Bastardo Gremory DxD

Sinopsis

Daemon Bael, nacido en el Clan Gremory. Sim embargo, el naceria en la oscuridad de la familia y en una circunstancia muy difícil. Aun asi, demostraría que el era mas que un simple bastardo. . . = ACLARACIONES = 1... Esta historia es completamente mía. 2... Los animes, novelas ligeras y mangas, que usaré. No me pertenecen. Créditos a sus respectivos creadores. 3... Las imágenes que usaré, no me pertenecen... Créditos a sus respectivos creadores y autores. . . = ADVERTENCIA = Alto contenido de violencia, peleas, lenguaje vulgar y ofensivo. Temas tabú, incesto, sexualidad y gore. SI NO TE GUSTAN ESTE TIPO DE HISTORIAS O ERES MENOR DE EDAD, POR FAVOR NO LEAS ESTA HISTORIA DE LO CONTRARIO...ENTRAR BAJO TU PROPIO RIESGO.

Estado:
Completado
Capítulos:
10
Rating
4.0 1 reseña
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

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Capítulo 1

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Venelana Bael

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Aclaraciones

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* voy a tratar de hacer una historia diferente, voy a hacer capítulos de cada personaje. Un ejemplo seria un capítulo de Venelana y otro de Daemon. Esto es para que conozcan más a fondo a los personajes principales y no aburrirlos con los sucesos que no tendrán mucha importancia en la historia. Esto lo hago por que no quiero hacer un capitulo completo sobre entrenamiento o algún suceso sin importancia.

*Voy a cambiar la historia de Venelana, así que no esperen mucha historia canónica.

*Este capitulo es para conocer a Venelana y como sería su vida hasta el nacimiento de Daemon.

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Inició de capitulo

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Mi nombre en Venelana Bael, soy la segunda hija de el gran rey Bael. Pero mi madre era la segunda esposa, así que no tenía mucha importancia para poder competir por la cabeza del clan. Eso a mí no me importaba pero a mi madre si. Desde que fui muy pequeña tenía un gran poder demoníaco, más de lo que debería tener una niña de 5 años.

Asi que mi madre me puso un régimen de entrenamiento muy estricto y pesodo para mi. Cuando le preguntaba por qué lo hacía ella simpre me contestaba lo mismo. “tu estas destinada a la grandeza. Tú puedes tener todo o simplemente no tenerlo, eso depende de qué tanto quieras luchar por ello”

La verdad es que nunca entendí esas palabras hasta que tuve 17 años.

Mi padre se dijo que me iba a comprometer con el heredero del clan Gremory, a mi me molesto mucho que no me preguntaran si quiera si aceptaba o no. Pero mi padre me dijo algo que me dejaría marcada de por vida.

“tu solo eres una moneda de cambio, el que hayas nacido mujer fue tu mayor error”

Eso fue algo que me dejó con una tristeza y dolor que jamás había se borraría de mi mente y corazón. Pero también sería un recordatorio de que yo no era más que una prisionera, una yegua de cría y una mujer que tenía que soportar todo lo que te viera al frente.

En el año siguiente mi padre había puesto fecha para la boda, la familia Gremory no era la más poderosa ni tampoco la más devil. Eran conocidos por sus grandes reservas mágicas.

Zeoticus no era muy poderoso ni nada, pero tenía algo que muy pocos demonios tenían. Poder

El poder era muy importante para nosotros los demonios, si tenías poder eras alguien importante. Si tenías poder podías hacer lo que quieras. Su padre era un claro ejemplo de ello.

Su padre tenía muchas amantes, su madre tenía que tragarse su orgullo por miedo a molestar a su padre. Su padre podía hacer uso de su gran poder y estar a la par de los 4 maous.

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- 10 años después -

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En estos años como se había acordado yo me case con Zeoticus Gremory, la verdad era un matrimonio sin amor, era solo para conveniencia de mi padre y el de Zeoticus. Zeoticus solo me tenía como un trofeo, uno que podía presumir con todos y que no dudaba en hacer alarde de ello.

