backstage ★ kookmin

Sinopsis

Donde Jungkook y Jimin son compañeros de banda, pero detrás del escenario, siempre hay más.

Genero:
Erotica
Autor/a:
lupe ★
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

🎸 capítulo único

El camerino vibraba con el eco de los gritos provenientes del estadio. La gente estaba ansiosa, impaciente, coreaban en cantos el nombre de la banda.

Pero para Jungkook, el ruido exterior no significaba nada en ese momento.

Estaba sentado en el sofá en la esquina de la habitación afinando su guitarra, sus dedos cubiertos de anillos se movían con una precisión casi mecánica sobre las cuerdas. Su rostro estaba inclinado oculto por los mechones azabache de su cabello, la luz reflejaba el piercing en su ceja y los tatuajes que cubrían sus brazos.

Como siempre, no mostraba señales de nerviosismo.

Era imposible saber si escuchaba el ruido exterior o si se encontraba encerrado en su propio mundo, como solía hacer antes de cada show.

Desde la otra esquina, Jimin lo observaba en silencio.

Había algo hipnótico en cómo Jungkook se perdía en su propio mundo, su apariencia ruda contrastaba con la forma casi delicada en que trataba la guitarra.

Jimin sintió un cosquilleo familiar recorrerle el cuerpo, una mezcla de nerviosismo y deseo que siempre lo envolvía cuando estaba cerca del pelinegro.

—Siempre tan serio antes de un show. —comentó Jimin al entrar, rompiendo el silencio con un tono juguetón.

El pelinegro levantó la mirada lentamente, sus ojos oscuros se encontraron con los del rubio frente a él. Una intensidad que les hizo olvidar por un momento como respirar los rodeó por un momento.

—¿No tienes algo mejor que hacer que molestarme? —le preguntó Jungkook.

Jimin se encogió de hombros, acercándose un poco más.

—Quería asegurarme de que estés listo para esta noche.

—¿Seguro que es solo eso? —Jungkook arqueó una ceja, dejando la guitarra a un lado y poniéndose de pie.

El corazón de Jimin comenzó a latir con fuerza debido a que el pelinegro se acercó a él, acortando la distancia entre ellos hasta que quedaron a pocos centímetros.

—¿Ahora eres mentiroso, nene?

Jimin tragó saliva, sintiendo el calor del cuerpo de Jungkook, la forma en que su presencia lo envolvía, su sonrisa, siempre tan segura, vaciló por un momento antes de responder.

—Tenía ganas de verte antes de subir a cantar. —confesó.

Jungkook soltó una risa baja y  antes de que Jimin pudiera reaccionar, el azabache lo empujó suavemente contra la pared, sus manos lo atraparon en ambos lados.

La intensidad en sus ojos era casi abrumadora, como si estuviera desafiándolo a apartarse. Pero Jimin no lo hizo, en cambio, levantó la barbilla, su respiración se aceleró mientras sus labios quedaban peligrosamente cerca de los de Jungkook.

—¿Esto es lo que querías? —murmuró en medio de un susurro que hizo temblar al rubio.

—Siempre lo quiero.

Jungkook sonrió, antes de inclinarse y capturar los labios de Jimin en un beso que no dejaba espacio para palabras. Era demandante, urgente, como si estuviera intentando sacarle todos los nervios que sentía en ese momento.

Jimin se aferró a la camiseta de Jungkook, tirando de él para acercarlo más, hasta que no quedó un solo espacio entre ellos.

Las manos del pelinegro se deslizaron por la cintura del rubio, agarrándolo con firmeza, mientras el peso de su cuerpo lo pegaba más contra la pared. El beso se intensificó, Jimin dejó escapar un pequeño gemido cuando Jungkook mordió suavemente su labio inferior.

—Jungkook... —susurró Jimin contra sus labios sin aliento.

Pero antes de que pudieran ir más lejos, un golpe en la puerta los devolvió a la realidad.

—¡Es hora chicos!, joder, ¿donde están? —Taehyung, el baterista principal gritó en el pasillo haciendo que la pareja se separara de golpe— ¡En tres minutos debemos estar en el escenario!

Jungkook se pasó una mano por el cabello, despeinándolo aún más, mientras Jimin acomodaba su ropa, intentando recuperar el aliento.

—Nos vemos afuera. —el rubio le dijo antes de desaparecer rápidamente por la puerta.

