JONGIN'S PLAYGAME

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Sinopsis

Kai y Loey son grandes rivales en el mundo gamer, ambos son streamers famosos que de vez en cuando se topan en juegos online, pero siempre ha existido una tensión entre ambos. Cuando Kai pierde la oportunidad de conseguir un avatar exclusivo, está dispuesto a negociar con Loey para obtenerlo, sin embargo, no imaginaría lo que sucedería luego.

Genero:
Erotica/Other
Autor/a:
ZOZO
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

UNICO

- ChanKai: JongIn bottom / ChanYeol top.

- Consentimiento dudoso.

- Sexo semipúblico.

- Historia corta sin mucha trama y smut.












—¡Ow! Un nuevo avatar, la necesito para mi próximo vídeo… ¡Ah! Esto hará que tenga muchos seguidores.

Al principio disfrutaba de los juegos online para sobrellevar el estrés académico de la universidad, gastaba dinero en los juegos y le gustaba presumir con sus amigos, quienes le pedían tutoriales de trucos y mejoras. Poco a poco esos tutoriales ganaron vistas, todos quedaron fascinados por la dulce voz del hombre y al día de hoy, las cosas habían cambiado.

JongIn era un famoso streamer, llevaba un año en el negocio y había ganado bastante popularidad en la comunidad gamer debido a su carisma, habilidades y especialmente por su cuerpo, porque sí, él era un tipo bastante atractivo. Solía salir en vivo con crop tops que dejaban ver sus fibrosos abdominales, a veces había tomas donde sus piernas firmes se mostraban en esos diminutos shorts, la gente amaba su apariencia y él lo sabía. Las chicas adoraban verlo en vivo, pero los chicos también disfrutaban verlo jugar porque era realmente bueno con lo que hacía. Guapo y talentoso, esa había sido la clave de su éxito.

Al cabo de un año ya contaba con cinco millones de seguidores en las redes y las donaciones lo habían hecho ganar dinero desde casa, así que vivía la buena vida sin necesidad de recurrir a sus padres. Él era un estudiante dedicado, siempre sacaba buenas calificaciones y era un buen hijo, todos querían a JongIn.

—¡Mierda! ¡No, no, no! —exclamó el joven, irritado—. ¡Maldita sea!

Había una oferta especial y no había alcanzado a conseguir el avatar que quería, el cual era de edición extra limitada y al parecer no había alcanzado ser de los pocos afortunados en conseguirla. Pero afortunadamente en un foro, horas más tarde se anunció que se haría una subasta para conseguir un ejemplar con una skin única. Eso era muchísimo mejor. Era su oportunidad.

Para bien o para mal, JongIn era un chico bastante competitivo. Y cuando supo que su rival más grande estaría allí, definitivamente se dijo que no perdería.

Loey_27.

Otro streamer de gran categoría, especializado en juegos rpg, mientras JongIn era más se shooters y simuladores, pero debido a que este juego en especial tomaba el combate e historia, se habían terminado encontrando. Ahora el internet los conocía como rivales que de vez en cuando se encontraban en las salas y daban todo de sí.

Y al parecer pronto sería una gran batalla, porque ambos competirán en la subasta para conseguir ese avatar legendario.

Para JongIn, Loey sólo era un nerd egocéntrico. Siempre hacía sus transmisiones usando una máscara de cráneo y una capucha, manteniendo su identidad oculta con un tonto Software de cambio de voz . Le parecía absurdo, pero al parecer le iba bien, las personas siempre se mantenían intrigadas por descubrir el chico que estaba detrás.

Él también usaba siempre su nombre falso de KAI en sus redes, entendía el asunto de la privacidad y los seudónimos, ¿pero ocultar el rostro? ¡qué basura!

Loey tenía una voz profunda y masculina, unas manos grandes y venosas, a veces usaba camisas sin mangas que dejaban mucho a la imaginación… entendía a las chicas, pero a JongIn solo le parecía un tipo pretencioso. Odiaba cuando era sarcástico con él en algunas partidas.

—Definitivamente ganaré.










(...)








—¿Qué pasó con ese chico? ¿cuándo lo conocerás?

