Acto I: Plomero; HaleCest [os]

Sinopsis

¿Qué sucede cuando el malcriado Eli descubre el verdadero empleo de su padre?

Genero:
Erotica
Autor/a:
🦋
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Chapter 1

🧰

Eran las dos cuando regresamos de patinar.

Harlan secaba el sudor de su frente con una toalla de seda fina, hidratándose con una bebida costosa e importada que derramaba en cámara lenta sobre su camisa de diseñador.

Sí, el idiota era asquerosamente rico. O más bien su progenitor, Garrett Briggs, el jefe de mi padre.

H aún desconocía que ambos trabajaban juntos, y que el mío, a diferencia del de él, no era de familia adinerada..

Aún así, se encontraba a la espera de un jugoso aumento. Posiblemente se convertiría en socio. Y aunque el dinero no alcanzara en casa, como deseaba, su posición me haría ganar la confianza de mi nuevo mejor amigo, quién resultaba ser el más popular.

-La sirvienta trabajó medio turno hoy, así que tendré que vigilar al tipo que arreglará la tubería- me lanzó una soda, la cual atrapé agradeciéndole -tendremos que pedir a domicilio todo lo de la fiesta, y sé que no traerán lo que encargaré, así que...-

-...Quieres que me quede aquí para supervisar al plomero y cubrirte- rodé los ojos

-Debes entenderme, no quiero ver la raja peluda de ese pobretón sudoroso los próximos cuarenta minutos, es lo mismo siempre que viene- revisó su teléfono -además, aprovecharé e invitaré a Hayden a comer un helado. Tal vez y me de chance de ponerla a lamer algo más-

Carcajeamos y chocamos nuestros puños. Yo avancé hacia el baño.

-¿Te envío un mensaje para cuando llegue tu padre o una vez que el tipejo ese termine el trabajo?- él se recostó en el marco de la puerta mientras yo vaciaba mi vejiga

-Cuando terminen de arreglar el daño, no quiero que papá empiece con sus sermones sobre mí fuera y dejándote aquí solo-

-Padres- negué rodando los ojos -no nos dejan respirar- subí la cremallera y tiré la cadena

-Hablando de eso... ¿Cuándo me invitarás a conocer al famoso Señor Hale? O más bien, ¿Cuándo visitaré tu casa...?-

-Aún no- mencioné aún dándole la espalda y lavando mis manos -Pronto. Te sorprenderás cuando sepas donde trabaja él-

-¿En Hollywood? Acaso... ¿es un actor... productor...?-

En ese instante, tocaron a la puerta y Harlan tomó sus llaves para abrirle seguramente al plomero, y así partir lejos de casa despidiéndose con un rápido y seco "Adiós".

Me dirigí hacia el refrigerador luego de llevar las patinetas a la habitación de Briggs, y aprecié a aquel hombre de espaldas e hincado frente al sistema de tubería que necesitaba ser reparado. De cabello negro, cubierto por una gorra azul, y corpulento.

Él silbaba mientras abría su caja de herramientas. Era lo que igualmente hacía mi padre cuando se duchaba o reparaba algo en casa. Simplemente molesto.

Cuando se inclinó e introdujo su cabeza por debajo del fregadero, usando rodilleras y blue jeans sin cinturón, la parte superior de sus enormes nalgas quedaron expuestas ante mí.

Velludo y carnoso. Unas obscenas ansias de terminar de deslizar sus vaqueros hacia abajo se apoderaron de mí, y era la cámara de mi teléfono la que registraba el candente momento.

Aclaré mi garganta y le hice entrega de un viejo trapo de cocina, el que usó para secar el agua de las relucientes baldosas de cerámica que conformaban el piso del penthouse.

La ventajosa proximidad me permitió capturar exquisitamente tan tentadora retaguardia, además de percibir aquel olor corporal tan tentador, varonil y, extrañamente, familiar, que emanaba.

Me agaché a un lado de él, quién apenas y notaba mi cercanía. Su rostro no era visible para mí, y mi descaro hizo presencia cuando posé mi traviesa mano en su culo... ¡Y él no la apartó!

