One Shot ;p
La música te explotaba los oídos, olía a marihuana y a porro por todos lados y apenas podías moverte de donde estabas sin recibir un codazo en alguna parte de tu cuerpo.
No hacía falta ninguna decir que la "pequeña" fiesta a la que supuestamente no asistirían mas de 25 persona ahora estaba atiborrada hasta los bordes de personas en todas las esquinas y era asfixiante.
Dejar que Sukuna, si justamente él, organizara una fiesta ÉL SOLO en su casa era una buena idea estabais muy equivocados, encima llena de gente que lo más seguro ni conozca.
En verdad tu no eras muy partidaria de venir a este tipo de eventos ni de Sukuna en sí, pero este extrañamente tomaba parte de el reducido grupo de amigos de tu novio Megumi y te tenías que llevar bien con sus amigos si o si, o al menos intentarlo. ¿Esto es el sacrificio para ser una gran novia y que no hablen mal de ti a tus espaldas no? Para decir verdad Megumi te había confesado que nunca le había gustado ese tipo, siempre te contaba que era muy escandaloso y muy altanero. Te subía el ánimo un poco que tengáis ideas similares Megumi y tú, así que solo veníamos a esta fiesta para mostrar la cara y os iríais tan pronto como hubiérais felicitado al cumpleañero, pero todo ha acabado un poco revuelto.
Megumi se había ido un momento para saludar a sus amigos y no había regresado, así que empezaste a hablar con la gente que conocías y acabaste tomándote un par de copas con Nobara y Maki , como Megumi seguía sin aparecer te uniste por insistencia a un juego de beber contra Juuji y Todou.
¡Diablos!! si incluso te llevaste bien e intercambiastes Instagram con unos completos desconocidos e incluso te reístes de las tonterías que estaban haciendo Gojo y Geto. Aunque la verdad ya te estaban empezando a incomodar los tacones y el vestido te estaba dando un poco de frío.
Tu única pregunta era: ¿Dónde leches se he metido ahora mi novio?
Te sentastes y le volvístes a escribir, aunque todavía no había leído el anterior mensaje, suspirastes, y volvistes a revisar que se lo hubieras mandado
Tú (1:30 AM) Amor, ¿podemos irnos ya por favor?
Tú (1:45 AM) Amor por favor, me estoy congelando aquí y me duelen los pies, ¿nos podemos ir?
Te cansastes de esperar por su respuesta luego de otros 10 min, así que te bebiste lo que quedaba de tu bebida y te abristes paso por toda la gente esparcida por la casa, intentando que no te pisaran y sin tu pisar a nadie. Te pusistes a pensar ¿Y si le ha pasado algo? ¿Y si alguien le ha hecho algo?
Cuando te cansastes de buscar luego de 15 min , agarrastes a Gojo a un lado- !OYE! -
-Whoah Whoah~ ¿qué ocurre cariño? - dice con esa sonrisa juguetona en su rostro
Ni siquiera te dignastes a llamarle la atención por llamarte de esa manera, fuiste directa al punto -Oye, ¿has visto a Megumi?, no lo encuentro por ninguna parte y la verdad es que estoy un poco preocupada de que le hala podido pasar algo- dices con seriedad y algo de preocupación en tu rostro- encima no contesta mis llamadas, ni responde al Whats-
-¿Has mirado en la parte de arriba?- te dice mientras chasquea la lengua con algo de disgusto expuesto en su rostro
-¿Por qué miraría arriba? Ahí es la zona en donde la gente va a follarse los unos a los otros y a hacer orgías grupales- expresaste con duda plasmada en tu rostro
El hombre de ojos azules solo se limitó a encogerse de hombros por la pregunta- ¿Lo has comprobado? -
Comenzaste a caminar hacia ese lado mientras rodabas los ojos y comenzabas a inspeccionar las habitaciones, aunque es verdad que nunca hubieras querido abrir una.
¿Porqué estaría tu novio ahí ariiba?, ese maldito Gojo lo más seguro es que te estuviera tomando el pelo y ahora mismo estuviera riendose abajo de tí. Aunque a pesar de tu duda con lo que había dicho Gojo, seguístes mirando.
Ahora mismo te encontrabas frente a la última habitación, la de Sukuna, ya que esta coincidía con sus tatuajes
—Mh~-Abriste los labios para hablar y preguntar por tu novio pero un agudo gemido llegó a tus oídos.
¡Qué asco! ¿porque me pasan estas cosas solo a mí ¿Qué pobre alma tenía en su cama esta vez?