—No estoy seguro, por ahora… sólo es diversión —respondió JongIn a su amigo YiXing, un influencer con más experiencia pero para él era simplemente su amigo. Estudiaban en la misma universidad, aunque iban a carreras diferentes.

—Sí claro, sólo diversión.

YiXing sonrió, moviendo la mano cerca de su boca al hacer un gesto de felación al empujar la lengua en el interior de su mejilla. JongIn se rió.

Por sugerencia de su amigo había entrado en uno de esos sitios de citas hace un par de meses y había conocido a un chico increíble con el cual había comenzado a hablar casi a diario. Era divertido, tenían cosas en común y él siempre lo hacía reír. Se llamaba ChanYeol, era bastante guapo, pero especialmente paciente con JongIn, quien nunca le había enviado una foto suya por miedo a que lo reconociera.

Claro, a veces solo fotos graciosas o donde no se viera por completo su rostro, le gustaba ser precavido y ChanYeol lo entendía.

No habían hablado nunca sobre verse, ellos sólo hablaban por aquella aplicación y ya. Aunque recientemente JongIn había sentido cosas por el otro, pero se convencía de que sólo era diversión.

Oh, sí. Jodida diversión.

—M-mierda… ChanYeol —gemía JongIn al masturbarse frente a la cámara. ChanYeol no podía verlo, pero él estaba con el rostro desenfocado en placer, sonrojado, aunque sí podía mirar esos labios gruesos y aquella lengua casi afuera mientras este sacudía la mano con desesperación.

—Abre más las piernas.

ChanYeol también tenía la polla en mano y una expresión de concentración bastante sexy, el cabello negro pegado a su frente por el sudor y los labios entreabiertos. Sus ojos estaban clavados en el moreno, quien poco a poco abrió más las piernas sobre el sofá para mostrar sus bolas tensas pero especialmente ese agujero mojado que le hizo gruñir.

—¿Lo estuviste usando?

—S-sí… —respondió el moreno agitado, su pulgar hacía movimientos circulares sobre la cabeza de su polla mojada en presemen y lubricante.

—Mhm —tarareó ChanYeol excitado, admirando la forma en la que el pequeño agujero se contraría al aire. JongIn sabía que lo estaba viendo, imaginando que él llenaba ese lugar—. Eres una pequeña puta sucia, JongIn. Abriendo tu agujero de esa forma… ¿qué es lo que imaginabas?

—Yo… —hipó el moreno, queriendo correrse—. Yo pensaba en ti, Yeol… huhm… Quería tu polla… aún la quiero —llevó su mano libre hacia esa apertura, usando sus dedos para separar un poco más y mostrarle el agujero estirado, provocando un gemido en ChanYeol. JongIn metió sus dedos, chillando al empujarlos un par de veces—. Aquí, aquí la quiero.

Ante la vista era imposible que ChanYeol no moviera más rápido su mano, sintiendo las bolas tensas, deseando liberar la carga de esperma que tenía. Ambos estaban al límite en ese momento, pero ChanYeol resistía sólo para seguir viendo más. Ese chico era toda una fantasía.

Los dedos de JongIn abrían su agujero, manteniendo la boca abierta cuando sólo gemidos torpes y balbuceos salían al rozar su próstata. Sentía lágrimas bajar por su mejilla.

—¿Puedo correrme? —suplicó JongIn.

No podían extender por mucho tiempo más ese juego, ambos lo necesitaban.

—Hazlo. Muéstrame cómo te corres para mí.

Y con solo esas palabras y un par de bombeo más, JongIn estalló en un orgasmo, seguido de ChanYeol. Ambos manchando sus estómagos y prendas, terminando agitados. Hubieron unos minutos de silencio, solo con sus respiraciones agitadas y jadeos que poco a poco se iban controlando.

—Yeolie, debo irme —rompió el silencio JongIn después de haber revisado la hora—. Tengo algo que hacer, ¿te escribo pronto?

—Sí —respondió él, poco a poco retomando la compostura—. También debo irme. Hablemos pronto, bebé.

JongIn sonrió y cortó la videollamada, teniendo el corazón agitado. Ese tipo de cosas siempre lo dejaban así. No era la primera vez que ChanYeol y él compartían ese tipo de momentos, pero siempre se sorprendía de lo sucio que podía ser cuando se trataba de ChanYeol.

