Chapter 1
Con algo de torpeza, ambos chicos entraron a la habitación del dueño de casa. Estaban tan calientes y con las ganas de saciar sus ganas de sexo, que no les importo en lo absoluto cerrar bien la puerta del cuarto.
Una vez Jimin sintió su espalda tocar la suavidad de la gran cama, se apresuro en despojar de sus prendas a su amante. Realmente quería ir al grano sin juegos.
— Espera... Con cuidado, es un regalo de mi abuela.
El primero en hablar verbalmente fue Hoseok, que con precaución se alejó del cuerpo de Jimin para que no malinterprete su acción, y se despojo de su camisa exponiendo su torso. El menor no pudo evitar suspirar ante la gran vista, sus ojos recorrían cada rincón de la piel expuesta mientras que una sonrisa se posaba en sus labios.
Hoseok volvió a posarse sobre él y junto sus labios en un beso salvaje, sus cuerpos se restregaban entre sí. Y si no fuera por que estaban desesperados, Jimin se hubiera sentido como una gata en celo.
— Hobs~ — el rubio gimio entre el beso — ¿Podrías hacerlo ya? Por favor.
La voz de Jimin salió tan bajita y con un toque de suplica que el mencionado no pudo evitar sentirse más cachondo. Así que con algo de torpeza se quito sus pantalones junto a los del rubio y tomó lugar en el colchón, recostando su espalda en el respaldo de la cama.
Jimin lo vio con una sonrisa al entender lo que quería, se sentó sobre su regazo para posteriormente crear fricción con su miembro ya ereccto y el contrario que comenzaba a tener dureza.
— Besame~ — pidió el menor con un gemido bastante bajo, pero lo suficiente audible para provocar cosas en el mayor.
Sin hacerle esperar, hoseok se acercó para comerle la boca por milésima vez agarrandolo de la cintura para que siguiera con sus movimientos sobre su miembro. Dejando salir un gruñido, levanto el trasero del menor para deshacerse de su ropa interior.
El sonido de una prenda romperse junto a un jadeo se hicieron presentes en la habitación, Jimin se separó con rapidez del beso y miro la escena.
— Eran mis favori- ¡Ah! — una nalgada hizo que se tragara sus palabras.
— Ya dejémonos de juegos, sí? Quiero que me montes de espalda — sus manos otras vez fueron a parar a las nalgas ajenas, esta vez estrujandolas y amasandolas.
Jimin simplemente se limitó a asentir y se encargó de despojar de su última prenda al mayor, tragando saliva tomó el pene entre sus manos y comenzo a masturbarlo. Miles de pensamientos inundaron su cabeza mientras lo hacía y la que más estaba presente era referente al miembro que tenía en sus manos, no era pequeño, pero tampoco era grande... Tenía un tamaño promedio, y aunque no era grueso, por lo menos era largo, largo y bonito. Eso fue suficiente para que deseara tenerlo en su interior.
— J-jimin espera~ Uhg~ No quiero correrme aún — con el cuerpo temblando logró posar su mano sobre la contraria para detener su movimiento — Solo montame, sí?
El menor asintió, y luego de un pequeño rato preparándose, se posicionó con sus piernas a los costados de Hoseok, dándole la espalda, quien simplemente quedo observando todo movimiento.
Con mucha calma y cuidado fue metiendo lentamente el miembro en su interior hasta tenerlo por completo dentro de sí, un suspiro escapo de sus labios y antes de que pudiera siquiera respirar, recibió una leve embestida.
— Vamos Jim, ya quiero sentirte como se debe — soltó una leve nalgada instando al menor a moverse.
Usando los muslos del mayor como soporte se impulsó para sacar el miembro de su interior y volver a dejarse caer empalandose con la misma. Ambos gimieron gustosos por esa acción asi que repitiendo lo mismo, comenzó a follarse a si mismo.
A diferencia de Jimin, Hoseok gemia como si fueran los únicos en el mundo, hasta podía jurar que los vecinos lo estaban escuchando, pero parecía no importarle.