Continuó con su oficio a la vez que yo apretaba su trasero... Llevé el dedo medio hacia el comienzo de su peluda grieta situándolo entre las dos carnosas mejillas, y deslizándolo lentamente junto al resto de la mano por debajo de aquellos jeans apretados.

-¿A quién pretendes provocar con esa raja que te encanta enseñar siempre?- murmuré rozando su entrada a punto de bajarme el short. Él giró su cabeza para verme, estupefacto.

-¿Eli?-

-¡¿Papá?!- alejé mi mano rápidamente y le miré, en medio de mi desconcierto, ojiplático.

-¿Q-qué haces aquí?- se colocó de pie acomodando su pantalón, yo imité su acción y pregunté lo mismo: -¿Qué haces tú aquí? ¿Y... por qué estás vestido con esa ropa de albañil? ¿P-por qué estás arreglándole la tubería al Sr Briggs si se supone que trabajas en su oficina?-

-Eli... puedo explicarlo...- intentó llevar su mano a mi hombro, pero retrocedí cruzándome de brazos.

-¿Dónde está tu traje? Harlan dijo que eres el plomero que siempre viene... No me digas que...-

-Yo... trabajo con el Señor Briggs, pero no en lo que tú piensas, Eli... Soy su repartidor y fontanero, algunas veces su mecánico. El traje me lo quito al llegar...-

-¿Es una broma?- caminé en círculos -esto no puede estar pasándome. Se supone que iba a hablarle sobre tu dichoso trabajo a Harlan y... ¿Cómo pudiste mentirme?-

-No quería que te avergonzaras y regresaras con tu madre y su tonto esposo... Lo lamento...- se acercó y tomó mi mano, la cual hice a un lado de inmediato.

-¿Lo lamentas?- le miré elevando una ceja -a parte de que me mientes, estabas a punto de coger conmigo hace un segundo. Tal parece que no sólo los servicios de plomería son los únicos que ofreces-

-E-eso no debió pasar, yo...-

-¿Qué? ¿Creías que se trataba de Garrett Briggs?- reí negando -si te estuviera cogiendo tendrías un mejor empleo que este. Y Harlan te desprecia. ¡¿Quién se supone que iba a follarte?! ¿El jardinero?-

-Por favor, para...- una lágrima brotó por su ojo izquierdo -hablemos...-

-Nah, creo que estaré mejor con mamá en Beacon Hills- se abalanzó sobre mí, envolviéndome en sus brazos sollozando y conmoviéndome un poco. Era la primera vez en años que teníamos un momento tan íntimo... Yo lo abracé de igual forma, perdiéndome en su adictivo aroma, rozando mi semi erecta verga con su pierna; y con mis manos, fui descendiendo por su fuerte espalda, hasta llegar a sus posaderas.

-Eli...- hizo que nos separáramos y apartó mis manos de su cuerpo

-Si quieres que no le cuente a ella sobre tu verdadera ocupación, y así no tenga que irme... sigamos en lo que estábamos...-

-No, Eli... es una locura, soy tu...-

-Shhhh- le indiqué, con mi mano en su hombro, que se hincara frente a mí -este será nuestro secreto...-

Deslicé los cortos pantalones y mi ropa interior hacia abajo. Él levantó la mirada, con la boca entreabierta y las mejilla ruborizadas. Estaba sudado, y algo impresionado al sentir la dotada longitud chocar contra su mejilla.

-Compláceme, papi...-

Una de sus manos subió por mi pierna y la otra agarró mi verga virgen para pajearla. Yo empujé su cabeza hacia adelante, haciendo que sus labios hicieran contacto con el rosado glande cubierto de el líquido pre seminal que adoró saborear.

Le apreciaba engullirse con mi largo miembro universitario, sobando mis bolas con su mano libre y cerrando los ojos para intentar pasar por alto la identidad de su prohibido amante.

El agua se hacía presente y los minutos pasaban. Me hundí con desesperación en su cavidad bucal y le pedí que se diera la vuelta y terminara el trabajo.