Zeoticus tenía 3 grandes defectos.

Uno era el alcohol, era un borracho que no podía hacer más que hacer el ridículo cada vez que se ponía hasta atrás. Los Lores y Ladys tenían un juego entre ellos. Era quien podía conseguir más favores y ridiculizar a Zeoticus.

El segundo eran las mujeres, Zeoticus siempre me demostró que yo no era suficiente para el. Siempre se acostaba con cualquier mujer, era tanto así que las sirvientas subían de posición con el hecho de abrirle las piernas a Zeoticus. Ellas desfilaban con hermosas joyas y vestidos que ni yo usaba. Ellas me miraban con burla y como si yo fuera inferior a ellas.

La tercera era su ego, Zeoticus tenía un ego bastante grande. Más grande que su pene, la primera noche de casados hizo lo poco que pudo y se quedó dormido después de un minuto. Al día siguiente dijo que por poco y me dejaba en silla de ruedas por haberme cojido como a una vil puta. Era siempre lo mismo con el, no podía hacer nada o detenerlo por miedo a que mi padre me regañara o peor aun que me castigará con mandarme a él burdel de los bael. Este era el más famoso del inframundo, mi padre ya había mandado a una de mis primas por ser una inútil. Así que yo no queria ese destino.

Asi que mi vida no era más que un infierno, yo era como un ave enjaulada. Estaba encerrada en la mansión Gremory, no podía hacer nada más que comer, pasear por los jardines y volver al anochecer a mi cuarto para que Zeoticus me usará como a una prostituta cualquiera.

Al tener 20 años de matrimonio quedé embarazada, Zeoticus no sonrió o hizo alguna cosa para aparentar felicidad. Solo dijo “ya era hora” Eso fue todo, era como si fuera mi culpa el no poder consebir antes.

A los 7 meses nacería mi primer hijo, cuando Zeoticus se entero de esto el estaba en el burdel con mi padre y el suyo. Todos se entraron que yo estaba en labor de parto y ahí mismo me grito que era una puta al haberlo engañado... Yo no solo tenia que lidiar con el dolor de dar a luz, si no que también con los insultos de Zeoticus.

Pero causó por fin vieron al niño, se quedaron callados y se sintieron como unos idiotas. El niño era una copia de él. Y todo el drama que hizo, además de insultarme.

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- Años después -

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En estos largos años, mi hijo fue llamado Sirzechs Gremory, el heredo mi poder de destrucción como mi clan. Yo lo entrene para ser fuerte y que no fuera arrogante como su padre. La verdad era que él era un buen hijo, no tenía nada de que sentirme mal o enojada con él. Pero Zeoticus siempre lo quería hacer a su imagen y semejanza.

En los años posteriores se llevó acabo la guerra civil, yo junto con mi hijo participamos en grandes batallas. Al estar al frente de una batalla me sentí como en mi adolescencia, fuerte, segura y también libre. Podía liberar mi estrés y sufrimiento contra mis enemigos y matarlos al imaginar que sus rostros eran los de Zeoticus y mi padre. Mis grandes hazañas me dieron el apodo de la Princess of destruction.

Sirzechs se convirtió en el nuevo maou Lucifer, esto me tenía muy feliz pero también triste. Feliz por que mi hijo era ahora un maou y el demonio más poderoso del inframundo. Pero triste por que al no estar en la mansión por tener que mudarse a su nuevo castillo con su esposa Grayfia Lucifuge. Volví a sentirse sola y a sufrir el doble de maltrato y violaciones por parate de Zeoticus.

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- Siglos después -

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En los siglos posteriores la vida era algo sin importancia, ya no tenía ánimos de nada. Ver día tras día año tras año que Zeoticus me engañaba sin importar que yo supiera de esto era algo que ya no podía enojarme. Ya no me importaba la vida.