Quizás debería hacerle caso a YiXing y animarse a verlo, ambos vivían en la misma ciudad.

Pero pensaría en eso luego, pues en una hora sería la subasta y él no estaba listo todavía para su directo, así que corrió a darse una ducha y alistarse lo más rápido posible. Era viernes por la noche en ese momento y ya había comprado suficientes créditos en el juego para participar en la subasta, sabía que estaría reñida.

—¡Hey! Este es Kai, estoy listo para la subasta de hoy. Acabo de ducharme y ahora tengo mi iced coffee, ¡listo para darlo todo! —saludó a la cámara, pero en ese momento se le derramó parte de la bebida encima por torpeza, haciéndole arrugar el rostro en un gesto tierno.

Oh, sí. Ese tipo de cosas también sucedían, era un chico torpe y le solían pasar cosas graciosas en sus vídeos de forma natural. La caja de comentarios empezó a llenarse de risas o palabras tiernas.

—Tendré que quedarme así, ¡pronto va a comenzar!

Era una subasta por invitación, así que no había demasiadas personas, pero aún así estaba reñido. Y allí estaba Loey_27, ofreciendo cada vez más créditos por el avatar. JongIn se estaba quedando sin nada y aún así cuando hizo su oferta final, una cantidad considerable de créditos, perdió.

Por segunda vez perdió el avatar.

—¡No! ¡Loey! —se quejó ante la cámara, echándose el cabello hacia atrás—. No puedo creerlo.

El envivo terminó antes de lo que le hubiera gustado, pero no le quedó otra opción, estaba bastante indignado. Era importante que lo consiguiera, pero ningún esfuerzo había sido suficiente ante su rival.

Bueno, quizás solo le quedaba algo más que hacer.



-K41:

“Oye, ¿cuánto pides por el avatar?”

-Loey_27:

“¿Estás tan desesperado?”



Todos sabían que un avatar de esa categoría te llevaba al siguiente nivel, además, pronto serían los campeonatos del juego y él claramente quería formar parte de ese círculo. Pero Loey era irritante.



-K41:

“Realmente lo quiero, tú ni siquiera participarás en el campeonato debido a tu clasificación baja. El avatar sólo será un adorno si participas”

-Loey_27:

“Pero aún así podría intentarlo, ¿no crees? Además, lo gané justamente en la subasta”

-K41:

“Tienes razón, esto es ridículo”



JongIn no quiso seguir insistiendo y simplemente salió de la sala de chat. Fue a hacer sus cosas, decepcionado, pensando en ocupar sus redes sociales hasta que recibió una nueva notificación.



-Loey_27:

“Está bien, hablemos sobre eso este domingo. Ven a la convención”



Ese domingo se celebraría una convención de videojuegos y anime, habían varios invitados y concursos. Le sorprendió que Loey asistiera, ya que parecía dedicado a mantener su identidad oculta, aunque por otro lado reconocía que un friki como él no se perdería los concursos de cosplay.



-K41:

“De acuerdo, te veré el domingo”



No sabía qué esperar de ese encuentro, pero al menos le subió el ánimo que Loey estuviera dispuesto a negociar. De esa forma pudo relajarse, terminando un par de tareas pendientes, hablando con ChanYeol. Llevaba pensándolo y la vocecita de YiXing en su cabeza le insitía en que era el momento, así que decidió tomar la iniciativa.



-JongIn:

“Estuve pensando las cosas y quiero que podamos vernos, ¿crees que podríamos hacerlo este domingo?”



ChanYeol por supuesto accedió, así que acordaron verse después de la convención. No podía ir allí con ChanYeol, ¿qué clase de cita sería esa? Tendrían una comida tranquila como su primer encuentro y luego se iría. Sólo para acabar de una vez con todo eso, así sabría de una vez por todas sus sentimientos hacia ChanYeol.

La convención de ese año tendría la participación de muchos influencers populares y también prototipos de videojuegos, lo cual le llamaba la atención a JongIn. Sin embargo, estaba un poco nervioso. Ese día no sólo se vería con ChanYeol, sino con su rival de los juegos Loey_27, quien jamás nadie había visto.

¿Cómo sería? ¿Conocería su rostro? ¿cómo era en persona? Tenía muchísima curiosidad por averiguarlo.

