su sano juicio dejaría a este ángel sólo al acecho de alguien más?... Como de mí por ejemplo.


— Hola — dije acercándome a su lugar — permíteme ofrecerte alguno de nuestros cócteles de la carta — dije mirándo embelesado sus hermosos y sensuales ojos color miel.


Era aún más hermoso de cerca.


— Hola — dijo levantando la mirada de su tarro de cerveza y sorprendido de mi presencia.


Yo era un tipo guapo, lo sabía, los clientes a diario me lo mencionaban en sus coqueteos, y el estilo de cabello largo y en tono azul que traía ahora me daba un aura de estrella de rock sexy, según me habían dicho, más mi seguridad y carisma que eran las claves principales de todo.


Normalmente respondía a los coqueteos con facilidad porque eso significaba jugosas propinas, algunas veces había conectado con algún cliente después del trabajo pero había dejado de hacerlo debido a la obsesión que algunos desarrollaban después creyendose con derecho de venir a vigilarme y espantarme a otros clientes, así que había dejado de enredarme con ellos debido a eso… Pero definitivamente esta preciosura merecía todo mi interés y deseo.


— Tu otro compañero Barman ya me está atendiendo — me respondió la hermosa criatura parpadeando con asombro — gracias.


— Ah, pero es que yo no soy Barman… soy un Mixologo.



— ¿Mixologo? — preguntó ladeando la cabeza.


¡Bingo! Eso siempre funcionaba para abrir temas de conversación.


— Sí, verás, un mixólogo se dedica, casi en exclusividad, a preparar e inventar cócteles.

El barman sabe de cócteles y los sirve a sus clientes, sin embargo no tiene que ser un experto en mixología para hacerlo.


— Oh — dijo haciendo su esponjosa boquita en forma de “O” ante la información.


Era adorable y sexy y yo quería comerle la boca en este instante.


¡Diablos jungkook que te pasa?


— Mi nombre es Jungkook y permíteme prepárate un cóctel que me recuerda a ti.


— Está bien — dijo sonriendo con timidez — Soy Jimin.



— Un placer Jimin — dije girando a buscar mis utencilios notando por el espejo del bar como me daba una rápida escaneada al culo — ¿Haz probado el mezcal? — pregunté cuando estuve de nuevo frente a él.


Negó con la cabeza


— Es el nombre de una bebida alcohólica tradicional mexicana.El término mezcal (del náhuatl mexcalli, ‘maguey cocido’, de metl ‘maguey’ e ixcalli ‘cocido’) tiene tres acepciones, en la actualidad:En su sentido primigenio, se refiere al alimento obtenido de la cocción del tallo y de la base de las hojas de esta planta.Es el nombre común de algunas especies de maguey o agave, en México.


— ¿Qué de esa planta no sale el tequila? — preguntó el hermoso ángel completamente interesado en la información mientras yo cortaba unos trozos de piña sobre una tabla de madera.


— Existen diferentes tipos de maguey, y cada uno produce una versión diferente de mezcal; una de las más conocidas, aunque no responde exactamente a la definición tradicional del mezcal, es el tequila.En pocas palabras, el tequila es, en realidad, un tipo de mezcal — dije en modo hombre seguro e interesante, logrando que hiciera de nuevo ese adorable gesto de asombro con su hermosa boquita — esta bebida que voy a prepararte se llama “Miel de oro” y la relacioné contigo automáticamente.


— ¿Por qué? — preguntó ladeando su cabeza curioso.


— La miel de tus ojos y el oro de tu cabello — dije guiñandole el ojo haciendo que se sonrojara.



Abrí la coctelera, eché hielos, una medida de mezcal, exprimí el jugo de un limón amarillo, un poco de jarabe natural, jugo de piña y una ramita de romero. Tapé y agité haciendo un espectáculo y mostrando mis trabajados brazos en el gimnasio.

Serví en un vaso old fashioned, decoré con una rama de romero y atravesé sobre el vaso una brocheta con trozos de piña que había escarchado con chile en polvo.


Acercándole el vaso se lo ofrecí haciéndole una reverencia para que lo tomara.


Sonriendo lo tomó y después de darle un sorbo su rostro se iluminó asintiendo en aceptación por el sabor.


— Esto está muy bueno — dijo tomando un trozo de piña en su boca.


— Gracias, un placer — dije mirándolo tomar otro sorbo y luego comer otro trozo de piña — Y… ¿Esperas a alguien?



— Sí — dijo volviendo a decaer su ánimo — aunque ahora no sé si sea una buena idea.


— ¿Por qué? — pregunté interesado inclinándome sobre la barra para estar más cerca de él y escucharlo con atención.



— Mi exnovio me pidió que nos reuniéramos aquí para hablar y darle una oportunidad de nuevo.


