Se mi omega [Namjin]

Sinopsis

Un romance del Namjin *Mi primer intento de omegaverse*

Estado:
Completado
Capítulos:
10
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5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Primer encuentro

01.


El hombre hizo una mueca y miro su plato con disgusto, alzó su mano para llamar la atención del mesero y este se acerco a él.


— Dígame.— hablo el chico.


— Esto es un asco.— Bocifero el hombre. — Exijo que cambien mi comida. 


El chico miro el platillo, todo parecía estar bien, sin embargo para no incomodar al comensal, tomo el plato y se retiró a la cocina.


Pocos minutos después volvió con otro plato y otro filete, con una reverencia se acercó y dejo el plato al hombre.


— ¿Que es ésto?.— exclamó el hombre. — ¿Acaso solo dan basura en este lugar?.


— Señor.— el chico hizo una reverencia. — Mil disculpas, volveré a...


— Tú no harás nada.— sentenció el hombre, y con total osadía, dejo salir sus fermonas de alfa logrando llamar la atención de los otros comensales.


El pequeño chico, omega, olfateo las fermonas y rápidamente tapo su nariz.


— Exijo hablar con el encargado de está pocilga. — Alzó su voz.


— ¿En qué puedo ayudarle?.


La voz ronca hizo estremecer al alfa y se giró encontradose con un hombre alto y de cabellera castaña.


— ¿Es usted el encargado?.— pregunto el alfa.


— Así es, Mi nombre es Kim Namjoon, ¿En qué puedo ayudarle?.— repitió, con una voz gélida y una mirada amenazante.


El alfa miro con atención al hombre frente a él, su porte y aura, no era necesario olfatearlo para saberlo, era un alfa, el hombre se levantó y miro con discreción alrededor.


— Pedí un filete termino medio. — hablo el hombre. — mire esto, ¿Acaso usted comería esto?. — el hombre mostró su plato. — He oído que este restaurante es uno de los mejores de la cuidad, pero veo que me equivoqué.


Namjoon observo el plato y volvió a mirar al hombre.


— Mis disculpas, permítame preparar algo para usted. — Namjoon tomo el plato y se dirigió a la cocina.


Unos minutos después, Namjoon salió con una bandeja en sus manos y una botella de vino, sirvió al alfa y este no tuvo quejas.


Esa noche, después de cerrar el restaurante, Namjoon despidió al cocinero responsable de hacer un filete de cerdo de tan poca calidad.




— ¿Despediste a Fred?.


Namjoon acarició el puente de su nariz con la punta de sus dedos. — Así es, en la semana ya han habido tres clientes que se quejan de su comida, no tendré a alguien que no sabe hacer bien su trabajo y solo crea una mala reputación al restaurante. — explicó.— Hoy la gota reboso el vaso y mi paciencia. ¿Un filete tan simple y no supo hacerlo?. Ja, no me sirve.


— Amigo, se que quieres lo mejor, pero has despedido a tres chef en lo que va de mes.— bufo, con el entrecejo fruncido. — Nadie cumple tus expectativas. — acusó.


— No es así Yoongi. — se defendió.


— Claro que lo es. — suspiro. — Escúchame bien, Kim Namjoon. Mañana vendrá un nuevo chef, quiero que le des una calida bienvenida, es excelente en lo que hace, estudio gastronomía en el extranjero y tiene un don exquisito, me costó mucho convencerlo de que trabajará aqui. ¿Quedó claro?.


— Si señor Min. — se burló.


Yoongi rodó sus ojos.


— ¿Y quién es tu chef estrella?.— investigó curioso.


— Se llama Kim Seokjin. — dijo sin mirarlo, se levantó de su asiento y camino hasta la puerta de su oficina. — es joven pero es un excelente chef, cuando pruebes su comida lo entenderás, Jungkook quedó encantado con él al igual que yo.


— Está bien. Ve, tu gato te espera en casa. — rio con gracia.


— Jaja, no hables como si alguien te esperara en casa, estamos igual de solos. — comentó. — Que tengas buenas noches. Te veré mañana.


— Descansa. — se despidió.


Namjoon se quedó solo en la oficina revisando algunas facturas y pagos por realizar.


