La hermana de Tsuna

Sinopsis

Sawada Tsunayoshi está por tomar el control de la Vongola cono el Décimo jefe de la familia. Sin embargo, la aparición de un grupo de mercenarios pone al descubierto una serie de eventos que lograrán cambiar la percepción del joven capo sobre la moral.

Estado:
En proceso
Capítulos:
17
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Los inicios no siempre son felices

En toda familia siempre hay eventos que sus integrantes desearían que jamásocurrieran.

En la tuya, en la mía, no hay excepciones.

Sin embargo, una horrible les paso a una pequeña familia integrada por 4 miembros. En un principio todo era felicidad, y despues…





Namimori, Japón (28/septiembre/19xx)

Nana Sawada estaba en la sala de partos, a punto de dar a luz a su primer hijo. A su lado estaba su muy nervioso esposo, Iemitsu Sawada, el cual estaba un poco inquieto. Su mayor temor era que su bebé fuera de una niña. No tiene nada en contra de las mujeres, es solo que…

Cuando el matrimonio oyó el hermoso llanto de su bebé, sus vidas cambiaron, ahora eran padres.

-Muchas felicidades, es una niña. - exclamaron las enfermeras.

Su mayor temor se había hecho realidad.

Al saber el género de su bebé, la mirada de Iemitsu era de angustia, aunque la supo disimular cuando miro el pequeño bulto que le pasaron a Nana, era una nenita de piel clara, con un hermoso cabello castaño, aunque sus ojitos aun no los abría, aunque parecía que no tardaría, ya que su madre le hablaba con una dulzura infinita.

La pequeña fue llamada Toko Sawada.

Unos días despues, la pareja va hacia su hogar con su tesoro, en el auto reina el silencio, pues ambos están en sus propios pensamientos, Iemitsu no sabía que hacer ¿cómo le explica a Nana el mayor secreto de su familia? Su mayor miedo es que ella lo odie. Pero ella debe saberlo, aún a riesgo de que todo acabe mal.

Llegaron a su hogar, y llevaron a la nena a su cunita, y Iemitsu tomo delicadamente las manos de Nana, y la miro a los ojos

-Nana, querida debo decirte algo importante, ¿podrías escucharme hasta el final sin interrumpirme? - la mujer se da cuenta de que es algo serio e importante. Podrá parecer que siempre está en las nubes, pero en realidad, si pone atención a su alrededor, por lo cual asiente y se van a la sala a hablar.

-Querida, lo que te voy a contar parecerá de locos, pero todo es real. - su mujer asiente, tomando asiento en el sillón. -Bien, todo comenzó hace más de 300 años. Uno de mis antepasados, llamado Yoshinobu Sawada, sin pretenderlo, ofendió a un hombre, el cual decían era la reencarnación del mal.

“Este hombre tenía una conocida la cual era llamada, “La Gran Bruja de Occidente. Ella escucho el pedido de venganza del hombre, y maldijo a la familia Sawada. Sin embargo, al poco tiempo; el hombre se enteró que la supuesta ofensa, había sido un accidente, corriendo hacia la casa de aquella mujer le pidió que retirara la maldición y ella le dijo que ya era tarde, lo más que podría hacer es que solo las mujeres la llevaran, ya que era conocido que en esa familia prácticamente no tenía descendencia femenina. Años más tarde, cuando su hijo se casó y tuvo a su segundo hijo siendo esta mujer.

Y efectivamente… estaba maldita, nadie lo notó hasta que ella cumplió los 3 años. El hijo de la bruja, había estado al pendiente de esa familia tras la muerte de su madre, ya que el hombre había pagado para que la familia Sawada estuviera bajo la protección de ella. Cuando se enteró que a la pequeña se le había despertado su maldición, se presentó ante ellos y les dijo lo que le pasaba a la pequeña, así mismo el sería el responsable de enseñarle a tener su maldición bajo control, y que después ella se encargara de darle ese saber a sus generaciones futuras. Y ellos aceptaron”.

Nana estaba con los ojos llorosos pues temía que su hija estuviera en peligro.

-Iemitsu… ¿Qué clase de maldición tiene? ¿Es peligroso para ella?

-La maldición se llama Jagan…solo espero que no la odies, o a mí por haberte ocultado algo tan serio como esto- dice cabizbajo. Ama a esas dos mujeres, y se moriría si Nana dice que los odia.

Ella solo suspira tratando de calmarse. Esta enojada por que su marido no le tuvo la confianza de decirle eso al principio. Pero no lo odia, y mucho menos a esa bebé. Es su amada hija después de todo.

-Iemitsu- La fémina lo ve a los ojos con seriedad y temor- solo lo preguntaré una vez… ¿Tu odias a nuestra hija solo por eso?

- ¡Por supuesto que no! -exclamó horrorizado - ¡con maldición o sin ella, es nuestra hija! ¡Y haré lo que este a mi alcance para hacerla feliz!