Poco después, Jungkook tomó su guitarra y salió del camerino encontrándose con los demás miembros de la banda.

—Mierda, siempre me pongo igual de nervioso como cuando tuvimos que presentarnos por primera vez. —Hoseok, el bajista, habló mientras caminaba de un lado al otro.

—Pura mierda Seok, deja de moverte que me pondrás nervioso a mí. —contestó Taehyung asumiendo su rol de líder, tomó el brazo del nombrado y hizo que se detuviera. —Escuchen, esta noche, es nuestra. Fallen Angels hará que más de una braga caiga, y quizás, un par de calzoncillos también.

Todo el grupo rió y luego de darse un saludo y palabras de aliento, fueron a sus puestos.

Pero antes de que Jimin pudiera moverse, Jungkook lo agarró suavemente del brazo, se inclinó y le susurró al oído.

—Esa canción nueva... canta como si estuvieras pensando en mí.

Jimin lo miró por un instante antes de responder.

—Siempre lo hago.

Y luego de eso, el escenario los recibió con una explosión de luces y gritos. Desde el primer acorde que Jungkook tocó, la química entre ellos era innegable. Cada mirada que compartían, cada nota que Jimin alcanzaba, tenía un peso diferente esa noche.

La nueva canción, dejó a la audiencia en completo silencio.

Pero para ellos dos, no era solo una canción. Era una confesión de sus noches de sexo duro, de sus caricias, de sus miradas, de sus besos detrás del escenario donde nadie más podía alcanzarlos.

Esa canción, escrita por ambos, hablaba sobre la relación de dos chicos los cuales mantenían más que relaciones fuera del ojo público, iba más allá de las folladas rápidas, era un amor caliente, lleno de lujuria y deseo.


El público seguía gritando incluso después de que el último acorde resonara en el estadio.

Jimin estaba sin aliento, el sudor le perlaba la frente mientras saludaba al público por última vez. Jungkook, a su lado, mantenía esa misma expresión seria de siempre, pero sus ojos brillaban de una forma que nadie más podía interpretar.

Cuando salieron del escenario, la euforia aún estaba en el aire, pero ninguno de los dos dijo nada mientras atravesaban el pasillo hacia el backstage.

El camerino estaba vacío, Taehyung y Hoseok tenían el suyo aparte, Jimin apenas tuvo tiempo de sentarse antes de que Jungkook cerrara la puerta detrás de ellos en un golpe seco y lo atrapara contra la pared, igual que antes del concierto.

—¿Qué fue eso allá afuera? —preguntó Jungkook en voz baja, casi en un gruñido, mientras lo miraba con intensidad.

—¿Qué fue qué? —Jimin intentó mantener un tono ligero, pero su respiración seguía siendo irregular, y la cercanía de Jungkook no ayudaba.

—La forma en que me mirabas. —Jungkook inclinó la cabeza, sus ojos oscuros lo escanearon como si pudiera leer cada pensamiento que cruzaba por su mente— ¿Fuiste un buen chico y pensaste en mí, como te pedí?

Jimin se mordió el labio.

—¿Qué crees tú?

—Creo que no estás siendo lo suficientemente claro.

Sin darle tiempo para responder, Jungkook lo besó de nuevo, con más urgencia que antes. Había algo en la forma en que sus labios se encontraron, una necesidad que había estado creciendo desde el momento en que las luces del escenario se apagaron.

Jimin respondió al beso con la misma intensidad, sus manos aferrándose a los brazos de Jungkook mientras sentía el calor de su cuerpo contra el suyo, y el como sus pelvis comenzaban a rozarse.

Jungkook dejó que sus labios se deslizaran hacia el cuello de Jimin, dejando un rastro de besos ardientes que lo hicieron jadear.

—¿Sabes lo que haces conmigo, Jimin? —susurró contra su piel, su voz ronca hizo que escalofríos recorrieran toda la columna del rubio.

El rubio jadeo en respuesta con sus manos aferrándose a la ancha espalda del pelinegro.

—Te voy a joder, ¿está bien?, y quiero que no hagas ruido, nene, porque si se enteran que follamos en el camerino, todo se irá a la mierda y nos meteremos en problemas, ¿estamos claros?