— No h-hagas tanto ruido — pidió sonrojado. Si bien el tamaño de Hoseok no era exactamente de su gusto, no podía evitar que se sintiera bien en su interior, no cuando golpeaba con tanta exactitud aquellos lugares que lo hacían ir al cielo.
Estaba agradeciendo enormemente que por lo menos la tuviera larga.
— ¿E-estas cansado? — el menor asintió levemente y eso fue suficiente para sentir como era recostado sobre el pecho contrario.
— O-oye, no, que vergüenza mejor hagámoslo en otra- ¡Oh! Hobs espera! ¡Ah~!
Y ahí estaba, los gemidos que el mayor quería escuchar. Sin importarle las súplicas del menor pidiendo que lo pusiera en otra posición, siguiendo moliendo el punto que sabía que había encontrado con entusiasmo.
— Ya casi t-termino, solo... — antes de que pudiera decir algo más, expulso varias tiras de semen manchando el abdomen del menor, quien al escuchar sus palabras rápidamente hizo que saliera de él.
— No llevas condón
— P-perdón — susurro derrotado — Aun no acabas ¿Quieres que te ayude?
Jimin nego — Solo dejame frotarme contra ti
Dicho y hecho el mayor dejó que hiciera lo que quisiera con él. No pasó mucho para que gemidos ahogados salieran de la boca del menor indicando que ya estaba cerca.
— Besame, por favor~ — pidió Jimin sintiéndose al borde, no quería que su gemido se escuchara, sabía lo escándalo que era cuando llegaba al orgamo.
Hoseok no se hizo del rogar y cumpliendo la petición del menor unió sus bocas. Un gemido bastante audible por parte de Jimin murió en el beso hambriento que se dieron a la par que varias tiras de semen los manchaba a ambos.
— Gracias — le dedicó una sonrisa cálida.
— No fue nada, ahora duerme un poco.
— Uhm... Tu rommie no está, verdad?
Hoseok negó — No viene hasta más tardé.
— Esta bien
Unos 20 minutos habían pasado cuando yoongi finalmente decidió salir de su habitación. Claramente estaba un poco incómodo con la idea de encontrarse a su rommie y la persona con la que acaba de follar, asi que rezo en todos los idiomas posibles para no toparse con ninguno de los dos.
Mirando a todas las direcciones fue a paso rápido a la cocina, un suspiro salió de sus labios cuando no vio a nadie y se permitió respirar con tranquilad.
Tomó una botella de agua y con pasos más calmados iba de regreso a su habitación, cuando derrepente la puerta del baño se abrió asustandolo un poco.
Del cuarto salió un calmado Jimin que al percatarse de la presencia del mayor sonrió un poco incómodo, y como no estarlo, si prácticamente solo tenía una polera cubriendo su torso y un poco más debajo de sus nalgas... Sin nada que las protegiera a parte de eso.
La mirada de Yoongi viajó a las piernas expuestas sin tener ninguna otra opción para mirar al tener su mirada baja y que estas estuvieran al alcance de sus ojos. Le fue inevitable no tragar saliva al sentir como su miembro se movió ansioso entre su pantalón.
Aquellos muslos gritaban para que se frotara contra ellos.
— Permiso... — Jimin susurro para después salir por completo del baño y regresar a la habitación de Hoseok.
Iba tan apurado que sin fijarse en sus pasos, tropezó con su propio pie cayendo en seco sobre el cuerpo de Yoongi que no se hubiera inmutado en lo absoluto si no fuera por que tenía la mente en otro lugar.
— P-perdón — se disculpó el menor y trató de levantarse fallando en el intento al estar demasiado nervioso.
— ¿Podrias levantarte? Me estás aplastando- — guardo silencio al caer en cuenta en la posición en la que estaban. Él tirado en el piso con un rubio sentado en su regazo poniendo todo el peso de su culo en su pene ya un poco duro.
— S-si... Y-yo perdón — trato de levantarse de nuevo, pero sólo lograba parecer un tonto al no poder si quiera mantener su cuerpo en equilibrio.