Cuando nació nuestra segunda hija, Zeoticus al darse cuanta que era una mujer hizo exactamente lo mismo que mi padre. Desde que tenía apenas semanas de nacida ya la había comprometido con uno de los hijos de la casa Phenex. La casa Phenex era una de las más poderosas y ricas del Inframundo y Zeoticus no podía desaprovechar esta oportunidad de ser más rico y poderoso.

En ese año deje que las niñeras se hicieran cargo la mayoría de las veces de Rias. Yo no podía verla sin sentir tristeza de que ella correría el mismo destino que yo.

Había tomado la decisión de escapar, ya no quería estar en esa jaula que llamaban hogar. Quería irme lejos y jamás regresar. Así que me fui sin un rumbo fijo. No sé cómo, pero acabe en territorio nórdico. Tenía miedo de que me mataran, supe que cometí un error al escapar y dejar sola a Rias. Quería volver y hacer todo lo que estuviera al alcance de mis manos para no permitir que mi hija sufriera lo mismo que yo.

Una unidad de élite de la diosa Freya me encontró y me quería matar, yo luche contra ellos pero me reconocieron y llamaron a más refuerzos. Uno de esos refuerzos fue un semidiós

Era joven pero tenía un gran poder. Nos enfrentamos por días en el frío invierno. Ambos no queríamos perder, así que luchamos en una batalla a muerte. Pero yo había perdido, estaba en el suelo sangrado, mi ropa había sido desgarrada y mi cuerpo estaba a la vista de este hombre.

El se fue acercando a mí, yo tenía miedo de que él también abusara de mí. Yo caí inconsciente y pensé que había muerto.

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- Días después -

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“¿Dónde estoy? ” pregunté apenas en un susurro a nadie en específico.

“Estas en mi casa” escuché una voz de un hombre, su voz me era extraña y no podía recordar a quien pertenece.

Me logré sentarme sobre una cama modesta, mire con algo de dificultad a mi alrededor y pude ver que era una casa pequeña, más bien parecía una cabaña, todo era de madera y era muy modesta.

Mire a mi derecha y lo vi a él, era el mismo semidiós con el que me había enfrentado. Inconscientemente me arrincone en la esquina de la pared. Tenía miedo, ¿el habrá abusado de mi al estar inconsciente? Era la pregunta que me hacía.

“tranquila, no hize nada, solo cure tus heridas y vele estos 3 días que estabas inconsciente”, dijo el joven a mi lado. “te doy mi palabra que no te toque más allá de vendarte y usar magia”, dijo con una pequeña sonrisa nerviosa.

“¿Dónde estoy?” fue mi pregunta

“estás en una parte muy remota de Asgar. No puedo decirte más”

Yo estaba pensando en cómo salir de ahí, pero mi cuerpo estaba muy herido y mi magia estaba por los suelos, tenía que descansar y reponer fuerzas para que en un descuido lo matara y escaparía.

“descansa, no es bueno que te forces en tu estado. Iré por algo para que comas”

El hombre se fue sin más y yo solo pude verlo como se alejaba a la distancia.

A los minutos regresó con un plato y un vaso, mi ofreció y lo acepte sin más. No podía dejar de comer, tenía que estar fuerte para irme.

Al terminar me recosté de nuevo y el se sentó en una pequeña silla a mi lado.

“duerme, yo te cuidaré, y descuida no are nada. Te doy mi palabra como guerrero”, el puso su mano en su corazón y me sonrió.

Yo solo lo ignore, él parecía que quería hacerme hablar y entablar una conversación. La verdad era algo molesto. No podía enterder como perdí contra el.

“Sabes tienes un rostro tan frío y triste que duele de lo hermoso que es. Yo voy a hacer que sonrías y que puedas ser feliz, es una promesa... Venelana”

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- Un año después -

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En el año siguiente yo volví al inframundo, pero no iba sola. En mis brazos llevaba a mi hijo, el que tuve con ese semidiós. Sabía que no podía tener a este niño, pero en el primer momento que vi a mi hijo en mis brazos yo supe que lo tenía que proteger.