Namjoon solía quedarse más tiempo en el restaurante, Yoongi tenía razón, nadie lo esperaba en casa, él era bastante conservador en ese aspecto, a pesar de ser un alfa no le gustaba la idea de estar con un Omega por libertinaje, estuvo en algunas relaciones con Omegas y Betas pero no llegaba a algo más serio, no se sentía agusto y su lobo tampoco, así que para sus 31 años ya se había hecho la idea de que algo como "familia" no pasaría.




Yoongi camino por el corto pasillo hasta llegar a los vestidores.


— Aquí estará tu casillero. — mostró. — Los trabajadores en su mayoría son Omegas, para su comodidad tienen este espacio.


— ¿Y los alfas?.— pregunto curioso.


— Ellos utilizan otro espacio junto a los Betas. Pero no te preocupes, aquí nos aseguramos de que el respeto sea lo primero. — contesto Yoongi.


— Me alegra oír eso. — sonrió. — Aún hay muchos lugares en que denigran a los Omegas o su paga es menor a la de un alfa.


— No te preocupes Seokjin. No somos ese tipo de alfas, mi socio y amigo, Kim Namjoon, también es Alfa y es un hombre respetuoso y sobre todo profesional.


— Entiendo. La verdad, estoy muy agradecido por la oportunidad que usted me está dando, a pesar de mi talento, muchos lugares me rechazaron por mi corta edad y el ser Omega.


— Yo estoy encantado de tenerte con nosotros. — expreso. — bien, aquí es la cocina, en unos cuantos minutos llegaran los chicos y tú podrás conocerlos, entre ellos a Namjoon.


Seokjin siguió de cerca a Min, mientras le mostraba el restaurante, un lugar bastante elegante, con habitaciones privadas y un área de bar; un lugar al que solo podían ir personas con un estatus social y económico bastante bueno.


Cuando volvieron a la cocina ya habían varias personas, y si, también algunos Omegas y eso hizo que Seokjin se alegrará.


Los últimos años los Omegas eran vistos como personas insignificantes sin aspiración a ser algo más allá que satisfacer a los alfas, en muchas compañías no contrataban a los Omegas y eso lo vivió Seokjin, que a pesar de tener un gran talento para la cocina y ser  un Lic. en Gastronomía, muchos restaurantes se negaron a darle una oportunidad con la excusa de que era muy joven, pero la verdad era por ser Omega, así terminó en un pequeño restaurante, fue allí donde conoció al señor Min, después de probar su comida el alfa le pidió que trabajará para el y a pesar de no estar muy seguro, Seokjin accedió.


Seokjin se presentó a los que serían sus nuevos compañeros, con ayuda de BangChan quien era también chef se pudo desenvolver en su área de manera cómoda.


Ese día fue ajetreado, entraban órdenes del menú y de los especiales, una tras otra, y Jin atendía de inmediato. Eso logro llamar la atención de Namjoon quien por haber llegado un poco tarde por algunos asuntos que el mismo Yoongi le pidió atender no había podido presentarse aún; y no pudo hacerlo pues Yoongi volvió a pedir su presencia para reunirse con un socio y hablar sobre la posibilidad de abrir otra sucursal.


Al día siguiente; Seokjin llegó un poco más temprano a su turno, fue hasta los vestidores y vio a un chico a medio vestir.


— Hola. — sonrió el chico.


— Hola. — Saludo Jin.— Mi nombre es Kim Seokjin, un placer.


— Si, algo así oi ayer. — comentó. — Mi nombre es Jimin, Park Jimin. — hizo una reverencia. — soy mesero, pero oi que había entrado un nuevo chef.


— ¿Que paso con el último?.— dijo, pero realmente no estaba interesado en saberlo, o así era hasta que Jimin respondió:


— El gerente lo despidió después de cometer un error con un filete de cerdo. — dijo.


— ¿El serio?.— cuestionó, interesado.


Jimin asintió en respuesta. — Te doy un consejo, el gerente da más miedo que el mismo señor Min, ha despedido a tres chef en menos de tres semanas, tú eres el cuarto. Es muy exigente, aunque...— pensó unos segundos antes de seguir hablando. — ... Tú diste la talla ayer, se nota que eres muy bueno, los comensales hicieron mención de la comida del chef y a todos les gustó. — guiño un ojo.