La ronca y gruñosa voz de Sukuna te saco de tu ensimismamiento y habló entre jadeos y pequeños gemidos roncos.-Apuesto a que ella no puede follarte así de bien como yo lo hago verdad, ¿eh mi puta?-
Frunciste el ceño. ¿Con quién estaba hablando?, parecía un poco débil. Apretando la oreja contra la puerta de la habitación pudistes escuchar que alguien decía con una voz todavía más ronca y algo familiar:
“Hm-cállate-hm~“
Si no te equivocabas, esa voz sonaba como la de Megumi. Pero no, imposible, no podía se el ¿cierto? Lentamente y sin intentar hacer ningún ruido que delatara que estabas justo a unos metros de ellos separados por un fina puerta de madera, sacaste tu teléfono y marcaste su número, colocando tu oído de nuevo sobre la madera, Y esperando con todo tu ser que no escucharas ningún timbre en la otra habitación.
Contuviste la respiración, y para tu mala suerte escuchando el característico timbre de móvil de Megumi. Tus ojos se abrieron a más no poder con esta prueba, entonces volvistes a escuchar la voz de Sukuna de nuevo.
-Ella te está llamando otra vez, mmm- ¿Debería responderle, eh? ¿Debería dejar que escuche como la verdadera puta que eres? Ah, ¿ y decirle cuánto te gusta mi polla y como no puedes vivir un par de días sin ella?-
Te apartaste rápidamente y te tapaste la boca con las dos manos para no hacer ningún sonido; un sollozo ahogado te quemó la garganta y tus lágrimas amenazaban con escaparse en algún momento. Afortunadamente para tí, la música había ahogado el grito lastimero que se escapó de tu boca. Te alejaste lentamente de la puerta por el pasillo sin poder creértelo todavía, luego tus movimientos se volvieron más rápidos, y más frenéticos. Sentiste que ibas a vomitar, sentiste que te ahogabas allí dentro.
Esto era irreal.
Tu corazón se aceleró a una velocidad criminal mientras corrías por las escaleras, intentando no tropezarte con alguna por el camino, con las lágrimas ya saliendo de tus ojos. Por desgracia chocaste contra alguien a quien ni siquiera miraste mientras lo empujabas para poder salir de esa odiosa t agobiante fiesta lo más pronto posible.
-!HEY¡- (T/n) ¡espera!-
Te marchaste.
Como alma que persigue el diablo, abristes de golpe la puerta principal y te moviste desesperada por el césped para escapar de esa casa. No dejaste que tus gritos se escucharan hasta que estuviste a una buena distancia de la casa, caminando rápido en la noche. Dejaste escapar todo lo que te había estado abrumando esta noche hasta que estuviste satisfecha y agotada. Fue entonces cuando dejaste que todo se derrumbara ante ti y pudistes procesarlo todo lo que había pasado esta noche.
¿Joder, pillaste a ese gilipollas engañándote?, Sin embargo, ni siquiera tocaste la puerta. Tu pensabas con seguridad que habrías sido el tipo de mujer que deja que se desate el infierno, si alguna vez hubiera ocurrido esto, pero ahora mismo estabas demasiado en shock. No lo habías registrado en el momento. Pareciera que tu cuerpo entró en modo automático de lucha o huida y, claramente, este eligió huida. Mientras caminabas por las oscuras calles, no podías dejar de reproducirlo una y otra vez como un disco rayado en tu mente. El mismo ruido resonó en tu cabeza y pudiste ver las señales con los ojos cerrados. Estabas tan enfadada y tan increíblemente frustrada al mismo tiempo. ¿Por qué no podía haber roto contigo si estaba enamorado de él?, yo lo hubiera comprendido, es que ¿Se sentía mal porque te habías mudado a esta ciudad por él? Tal vez se sentía culpable por ello y no quería decírtelo por miedo a hacerte daño.
Guh... qué estúpida. Mírate ahora mismo poniendo excusas para su engaño. La razón no importaba, lo que está hecho, hecho está.
¡Tu novio, no tu ex,... que se joda tu maldito ex... te engañó con el maldito mujeriego de Sukuna! ¿No le odiaba? Ash de verdad que querías golpear algo, querías hacerte bolita en tu cama, querías gritar, querías hacer algo que lastimara a Megumi, algo que le doliera y que entendiera tu dolor.
Sin embargo, el sentimiento que sentías por encima de todo era... inutilidad... repugnante... te paralizaba la autocompasión. Te preguntaste por qué y si merecías esto.
¿No fuiste lo suficientemente buena para él?
Una luz brilló detrás de ti y te saco de tu mundo cuando pasó un auto. Apartaste la mirada de los faros, esperando que quienquiera que fuera que estuviera en él no te viera llorar. Desafortunadamente, hoy la suerte no estaba de tu lado, y este se detuvo a un lado de la carretera cerca de ti. La cabeza de Gojo llena de cabello blanco apareció a través de la ventanilla mientras te decía: -Oye, ¿necesitas que te lleve?-
Parpadeaste rápidamente intentando no mirarlo a la cara y cubriéndote, porque si te veía llorando seguramente se burlaría de ti, por lo "sensible" y "dramática" que eras. Sabías que se te quebraría la voz si le hablabas o decías algo, así que optaste por negar con la cabeza.