Por primera vez me sentía completa, era como si Daemon llenará mi corazón. Él era como mi sol, mi aire, mi todo. El simple hecho de tenerlo en mis brazos curaba mis viejas heridas, no importaba nada más que él, nosotros seríamos uno para siempre. Yo lo lleve en mi vientre 9 meses, yo lo traje al mundo, yo lo cargue en mis brazos, yo lo amamante, yo lo cuide... Yo lo amaría más que a nada en este mundo. El... Era mío.

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- Inframundo -

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Cuando llegue a la mansión Gremory con mi hijo en mis brazos todos estaban sin habla, todas las criadas susurraban cosas como de quien era ese niño y que yo era una cualquiera por tener a este bastardo. Yo las iba a matar por llamar a mi hijo de esa forma, pero antes de hacerlo llego Zeoticus.

El al verme con un niño en brazos se puso como loco.

“¡así que te vas por más de un año y regresas con un bastardo!”

Yo no iba a soportar que me volviera a insultar, no, ya no. Ahora yo le demostraría que yo ya no soy más suya para atormentarme.

Yo comencé a liberar mi poder de destrucción con violencia, todos lo sirvientes cayeron inconscientes al no poder soportar mi poder.

“Jamás vuelvas a llamarlo así, tu no tienes derecho sobre él, ni tampoco sobre mí. Ya nos más, si vuelves a llamarlo así yo te juro que te mataré y acabaré con el clan Gremory para siempre” mi voz era tan suave y llena de veneno que asustó a Zeoticus a más no poder.

Yo me fui a una habitación de invitados, al llegar ahí me acosté en la cama y coloque suavemente a Daemon. Había puesto un hechizo sobre el para que no despertará amenos que yo lo desactivara.

El apenas tenía 1 mes de nacido, era tan pequeño, el era una copia mía, tenía mi cabello, mis ojos, mi piel. El y yo eramos iguales, nosotros estábamos hechos el uno para el otro.

Cuando estábamos juntos, sentía una conexión tan profunda y fuerte que no podía dejar de crecer cada día. Era como si hubiéramos nacido para ser uno mismo. 2 cuerpos en una misma alma.

“Mi hermoso hijo” bese su pequeña nariz.

“no debes de preocuparte de nada, yo voy a protegerte de todos, ya no voy a permitir que me usen y maltraten. Yo voy a cambiar todo esto. Yo voy a crear un nuevo futuro para que ambos estemos juntos por siempre... Soramo.

Venelana se quedo profundamente dormida con Daemon acurrucado junto a ella.

Venelana pov:

Me desperte lentamente, vi a mi bebe a mi lado y pude ver que comenzaba a moverse. El abrio lentamente sus ojitos y dio un lindo bostezo. “oww, mi hermoso príncipe ya desperto” Daemon comenzo a moverse mucho y a sollozar.

Lo levante lentamente y acune en mis brazos, me descrubi mi pecho izquierdo y comence a amamantarlo. Daemon chupaba lentamente mi pecho y yo comence a sentirme muy bien, era como si supiera como funciona mi cuerpo y lo que deseaba.

Se que esta mal pensar en esto, pero yo no lo puedo evitar, yo se que nosotros estamos unidos mas alla de la sangre. El es mio y yo soy de el.

Escuche como tocaban la puerta. “adelante” vi entrar a Sirzechs con Grayfia de tras de el.

“madre, supe que volviste en la mañana y con un niño contigo. Veo que no eran mentiras” dijo Sirzechs viendo atentamente a Daemon.