-No los odio, ya que ustedes son mi mundo – se para y abraza a su marido, él cual le corresponde el abrazo, está muy aliviado. – Solo dime que hacer para que no sufra.

-Gracias Nana, y no te preocupes, le preguntare a mi tía Antonella, si puede ayudarnos. Ya que como te imaginarás, ella también carga con esta maldición.

-Si – se limpia las lágrimas de sus ojos y sonríe como siempre.

Todo saldría bien.

La pequeña no mostró ninguna anomalía, crecía fuerte y sana, hasta los dos años y medio cuando comenzó a despertar por las noches, pues al parecer tenía horribles pesadillas. Y fue cuando recibieron la visita de Antonella Sawada, mejor conocida como la “tía Tony”. Ella les explicó en qué consistía la maldición.

-En sí no es peligrosa- les explicaba una mujer de 60 años, algo regordeta, de tez morena, cabellos castaños con zonas canosas, ojos verdosos tras unos lentes oscuros. – lo que hace esta maldición, es proyectar imágenes o “sueños” que solo duran un minuto en tiempo real. El problema es que tiene un límite de veces que puede usarse al día y por persona. Si lo excede su cuerpo será el que sufra las consecuencias.

-¿Qué consecuencias? - pregunta Nana, tal vez no sería tan peligrosa la maldición de su nena.

-Ella podría morir. – los ojos de la madre se abren en completo pánico, olvida lo anterior, SÍ que es peligrosa. – No te preocupes Nana, le enseñaré a sobrellevar esto, le enseñaré a tener una vida normal.

- ¿Qué debemos hacer? - Nana pone atención a lo que la mujer les cuenta.

-No es nada difícil, si no mira a los ojos a nadie, no se activará el Jagan. Y la forma más simple es esta – menciona al tiempo que señala sus lentes.

Nana asiente. Ella hará lo que sea para que su hija viva tranquila y feliz. Y así la adorable tía se quedó con ellos, para vigilar a Toko, y ayudar a Nana, pues está ya tenía 7 meses de embarazo.





14/Octubre/19xx

El segundo bebé de los Sawada, fue un lindo varón.

Al llegar a casa, fueron recibidos por una niña de 3 añitos, cabellos anti gravitacionales color castaño, ojos de un azul profundo, los cuales estaban tras unos lentes de color rosa, con forma de corazón.

- ¡Mami, Papi! Bienvenidosh a casha!- la nenita corría al encuentro de sus padres, con los brazos abiertos. Su padre la alzo y la acerco a su hermano- ¿él es mi hemanito?

-Así es princesita-respondió Iemitsu dándole un tierno beso en la mejilla, haciendo que la pequeña se riera un poco. Su madre sonriente destapa el bultito que lleva en brazos dejándola ver a un lindo bebé de cabello castaño como el suyo. – Él es tu hermanito Tsunayoshi. ¿serás una buena hermana mayor, y cuidaras de él verdad?

-¡¡¡Shi!!!- exclamo con entusiasmo la niña- yo potegere a mi hemanito de todo, shin imotar que pashe.

Los mayores veían con ternura como Toko se acercaba al pequeño para darle un besito en su mejilla, haciendo que el pequeño Tsuna sonriera.

Ninguno de los presentes se imaginó que años después, la pequeña seria fiel a esa promesa.





*4 años después*

Han pasado 4 maravillosos años para la el matrimonio, sus hijos crecían cada día más. Sawada Tsunayoshi de 4 años, cabellos anti gravitacionales y preciosos ojos color chocolate, era tímido y asustadizo, pero con una sonrisa que podía derretir hasta el más frío corazón.

Sawada Toko de 7 años de igual cabello anti gravitacional color castaño, y unos enigmáticos ojos azules que cubría con unos lindos lentes rosas en forma de corazón. Ella era un poco menos torpe que su hermano, muy madura para su edad y su mirada era… enigmática y algo fría.

Cuando ella cumplió los 4, sus padres y su adorada tía, le dijeron en parte la verdad del porque usa lentes todo el tiempo. A pesar de su corta edad, ella comprendió, y entreno bajo la tutela de la tía Tony.

A los 6, ella les comento que ya no tenía nada que enseñarle a Toko, por lo cual se despidió de la familia, y regreso a su casa en Alemania.

Hasta ese momento todo era perfecto, hasta ese mil veces maldito día….






Era un 28 de septiembre, y habían llevado a los niños a Kokuyo Land para celebrar el cumpleaños número 7 de su pequeña. El día fue perfecto hasta el momento de ir a casa. Todo normal, los papas platicaban del día y las sonrisas que generaron sus hijos, los pequeños jugando en la parte trasera del auto. Una bella imagen familiar.