Él se bajó las gafas de sol mientras sonreía con una sonrisa tierna: -¿Estás llorando?-
-No, no lo estoy. Estoy bien, no te necesito-, dijiste con severidad y un puchero "que el considero muy tierno" mientras pasabas junto a él, intentando no derrumbarte.
Pones los ojos en blanco mientras continúas tu deprimente caminata alejándote lo más que puedes y lo mas rápido que puedes de él ,sola.
El Porsche blanco se acercó hacia ti mientras se movía lentamente. -Ah, vamos, ¡solo estaba jugando!, lo siento! pero de veras, déjame llevarte!-
-¡¡Que estoy bien, Gojo!!-. Pensaste que ese último grito sería lo último que escucharías de él esta noche. Pero eso fue hasta que escuchaste un sonido familiar de guitarra mientras ponía la canción ”Before he cheats” en su radio mientras te seguía a poca velocidad.
¡De verdad que no lo podías creer!
Lo miraste con un jadeo, señalándolo con un dedo acusador: -¡¿Tú lo sabías?!-
Gojo se burló: -Me sorprende de veras que hayas tardado tanto en enterarte de ello-.
-¡Y a pesar de saberlo, no me lo dijiste!-
—Te dije que miraras arriba... ¿no? —Arqueó una ceja y te miró por encima de sus gafas de sol con una sonrisa triunfadora como si te hubiera ganado el argumento.
¡Esto es increíble! ¿De verdad todos sabían de la traición de tu novio hacia ti excepto tú?
-Bueno vamos, súbete al auto para que podamos ir a hacerle algo divertido y que sufra comoo.... ¡a pincharle las llantas del coche!-.
Sacudiste la cabeza con incredulidad mientras finalmente caminabas alrededor del auto para sentarte en el asiento del coopiloto.
-¡Muy bien, de eso estaba hablando!-, aplaudió Gojo con una sonrisa mientras te abrochabas el cinturón de seguridad. -¡Vamos a joder su coche, para que sienta tu dolor y responsabilidad de sus actos!-.
Tuviste algunas dificultades para contener una sonrisa en tu cara mientras decías: -No vamos a pinchar ningún neumático esta noche, Gojo. Ahh, solo solo ayúdame por favor a recoger mis cosas de allí para poder salir antes de que él vuelva a casa de la fiesta. No quiero ver su cara ni ahora ni nunca más-.
-Buuuuuuuuu ... Aburrida- Gojo bajó el volumen de la canción y puso otra emisora mientras te llevaba a la casa de Megumi.
Cuando aparcó en la entrada, no sabías porque pero sentías un nudo en el estómago. Los recuerdos de tu primer día de mudanza junto a él inundaron tu mente, junto con los momentos más felices de vuestra relación.
Aunque rápidamente los apartaste de tu mente mientras salías del coche. Gojo te siguió dentro mientras que los dos entraban a la cocina. Bueno, tal parece que tendrás que devolver la llave ¿no?. Tal vez puedas dejarla en la encimera de la cocina o dársela a su padre cuando lo veas, porque no querías hablar con ese maldito infiel.
-Woaah~ ¡¿Ves eso?!-
Miraste a tiempo para ver al hombre de cabello blanco subiéndose a la encimera de la cocina para agarrar una botella de whisky que estaba en lo alto de una vitrina, joder no esa parecía cara.
-Oh no, no podemos beber eso, eso es del Sr Fushiguro-
- ¿Y que pasa co que sea de ese tipo? - Bajó de un salto.
-¿Sabes acaso o tienes idea de lo cara que es esa cosa? ¡El Sr Fushiguro mataría de seguro!-
-¿El está acaso aquí ahora mismo?- Gojo sonrió y abrió sin ningún tipo de delicadeza la botella que probablemente costaba más que tu matrícula universitaria.
-Ese no es el punto Satoru.-
-Bueno para mi me parece que ese es problema de Megumi, no el nuestro. ¡De todas formas, nos iremos antes de que vuelvan a casa!- Tomó un trago, sonrio y chasqueó los labios. -¡Vaya! ¡Esta mierda sabe muy bien, pruébala de verás!-
Bueno, parece que te acaban de engañar. Aunque tal vez no te vendría mal ser un poco rebelde, de todas formar has pasado por mucho esta noche.
-Está bien, pero sólo un trago y luego recogeremos mis cosas y nos iremos antes de que lleguen.-
-¡Está bien, está bien, de acuerdo!-
Respiraste profundamente mientras lo veías servir dos tragos en vasos de chupito. Tal vez Gojo de verdad era una mala influencia para ti, tal vez deberías haberle pedido a alguien más responsable que te llevara a casa y te acompañara aquí.
