Hora cero-Costa de los esqueletos.
Prefacio.
Namibia,Costa Occidental de África.
Jeon Jungkook.
—Menos 21° 36 minutos 26 segundos latitud Sur,14° 32 minutos 14 segundos longitud este.
Repito por no se que vez mi ubicación geográfica a la espera de que alguien de la tropa me escuche y envíe al equipo de rescate por nosotros.
La neblina de esta maldita isla me limita las posibilidades de encontrar por mi cuenta una ruta de escape.
Pero...¿Escapé a dónde,exactamente?.
Si estamos en medio de la nada.
Y aún en ésta situación me niego a dejar caer una sola lagrima,no merezco librarme del dolor que oprime mi pecho.
Yo soy el culpable del que el hilo del destino que nos une se esté deshaciendo.
El omega recostado a mi lado suelta una letanía de balbuceos y la opresión crece aún más.
Taehyung.
Mi omega.
El olor de las cerezas con la acidez del limón se están desvaneciendo poco a poco y mi lobo se retuerce con dolor al saber que la perdida no sólo se trata de nuestro compañero.
Pues ambos podemos olerlo,es sutil pero ahí está,tan tenue pero presente...el olor a miel de nuestro cachorro.
La primera lagrima recorre mi rostro y la limpio con frustración,llorar es darlos por perdidos y yo nunca pierdo.
Buscó la redención que no merezco y la salvación que Taehyung y mi cachorro necesitan.
Mis feromonas no son de ayuda,lo rechace tantas veces que nuestra unión ahora es casi nula.
Y aún así lo intento,lo lleno feromonas de protección y de...amor.
Ya no tengo por que negarlo.
Me pongo de pie aún con dificultad,la herida de mi pierna fue profunda y ni mi condición de Alfa puro a logrado sanarla por completo.
Busco a mi al rededor y las pocas ramas que consigo las llevo para poder hacer la fogata qué le de más calor al omega.
Tocó su frente y la fiebre no a disminuido a pesar de las comprensas de agua fría que he colocado en su frente.
El sudor empapa todo su cuerpo y mis manos tiemblan de impotencia.
Me acercó a él,lo tomó con cuidado y le ruego a la luna por una segunda oportunidad.
Lo abrazo con fuerza.
—No me dejes por favor.—Susurro y se que no me escucha.—Te amo Taehyung... nunca fuiste un error,quiero que regrese el omega prepotente que me mandaba al carajo.
Busco alguna señal de que me a escuchado pero no encuentro nada.
Su cuerpo empieza a temblar y entro en pánico.
Está convulsionando.
La convulsión toma fuerza y todo su cuerpo pierde el control de sus sentidos.
—¡Taehyung detente por favor,no me dejes,no te atrevas a dejarme!.—Le grito pero aún así no se detiene.
Mis años de entrenamiento se van a la mierda al saber que no puedo hacer más que esperar a que se detenga.
Se han metido con lo que más me duele.
—¡No me dejes amor,por favor!.—Me siento un imbécil,palabras,jodidas palabras es lo único que puedo hacer por él.
La convulsión se detiene y me acercó a buscar el pulso que no encuentro.
Busco en su cuello,en sus brazos y no lo siento...me dejo caer en su pecho en busca del latido qué detenga por fin mi angustia,pero no aparece.
Mi pecho arde,mis manos tiemblan y mi garganta se seca con el grito que doy.
—¡No Taehyung no!.—Gritó y suplico pero no hay respuesta.
La traición de Nara me jodio y ahora estoy en medio de la nada...
Perdiendolo todo.