Entonces ocurrió…

Un auto golpeo la parte trasera del auto de los Sawada, haciendo que Iemitsu perdiera el control, saliéndose del camino. Los tripulantes menores salieron disparados como si los cinturones no hubieran estado puestos y las puertas no existieran; varios automovilistas llamaron a emergencias y lo último que Sawada Tsunayoshi recuerda, es el sonido de las sirenas antes de caer en la inconsciencia.

Pasaron varios días después del accidente, y las daños fueron graves. El pequeño Tsuna solo sufrió raspones y varios moretones, así como una contusión que lo dejo ido unos días, gracias al sacrificio de su hermana. No se supo cómo, pero logro cubrirlo con su cuerpo, sufriendo la mayor cantidad de heridas, tenía heridas internas, fractura de cráneo y ambas piernas.

La pequeña estaba en coma.

Estuvo así durante dos semanas, las cuales fueron el prólogo del infierno para sus padres y hermano. Todo iba bien, Toko se recuperaba de sus heridas y parecía que saldría muy pronto del coma.

Pero…

Los Sawada recibieron una llamada a las 4:00 AM del hospital. La pequeña había tenido una recaída, y se debatía entre la vida y la muerte. Dejaron a Tsuna a cargo de una vecina y fueron rápidamente al hospital. Al llegar, recibieron la peor noticia: su hija había sido llevada a cirugía.

Los minutos pasaban de forma tortuosa para el matrimonio hasta que el reloj dio las 12: 00. Por el pasillo se veía llegar al doctor, por lo que lo abordaron inmediatamente esperando buenas noticias.

-Señores Sawada- el médico los recibió con una mirada que auguraba lo peor- su hija no soportó las heridas. Lo lamento tanto, ella ha fallecido.

El grito de dolor de Nana se escuchó por todo el hospital, mientras Iemitsu la sujetaba, llorando desconsoladamente. Su tesoro ya no estaba con ellos. Y con todo el dolor del mundo, se fueron a casa, pues tenían que hacer algo que jamás pensaron tener que hacer.

Un funeral…

Al llegar a su hogar, de repente recordaron algo. ¿Cómo le dirían a Tsuna, que su amada hermana mayor ya no volvería? ¿Cómo le iban a explicar, un concepto tan difícil como la muerte a un niño de tan solo 4 años, cuando ellos mismos no podían procesar la muerte de su amada niña?

Por suerte, cuando fueron a recoger al nene, se encontraba durmiendo la siesta, por lo tanto, le contaron a la vecina, la cual ya lo suponía, pues los rostros de ellos eran una máscara de dolor absoluto.

-No sabemos cómo decírselo Higurashi-san, no sé cómo explicárselo- decía una rota Nana, mientras lágrimas de pesar caían de sus castaños ojos.

-Cierto será difícil- comento Higurashi – ella realmente era muy unidos, ¿no es así? - ciertamente a ella también le duele, pues esos niños son como los hijos que ella no pudo tener. - Sin embargo, él tiene que saber

En eso se escuchan unas pisaditas por el corredor. Tsunayoshi se había despertado, y oyó a sus papas, así que corrió, pues esperaba que su querida Onee-chan estuviera con ellos. Lo que no se espero fue ver a su mama con lágrimas en los ojos.

Se asusto mucho…

-Mami, ¿Mami, por qué lloras? - los 3 adultos voltearon a ver al menor. Su padre suspiro con tristeza, se levantó, y tomo al menor en brazos, llevándolo junto a su madre, siendo abrazado por ambos. - Mami ¿onde esta Onee-chan?

-Tsu-kun, Tu hermana no volverá- explica el padre con una voz demasiado ronca por aguantar las lágrimas

- ¿EH? - el niño comenzó a llorar - ¿Onee-chan, ya no quiele a Tsu-kun? ¿Tsu- kun fue un niño malo?

-Tsu-kun es un niño muy bueno, tu hermana te quiere muchísimo- Nana lo abrazaba firmemente mientras lloraba. - Tsu-kun, tu hermana ya no volverá con nosotros porque… porque ella se ha convertido en un ángel, que cuidara a Tsu-kun desde el cielo-

Entonces el pequeño lo entendió. No el concepto de la muerte, pero sí que su hermana jamás iba a volver jamás. Ver llorar desconsoladamente al pequeño fue otro golpe para ellos.

Pasaron 2 meses desde la muerte de Toko, y las cosas no estaban ni remotamente bien.

Tsuna no quería comer o dormir, se repetía que por su culpa su Onee-chan había muerto, lo tuvieron que llevar a un psicológico infantil por casi un año. Nana también tuvo que ir al psicólogo, y también a tomar terapia de pareja, pues las discusiones con Iemitsu eran muchas.

Sin embargo, salieron adelante.

Poco a poco, la familia fue sanando y la presencia de la pequeña fue convirtiéndose en un dulce recuerdo. Volvieron a su rutina y todo comenzó de nuevo.

Solo ellos tres.

Aunque el destino es caprichoso, y los giros que da son impredecibles