-¿Un shot nada más?.-
"Si, solo uno, quiero llegar viva esta noche a mi casa."
* Paso de tiempo (25 min después) *
~
-¡LE CLAVÉ LA LLAVE EN EL COSTADO DE TU AUTO! * ¡ SCRRRCH ! ¡GRABÉ MI NOMBRE EN TUS ASIENTOS DE CUERO CAROS! ¡Ngh! ¡NGH! ¡LE DI UN GOLPE QUE ROMPIÓ EL CRISTAL Y AMBOS FAROS! ¡GAH! SMAHSH * ¡LE HICE UN AGUJERO A LOS CUATRO NEUMÁTICOS! ¡AH! ¡AH!- Después de pinchar los neumáticos, levantaste el bate en alto y gritaste...
-¡A LO MEJOR ASÍ TAL VEZ LO PIENSE LA PRÓXIMA VEZ ANTES DE SERLE INFIEL A ALGUIEN!-
Dijistes antes de golpear el coche una y otra vez con el bate que habías cogido del patio.
Vale, puede que un trago se convirtieran en dos, y dos en tres, y tres shots se convirtieran en seis, pero ahora mismo todas tus preocupaciones se habían esfumado, aparte pudiste apreciar a Gojo y a ti misma cantando Sesión Shakira Bzrrp como si vuestra vida dependiera de ello. Luego se os podía ver a ambos haciéndole graves daños al costoso coche/carro de Megumi los cuales se merecía. El coche estaba casi irreconocible. Sabías que esto estaba mal, pero vaya, se sentía tan bien poder desahogar tu ira en algo. Este coche era el orgullo y la alegría de Megumi el cual siempre guarda en el garaje para que ni siquiera se dañe por el calor. Su precioso "bebé" llamado Mahoraga el cual el considera una mierda divina o lo que sea . Este fue un coche que construyó durante vuestra relación. Un coche para el que regalastes regalos caros para añadirlos a la construcción como las ahora explotadas llantas o la rallada tapicería. Un coche único que nunca podrá recuperar. Igual que vuestra relación, lo que construyó y el acabó al igual que el coche.
Jadeabas ruidosamente mientras te sentabas contra el capó dejando escapar un suspiro de alivio. Gojo se rió entre dientes mientras se sentaba a tu lado, -Te dije que se sentía bien y que te sentirías mejor después de hacerlo-.
Te reíste un poco borracha y le dijiste: -¿Por qué me estás ayudando?-
Él resopló: -¿Qué no es obvio ya?-
-Eh... Lo siento pero ¿no?-
-Oh, sí, es cierto, olvidé que ni siquiera te diste cuenta de que Megumi te llevaba engañando mucho tiempo y no te diste cuen--.
-¡AY! Oye!!-
Le diste un puñetazo en el brazo mientras lo mirabas fijamente y seria.
-¿Demasiado temprano para este tipo de bromas tal vez?-
- Demasiado .-
-Jaja~ Mi culpa, mi culpa~ lo siento. Bueno, sé que después de que rompas con Megumi probablemente volverás a casa, ¿eh?-
Te reclinaste y pensaste: ahora que no tenías ningún motivo para estar aquí, definitivamente deberías regresar a casa, todavía no lo habías pensado pero es cierto. Así que asentiste: -sí, pero ¿por qué te preocupa eso, que ocurre?-
Gojo chasqueó la lengua mientras te miraba con una expresión casi seria: -Bueno... yo.. yo... no quiero que te vayas vale?-
Soltaste una pequeña risa pensando que era una broma, pero él no se estaba riendo. Así que balbuceaste rápidamente: -E-espera, ¿cómo?, espera, no te gusto, ¿O sí?-
Sus ojos se dirigieron hacia abajo y luego hacia arriba mientras se inclinaba hacia mí mientras volvía a sonreír juguetonamente -¿Y que si lo hago? Eres divertida, muy linda, elegante y tienes esa actitud descarada y desafiante que me encanta y me vuelve loco-.
Tu corazón se iba acelerando y tu pecho se calentaba por alguna razón. Todo lo que estaba sucediendo ahora no era real ¿verdad?, deberías haberle pedido más tiempo para no estar en un punto tan emocional, pero ... ¿A quién engañabas? Acababa de crear una brecha que puede romper todo para los dos. Ahora erais cómplices en esto.
-S-sigue...- intentaste bromear, con una sonrisa.
Gojo te cepilló el cabello mientras hablaba y te susurraba al oído: -Y la verdad ahora mismo mataría por estar entre esos jugosos y gordos muslos-.
Te quedaste muda ante sus palabras, ya que no te lo esperabas.
-Sí si, ya sé todo sobre tu mierda de vida sexual que tenías con Megumi-.
