Manual para besar un Ogro [+18]

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

Laura ha crecido rodeada de testosterona, sarcasmo y reglas no escritas sobre lo que está permitido… y lo que no. Ella tiene carácter, una lengua filosa y un historial de decisiones impulsivas que casi siempre empiezan con una mirada peligrosa. Y hay un hombre que desafía todas sus reglas. Él es arrogante, encantador, competitivo y tiene una sonrisa que desarma… pero Laura no está aquí para rendirse. Está lista para enfrentarlo, provocarlo, ponerlo en su lugar. Lo que no esperaba era que él también estuviera listo para jugar. Entre pullas, miradas que queman y situaciones cada vez más comprometedoras, lo que empezó como un cruce de caminos se convierte en un campo de batalla emocional. Y el deseo, claro… no piensa quedarse al margen.

Estado:
Completado
Capítulos:
60
Rating
5.0 9 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Prólogo


¿Quién dijo que besar a un Ogro no venía con manual de instrucciones?

Yo soy Laura, y descubrí que algunas historias no necesitan lógica: solo una buena dosis de sarcasmo, deseo mal disimulado y un hombre que besa con la precisión de quien sabe exactamente lo que hace… y lo hace muy bien.

(Spoiler: lo que hace es ilegal en trece países y delicioso en todos.)

Así que, para tu tranquilidad —y porque alguien tenía que escribir esto—, a continuación te presento una serie de pasos para evitar, en la medida de lo posible, besar a un Ogro.

(O al menos, para que no termines como yo: deseando repetirlo.)

Paso 1

No te acerques demasiado al Ogro. Es guapo, inteligente y tiene el molesto hábito de mirarte como si pudiera leerte la mente... o la ropa interior.

Paso 2

Jamás —repito, jamás— confundas su frialdad con indiferencia. A veces, los que más ignoran… son los que más están mirando.

Paso 3

Si vas a provocarlo, asegúrate de estar emocionalmente preparada para las consecuencias. Y con “emocionalmente” me refiero a: completamente depilada.

Paso 4

No bebas cuando él esté cerca. Alcohol y recuerdos antiguos son una combinación peligrosa. Buena… pero peligrosa. Tú me entiendes.

Paso 5

Si por algún motivo terminas besándolo… no cierres los ojos demasiado tiempo. Podrías confundirte y pensar que eso significa algo. (Porque no lo es. ¿O sí?)

Paso 6

Recuerda: tú tienes el control. Aunque sus manos digan lo contrario. Aunque su boca lo niegue. Aunque tu cuerpo le grite lo que tu cerebro intenta callar…(¡Uf, qué calor hace aquí, no?)

Paso 7

No lo mires cuando se ríe. Nunca. Esa risa torcida, peligrosa, encantadora… puede borrarte diez años de rencor en dos segundos. Y tú no viniste a perdonar. ¿Verdad?

Paso 8

Evita quedarte sola con él en espacios cerrados. Habitaciones, consultorios, coches...Todos vienen con una advertencia invisible: “Aquí podrían pasar cosas que negarás así te torturen.”

Paso 9

Si por obra divina el Ogro regresa…No te emociones. No saltes. No sonrías. No te pongas nerviosa. Y sobre todo… no lo vuelvas a besar.(Al menos no sin reaplicar el labial primero.)

Paso 10

Y si todo eso falla… escribe un manual. Como yo.

Paso extra (el más importante):

Nunca subestimes el poder de un Ogro con bata blanca, ojos azules… y la peligrosa costumbre de besarte como si el mundo estuviera a punto de acabarse.

Así que eso es todo.

Espero que estas instrucciones te sirvan de algo, que te guíen para no cometer los mismos errores que yo… o al menos para que no salgas tan dañada.

Porque, querida lectora, un Ogro puede destrozarte sin siquiera despeinarse. Y esta es mi historia.