—Aquí Lay desde la convención, ¡miren todas esas cosas geniales que tenemos! Compraré algunas cosas y haremos unboxing cuando vuelva a casa, pero todo se ve prometedor… ¡saluda, Kai!

Ah, sí. YiXing lo había obligado a llevarlo. Ahora debía aparecer en sus vídeos hasta que pudiera escabullirse lejos de él para poder ver a Loey, pero al menos no estaría solo en ese lugar gigante.



-K41:

“estoy aquí, ¿dónde nos veremos?”

-Loey_27

“En la puerta D, allí estaré en cinco minutos”




Y con el tiempo pasando, JongIn finalmente se perdió de la vista de YiXing y empezó su camino hacia el lugar del evento donde se encontraba la puerta D, que sólo era una sección informativa y estaba algo solo por lo general. Esperó, cada vez un poco más nervioso. ¿Realmente esto serviría de algo? quizás sólo debía dar por perdido el avatar e irse.

Pero en eso, un hombre alto apareció, vestido con un chaqué morado ornamentado, ajustado a su talla y con muchos detalles, pero especialmente tenía una máscara de cráneo en el rostro que impedía ver. La chaqueta larga tenía una capucha, así que no podía ver más que el cráneo. Al parecer iba disfrazado de uno de los personajes del juego que ambos compartían, pero claro que la máscara era su toque personal.

JongIn era alto, pero definitivamente Loey lo era mucho más. Pasaba 1.90 y tenía un cuerpo ancho arriba, el traje se le ceñía bastante bien.

—Yo… uh… ¿Loey?

—El mismo —respondió el alto.

Ya no tenía nada que altere su voz, pero aun así era una voz varonil que lo sorprendió. Incluso se le hizo ligeramente familiar.

—Soy Kai… es un gusto —dijo por cortesía.

El ambiente era un poco incómodo para JongIn, especialmente porque no sabía qué cara tenía Loey detrás de la máscara, aunque sabía que lo observaba.

—Qué extraño —dijo Loey, ladeando la cabeza.

—¿Qué cosa?

—No traes tus camisas de puta hoy.

JongIn abrió la boca.

¿Realmente él le había dicho eso?

—¿Qué?

Quizás había escuchado mal. Sí, eso debía ser.

—Tampoco traes tus pantalones cortos, ¿dónde se quedaron? ¿es porque nadie iba a pagarte por usarlos hoy? —se escuchó una risa corta, ronca—. Si es así, entonces toma —sacó un par de billetes del bolsillo y los extendió hacia JongIn. Eran de la denominación más alta en circulación.

JongIn estaba en shock, sin poder creer lo que sucedía. Pero cuando retomó la compostura, su ceño se frunció y de un manotazo golpeó la mano de Loey, haciendo que tirara los billetes.

—¿Qué mierda te pasa, imbécil?

Loey se encogió de hombros.

—Simplemente tenía ganas de ver tus piernas en persona. Siempre andas moviendo el culo en la cámara, ¿por qué ahora no?

—¡Ah! —exclamó JongIn con el rostro rojo de la rabia—. ¡Eres un idiota, siempre lo supe! No sé porqué me molesté en venir a verte, ¡vete a la mierda! —le dió un empujón por el pecho, dispuesto a irse, pero la mano de Loey sobre su muñeca se lo impidió.

—No dije que no te fuera a dar el avatar, lindura.

—Ya no quiero el jodido avatar, ¡púdrete! Todos sabrán el tipo de cabrón que eres.

Intentó soltarse del agarre, pero la mano de Loey era grande, se cerró con facilidad sobre su brazo y lo mantuvo firme allí. Sólo se escuchó otra de sus risas.

—¿Ah, si? ¿Por qué no se los dices?

Loey enseñó su celular, donde al parecer había una trasmisión en vivo. ¿Qué jodida mierda era todo eso?

—Estás loco —dijo JongIn—. ¡Estás demente! ¡Suéltame!

Pero Loey lo jaló hacia los baños de esa sección, arrastrando el cartel amarillo de “piso mojado” con él mientras tiraba de JongIn que se resistía y se metía con él al baño de hombres, no sin antes dejar el cartel afuera y luego cerrar.