Jimin asintió sin pensarlo dos veces, su cabeza cayendo levemente hacia delante cuando Jungkook lo levantó y lo dejó sobre la mesa que había en medio de la habitación.

—Dado vuelta, ahora. —ordenó.

Jimin hizo lo que se le pidió y se recostó boca abajo en la mesa de madera elevando su trasero.

—Buen chico, lindo. —el pelinegro tomó los extremos de los pantalones negros que el rubio tenía puestos y de un solo tirón los bajó hacia abajo dejando solamente el bóxer.

Jungkook mimo su trasero, su miembro se endureció a la par y luego tiró del bóxer para dejarlo al desnudo completamente.

—Jungkook, por favor... —le suplicó el rubio.

—Shh nene, se paciente. —mordió su labio inferior y sonrió.

Caliente, así se sentía Jungkook.

Relamió sus labios con el deseo palpándose en sus ojos, eventualmente, su vista cayó en el redondo y gran trasero de Jimin.

El pelinegro sintió dolor en su polla, el anhelo por tocarlo aumentó, así que lo hizo.

Apretó el trozo de piel con más fuerza teniendo en respuesta por parte del rubio un jadeo.

—Joder, déjate de dar vueltas y jodeme.

Jungkook tarareó en desaprobación.

—¿Qué es esa actitud de mierda, nene?, muy mal. —sin esperar respuestas se inclinó hasta que su rostro estuvo frente al trasero de Jimin.

—Voy a joderte tanto... —Jungkook susurró separando sus nalgas y visualizando el anillo de músculos, escupiendo saliva en él.

Es entonces, que a los segundos, dio una superficial lamida, lamió desde abajo hacia arriba, chupando con avidez el orificio cerrado mientras apretaba con fuerza su nalga derecha para mantenerlas abiertas correctamente.

Jimin gimió extasiado, y rápidamente se afirmó a la mesa hasta el punto de tener sus nudillos blancos.

Jungkook sonrió complacido y guió su lengua, la empujó con fuerza, casi forzando a que se abriera el interior, cuando lo tuvo mojado por completo, subió su mano libre hacia arriba, buscando la boca del rubio y cuando la encontró, introdujo sus dedos allí.

Los labios de Jimin se cerraron alrededor de sus dedos, chupando y lamiendo.

Ante esas acciones y al sentir su boca trabajando en sus falanges, su lengua estimuló al rubio con más ansía, empujando más profundo.

Segundos después, dos dedos llenaron la intromisión del rubio, presionando contra él y maltratando su interior.

—Oh, ¡Jungkook!

El mencionado tapó su boca con la palma de su mano.

—Shh —dijo el pelinegro— Nos van a escuchar, precioso. Se silencioso, ¿puedes hacer eso? —preguntó, introduciendo el tercer dedo, Jimin asintió frenéticamente.

—Namjoon, te dije que no se donde se metieron. Olvídate de la foto grupal, déjanos descansar. —la voz de Taehyung resonó tras la puerta del camerino.

Jimin gimió en voz baja abriendo sus ojos, Jungkook no reaccionó, continuó con los movimientos aumentando la velocidad.

—J-Jungkook, ya-

El pelinegro se deshizo de sus jeans y de sus calzoncillos a la velocidad de la luz, bajandolos hasta sus pantorrillas y se inclinó sobre él, sus manos apoyadas a sus costados.

Acomodó su polla entre las nalgas de Jimin, y el vocalista mordió su labio apoyándose en sus codos para tener una mejor posición.

—Te voy a joder, nene. —dijo tomando con una de sus manos sus mechones rubios— Voy a follarte duro, pero, no quiero que hagas ruido Jimin. —susurró vacilante, sacudiendo su pelvis suavemente, empezando a frotar la piel de su pene con la del trasero de Jimin— ¿Entendiste?

Jimin sin pensarlo dos veces asintió, a los segundos se quejó ante la falta de algo en su interior, empujó sus caderas hacia atrás, chocando con la piel caliente de la polla del azabache.

—Calma —susurró cerca de su oído— ¿Tendrás tú botecito mágico por ahí?

El rubio guió una de sus manos hacia el bolsillo de su chaqueta, de él, sacó el botecito de lubricante y se lo pasó al pelinegro, el cual, sin perder el tiempo lo abrió, esparciendo un poco de lubricante en su polla.