"Dios, que vergüenza, puedo sentir todo... Se siente tan grueso y tan largo... "
Jimin definitivamente estaba perdido, se encontraba sentado sobre el rommie de Hoseok prácticamente desnudo del torso para abajo y con su culo aplastando el pene contrario.
Su cara agarro un fuerte color carmín.
Yoongi simplemente estaba tratando de mantener la calma, realmente estaba luchando contra todas sus fuerzas de empotrar aquel delgado cuerpo con proporciones de carne bien distribuidas contra la puerta del baño, de verdad que lo hacía.
Así que agarrando fuerza, se movió haciendo que el menor bajara de su cuerpo y se levanta para después ayudarlo a él.
— Ten más cuidado — se limitó a decir.
Jimin aún perdido en sus pensamientos no tuvo mejor idea que agarrar de la mano al pálido y entrar al baño con él. Por nada del mundo se perdería una polla como esa.
— ¿Me dejas chupartela?
Yoongi sin poder creer las palabras que acababa de escuchar, miro incrédulo al rubio.
— ¿Que?
— ¿Me dejas? En verdad me urge... — se relamio los labios ansioso, estaba ansiado con todas sus fuerzas tenerlo hasta lo más profundo de su garganta.
— No creo que sea correcto — "acabas de follar con mi amigo" quizo decir, pero no lo hizo. Vio como los ojos del contrario brillaban ansioso esperando que aceptara su petición y joder, el era tan débil cuando se trataba de sumisos tan metidos en su papel como lo estaba Jimin ahora.
— Arrodillate — ordenó con voz ronca.
El rubio acató rápidamente la petición y se apoyo sobre sus rodillas, estaba tan desesperado que frotaba su mejilla contra aquel bulto que gritaba ser liberado de una vez por todas.
— Por favor, dejame-
— Cállate — solto una cachetada que hizo jadear al contrario y que subiera su mirada hacia él — Mierda, te follaria ahora mismo
— Nada te detiene, usame, maltratame~ — Jimin sonrió lascivo al obtener lo que quería. Tener a yoongi deshaciéndose de su pantalón desesperado.
— ¿Por qué tan ansioso? — pregunto haciéndose el inocente.
Yoongi lo miro soltando un gruñido — Quitamelo con tu boca — señalo con la mirada su bóxer.
El menor se apresuró en hacer lo ordenado y una vez término le dio una tímida lamida al pene que se levantaba orgulloso hacia el abdomen del mayor, sobrepasando su ombligo y dejando ver lo jugoso y apetecible que era. Estaba tan rojo y tan brilloso que no pudo contenerse.
— ¿Que? ¿Acaso nunca haz visto uno? — Yoongi le hablo con burla al verlo tan sumido analizando su hombría — Pequeña puta
Lo agarro de cabello y lo obligó a mirarlo — ¿Te parece bien si te trato como a una? — un asentamiento fue su respuesta y gruño ante ello — Tan malditamente follable — acarició la mejilla del menor con su otra mano libre.
— Solo dejame ahogarme con tu pene, sí? — hablo Jimin desesperado, lo único que quería era sentir esa increíble polla enterrandose en lo más profundo de su ser.
— Shh, todo con calma — soltó el agarre del pelo contrario y lo acarició — Dime, Hoseok lo hace bien? Por que a mí parecer no lograste disfrutarlo del todo, sino, no estarías aquí a mis pies pidiendo por mi... Tan descaradamente — siguió jugando con el cabello ajeno.
Jimin solo estaba concentrado en el pene frente a su persona, estaba tan urgido por engollarlo que no hacía nada más que pensar en ello, imaginando lo profundo que entraría y lo mucho que le estiraria la garganta una vez entrara en su boca. Lo necesitaba peor que nunca.
— Y-yo... — trato de hablar pero una cachetada lo interrumpió
— No te he dado permiso para hablar — gruño el mayor y sonrió feliz al ver el tono carmín en la mejilla del menor.