Me ubiqué de rodillas detrás de él, desabotoné sus jeans y los bajé de un tirón. Él no llevaba ropa interior. Y un trasero maduro y peludo era lo que necesitaba esa tarde para saciar mi libido.

-Cómo no pude darme cuenta del culo tan grande que te cargas, viejo- abofeteé y separé ambas nalgas para acceder a su estrecha abertura con el dedo... Y proceder con mi pícara lengua después.

-Ahhhh...- separó sus piernas un poco más y elevó su cola para mí.

Comerse con impaciencia tan asombroso culo, aquel que no tenía permitido desear, no estaba entre mis planes el día de la fiesta en casa de los Briggs.

-Necesito cambiar de... posición... p-para instalar esto...- se recostó boca arriba sobre el suelo y con la cabeza debajo del fregadero. Yo lo despojé de sus pantalones y subió una pierna hasta mi hombro. Me incliné hacia adelante para introducirme a través de sus apretadas paredes, y él gimió descolocado, haciendo todo lo posible por ocuparse del conjunto de húmedos tubos. Incluyendo el mío...

¡Nada como un agujero veterano para llenar!

Golpeaba su próstata una y otra vez en medio del caliente desvarío. Sus voluminoso pecho se movía al ritmo de las fuertes embestidas. Yo simplemente no podía parar...

-Eres tan irresistible- subí su camisa para recorrer su abdomen con mi mano y manosear sus pectorales, sumergiéndome con más profundidad en su interior.

-Ahh... Mhmm... h-hi.. jo..- el se corrió al mismo tiempo que le preñaba con locura y repartía besos por su muslo.

Su labor era finalizar la instalación de la tubería, mientras que el mío era satisfacer nuestras inapropiadas fantasías...

Levanté sus piernas por los tobillos y clavándole con intensidad, en medio del apasionante clímax, vacié toda mi grisácea semilla en sus adentros.

-Más te vale conseguir un mejor trabajo...- extraje mi verga e igualmente me recosté en el piso -... Si Harlan se entera de esto, estoy acabado-

-Él no tiene porqué enterarse- una tercera voz llamó nuestra atención. Levantamos la mirada mientras nos vestíamos... Un elegante y sonriente Sr Briggs había aparecido sin anunciarse, como solía hacer (en su propia casa)

-Sr Briggs, yo...- las explicaciones de mi padre fueron interrumpidas por el zapateo del Sr Garrett

-Primero te encuentro encima de mi hijo Baron, y ahora te has involucrado con el nuevo amigo de Harlan... Derek, esta es tu segunda falta-

¡¿Qué?!

-Por si no lo han notado, hay cámaras por todas partes. Sé de las escapadas de Harlan y puedo escuchar hasta el más mínimo ruido desde la oficina-

Mierda.

-No pude evitar escuchar su conversación. Ahora sé de su parentesco y drama familiar...-

-Sólo hacíamos un juego de roles, no es lo que cree..- mencioné cubriendo la visible humedad en mis cortos pantalones

-Eli. No soy tonto... Y ya que necesitas más dinero y mantener en secreto a tu familia, te propongo algo. Quiero que trabajes para mí en la oficina-

-Sería un placer... pero estoy ocupado con la universidad. No tendría tiempo-

-Patrañas. Podemos acomodar tu horario. A menos que prefieras que tu padre continúe proveyendo en tu casa sin ayuda alguna más que la de un trabajo honrado, y que no merece ser menospreciado-

-Lo sé...- agaché la cabeza, avergonzado.

-Excelente. Te espero el Lunes a las dos. Y échale una mano a Derek, no quiero que lo distraigas más-

-Ok-

Él se retiró, y no tuve más remedio que socorrer a mi padre con las herramientas.

-Discúlpame, Eli- habló bajo -desconocía que habían cámaras aquí y, sobre Baron...-

-No te disculpes- rodé los ojos -yo soy quién debe hacerlo... Desde el Lunes, las cosas cambiarán... te lo prometo-

-Eso espero- me sonrió limpiando las tuberías, mientras que yo me imaginaba como iba a ser nuestra dinámica en casa ahora que tomaría el papel de adulto responsable, o más bien... el de su nuevo esposo.


Fin