Y sin más, Jungkook de una estocada introdució su glande, haciendo gritar a Jimin.

Jungkook gruño, sintiendo el calor envolvente alrededor de su polla, sus manos se aferraron a la cintura del rubio con firmeza, probablemente, al día siguiente las marcas de sus dedos continuarían allí.

—¡Ah! ¡Me hubieras... —no pudo terminar su oración debido a que Jungkook comenzó a mover su pelvis, penetrando duramente.

Jungkook perdió el control detrás de Jimin, su pene entraba y salía de su interior, y para el pelinegro, aquella vista era magnífica.

Cuando Jimin comenzó a gemir mas alto, el guitarrista volvió a tapar su boca con la palma de su mano. La espalda del rubio se arqueó mientras sus ojos se ponían blancos.

—Precioso... —molió su polla contra el trasero de Jimin, gimiendo suavemente en el proceso— Haz más silencio.

Jimin cerró los ojos dejando morir sus gemidos en la palma de la mano de Jungkook.

—Buen chico. —el pelinegro penetró de nuevo, rápido y duro, el sonido de su pelvis chocando contra las nalgas de Jimin hacía todo más caliente.

El cuerpo de Jimin comenzó a sacudirse por las fuerzas de las estocadas, y Jungkook se inclinó hacia adelante para morderle su cuello blanquecino.

Luego, retomó su lugar, la lujuria brillaba en sus ojos oscuros, posó una de sus manos grandes y venosas en el culo de Jimin y apretó con fuerza, pronto a los segundos la marca de sus dedos se marcaron allí.

El único ruido que se oía en el camerino eran  las nalgadas, una tras otra, y otra, y otra.

—P-pides que haga silencio, pero tú no eres nada silencio con los golpes que me das en el culo, cariño. —habló Jimin, una vez que se liberó de la mano de Jungkook sobre su boca, el rubio giró su cabeza mirándolo por encima de su hombro.

Jungkook no le dio importancia, las penetraciones eran desenfrenadas, rudas y sin piedad, Jimin juró que estaba a nada de largarse a llorar debido a la estimulación y el placer que estaba sintiendo.

—Sí, así, amor, más duro. —lloriqueó, los brazos de Jungkook lo abrazaron desde atrás, rodeando su cuerpo.

Jimin desesperado empezó a empujar sus caderas hacia atrás, al mismo tiempo que las de Jungkook, ayudándole. El azabache molió su polla de nuevo, moviéndose en círculo mientras gemía y gruñía.

—Uh, ¿Te gusta, nene?, ¿Te fascina como te jodo tú precioso culo mhm? —cuestionó moviéndose en un vaivén donde sólo movía su pelvis de forma dura y lenta.

—Joder, me encanta. Amo como me follas.

La respuesta encendió más al pelinegro y empujó más adentro con lentitud, Jimin lloriqueó cuando volvió a encontrar su punto dulce.

—Ahí por favor, más duro ahí. —pidió desesperadamente, gimiendo.

Jungkook mordió su labio inferior y obedeció a los pedidos del rubio, comenzando a presionar su polla contra la próstata de Jimin rápidamente, el sonido de sus pieles chocando resonaron nuevamente.

Ambos empezaron a gemir desesperadamente, Jimin debido a las estocadas puestas en el punto justo y Jungkook continuaba empujando hacia dentro, tirando la cabeza hacia atrás.

Pero, de un momento a otro, la puerta fue abierta y el grito del mánager de la banda resonó en la habitación, además, detrás venían Taehyung y Hoseok que abrieron sus ojos asombrados al ver la escena.

Pero a Jungkook, poco le importó, siguió penetrando, cerró los ojos con la boca levemente abierta ya que sintió que estaba por correrse.

Los gritos de Namjoon continuaron, mientras que los otros dos integrantes de la banda restantes intentaban calmar al hombre.

Jungkook sonrió, mientras perseguía su orgasmo y escuchaba las súplicas de Jimin para que no se detuviera, el rubio que miraba a las personas con sus ojos cristalizados en placer, estaba a nada de venirse.

El guitarrista bajó la cabeza y volvió a sonreir, sintiendo la sensación caliente en su pelvis.

Da igual.

Estaban detrás del escenario.



decidí volver, esta vez, con una historia de cap único que se me ocurrió de la nada.


espero que la hayan disfrutado. <3


-ro.