— Bien, puedes chuparmela
Escuchar tales palabras para Jimin fue lo mejor del mundo, con desespero tomó entre sus manos el miembro y lo acerco feliz a su rostro. Se encargó de dejarle beso mientras lo masturbaba y golpeaba su mejilla con él.
— Podrías...? — su pregunta quedo al aire al sentir la calidez de la boca contraria al rededor de su pene. Tan húmedo y cálido, estaba en el mismísimo paraíso.
Mierda.
La lengua se paseaba por todo su falo acariciando y delineando todo lo que tenía a su paso, una mano jugaba con sus testículos mientras que la otra agarraba la base de su hombría.
Jimin solo podía de disfrutar del gran pedazo de carne que estiraba su boca con esmero, chupando con ganas lo que tenía a su alcance y masturbando lo que no. Esto desesperaba a Yoongi, quien solo quería comenzar a follar la calida boca que lo estaba haciendo sentir tan bien.
Dirigiendo sus manos al cabello del rubio, tomó soporte para comenzar a mover sus caderas, ocasionando que Jimin detuviera su accionar para sostenerse de los muslos pálidos.
— T-tan calido~ — gruño Yoongi aumentando la velocidad de sus movimientos, llegando hasta el fondo de la garganta contraria, donde se podía ver un bulto asomarse y desaparecer.
Jimin no pudo hacer más que recibir todo lo que el mayor le daba, tenía los ojos abiertos, llenos de lágrimas mirando directamente los del mayor, quien los tenía cerrados disfrutando de la sensación tan placentera que le brindaba aquella boca. Por unos segundos abrió los ojos encontrándose con los de Jimin.
— Tan malditamente bueno — se separó para dejar respirar un poco al menor. Pero este rápidamente volvió a engullir su polla. Una corta risa salió de sus labios y volvió a separar su hombría de la boca ajena — No se me va a caer, tranquilo
Pero Jimin no hizo caso, volvió a tomar en su boca aquella polla y la dejo en el fondo de su garganta, tocando con su nariz la pelvis del mayor quien tenía la expresión de placer más excitante que había visto nunca. Comenzó a mover la cabeza de atrás hacia delante sacando solo un poco del falo para volverlo a entrar hasta el fondo, ahogándose con el y disfrutando de la sensación de no poder respirar.
Su rostro comenzaba a tornarse rojo, y eso de alguna manera preocupo a Yoongi, pero el placer y la dedicación de Jimin por tomarlo por completo hizo a un lado tal preocupación.
— E-eres tan b-bueno... T-tomando mi p-polla hasta e-el fondo
Tiro la cabeza hacia atrás, se sentía jodidamente bien, demasiado, tanto que sus piernas comenzaron a temblar, pero no quería correrse aún. Así que sacando su pene de aquella increíble boca, levanto al menor del suelo y lo estampó contra la puerta del baño para devorarle la boca, saboreandose en el proceso.
— Por favor~ — logró articular Jimin una vez tuvo oportunidad.
— Por favor ¿Qué? — se hizo el tonto, obviamente sabia lo que el menor le pedía.
— D-dejame... — se callo abruptamente al sentir la dura polla apoyada en su abdomen, Dios ¿Por que tenían que ser tan grande? Jodidamente lo amaba.
— ¿Decias? — inquirió el mayor con un toque de burla.
Las palabras no tuvieron que ser dichas, ni escuchadas cuando el menor ya se encontraba restregando el gran miembro ajeno junto con su pene. Tan concentrado en sentir en todos los sentidos aquel gran falo junto al suyo.
— M-me encanta, m-me gusta t-tu pene — hablo el menor perdido en el placer.
Yoongi gimio ante sus palabras.
— ¿Le dijiste eso también a Hoseok? — tomó al menor de la cintura agarrandolo tan fuerte que este se quejó del dolor — ¿Uhm? Solo eres una puta adicta a los penes grandes — gruño parando el movimiento de sus caderas y también el de Jimin, quien abrió los ojos mirándolo confundido — Date la vuelta
El rubio acató rápido la demanda y se dio la vuelta apoyando su pecho en la fría puerta de madera del baño.