Por supuesto, alguien en tu pequeño grupo de amigos debe haber chismorreado algo sobre cómo te quejabas de que Megumi y tú no tenían sexo tan a menudo como te gustaría y que él rara vez te hacía sexo oral u otra cosa. Eso te hizo sentir insegura al respecto de tu cuerpo, como si hubiera algo malo contigo. ¡Incluso intentaste comer más piñas y probar aceites para que tuvieras mejor sabor y te vieras más apetecible!
Apartaste la mirada tímidamente, pero él agarró con fuerza tu barbilla, atrayendo tu mirada azul hacia ti. -Deja que tu rey te cuide...- Sonrió juguetonamente. -Como te mereces mi reina -.
Esta vez no te moviste, lo que le permitió acortar la distancia entre sus labios y tú. Dejaste caer el bate de tu mano. Gojo te empujó hacia atrás sobre el capó y vuestros besos se volvieron descuidados y necesitados. Él desabrochó tus pantalones increíblemente con una mano y permitiste que los bajara junto con tu tanga azul.
Todo pasaba tan rápido que apenas podías recuperar el aliento y procesar todo lo que pasaba. Él pasó de tus labios a dejar besos húmedos por tu cuello para dejarte respirar, mas besos sobre tu pecho y más abajo pasando por tu ombligo hasta que lamió tu coño desnudo.
Soltaste un gemido un poco fuerte y te arqueaste la espalda apretaste tu coño en su boca caliente. Él no mentía: te comió con avidez y hambre. Te lamió como si fueras el dulce más delicioso del mundo. Te agarró de los muslos, dejando algunas marcas y te abrió bien tu vulva con sus largos dedos.
-Ah~Satoruuu~- te quejaste con cada pasada de su lengua y cada vez que pasaba por tu clítoris.
-Joder~mm~ tienes~ un sabor~ increíble, y sigue llamándome por mi nombre.- Habló entre lamidas.
Fue demasiada estimulación por su parte. Estabas a punto de...
" Ejem ." Se escuchó al otro lado de la habitación.
Lanzaste un pequeño grito de sorpresa y pateaste levemente a Gojo lejos de ti mientras te cubrías con tus manos todo lo que podías tu cuerpo desnudo. "¡S-Sr. Fushiguro! Esto esto no es lo que parece!" Gritaste en pánico, mientras Gojo se limpiaba la boca con alegría plasmada en su rostro.
"Mierda... sí, no es lo que parece, amigo".
Toji se frotó la barbilla lentamente. "Oh tu... no eres Megumi".
“Ah-”
“Es sólo la iluminación. Si la iluminación”
Miraste a Gojo con los ojos muy abiertos, “N-no-”
“¿ Has sido tú la que ha vandalizado el auto de Megumi?”
“Puedo explicar-”
“Así estaba cuando llegamos aquí.”
“¿Y lo de beber de mi alcohol?”
“E-eso fue-”
“¡Asi que si fueron vosotros los que lo bebieron!”
Te quedaste mirando a Gojo anonadada, ¿era estúpido acaso?
“Sr. Fushiguro, yo lo siento mucho, no lo hice... solo estaba... M-Megumi... él me engañó y sé que eso no es excusa, pero yo solo... ha -haré todo lo que pueda para compensarlo...” Las lágrimas se derramaron por tus mejillas a la vez que te tapabas la cara.
“¿Por qué lloras? Es su pésima crianza la que nos trajo hasta aquí. ¡Educa bien a tu hijo!”
-¡Satoru!, no puedes ir diciéndole a la gente eso en su propia casa.
Toji entró al garaje moviendo la cabeza: “Cariño, estoy tan decepcionado”.
Secaste tus lágrimas calientes esperando que él te gritara o te regañara.
“Lo siento, de verdad no sabía que Megumi te engañaba, pero sabía que ustedes dos estaban teniendo algunos problemas. Te he pillado algunas veces usando tu... colección de juguetes”.
Jadeaste sintiéndote un poco avergonzado por su comentario. Gojo se rió un poco, hasta que lo golpeaste en el brazo. ¡¿Por qué demonios Toji estaba mencionando eso y aquí, justamente delante de el bocazas más grande de todos?!
Toji continuó: -Solo me preocupo por ti cariño, no quiero que te conformes con menos otra vez-.
Gojo farfulló mientras se ahogaba con su risa anterior: -¡Sí!, ¿Qué significa eso?- dijo con un poco de ira en su voz.
La verdad, estabas demasiado borracho y excitado como para unir las piezas, pero parecía que él lo había logrado.
-Simplemente no quiero que ella se conforme con alguien que no puede...- evaluó a Gojo mientras inclinaba la cabeza, ”complacerla correctamente “.