—Tengo una mejor idea, ¿por qué no le enseñamos a todos lo puta que eres en realidad, mhm? —Loey empujó a JongIn hacia el lavadero, haciendo que pegara el pecho contra la cerámica. Loey era fuerte, no le costó someter a JongIn de esa forma. Y tampoco tomarlo del cabello para hacerlo levantar el rostro. En algún momento había puesto el celular en un buen ángulo para grabar—. Hagamos esto y te daré el avatar, ¿qué dices, JongIn?

Iba a contestar, cuando se dio cuenta.

—¿C-cómo sabes mi nombre? ¿Tú…?

Intentó pensar, aquella voz se le hacía familiar después de todo. La capucha de Loey se había caído, revelando una cabellera negra. La mente de JongIn iba a toda marcha, pero entonces sintió las manos de Loey tocarlo, tomando su trasero y dando caricias fuertes que le hicieron gemir.

—Detente…

Las manos de Loey amasaron las nalgas de JongIn, eran grandes y cubrían perfectamente el trasero redondo del moreno, incluso sintió la erección comenzar a restregarse. Estaba duro, podía notar que era grande, incluso debajo de aquella ropa. ¿Qué estaba sucediendo?

—¿Todavía no lo sabes, Nini?

Y justo en ese instante, cuando Loey deslizaba su mano por el marcado abdomen, llegando sobre su entrepierna, fue que lo supo. Nini. Ese era el apodo que sólo una persona usaba con él.

—C-chanYeol —dijo él asombrado, excitado.

Loey se detuvo y se quitó la máscara, revelando el rostro del hombre guapo que había estado conociendo por internet desde hace dos meses. Ambos se miraban a través del espejo del baño, JongIn estaba completamente asombrado. Toda aquella situación había sucedido demasiado rápido y ahora esa revelación le dejó peor.

JongIn estaba con el rostro rojo, ya no por la molestia, sino por excitación. No se había percatado de lo que las caricias de ChanYeol habían provocado en él, sintiendo su polla dura atrapada bajo sus pantalones, siendo amasada lentamente por ChanYeol.

—Te tardaste —dijo él con una sonrisa—. Pero no te culpo, bebé. Mírate —le sostuvo el mentón para que levantara el rostro y ambos conectaron sus miradas a través del espejo—. Todo tonto. No tienes ninguna vergüenza, estás duro.

—ChanYeol, esto no se supone que debía ser así.

La polla de JongIn estaba afuera, siendo sostenida por la mano de ChanYeol, quien acariciaba la extensión de arriba hacia abajo, a veces tomando sus bolas y dando un pequeño apretón.

—Siempre te veía, Nini —dijo ChanYeol con la voz ronca, besando el cuello de JongIn, pasando la lengua obscenamente por su nuca—. Tan caliente, tan lindo… sólo podía pensar en quitarte esos shorts de zorra y follarte delante de todos, de dejarte lleno de semen…

Esas palabras hicieron gemir bajo a JongIn, quien se apretaba contra el borde del mesón, sintiendo su cuerpo sensible.

—¿Lo sabías? —dijo levantando un poco su camisa, echándose un poco hacia atrás para poder ver la mano de ChanYeol trabajar su polla—. ¿Siempre supiste que era yo?

—Fue casualidad —respondió él—. Y estoy feliz de eso, porque te conocí… al verdadero tú. Aunque igual nunca dejé de ver tus videos, siempre te ves bien.

JongIn rió bajo, habiendo olvidado todo el enojo de tiempo atrás. Ahora se sentía tan caliente que cualquier enojo de antes había pasado a segundo plano, luego se encargaría de eso. En ese momento sólo se bajó los pantalones y puso su pecho sobre el mesón del lavadero, meneandose vulgarmente.

—Te necesito.

ChanYeol miró fijamente el trasero de JongIn, redondo y firme, mostrando el agujero cerrado. Lo había visto por videollamada, pero joder, nada se comparaba a verlo y tocarlo en persona, en sentir su piel caliente y su aroma. Aquello era una jodida fantasía hecha realidad.