— Buen culo — alago el mayor acariciando la zona mencionada. Jimin agradeció en voz baja.
Una serie de nalgadas se encargaron de hacer lloriquear al rubio. Yoongi solo miraba fascinado el como aquellas mejillas rebotaban con cada golpe y se tornaban rojas.
— P-por f-favor — pidió Jimin con la voz rota, para este punto no estaba seguro ni de lo que quería, solo deseaba terminar pronto y dejar su cuerpo descansar.
— Pero si acabamos de comenzar, rubiecito — dijo con burla el mayor.
Cargo al menor en brazos y salió del baño para ir directo a su habitación y dejarlo en su cama boca abajo.
— Que prefieres lindo, uno — se hizo espacio entre las piernas ajenas y posicionó su pene entre las nalgas presionando en el transcurso la codiciosa entrada que se abría y cerraba esperando que se algo se enterrara en ella — o dos — iba a dirigir su pene a los rellenitos muslos, pero no logró moverse ni un milímetro cuando el rubio movió sus caderas haciendo entrar de golpe el falo en su interior.
Jimin soltó un grito que fue rápidamente amortiguado por la mano del mayor.
— Oh~ — gimio ronco — así que esto es lo que quieres — sonrió lascivo.
El rubio no hizo más que asentir y comenzar a moverse por si solo. Decir que no le había dolió sería una mentira, el miembro había entrado tan profundo con ese movimiento que pensó que perdería la conciencia por ello. Yoongi suspiro e inició a mover sus caderas a la par de las de Jimin, entrando cada vez más y volviéndose loco.
— A-arde... ¡Mhg~!
— Shh, calma rubiecito, estoy yendo despacio — hablo el mayor sobre la oreja del menor.
Jimin solo pudo morder su labio para no gemir como una puta, sentía el pene de yoongi sobrepasar los límites y estaba completamente seguro de que se marcaba en su vientre, así que confiando en eso llevo una de sus manos al lugar donde efectivamente se asomaba el falo del mayor.
Un suave lloriqueo brotó de sus labio al no saber cómo reaccionar ante tan ricas sensaciones. El mayor había aumentado la velocidad de sus embestidas golpeando brutalmente su próstata.
— Increíble lo apretado que estas aún después de haber follado con Hoseok — gruño Yoongi.
— Y-yo ¡D-dios~! — puso los ojos en blanco — M-me estas a-abriendo
— Voy a destrozarte... Mhg~ mereces que te deje hecho un desastre por ser tan p-puta
Los movimientos del mayor pasaron a ser mucho más rápidos, entrando todo su falo en el interior del menor abriendolo por completo.
— T-tan bueno — gimio Yoongi quedanse quieto un momento para no lastimar demás al menor, aunque estaba seguro de que quedaría más abierto que nunca después de eso.
— M-me d-duele — hablo como pudo Jimin — s-saca- M-MIERDA~!
Ahí iban otra vez los golpes certeros contra su próstata, moliendo el pequeño bulto volviendo un desastre al menor que poco a poco comenzaba a olvidar quien era. Le resultaba increíble el hecho de que aún no haya llegado al orgasmo.
Yoongi soltaba gemidos roncos y besaba el cuello sudado del menor mientras seguía enterrandose en el, esto era el maldito cielo, pensó.
Jimin término corriendose una primera vez, para luego hacerlo una segunda por la sobre estimulación, y en la tercera se orino. Yoongi se vino dos veces manchando el interior del rubio con su esperma y se quedó ahí asegurándose de que su corrida quedará dentro.
— Uff, eso estuvo increíble — hablo yoongi esperando una respuesta que nunca llegó. Jimin había caído rendido.
Una sonrisa se poso en sus labios, acomodo el rubio en una posición cómoda aún sin salir de él y se acostó a su lado.
— Lo hiciste bien rubiecito — murmuro dejando un beso en la frente empapada del menor.
Finalmente salió de su interior dejando escapar todo su semen, más tarde se encargaría de limpiar.