“acercate hijo, quiero que conozcas a tu hermanito” Sirzechs camino lentamente y se sento a un lado de nosotros. “su nombre es Daemon” Sirzechs asintio y parecia ansioso de verlo. “espera a que termine de comer hijo, el se pone muy triste si no estamos mucho tiempo juntos. Y molesto cuando no termina de comer” dije con una pequeña sonrisa.

“entiendo madre... Dime quien es el padre de Daemon” di un suspiro cansado y mire a Sirzechs a los ojos. “esto es un gran secreto hijo, si alguien se esterara de la descendencia de tu hermano me temo que lo quisieran usar para sus sucios planes. Claro que los volveria cenizas en cuanto se le acercaran demasiado” Sonreí sadicamente al pensar en unos malditos viejos hambrientos de poder. Sirzechs y Grayfia se tensaron al ver como hablaba enserio.

“entiendo madre, te damos nuestra palabra de que no diremos nada de esto” yo asenti y le conte todo a Sirzechs.

Unas pocas horas pasaron después de contarle todo a Sirzechs. El estaba muy sorprendido y veía a Daemon con una clara de miedo y curiosidad. Era algo de esperar después de contarle sobre la descendencia de Daemon.

“muy bien madre, como prometimos no diremos nada, pero tenemos que evitar que esto se sepa. Ya que causaría mucho problema en el futuro” yo asentí.

En eso Daemon dejo de mamar mi pecho y supe que estaba satisfecho, Sirzechs se volteo a otro lado en lo que yo me cubría nuevamente. Puse a Daemon en mi pecho y su cabeza sobre mi hombro para que eructara. El lo hizo y todos sonreímos ante esto.

“¿puedo?” pregunto Sirzechs refiriéndose a cargar a Daemon, yo asentí y le di con mucha delicadeza a Daemon.

Sirzechs cargo a Daemon en sus brazos y pude ver como Daemon sonrió al ver por primera vez a su hermano mayor. Sirzechs sonrió enormemente al ver como su pequeño hermanito le agradaba.

Grayfia lentamente se acercó para poder ver mejor a Daemon, ello tuvo que admitir que era muy lindo. Oh bueno eso me dio a entender su rostro.

“es identico a ti madre, tiene todos tus rasgos” yo simplemente asentí y sonreí.

“nosotros somos uno solo hijo, incluso tiene el poder de destrucción” al decir eso tanto Sirzechs y Grayfia me miraron con una incredulidad enorme.

“estas segura, digo el es muy pequeño para saber eso, ya se que tanto yo como Rias tenemos el poder de destrucción pero...” corte a Sirzechs antes de que pudiera terminar.

“cuando nació estaba desprendiendo el poder de destrucción, tuve que arrullarlo y cantarle para que se tranquilizara y durmiera antes de que destruyera todo”

“ya veo, debió ser algo increíble de ver”, dijo Grayfia. “Lo fue” dije sin más.

Daemon bostezo y me busco con sus manos. Yo le pedí a Sirzechs que me lo diera y así lo hizo. Al estar en mis brazos, Daemon se acurrucó en mi pecho y yo le bese la nariz.

“hijo será mejor que hablemos mañana, tu hermano tiene mucho sueño y la verdad es que estoy agotada” Sirzechs asintió. Antes de irse me miró y dijo.

“si no te quieres quedar aquí por ya sabes...” yo asentí y respondí. “Gracias por preocuparte hijo, pero no puedo irme ya que sería peor para mi eso. Tengo que quedarme y volver a mi puesto como señora de este clan” Sirzechs y Grayfia a sintieron y se fueron.

Acosté a Daemon a un lado mío y comencé a cantarle una canción de cuna en voz baja. A los segundos quedó completamente dormido y yo veía sus rosados y pequeños labios, fui acercándome lentamente y los bese tiernamente. “duerme mi príncipe, pronto comenzará tu viaje en busca de la grandeza y yo estaré a tu lado para poder verte en lo más alto, por que tu eres lo que más amo en este mundo”

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Fin del capítulo