—Tienes una boquita de zorra, cariño —dejó caer una palmada sobre el trasero, escupiendo en el agujero. JongIn gimió complacido, especialmente cuando los dedos de ChanYeol burlaron la entrada, rozando por encima. El alto sacó un pequeño sobrecito de lubricante de su cartera, vaciando la mitad sobre sus dedos y con así poder empezar a tentar la entrada.

Estaba jodidamente apretado, estrecho. Le ponía caliente pensar en que era el único que había estado tocando ese lugar, que solo él podía tener a JongIn así. Su polla gorda y palpitante le presionaba la costura de los pantalones, deseando salir.

En la pantalla del teléfono de ChanYeol se mostraba el rostro de JongIn sobre las baldosas del mesón, con sus labios abiertos y balbuceando, sintiendo los dedos gruesos de ChanYeol abrirle el ano hasta que tenía dos de ellos empujando rítmicamente, estirando el agujero y maltratando la próstata. ChanYeol tuvo que sostenerle la cintura, porque las piernas morenas perdían fuerzas.

Pronto vació el resto del lubricante sobre su propia polla, aliviado de poder recibir atención, tomándose unos instantes en acariciar la gruesa longitud y haciendo que JongIn remueva el trasero en protesta.

—Te quiero dentro —dijo el moreno, sintiendo la verga de ChanYeol deslizarse juguetonamente por toda la raja, frotándose entre ambas mejillas, haciéndole jadear—. Oh, mierda… Chan… uhm…

La cabeza hinchada de aquella polla se introdujo, estirando el pequeño agujero que poco a poco tomó la forma de aquel falo grueso, haciendole chillar. Era grande, pero JongIn lo tomaba como todo un campeón. Pronto todo estuvo dentro y entonces los golpeteos empezaron, las caderas de ChanYeol se movieron rápido, casi de forma animal.

JongIn ni siquiera se había dado cuenta de cuándo el otro se había quitado la chaqueta morada y sólo lucía una camisa de vestir desabotonada, Se veía caliente. En un momento el brazo de ChanYeol rodeó el cuello de JongIn, haciendo que se levantara y que de esa forma la espalda le quedara pegada a su pecho. Tan caliente. ChanYeol parecía insaciable, moviéndose fuertemente hasta que el sonido chapotero de sus pieles chocando llenaba el baño incansablemente.

—Ugh… uh… ¡C-chan! —chilló JongIn ahogado, sujetandose le brazo sobre su cuello, luchando por respirar—. ¡Chan! —barboteó con voz aguda, poniendo los ojos en blanco.

La próstata de JongIn estaba viendo abusada, la polla no paraba de taladrar en ese punto una vez lo encontró, haciéndole temblar y gemir alto.

—Te van a escuchar afuera, aunque supongo que no te importa, ¿cierto? —jadeó ChanYeol en su oreja.

JongIn no respondió, tenía los ojos desencajados, la mirada perdida en la bruma del placer. Las nalgas de JongIn estaban siendo golpeadas por la pelvis de ChanYeol en cada embiste, dejándolas rojas.

—¡Mhm!

Un chorro de semen salió disparado de JongIn, manchando el mesón, algunas gotitas salpicando el espejo. Estaba jadeante, sensible, ChanYeol le cubrió la boca cuando apresuró el ritmo, retrocediendo un poco antes de dejarse caer con fuerza, amortiguando los ruidos de JongIn.

El moreno estaba tan sensible, tan dócil que sólo dejó que ChanYeol lo usara como quisiera, recibiendo cada centímetro de él. Ni siquiera podía pensar correctamente, su mente estaba atrofiada en ese momento, simplemente su culo apretaba deliciosamente aquella verga hasta que sintió algo caliente deslizarse dentro.

El esperma de ChanYeol lo llenó finalmente, caliente y abundante, inflando apenas su vientre. JongIn tenía la lengua afuera, jadeando. ChanYeol lo abrazaba desde la espalda, ambos agitados.

El envivo había terminado.

—Era privado, no te preocupes —murmuró ChanYeol, ahora con besos cariñosos por la nuca del moreno.

—Eres un idiota —respondió él con el mismo tono, sintiendo pequeños hilos de semen y lubricante correrle por los muslos. Dios, ¿cómo saldrán ahora?

Como pudieron se acomodaron las ropas, pero era obvio lo que habían hecho.

—Bueno, ¿listo para nuestra cita?