-¡Oh, no vallas por ese camino, yo puedo complacerla perfectamente!-
El hombre mayor resopló: -¿En serio? ¿Por qué no la hiciste correrse entonces todavía?-
-¡Tú... TÚ nos interrumpiste!- gritó con su voz chillona
- Ai Por favor, te di suficiente tiempo antes de intervenir, se estaba volviendo difícil de ver-
-OH- ¿Entonces crees puedes hacerlo mejor que yo?-
-Oh losé, que puedo hacerlo mejor que tú.-
Parpadeaste de un lado a otro, ¿qué diablos está pasando ahora mismo en este garaje?
—Cariño —Toji te agarró la barbilla con una mirada extraña en sus ojos—. Has sido muy traviesa hoy, pero es algo justificado cuando no te tratan bien. ¿Puedo mostrarte cómo un verdadero papá cuida a su princesa?
-Uh...- Te quedaste boquiabierto como un pez, ¿estabas soñando...? ¿Gojo chocó con el coche contra un poste de luz de camino a casa y tú te fuiste al más allá porque, ¿que diablos está pasando? Seguro debes estar en un mundo diferente. Así asentiste tontamente, -v-vale-.
Gojo cruzó los brazos haciendo tiernos pucheros mientras Toji se arrodillaba frente a ti. Sus grandes manos se deslizaron bajo tus muslos para poder acercarte más a su boca. -Las chicas traviesas que están sexualmente frustradas tienden a comportarse mal-.
Tu ex...que no sabe que es tu ex... Su padre estaba a punto de devorarte. Deberías ponerle fin a esta extraña pero... ¡OH!
-¡Ah!-, gritaste cuando Toji colocó su lengua húmeda y acarició tu clítoris con ella. Al principio fue lento y sensual como si lo estuviera saboreando , enroscando su lengua dentro de ti antes de retirarla y escupir en tu coño. Era tan...repugnante... y sexy al mismo tiempo. Te chupaba y te lamía como un perro a su hueso favorito. Lloraste una vez que finalmente se aferró a tu sensible manojo de nervios, y pronto te encontraste incapaz de contenerte mientras gemías descontroladamente y comenzabas a balancearte en la cara de Toji. Te corriste fuerte y jodidamente rápido. A parte algo en la forma en que Gojo te miraba hizo que la experiencia fuera mucho mejor.
Gojo se burló mientras Toji sonreía con los labios húmedos y con una sonrisa de superioridad, -¿Ves?- Se puso de pie y te besó en los labios mientras miraba a Gojo, -Un verdadero papá sabe cómo complacer a su chica cuando se porta mal-
-¡La preparé para ti! ¡Esa mierda no cuenta, ya estaba al borde!-
Gojo te agarró la cara mientras metía su lengua en tu boca, tú tarareabas sintiendo cómo te besaba con la saliva corriendo por tu barbilla, junto con alguno de tus jugos. Apretaste los ojos con fuerza, conteniendo la respiración mientras él dominaba tus labios con los suyos. Cuando sentiste que te ibas a desmayar por no tener aire, él se apartó y te escupió en la boca.
-Traga-, te ordenó mientras lo hacías, tus ojos casi se bizqueaban.
¡¿Por qué esto era tan jodidamente caliente?!
-Buena chica.- Gojo la besó en la frente y luego sonrió mirando a su oponente. -Ese es un beso de verdad-.
Toji bajó la mirada. -Parece que necesitamos más pruebas-.
¿Necesitas MÁS?
~
-¿Cómo se siente la polla de tu rey, mi reina?-, gimió Gojo.
Maullaste, incapaz de expresar lo bien que te sentías. Gojo estaba ocupado follándote por detrás mientras Toji tiraba de ti agarrándote del pelo, mientras te decía algo como “así es como un papi peina el cabello de su princesa”. Te arrastraban de un lado a otro entre los dos en el sofá de la sala de estar el cual estaba ya empapado, en un momento tu coño estaba lleno y al siguiente tu garganta y al otro los dos a la vez. Tus ojos estaban en blanco, y tu mente se perdió hace mucho tiempo.
Estos estúpidos brutos compitieron para ver quién era el mejor papi/rey que te hacía correrte más una y otra vez sin parar. El maldito Gojo incluso tenía una pequeña pizarra que nadie sabe de donde la ha sacado para llevar la cuenta. ¡Eran tremendos animales!
Toji agarró tu pecho mientras movía sus caderas y se frotaba contra ti. -¿Quieres que te llene verdad? Entonces tienes que mojarme bien cariño, ya que soy mucho más grande que el otro tipo después de todo-.
—¡Cállate! —gruñó Gojo lamiéndose los dedos con rabia para poder jugar con tu hinchado clítoris una vez más—. Vamos, córrete para tu verdadero rey.
