Capítulo 1
—No estoy segura de esto Kath, siento que no es el momento adecuado con Noah— admite Elizabeth jugando con su largo cabello castaño mientras ve como su mejor amiga sirve una taza de café negro.
—Eliza, si no estás segura, entonces no lo hagas, no tienes por qué obligarte a estar por el idiota de Noah— recuerda Katherine sentándose enfrente de Elizabeth, la cual se mantuvo jugando con su cabello.
—Pero es que Noah ya me había pedido la prueba de amor desde hace meses, me dijo que solo me daba un mes más para pensarlo— explica Elizabeth viendo como Katherine niega ligeramente estando completamente en desacuerdo con esas palabras.
—¿Y es tu padre para darte tiempo límite o qué diablos?— pregunta Katherine molesta dejando su taza de café sobre la mesa estando enfadada—. Te dije desde que me lo presentaste que ese estúpido lo único que quiere contigo es una noche, nada más.
—Empiezo a creer tus palabras, mi relación con Noah ha cambiado en los últimos meses, se comporta bastante extraño— admite Elizabeth haciendo una pequeña mueca con sus labios—. No me habla, me ignora constantemente, al parecer tiene muchos compromisos con su familia porque ni tiempo tiene para salir.
—No te asustes, pero la verdad lo que me dices suena a qué... Noah está con alguien más— dice Katherine haciendo una pequeña mueca con sus labios.
—¿Tú también crees que me engaña, verdad?— pregunta Eliza en un susurro viendo como Kath asiente lentamente mientras hace una mueca con sus labios—. Noah no es así, él m-me lo diría de f-frente, ¿verdad?
Katherine siente una presión en su pecho al momento de ver como los ojos de Elizabeth se llenaron de lágrimas, la castaña no duda en acercarse a Katherine para ser abrazada con fuerza, la chica suelta un sollozo antes de soltar unas cuantas lágrimas.
—No te pongas así, no es tu culpa, es la culpa del estúpido de Noah— asegura Katherine acariciando el cabello de Elizabeth.
Las dos se alejan al momento de escuchar un teléfono sonar, Elizabeth mira su teléfono y hace una pequeña mueca con sus labios.
—Es Noah— susurra la chica alejándose de los brazos de su mejor amiga viendo el contacto que aparece en la pantalla de su teléfono.
—Si quieres contesta, pero si le vas a cuestionar sobre su relación tendrás que hacerlo cara a cara— recomienda Katherine viendo como Elizabeth asiente lentamente mientras seca sus lágrimas delicadamente.
—¿Qué pasó amor?— pregunta Elizabeth intentando sonar tranquila.
—Hola preciosa, ¿vas a venir?—pregunta Noah al otro lado de la línea mientras acaricia la cintura desnuda de Mónica la cual acaricia el pecho desnudo del chico.
—Pensé que estabas ocupado ayudando a tu madre con las compras— susurra Elizabeth viendo a su mejor amiga la cual negó ligeramente.
—Mmm sí, ya terminamos—dice Noah poniendo los ojos en blanco tras escuchar las palabras de Elizabeth.
—¿Quieres que vaya?— pregunta Elizabeth teniendo una última pizca de esperanza para que su novio no le sea infiel.
—Te llamaba para decirte sobre eso preciosa, me salió algo de improvisto con mi familia y no puedo cancelarlo—miente Noah inclinándose para comenzar a besar el cuello de Mónica.
Elizabeth cierra sus ojos fuertemente sintiendo sus ojos llenos de lágrimas, Katherine hace una pequeña mueca con sus labios y no duda en tomar la mano de su mejor amiga demostrándole su apoyo.
—No importa, podemos salir en otro momento— susurra Elizabeth teniendo una presión en su pecho.
—Te amo—dice Noah rápidamente alejándose de Mónica la cual lo ve de mala manera.
Elizabeth niega rápidamente sin poder responder y cuelga la llamada, la chica deja su teléfono sobre la isla de la cocina del departamento de Katherine.
—Improvisto con su familia— susurra Elizabeth sintiendo una presión en su pecho.
—Imbécil— susurra Katherine viendo como Elizabeth asiente con seguridad antes de caminar hacia el baño del departamento de su mejor amiga—. ¿A dónde vas?