Jimin se colocó el delantal y echo un vistazo al pequeño espejo, Jin miro su nudo mal hecho y se acercó para corregirlo, desató y volvió a atar.


— Listo.— dijo, con una sonrisa.


Jimin se inclinó hacía atrás y su cabeza quedó en el hombro ajeno.


— Jin Hyung, usted huele muy bien. — comentó.


Jin se inclinó y olfateo al pequeño rubio. — Tú también hueles bien, muy dulce.


— A mi no me gusta mi aroma. — comentó después de alejarse de Jin. — Nos vemos luego, Hyung.


Seokjin se quedó pensativo, cuando Jimin dijo eso su voz fue baja y su aroma cambio ligeramente.


Después de cambiarse se dirigió a la cocina pero fue detenido por un olor que lo hizo sentir intranquilo.


<¿Lo hueles?. Está cerca. Muy cerca.>


Jin escuchó a su lobo quien también estaba intranquilo. Camino en dirección a la puerta en dónde estaban los insumos, siguiendo aquel aroma. Parecía que estaba en un trance, uno que lo hacía moverse sin él poder hacer nada al respecto.


— ¿Te puedo ayudar en algo?.


Jin alzó su mirada encontradose con la del moreno.

«Muy alto.»

Pensó. Y entonces una vez más aquel aroma se hizo presente, haciéndolo sonrojarse.


— Perdón, yo solo ... — hablo apenado sin saber que decir realmente.


— No te preocupes, es más, déjame aprovechar y presentarme. — dijo. — mi nombre es Kim Namjoon, bienvenido chef Kim. Min me puso al tanto de todo, lamento mucho no poder haberme presentado ayer.


— No se preocupe. — Jin hizo una reverencia. — Si me disculpa, volveré a la cocina.


Jin huyó de la habitación, las fermonas del gerente eran de un alfa dominante, pero el hombre ni siquiera las estaba esparciendo entonces ¿Por qué?, ¿Por qué sentía que si se quedaba un segundo más junto a él explotaría?.


Eso era peligroso.


Namjoon vio al chico correr fuera de la habitación, un exquisito aroma a Jazmín se colo por su fosas nasales y sus ojos cambiaron a dorados.


<

Namjoon, ¿Quien es ese Omega?>.

Pregunto su lobo, inquieto.


— Es... El nuevo chef. — Respondió, cerro sus ojos y disfrutó de aquel aroma.




Los siguientes días fueron bastantes extraños para Seokjin, cada vez que estaba junto al gerente su lobo se inquietaba, pero no es como si fueran destinados, entonces ¿Por qué?. ¿Gustarle?. ¡Por la luna!. ¿A qué omega no le gustaría ese alfa?. Alto, hermoso, una radiante sonrisa que no deja ver muy seguido, unos labios que te hacen divagar en tu cordura y unas fermonas que te hacen estremecer, es el alfa perfecto, pero Jin estaba allí por trabajo, no para andar buscando un alfa, no importa que tan bueno estuviera, y con eso en mente se mantuvo alejado del alfa, solo le hablaba cuando era realmente necesario; incluso se comenzó a esparcir el rumor de que Seokjin odiaba a Namjoon, por la manera en que lo ignoraba o como le hablaba sin llegar a querer algún tipo de confianza.


Aquellos rumores llegaron a los oídos de Yoongi quien termino por reprender a su amigo.


— ¿Que crees que haces, Alfa idiota?.— exclamó molesto, se dirigió a la puerta y la cerro para poder hablar en privado con su amigo.


— Yo no estoy haciendo nada, él es quien me ignora. — Bufó. — parece un cachorro asustado huyendo de mí cada vez que intento acercarme.


— Quizás sea por tus fermonas.— comento pensativo.


Namjoon se olfateo a si mismo sin entender.


— ¿Qué?. ¿Acaso no lo has notado?. — al ver la cara de su amigo entendió que no, dió un vistazo al calendario sobre el escritorio y volvió la vista al moreno. — tus fermonas han estado un poco fuerte los últimos días, al punto que me causas náuseas. ¿Tu rut está cerca?.