Te tensaste y gemiste, ambos te estimulaban demasiado al mismo tiempo. Te corriste otra vez haciendo que Gojo maldijera mientras te follaba. -Mierda, eso es todo, princesa-. Después de que terminó, se retiró. -¡Ese es mío!-
Gimiste cuando Toji salió de tu boca, dándote la vuelta en el sofá para poder hundirse en tu coño abusado e hinchado. -Todavía mi polla está despierta, ¿no es así, princesa?-
Intentaste hablar pero te dolía demasiado la garganta para hacerlo.
-Qué grosero-, se burló Gojo, te levantó con los brazos debajo de ti. Bebió de la taza antes de darte de beber de su boca. El agua de verdad era necesaria para tu boca seca.
-gra-gracias- Jadeaste mientras Gojo te besaba.
-¿Ves? ¡Tienes que saber lo que tu chica necesita! ¡No se trata solo de follar hombre! ¡Creo que eso debería contar un punto extra para mí! ¿Verdad (T/n)?-
Jadeaste al ser empujada contra la larga longitud de Toji, ni siquiera podías concentrarte en lo que te decía Gojo. El hombre de verás que llevaba un ritmo brutal. -Ella ha sido mala, así que no recibe un trato especial. Bebiendo mi alcohol sin preguntar,de verdad que ha sido una chica mala-. Toji te levantó un poco para poder follarte más rápido. -Discúlpate como es debido con tu papi-.
-Ah, lo siento!...-Gritaste mientras tu pecho se movía violentamente por su movimiento. ¡Ni siquiera le preocupaba que destruyeras el auto de Megumi!
-Buena chica~-, ronroneó Toji mientras cubría tu boca con la suya. Silenciando tus gemidos mientras embestía dentro de ti. Gojo no quería quedarse afuera así que sus manos ahuecaron tu pecho, con sus pulgares haciendo rodar tus pezones te pegando pellizcos de ellos.
Estabas tan sensible que no tardaste mucho en correrte otra vez. Lloraste sobre los labios de Toji mientras te movías alrededor de su polla. Sus caderas se sacudieron y luego se apartó y salió. -Abre la boca para que pueda darte un trago de verdad-.
Sacaste la lengua mientras Toji se salió de ti y descargo su sustancia blanca y pegajosa en tu boca. -¡Hmm!-
—¡Oye! ¡Con cuidado! —siseó Gojo.
Te reíste de la cara de Gojo mientras te girabas para tentarlo con semen en tu lengua. Te inclinaste hacia él mientras te pellizcaba las mejillas. -Trágate esa mierda primero-.
-Ah~Ah~ Toji acaba de follarme con tu semen dentro de mí, ¿ pero no puedes besarme en la boca? ¿No es eso muy poco amable de tu parte, mi rey?-
Toji se rio entre dientes mientras Gojo soltaba un gruñido de desaprobación. -¡Te besaría sin importar lo que tengas en tu boca, así que cállate!- Te acercó y te lamió la lengua a pesar del semen de otro hombre en tu boca.
Gemiste, enredando tu lengua con la de él. Sentiste que su mano se movía más abajo para jugar con tu coño y los dedos de Toji se deslizaban justo al lado de los suyos, ambos ávidos de tu orgasmo.
Te apartaste de Gojo con un zumbido apretado: -¿De verdad todavía no terminaron?-
-Vuelve a correrte para mí y podremos terminar-, bromeó Gojo.
—¡OYE, nunca tomaste en cuenta mi punto de vista ahí! —le espetó Toji.
-¡No me importa!-
Tus piernas temblaban mientras te hacían correrte con solo los dedos otra vez. Gemiste por la sobreestimulación: -Ah~ Está bien!, está bien!~ ¡Ya no puedo correrme más! ¡de verdad!-Cerraste las piernas y te cubriste los pechos.
-¡Ese era un punto para mi!- Satoru agarró la pizarra para poder sumar los puntos.
-¡No , Oye!-
Pusiste los ojos en blanco mientras discutían.
-¡Mierda! ¡Está igualado!-
-Mierda, bueno está claro quién ganó ¿verdad?-. Toji te sonrió.
-Estoy... demasiado borracha para esto. Pregúntame de nuevo por la mañana por favor -. Jadeaste cuando te diste cuenta de por qué estabas allí en primer lugar. -E-Espera... No quiero estar aquí mañana por la mañana...- susurraste. -N-No cuando él regrese...- Hiciste lo mejor que pudiste para no llorar, pero todas las emociones y los recuerdos regresaron de golpe. Por un momento, los dos te hicieron olvidar todos tu problemas, ellos te hicieron sentir como si estuvieras en la cima del mundo. Lucharon por tu atención como si fueras una reina, era agradable sentirse así.
—Oye...todo está bien. Le patearé el trasero por ti porque ahora eres mi chica. Gojo miró fijamente a Toji.
-¿Piensas que no le patearía el trasero aunque sea mi hijo?-
Tú y Gojo se quedaron congelados de asombro.