—Iré a enfrentarlo, ya me cansé de que siempre me cancele y que cuando nos vemos solo me presiona para darle la prueba de amor— asegura Elizabeth molesta secando sus lágrimas bruscamente estando enfrente del espejo del baño—. No vale la pena llorar por él, la máscara de pestañas está muy caro como para que lo desperdicie en él.
Katherine sonríe estando orgullosa de su mejor amiga, Elizabeth se asegura de que su maquillaje no esté estropeado y sale del baño para tomar su teléfono junto con su bolso de mano.
—¿Quieres que te acompañe?— pregunta Katherine viendo como Eliza se pone su chaqueta de cuero antes de acomodarse su largo cabello castaño.
—No, te llamaré si te necesito— asegura Elizabeth viendo como Katherine se cruza de brazos fingiendo molestia.
—Yo quería golpearlo— asegura Katherine haciendo reír a Elizabeth.
—Lo haremos juntas, solo que yo estoy pensando en una venganza más justa— asegura Elizabeth viendo como los ojos de su mejor amiga brillan con ilusión.
—Su auto— dicen las dos al mismo tiempo mientras sonríen con emoción.
—Te llamaré si se llevará a cabo del plan, prepara un bate de metal y pintura en aerosol— pide Elizabeth viendo como Katherine asiente con seguridad.
Elizabeth asiente antes de salir del departamento de su mejor amiga tras despedirse de ella, la chica sube a su auto y controla su respiración para intentar pensar con claridad.
Elizabeth se detiene enfrente de la puerta del departamento de su pareja teniendo su corazón acelerado, siente un nudo en su estómago como igual se siente incapaz de hablar. La castaña asiente queriendo tocar la puerta, pero se detiene en seco pensando en otra manera si quiere descubrir si Noah le miente o no.
La castaña saca las llaves del departamento que Noah le dio y abre la puerta en silencio, Eliza se detiene en seco al ver diversas prendas de ropa en la puerta de entrada, ve como hay un vestido floreado junto con unas botas café que reconoce inmediatamente.
—No, por favor— pide Elizabeth teniendo sus ojos llenos de lágrimas.
La chica camina con seguridad hacia la habitación de Noah escuchando varios gemidos dentro de esta, Elizabeth patea la puerta con fuerza dos veces antes de abrirla de golpe asustando a los dos chicos que se encontraba en la cama.
—E-Eliza— susurra Noah asustando, alejándose rápidamente del cuerpo de Mónica, la cual cubrió su cuerpo con la sábana de la cama.
—¿Este era el improvisto con tu familia?— pregunta Elizabeth con sarcasmo hacia Noah antes de que su mirada cayera en su hermana—. ¿Tú? ¿De verdad?
—Elizabeth, te juro que no...— Elizabeth se acerca a ella con seguridad y la toma del cabello con fuerza, haciendo que esta comience a gritar.
—¡Sabías que era mi novio! ¡Tantos hombres en el mundo y te metiste con mi novio!— grita Elizabeth sacando a su hermana a la fuerza de la habitación.
—¡Elizabeth, me estás lastimando!— grita Mónica intentando soltarse del agarre de su hermana mayor y toma con fuerza la sábana de la cama para no quedar desnuda.
Noah se pone su ropa interior rápidamente antes de seguir a su pareja por todo el departamento, Eliza lanza con fuerza a Mónica al piso sin derramar una sola lágrima.
—¡¿Por qué en vez de revolcarte como una prostituta con mi novio, te pones a estudiar?! ¡Ya llevas como cinco materias reprobadas y no creo que abrirte de piernas te ayude en algo!— grita Elizabeth hacia su hermana, la cual la ve asustada.
—Yo no soy ninguna...— Mónica se levanta lentamente e intenta defenderse, pero recibe una fuerte bofetada por parte de Elizabeth.
—¡Eres una ofrecida! ¡Sabías que Noah era mi novio y aun así te acostaste con él!— grita Elizabeth viendo como Mónica pone una mano sobre su mejilla golpeada mientras tiene los ojos llenos de lágrimas.
—Mi amor, cálmate— pide Noah queriendo tomar los brazos de Elizabeth, pero esta se aleja de su agarre rápidamente.
—¡No me digas así!— grita Elizabeth antes de abofetear a Noah sorprendiendo al chico.
—¡¿Todavía tienes le descaro de decirme así cuando te acostaste con mi hermana menor?!