— No, aún falta un poco más de dos semanas. — explicó.


Yoongi lo miro con una ceja arqueada. — Averigua que mierda pasa, no quiero perder a Seokjin, nuestra reseña fue excelente gracias a sus platillos y los comensales hablan muy bien, ese chico es un genio y no quiero que se sienta incomodo aquí.


Namjoon asintió a las palabras de su amigo, pero ¿Qué podía hacer?. El Omega no quería estar ni a cuatro metros de él, pero eso lo descubriría esa noche.


Después del cierre, Namjoon espero a que todo el personal se fueran y pidió a Seokjin hablar en la oficina.


— Dígame, Sr. Kim ¿Qué desea hablar conmigo?.— pregunto Seokjin, sin hacer contacto visual con el moreno.


— Primero que todo, quisiera que por favor me mirará a los ojos cuando me hables.— dijo.— no estás aquí por ninguna queja laboral o por parte de tus compañeros, es más, me atrevo a decirte que gracias a ti hemos avanzado mucho en las reseñas y la popularidad va en aumento. — Namjoon se acerco hasta el Omega que se encontraba sentado frente al escritorio. — Quiero saber si tú me odias.


Seokjin apretó sus puños sobre sus rodillas. — ¿Por qué dice eso?.


— Por tu actitud hacia mí. — dijo con simplicidad. — Me has ignorado de una manera bastante obvia, ¿Que más puedo pensar?. Y si es así, e hice algo que te disgustara, lo lamento mucho.


Seokjin escuchaba atento, pero su lobo estaba inquieto, el aroma abrumador del alfa lo hacía sentir caliente, tenía que salir de esa oficina, ¡Ya!.


— Lo lamento mucho Sr. Kim, pero podríamos tener esta conversación otro día. Yo realmente... No me siento... Bien.


Seokjin bajo su cabeza, sus palabras eran lentas, y Namjoon sintió el aroma de las fermonas del Omega.


— ¿Seokjin?. ¿Estás bien?. Tú... ¿Estás entrando en celo?.— preguntó sin acercarse más al chico.


— Yo... No lo sé...Yo... Duele...— sollozo. — Esto es raro... Duele.


Namjoon apretó sus puños, ese Omega estaba entrando en celo, ¿Por qué justamente ahora?.


— Ayúdeme... — pidió, jadeando. — Por favor.


— No sabes lo que dices.— Seokjin comenzó a esparcir sus fermonas. — ¿Acaso no sabías que tu celo estaba cerca?. ¿No tomaste tus supresores?.


— Yo nunca... Había tenido un celo. — confesó, cabizbajo. — yo... No sé que hacer, duele mucho. Por favor, ayúdeme.


Namjoon suspiro, se acercó hasta el Omega y se arrodilló frente a él.


— Escúchame bien, te llevaré a tu casa, tomarás algunos supresores y tendrás que aguantar, ¿Bien?. Soy un alfa, si estoy mucho tiempo cerca de tí yo también podría perder el control y te aseguro que eso no es lo que quieres.


Seokjin abrió su boca, su respiración era agitada, sus mejillas sonrojadas y tenía mucho calor; sentía un dolor en su vientre y su entrada palpitar mientras se mojaba. A sus 24 años de edad, nunca había presentado su primer celo, era un Omega, si, pero su caso era peculiar, desde su desarrollo como omega y a pesar de estar expuesto a fermonas de alfas , Jin no había presentado su primer celo, pero todo cambia cuando el aroma de aquel alto alfa lo hizo estremecer, desde ese entonces Jin cuido la distancia, porque sabía que algo ocurría pero no quería descubrirlo, pero a veces las cosas no salen como lo planeamos y para Kim Seokjin no había una excepción.


Su cuerpo se estremecía y buscaba con angustia y necesidad el calor de algo o alguien, sus ojos entrecerrados miraban a su alrededor, estaba dentro de un auto y a su izquierda, el gerente de restaurante conducía, pero ¿A dónde?. Seokjin quería preguntarle pero sus palabras no salían, para cuando pudo sentirse más conciente de si mismo, estaba en un enorme departamento y Namjoon lo tenía cargado mientras se encaminaba hasta una habitación.


