¿Qué pasaria si...?
¿Qué es ésto? ¿De dónde viene tanto caos? ¿Qué está pasando? Todo es tan confuso, acaso es un sueño onírico, alguna vez a tenido un sueño tan surrealista en el cual se intercalan varías líneas temporales, distintos personajes y situaciones todas al mismo tiempo, sin ningún sentido crónico.
¿Cómo reaccionas a este tipo de sueño? Bueno en el caso de ella no es la sensación mas agradable, más alla de lo que ustedes se puedan imaginar este le causaba una sensación que sobrepasaba el asco, podria ser peor, nada es nitido lo unico reconocible son los distintos personajes de "DreamWorks" perdiendo una batalla en contra de tropas que ella lograba recordar, muy en el fondo de su inconsciente ya habia visto a esos soldados que apresaban a sus personajes favoritos, las marcas caracteristicas de aquellos uniformes provocaban que su cuerpo se contrajera arritmicamente, solo se puso peor cuando pudo divisar a aquel ratón que reinaba en sus pesadillas.
Debido a los buelcos que daba su corazón logra despertarse, su cuerpo se encuentra tan rigido que le es imposible levantarse de la cama, de su frente corre el sudor mientras que su respiración es agitada e irregular, algo en su estomago comienza a arder, como puede se sienta al borde de la cama mientras su cabeza da vueltas y vueltas, por culpa de esto aquello que ardia en su interior sube como magma por su garganta, sale corriendo del cuarto y bajando las escaleras hasta llegar al bañó.
Completamente doblada sobre el escusado todo lo que habia cenado hace unas horas salia de su estomago con un olor agrio, los pasos provinientes del pasillo se hacen cada vez más presentes.
— Hija estas bien— dice aquella mujer mientras le recoge el cabello en una coleta suelta.
Cuando termina de vomitar levanta la cabeza solo pudiendo asentir ligeramente, la mujer toca su frente dandose cuenta de la grave fiebre que presentaba.
— Limpiate, te traere una pastilla —se retira al cuarto mientras urga entre los cajones buscando la medicina.
Ella logra incorporarse apoyandose del lavabo, abre la llave tomando el agua entre sus manos y llevandola a su cara, por la diferencia de temperatura su cara se retuerse, al dejarla al descubierto se encuentra con su reflejo, sus ojos y cabello castaño oscuro junto con su piel blanca ahora opacada por una palides enfermiza se hacian destacar junto con una expresión de asco que se formaba en sus labios incoloros y resecos, también se alcanzaban a destacar ligeramente por debajo del cuello largo de su blusa unas cuantas cicatrices, su madre regresa con una pastilla cortada en cuatro sobre una servilleta y un vaso de agua, va colocando de uno en uno cada pedazo de pastilla dando un trago por cada uno.
Al terminar su madre rosia sobre ella con un atomizador un agua de color morado, regresa a la cama esperando poder recuperar el sueño, la luna brilla más de lo normal colandose dentro estelas plateadas de luz que dan en su cara.
Ya ha pasado un mes, todas las noches han sido iguales, el mismo sueño, el malestar ha ido disminuyendo, comenzaba a acostumbrarse, no solo a ver las mismas imagenes repitiendose en su cabeza sino que tambien a la brillante luna que siempre entraba por su ventana.
Dejando sus cosas en el suelo cerrando despacio la puerta, recargando su espalda y bajando hasta el suelo colocando su cara en sus rodillas, levanta levemente la cara soltando un suspiro, solo unos segundos pasa en esta posición, frota su cara destacando de esta sus mejillas sonrosadas, se levanta aun con la espalda contra la puerta, separa su cuerpo de la puerta tomando las cosas del suelo y poniendolas en su escritorio.
Sin quitarse los zapatos se acuesta boca abajo en la cama, despues girandose hacia arriba colocando una de sus manos sobre sus ojos, sintiendo un cosquilleo en su mano libre abre ligeramente los ojos, en su mano ahora se encontraba un ramo de globos de colores atados a su muñeca, se endereza de la cama intentando con la mano libre desatar los globos, dando un gruñido se levanta tomando de uno de los cajones del escritorio un par de tijeras.
Intentando cortar los hilos plateados de los globos estos brillaban de manera intensa cada vez que lo intentaba, la desesperación la habían llevado a caminar por el cuarto sin darse cuenta, llegando hasta su ventana chocando con esta provocando que se abra y caiga fuera de la casa.
A lo que muchos pudieran esperar los globos la elevaron de nuevo agitando sus brazos intentaba ancanzar la orilla de la ventana, mas los globos la seguían elevando hacia el cielo.
— ¡¡¡Mamá!!!— sus gritos desesperados no tenian ninguna respuesta, solo seguia elevandose en el cielo nocturno.
Llego tan alto que ya no lograba distinguir nada en tierra, su mirada solo estaba sumida hacia abajo, ya que no fue capaz de ver cuando una mano blanca y brillante reventaba los globos provocando que cayera al vacío.