-¡Pe-pero es tu hijo!-
-¿Y?-
-De verdad eres un padre terrible.-
-Pero soy un gran papi-
-¡TU NO GANASTE!-
-Eso simplemente significa que tenemos que continuar con esto-.
Tu estómago gruñó, lo que te hizo poner una mano sobre él, avergonzado, pero a la vez algo aliviado. -Oh, lo siento, pero tengo un poco de hambre-.
Ambos se miraron antes de apresurarse a levantarse para ser el primero en prepararte algo de comer.
-¿QUIERES RAMEN?-
-¡NO TENEMOS INGREDIENTES PARA EL RAMEN, IDIOTA!-
-¿QUÉ TIPO DE ESTABLECIMIENTO DIRIGEN AQUÍ?-
Empezaste a reír. No podías creer cómo había resultado esa noche. No esperabas ser el juez de los ”juegos de papás“, tal vez y solo tal vez podrías encontrar otra razón para quedarte.
~
Megumi te había estado buscando por todas partes en la fiesta. No respondías a tu teléfono y no llegaste a casa anoche., ya que cuando llegó a su casa, todas tus cosas todavía estaban en vuestra habitación, así que ¿ qué demonios, donde estabas? Alguien dijo que te vio salir corriendo de la fiesta, pero no podrías haber sabido lo que estaba haciendo, ¿verdad? Fue tan cuidadoso. Maldito Sukuna, llevándolo a su habitación y solo lo permitió porque era su estúpido cumpleaños. Le gustabas, realmente le gustabas, no quería perderte, pero había algo en Sukuna que lo atraía. Pero ya nunca más. No lo volverá a hacer. Y tú nunca tienes porque enterarte.
Se dirigió al garaje, ¿quizás te quedaste en casa de Nobara?
—¿QUÉ DIABLOS? —Megumi sintió que el color se le iba de la cara, las llaves se le caían de la mano, ¡alguien destruyó su auto, SU PRECIOSO AUTO ! ¡Trabajó tan duro en él! Rapidamente corrió a la habitación de su padre para preguntarle si sabía o había visto algo sobre lo que había pasado.
—. Papá! ¡Papá! ¡Que alguien se meta en las cámaras de seguridad creo que algui...!
Al abrir la puerta de la habitación de su padre, su mandíbula se desplomó al suelo. De todas las cosas que esperaba ver, esta era la que menos esperaba, como estabas aplastado entre su padre y un estudiante de último año como si fueras una salchicha en un perrito caliente.
-¡¿QUÉ DEMONIOS? !¿QUE MIERDA ESTÁ SUCEDIENDO AQUÍ?!-
-¡Ah~chi-cos, e-esperen Ah~!- Gritaste mientras te follaban entre los dos, ahora mas fuerte que antes.
—¡Oh, hola Megumiii! —llamó Gojo sin disminuir su empuje y rapidez.
Toji se quitó la teta de la boca y se lamió los labios, junto a tu pezón. ¿ Eh? ¿Megumi? ¿Qué ocurre?-
-A-alguien-alguien me-me (T/n)-.
-Creo que lo dejamos en shock, -. -JAJA mira como está reiniciando Windows-
-¡Ah, sobre tu auto! La verdad no sé quién hizo eso, la cámara de seguridad no estaba funcionando, así que no sé lo que le pudo pasar a tu auto-.
Megumi cayó de espaldas al suelo, incapaz de procesar ni creer lo que estaba presenciando con sus ojos.
-¡Ah-El-El se desmayó!- intentaste decírselo de nuevo, pero los dos hombres no se inmutaron en absoluto, ni si quiera lo miraron , estos seguían intentando hacerte correrte lo más que pudieras en sus autoproclamados juegos.
—Deberías ir a ver como está tu amigo Satoru —Toji se mordió el labio mientras palmeaba tu pecho y te sacaba un gemido cuando tiró de tu pezón.
“¡Ese que está en el suelo es tu hijo, deberías ser tu quien miraras como está!” Gojo te mordió el cuello haciéndote gritar.
-¡Satoru! ¡Toji!
“No te preocupes cariño, Él estará bien. Supongo” Toji, que no quería ser superado por "otro incompetente canoso" como había proclamado a Gojo, este chupó tu teta entre sus dientes.
-¡Ah-P-Papi!-ah~
“Eso es todo nena~ Córrete para papi”.
Ambos ronronearon seductoramente mientras hacías exactamente lo que te decían.
Todos los pensamientos sobre Megumi fueron olvidados en tu mente.
Heyyyyyyy Que tal llevo haciendo esto 5 días así que denme un poco de apoyo plissssss :p
Próximamente actualizaré mis otra historias que ya las estoy terminando de sacar nuevos caps de borradores, pero nada esto es un One Shot de nuestro Papi Toji y Nuestro consentido favorito espero que les halla gustado y chao.