— Escuchame, iré por supresores para tí, quédate aquí, estarás a salvo. — dejo a Jin con cuidado sobre la cama. — luego de que te los tomes podr-


— ¿Me dejará sólo?.— interrumpió. — por favor, no me deje solo.


— Es necesario que consiga supresores.


— Ayúdeme. — pidió, sus ojos se cristalizaron. — Alfa, por favor...


— No sabes lo que me estás pidiendo...— Namjoon lo miro con atención, un paso en falso y caería ante el Omega. — no eres consiente de ti ahora mismo.


Alfa... por favor.


Aquella voz hizo que Namjoon reaccionara, de manera rápida empujó a Seokjin de espaldas a la cama y se posicionó sobre él.


— ¡Basta!. — exclamó. — mañana te arrepentirás de lo que me estás pidiendo...

Por favor Omega, no quiero que me odies.


— No lo haré.


Seokjin subió sus brazos para enredarlos al cuello del alfa. Sus ojos cambiaron de marrones a azules y su mirada pedía a gritos que aquel alfa lo tomará.


Alfa...

Alfa...


Namjoon sintió las fermonas de Jin esparciendose por toda la habitación, su lobo inquieto, buscaba salir y tomar al Omega, pero Namjoon no se lo permitió, con delicadeza acarició la mejilla del Omega y rozo sus labios sin besarlos realmente.


— No te arrepientas para cuando salga el sol. — advirtió, sus ojos dorados y su voz ronca hicieron estremecer a Seokjin quien al sentir las fermonas del alfa, despertó un deseo totalmente desconocido.


Namjoon terminó por cortar la distancia y comenzar así un beso desenfrenado que robaba el aliento del inexperto Omega.


Jin cerro sus ojos, ladeó su cabeza y al mismo tiempo buscaba la manera de arrancar su ropa que le estorbaba, ante la acción, Namjoon sonrió ladino, se alejo un poco y ayudó al Omega a desnudarse y al mismo tiempo, hacerlo él.


Seokjin abrió su boca levemente al ver el falo endurecido del alfa, era grande, muy grande, torpemente, comenzó a tocar el miembro endurecido y necesitado de atención.


— ¿Esto entrará en mí?.— trago saliva.


— Solo si tú quieres. — respondió ladino.


Alzó su mirada para encontrarse con los ojos dorados del alfa. — ¿Me dolerá?.


— Trataré de que lo disfrutes.


Su voz era cálida a los oídos de Seokjin, su lobo inquieto pedía a gritos salir.


Namjoon colocó al joven Omega de horcajadas sobre su regazo, dirigió sus dedos a la entrada ya bastante húmeda del chico e introdujo el primer dedo, sacándole un gemido agudo al chico. Namjoon movió sus dedos sintiendo el fluido viscoso chorrear por sus dedos.


— Estás muy mojado.— comento, acto seguido comenzó a besar el pecho ajeno, rozaba con su nariz la piel, disfrutando del aroma de las fermonas del Omega, ese olor a jazmín era tan deléitante que lo hacía sentir tranquilo y a la vez tan necesitado.


‹Mi Omega›.

Declaró su lobo.


Namjoon sonrió con perversión, ya para ese momento tenía tres dedos dentro de Seokjin.


— Alfa...ahg~ ...  Más.— pidió. — ¡Quiero más!.


— Tan necesitado.— beso el cuello del chico y después paso su lengua de manera lenta y tortuosa. — Tan hermoso.


Namjoon tomo su miembro y lo dirigió a la entrada de Seokjin, quiso ser gentil, pero Seokjin estaba impaciente, de una estocada agresiva se dejó caer sobre su miembro mientras dejaba escapar un grito de dolor y placer.


— Alfa, Alfa~... — Gimió descontrolado.


