── 𝗶𝗻𝘁𝗿𝗼𝗱𝘂𝗰𝗰𝗶𝗼𝗻
Sunghoon era un chico que vivía solo, aburrido y tan cansado de llevar una vida cualquiera, una vida fácil donde todo se repetía como un deja vú.
Nunca se ha enamorado, nunca ha gustado de alguien, aveces piensa que terminara solo, únicamente disfruta del sexo, sin embargo eso también ha llegado a aburrirle y parecer muy repetitivo, siempre era lo mismo, ni siquiera lograba llegar a su orgasmo, nunca lo sentía lo suficientemente satisfactorio, y eso comenzaba a cansarle.
── ¿Por qué cuando el sexo era lo único divertido en mi vida comienza a ser aburrido? ── Sunghoon se quejó, echándose en el sofá con la cabeza sobre la cabecera hacia atrás.
Jungwon, frente a él, sonrió de forma maliciosa. ── Y, ¿por qué no intentas algo nuevo?
── ¿Cómo qué?
── Un incubo, tal vez. ── Se alzó de hombros.
Él pálido lo miró sin entender exactamente.
── ¿Yo? ¿Coger con un demonio? Tampoco quiero ir a esos extremos, espera, Jungwon, ¿lo haz hecho? ── Pregunto luego de razonar mejor sus palabras.
── Eh, ¿No? ── Trato de mirar a otro lado nervioso y después de tener los ojos espectadores de su amigo lo admitió. ── ¡Bien! Sí, lo hice más de dos veces, pero eso fue antes de conocer a Jay, ahora ya no lo he hecho, porque el sexo con mi novio es fantástico, ya no necesito eso.
Sunghoon estaba en un dilema.
¿Sería bueno intentarlo?
── N-No lo sé, necesito pensarlo. ── Tartamudeo, aunque no mentiría que si le daba un poco de miedo eso, mucho.
Su teléfono sonó, anunciando una llamada entrante.
── Pues no te tardes mucho, eh. ── Jungwon tomó su teléfono y reflejo el nombre de "Jaekyoung" en este mismo, uno de los tantos chicos con los cuales había frecuentado tener sexo. ── O vas tener que atender su llamada.
No la pensó cuando abrió la boca y dijo:
── Quiero que me digas como lo hiciste. ── Mencionó.
Jungwon sonrió de lado.