── 𝗶𝗻𝘁𝗿𝗼𝗱𝘂𝗰𝗰𝗶𝗼𝗻
Sunghoon salió temprano de su última clase, afortunadamente su profesor no había asistido.
Solo esperaba llegar tranquilamente a su departamento con su querido novio, no pedía nada más. Estaba sumamente exhausto. Cuando por fin entró a su departamento, le recibió una imagen no muy de su gusto, había ropa regada por el piso de la sala en camino a su habitación, a la que compartía con Jaeyun.
Un nudo en el garganta se hizo presente, temiendo por lo que se avecinaba y viéndose en esa misma posición anteriormente. La verdad es que hubiera preferido salir de ahí, sin embargo no pudo evitarlo, y en cuanto menos se lo espero se encontraba frente a la puerta de la habitación, una vez más y conteniendo las ganas de llorar, abrió esta.
Efectivamente y para su desgracia, Jake se encontraba desnudo besando a una chica, señal de que habían tenido intimidad, en su departamento, en su cama y ahora en su cara.
¿Porqué tenía que ser tan descarado?
Ambos amantes notaron la presencia de un tercero y vieron a Sunghoon con un poco asombro en sus rostros.
— Hoonie, yo-
— No digas nada. — respondió el mencionado y giro su cabeza hacia otro lado de la habitación esperando que la chica salga de esta, la intrusa pareció notar la incomodidad en el aire y salió prácticamente corriendo.
Una vez, se encontraron solos, Jaeyun se acercó a su novio, intentando darle una explicación, ¿coherente? Aunque esa palabra no existía en ese momento, ni siquiera iba con la situación.
— Lo siento.
¿Cuántas veces lo ha escuchado disculparse, ya?
— Jake...
— De verdad lo siento, te juro que es la última vez que pasa algo así.
¿Cuántas veces lo juraría una vez más?
— Esta bien.
Y Sunghoon lo perdono.
¿Cuántas veces lo perdonaría una vez más?
Esperen. ¿Cuántas veces se perdona una infidelidad?
Ó, probablemente, no se perdona, y se paga el doble.