Namjoon apretó su mandíbula mientras arrugaba el entrecejo, no quería romper al Omega, pero el pequeño estaba tan caliente, tan necesitado, no quería ser agresivo pues era claro que era su primera vez. Sin embargo Seokjin comenzó a cabalgar de manera desvergonzada, buscando sentir más a profundidad el miembro del alfa, era una locura, las fermonas se mezclaron entre sí envolviendolo a ambos... Y Namjoon dejo a un lado sus pensamientos y comenzó a mover su pelvis, penetrando con fuerza al pequeño Omega que le exigía más.


Namjoon lo posicionó debajo de él y comenzó a arremeter con fuerza y precisión, Seokjin gemía enloquecido por la sensación que estaba experimentando, su cuerpo y su mente no estaban en los mismos planos.


Seokjin enterró sus uñas en los omóplatos del alfa, al mismo tiempo que lamía el cuello del hombre, siguiendo sus instintos comenzó a morder con suavidad.


— Omega, no. — advirtió.


— ¿No te gusta?.— pregunto meloso.


Namjoon no respondió, continúo con sus embestidas se separó hasta quedar arrodillado, sujeto las caderas de Seokjin y las alzó para penetrarlo con mayor intensidad, Seokjin junto sus piernas y pego al torso de Namjoon, sintiendo su nalgas rebotar con la pelvis del Alfa, su vientre palpitaba al igual que su miembro, su orgasmo se aproximaba.


— Alfa... Ahg~ ... ¡Alfa, me vengo!.— exclamó nervioso.


— Déjalo salir.— respondío. — correte para mí, omega.— ordenó.


— Abrazame.— pidió, enrojecido, sus pupilas brillaban con intensidad, su cabello estaba alborotado y las gotas de sudor recorrían su frente, sus labios hinchados y rojizos por la intensidad de los besos formaban una O con cada embestida.


Namjoon disfruto de la imagen del pequeño Omega, era hermoso, ¿Cómo es posible que un Omega sea tan hermoso?. Separó las piernas de Seokjin y se acercó, paso una mano por debajo de su cintura y la otra la posicionó en su cabeza, no dejo de moverse, el también estaba al borde del climax; cuando Seokjin dejo salir su escencia, Namjoon lo penetro con fuerza y su miembro comenzó a agrandarse.


— Alfa..  A-Alfa, duele, no, no alfa, duele.— dijo al sentir como el falo comenzó a crecer dentro de él.— por favor, me duele, duele mucho.


— Shh, calma.— susurró, comenzó a besarlo para calmarlo y distraerlo un poco. — Así, besame. — dijo sobre los labios de Seokjin.


Seokjin cerro sus ojos, Namjoon liberó sus fermonas y Seokjin se sentía tranquilo, ¡Dolia!, por supuesto que dolía pero, los besos del alfa lo hacían sentirse en un limbo entre el dolor y el placer.


Namjoon dejo salir su esencia y para cuando su miembro volvió a su tamaño normal, salió de Seokjin.


Los ojos de Namjoon seguían dorados, su respiración era agitada y su mirada pesada se pasaba sobre el cuerpo del Omega.


— ¿Alfa?.


Namjoon sujeto las caderas de Seokjin y lo volteó para dejarlo arrodillado de espaldas a él, se acercó y mordió suavemente su hombro, causandole un dolor placentero.


Omega... Inclinate

.— ordenó.


Seokjin se erizó ante la voz del hombre, su cuerpo se movió obediente sosteniendo su peso sobre sus antebrazos.


Namjoon se inclinó y mordió una de las nalgas dejándole una marca bastante visible, Seokjin movió sus caderas por la sensación, Namjoon comenzó a besar y mordisquear sus nalgas al mismo tiempo que las amasaba y estrujaba.


Seokjin se aferro con fuerza a las sabanas cuando sintió una vez más el miembro del mayor entrar en él, las embestidas eran fuertes y agresivas, Seokjin chillaba alto cada vez que recibía una nalgada por parte de alfa.


Para cuándo el sol salió, irrumpiendo en la habitación del alfa, Namjoon dormía tranquilo mientras abrazaba al Omega.


Seokjin tenía marcas por todo su cuerpo, y Namjoon tenía la marca de una mordida en su hombro.


Ambos habían pasado toda la noche teniendo sexo, sin imaginarse que su primer encuentro cambiaría sus vidas.