— ¿Y por qué rompieron? — dije mirando sus labios masticar el último trozo de piña.



— Porque me engañó — dijo sin mirarme. Agitaba su bebida con el palito de la brocheta, tal vez apenado de que lo juzgara.


— Tienes razón no es buena idea — dije haciendo que me mirara — un hermoso ángel como tú no merece la traición de nadie.



— No te daré más propina por coquetear conmigo — dijo dándome una puta sonrisa de infarto.


Reí ante su audacia.


— No espero eso… Pero puedes darme algo más a cambio — dije tomando un trozo de piña que estaba a mi lado sobre la tabla de madera y lo acerqué a sus labios para que lo tomara.


Mirándome con entendimiento abrió la boca solo lo suficiente y acercándose a mis dedos tomó el trozo de piña llevando sus labios un poco más allá e introduciendo la mitad de mis dígitos a su boca para después retroceder con erótica lentitud provocándome un cosquilleo directo en mis testículos.


— Y… ¿Qué sugieres? — preguntó sacándome de mi ensimismamiento.


— Ven conmigo — dije de inmediato moviéndome hacia la salida de la barra.



La gente a mi alrededor se había vuelto borrosa y el ruido había quedado atrás ya que toda mi concentración estaba en el ángel detrás de mí en este momento.


Lo guíe al pasillo detrás de la barra del bar y abrí la primera puerta que había, invitándolo a pasar y devorando su boca en cuanto la hube cerrado.


— ¿No tendrás problemas por meterte a esta oficina? — dijo Jimin sobre mis labios correspondiendo mi beso.


— Nadie viene a esta hora aquí, no te preocupes — dije apretando su cintura y saboreando su boca.



Sabía a piña y a mezcal… Exquisito.


Sacó mi camisa del pantalón para poder colar las manos debajo de ella, deslizandolas por mi torso hasta llegar a mi pecho, yo en cambio apreté su retaguardia deleitandome en el tacto y haciéndolo gemir de forma sensual mientras se levantaba en la punta de sus pies pegándose más a mi entrepierna que había despertado de inmediato interesada.


— Puedo parar si quieres — dije agitado mientras mis dedos acariciaban entre sus nalgas.


— No…no lo hagas — dijo en el mismo estado acelerado mientras desabrochaba el frente de mi pantalón.



¡Oh mierda!... Espero tener un condón en mi cartera porque no tengo intenciones de parar.


Rápidamente revisé y sí, ahí estaba.

El destino me había hecho comprar una caja justo hoy después de semanas de abstinencia.


Señales … Señales.


Bajé su pantalón y su ropa interior y lo dilate con mis dedos y un poco de saliva mientras continuaba besandolo.

Nuestras pollas firmes y al descubierto se frotaban entre ellas humedeciendo nuestros vientres con el líquido preseminal que salía de ambas.


Después de un rato de juego previo se giró hacia la pared dándome la espalda e indicándome lo que quería.


Con velocidad me puse el condón y exprimí el lubricante del sobre para embarrarlo en su entrada y con precaución me introduje dentro de su tibia y estrecha cavidad.


¡Era la gloria maldita sea!


Los gemidos, el calor y el sudor aumentaron al igual que la intensidad de mis estocadas, y el sonido de mi pelvis rebotando en su culo era totalmente estimulante.


Una mezcla de placer… una mixología carnal.


Sujetando su cadera con una mano y sosteniendome de la pared con la otra, lo clavé una y otra vez mientras el masturbaba su miembro y con la otra mano sobre la mía se sujetaba de la pared también.


Su orgasmo llegó primero exprimiendo al mío entre las contracciones de sus paredes anales apretando a mi alrededor.




Sosteniendo mi cabeza sobre su hombro, besé su cuello.


— Eso a sido maravilloso — dije besando su barbilla.


— Lo fue, gracias por evitar que viera a mi ex y cometer una estupidez.



— Me alegra oír eso — dije regando un camino de besos hasta su boca — porque me gustaría llevarte a mi casa y continuar con esto.


— Me gusta la idea ¿A qué hora sales?



— ¿Por ti? Puedo irme en este instante — dije.


— ¿Y no te van a despedir por follar en la oficina del lugar y abandonar tu trabajo.



— No… Son las ventajas de ser el dueño.


Dije besando su boca con pasión y totalmente ansioso por llevarlo a mi casa y adorarlo como merecía.


















Esto salió de un par de tragos + mi insomnio+ la palabra Mixología que hoy leí y me gustó 🤭


Cómo siempre en la parte informativa me apoyé de Google y en el resto de la historia con mi imaginación y aquí se los regreso de nuevo ☺️


Les mando todo mi love 😘 y nos leemos pronto 🤟