Noah se sorprende al no ver a Elizabeth llorar, él de verdad pensó que lloraría, ya que la consideraba débil y demasiado sentimental.
—¡Eres un poco hombre! ¡¿Te faltaron muchos huevos como para decirme que ya no querías nada conmigo?!— pregunta Elizabeth con sarcasmo hacia Noah mientras lo ve decepcionada.
—¿Qué querías que hiciera? Te estabas tardando mucho para que tengamos sexo, soy un hombre Elizabeth y tengo necesidades— asegura Noah molesto viendo la sonrisa burlona de la castaña.
—¿Eres un hombre? ¿De verdad?— pregunta la chica con sarcasmo antes de comenzar a reírse—. Lo peor de todo es que de verdad estaba considerando entregarme a ti, te creía cada una de tus estúpidas excusas.
—Preciosa, escúchame— pide Noah queriendo acercarse a Elizabeth mientras Mónica lo ve enojada—. Esto no fue nada, te juro que no siento nada por Mónica, solo quería bajarme la calentura.
—¡¿Qué?!— grita Mónica indignada dando un paso hacia Noah.
—Podemos resolverlo, no volveré a mentirte, intentaremos que funcione— asegura Noah ignorando a Mónica y tomando las mejillas de Elizabeth con cariño.
—¡No, no me toques!— grita Elizabeth empujando bruscamente a Noah—. ¿Intentar que funcione? Eso lo harás con Mónica porque a mí no me vuelves a ver la cara.
Elizabeth toma su bolso de mano y camina hacia la puerta del departamento, Noah va detrás de ella rápidamente antes de detenerse porque Eliza regresó a verlos.
—Nuestros padres se enterarán de esto, no creo que les haga muy feliz la noticia de que su pequeña hija se abrió de piernas al novio de su hija mayor y mucho menos te van a felicitar por todas las materias que tienes reprobadas— asegura Elizabeth con cinismo hacia Mónica la cual la ve asustada.
—N-No te a-atreverías— susurra Mónica viendo la sonrisa de su hermana mayor—. Tú no eras lo suficiente para Noah.
—¿Y tú sí? Eres una niña inmadura que piensa que todo el mundo está a sus pies cuando ni una mosca se enamora de ti— asegura Elizabeth caminando lentamente hacia su hermana menor—. Ni tú ni Noah valen la pena, son tan para cuál, se verían tan lindos juntos.
—Nos harías un favor si te alejas de él— asegura Mónica con odio sin lograr que Elizabeth deje de sonreír con burla.
—No te preocupes, te lo regalo, de todas maneras tienes la costumbre de tomar las sobras que yo dejo— asegura Elizabeth antes de darse la vuelta para lanzarle con fuerza las llaves del departamento a Noah—. Y a ti, espero no volver a verte nunca.
Elizabeth se suelta del agarre de Noah al momento en que este quiso agarrarla del brazo, Eliza azota la puerta del departamento y comienza a bajar las escaleras del edificio con velocidad.
—¡Maldición!— grita Noah desesperando, tomando su cabello con fuerza.
—Noah, sabíamos que esto iba a pasar en...— intenta tranquilizarlo Mónica, sintiéndose tan feliz de no tener que preocuparse por su hermana mayor.
—¡Toma toda tu ropa y te largas de aquí! ¡No quiero volver a verte!— grita Noah interrumpiendo a la morena que lo ve asustada.
—P-Pero tú me d-dijiste que yo e-era el amor de t-tu vida— susurra Mónica confundida viendo la expresión molesta de Noah.
—¿Y te creíste todo lo que te dije? La mujer que yo amo y quiero en mi vida es a Elizabeth, tú eres solo para quitarme las ganas— asegura Noah caminando hacia Mónica, la cual tiene sus ojos llenos de lágrimas—. Eres una niña inmadura que se me ofreció, me divertí mucho contigo, pero ahora no quiero volver a verte.
—Noah, n-no me p-puedes hacer esto— súplica Mónica queriendo tocar a Noah, pero este se aleja de ella rápidamente.
—No me toques, lárgate de una vez— ordena Noah antes de caminar molesto hacia su habitación.
Mónica cubre su boca rápidamente comenzando a llorar, había perdido al hombre que más amaba y todo por culpa de Elizabeth.
