Prologo
En un mundo de cuatro reinos, la paz reinaba bajo el amparo de dioses benevolentes...
Cada reino, un reflejo de la diversidad y la riqueza de la humanidad, estaba regido por la familia real, cada una bendecida con un don especial otorgado por All Might, el dios de la justicia y el heroísmo. Este poder, conocido como “la Luz Divina”, era exclusivo de la sangre real y se utilizaba para preservar el equilibrio y la armonía entre los pueblos. Los cuatro reinos eran:
El Reino Caparía, hogar de la familia Yaoyoruzu, era un lugar de abundancia sin igual. Los cultivos florecían en sus tierras fértiles, y cada flor y fruto parecían rendir homenaje a la presencia de la familia real. Su capacidad para hacer prosperar la tierra les otorgaba un lugar especial en el corazón de su pueblo, y la paz era un regalo que siempre compartían.
El Reino Rojoera gobernado por valientes reyes que poseían la extraordinaria habilidad de transformarse en dragones. Esta capacidad les confería no solo poder, sino también un vínculo profundo con los majestuosos seres alados que surcaban los cielos. La familia que regía este reino, los Dragón, dedicaba su vida a la protección de su gente y la defensa de sus tierras, manteniendo siempre la tradición de valentía y honor.
La Tierra Gris, bajo el dominio de los Todoroki, era conocida por su maestría en la creación de armas mágicas. La forja de espadas y armaduras que desafiaban el tiempo era un arte que solo el rey y su hijo heredero conocían completamente. Su ingenio y poder les habían asegurado un estatus respetado entre los otros reinos, sirviendo como guardianes de la paz y la seguridad.
El Reino Azul, el más cercano a los dioses, era un bastión de esperanza y curación. La familia real Midoriya poseía el don divino de sanar, un poder tan raro que podía devolver la vida misma. Su linaje, directamente relacionado con All Might, les confería la responsabilidad de cuidar de los reinos. Eran conocidos como los sanadores del mundo, y su presencia traía consuelo a aquellos que sufrían.
Estos cuatro reinos coexistían en un delicado equilibrio, protegiéndose mutuamente y manteniendo la paz. Sin embargo, la sombra de la oscuridad comenzó a acechar, y en un giro fatídico de los acontecimientos, una ola de monstruos surgió de las profundidades. Estas criaturas, capaces de corromper la mente de aquellos que tocaban, sembraron el caos y la desesperación en todos los rincones del mundo.
El líder de esta oscuridad era un hombre conocido como Tomura Shigaraki. Su sed de poder y control lo llevó a manipular a los más confiables de cada reino, convirtiéndolos en sus fieles seguidores. Eran sombras de lo que una vez fueron, monstruos que habían perdido su humanidad, y su lealtad hacia Shigaraki era absoluta. En las sombras, una entidad malévola conocida como All For One les brindaba protección y poder, haciendo que su reinado de terror se extendiera sin piedad.
Los reinos, antes unidos por la paz, se encontraron en una guerra sin fin. Batallas sangrientas desgastaron sus tierras, y la esperanza comenzó a desvanecerse. Sin embargo, el Reino Azul, con sus poderes curativos, se alzó como un faro en la oscuridad. La familia Midoriya lideró la resistencia, utilizando su don para sanar a los corrompidos y devolverles la cordura. Eran la última salvación del mundo, los elegidos por los dioses.
Con su heroísmo y sacrificio, los Midoriya lograron erradicar a las fuerzas del mal, pero el precio fue alto. Una noche fatídica, mientras la paz parecía estar al alcance, un ataque sorpresa arrasó el castillo del Reino Azul. Los gritos resonaron en la oscuridad mientras la familia real era masacrada, y no quedó nada de lo que una vez fue la esperanza de su pueblo.
Desde las penumbras del universo, donde el tiempo parecía detenerse y la justicia se encontraba en juego, los hermanos de All Might, los demás dioses, observaban la carnicería con corazones pesados. En el momento más crítico, decidieron intervenir y otorgar una segunda oportunidad. Mientras la masacre se desataba, guiaron a un soldado valiente que había luchado incansablemente por la paz. En sus brazos, llevaba al último sobreviviente de la familia Midoriya, un niño pequeño, un destello de esperanza en medio del caos.
Este niño, con el linaje divino corriendo por sus venas, era el elegido por los dioses para restaurar el equilibrio. Su existencia, sin embargo, debía permanecer en secreto, pues la oscuridad no descansaría hasta aniquilar toda luz. La seguridad del niño se convirtió en la prioridad de todos aquellos que aún luchaban por la paz.
Pero los dioses no pueden detener a su hermano el destino... quien es caprichoso y ha decidido jugar con el futuro del niño, y mucho menos al pequeño de todos ellos, el amor... que por cuya influencia... él pequeño niño termino siendo llevado como...
El esclavo del Rey Dragón...