Soft Boy [LayHo]

Sinopsis

❝En dónde Junmyeon y sus amigos acaban en la cárcel por equivocación, y la única forma de salir es trayendo "algo" desde un lugar peligroso.❞ ... exo-oneshot (layho)

Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

🐇 Parte Única.

Hola ❤️

Antes de que sigan quiero aclarar los siguientes puntos: 

🐇 ·  Las parejas en este one shot son chico×chico por lo que si ese tipo de cosas te resulta desagradable o sos homofóbico por favor evita dejar comentarios negativos que perturben a otros lectores, simplemente busca otra historia que sea de tu agrado.

🐇 ·  Tal y como dice la categoría de este OneShot, contiene escenas +18 que pueden resultar desagradables o incómodas para las personas sensibles ya que se hará mención de temas como las drogas, las adicciones, el abuso sexual y la corrupción, si lo lees es bajo tu propio consentimiento.

🐇 ·  Quiero aclarar que esto salió de mi imaginación y si bien la historia en ocasiones puede tener un tono ligero esto solo es con el fin de hacerte reír un rato, mas intento mencionar el tema con el mayor respeto posible desde una perspectiva ajena a lo que realmente sucede en esos ambientes. Asi que discúlpenme si algún pensamiento, comentario o acción de parte de uno de los personajes ofende a alguien.

🐇 ·  El club mencionado no pertenece a Corea del Sur, sino que, salió de mi imaginación y cualquier parecido con la realidad es coincidencia. Esto puede contener faltas ortográficas así que me disculpo por eso.

Sin más que decir o aclarar espero que disfruten la lectura 💕

───◦──────◦───

—¿Estás triste por algo? —cuestionó Yixing, genuinamente intrigado en él, pues, se supone que vinieron a divertirse pero Junmyeon tenía una expresión de tristeza en el rostro.

¿O quizás culpabilidad? Aunque eso no tendría sentido, él no había hecho nada malo.

—¿Qué? No, no, e-estoy bien... —aseguró rápidamente el castaño, sonriendo.

Tao, ya siendo consciente de lo que seguro lo atormentaba le dió un golpe en el hombro y luego revolvió su cabello en un gesto que a Junmyeon se le hizo bastante paternal.

—Hey, no te sientas mal por eso, un cumpleaños no puede definir una amistad de hace años.

Junmyeon no pensaba así. Él se sentiría triste si uno de sus amigos no asistiera a su cumpleaños sin siquiera avisarle, bien, él sabía que su mejor amigo estaría disfrutando aún sin su presencia y no estaría molesto para nada, pero la culpa igual estaba.

—Además, tú no podías imaginar que su hermano le haría una fiesta sorpresa.

Y era verdad.

Junmyeon ya había dicho que sí a sus planes con Tao, Chen y Lay, era demasiado tarde para cancelar todo pues, había sido muy difícil conseguir un pase para entrar a "Mi Club".

—Uh... Supongo... —murmuró Junmyeon, todavía triste.

Lay suspiró, y finalmente decidió cuestionar.

—¿Pasó algo?

—Es que... Un amigo cumple años, justo hoy... Bueno, ayer, veintiuno de septiembre —se corrigió rápidamente—. Y yo no sabía que su hermano le organizó una fiesta sorpresa... Pero siento que al no asistir por venir aquí, de cierta forma... No lo sé, le estoy fallando.

Lay asintió rápidamente al entender por qué Junmyeon estaba tan afligido, después de todo él era un chico suave de corazón asi que era entendible que estuviera triste por algo así.

—Pero piénsalo de ésta manera —le dijo Lay, sonriendo, Junmyeon apenas logró mirarlo a los ojos mientras hablaba—. ¿Le deseaste feliz cumpleaños?

Junmyeon asintió.

—Y le lleve un regalo a la universidad.

—¿Y entonces? —cuestionó Lay, haciendo una expresión confundida que le arrebató una carcajada a Junmyeon. Tao guardó silencio y solo se dedicó a observar la dinámica entre los dos—. Quieres la vaca y el chancho. A veces todo no se puede.

Junmyeon volvió a reír ante el refrán tan raro que soltó Yixing y decidió guardar silencio mientras balanceaba su peso de una pierna a otra, sonrió para sus adentros porque de cierta forma Yixing tenia algo de razón, ya que a veces muchas personas solían decirle que era un chico caprichoso debido a que fue muy mimado de niño.

—Iré a buscar a los chicos. —anunció Tao repentinamente.

Junmyeon iba a decirle algo pero con rapidez el alto se alejó mientras una sonrisa adornaba su rostro. Tenía que admitir que sus intenciones eran darle espacio a los dos, pero ya que estaba también buscaría a los chicos porque se estaba haciendo tarde y no podían quedarse tanto tiempo porque al día siguiente tenían que rendir exámenes.

Hubo un silencio de varios minutos en el que los dos miraron para cualquier lado menos hacia el otro, en algún punto Tao entro al boliche y Junmyeon ya no pudo verlo así que comenzó a sentirse ansioso al ser consciente de que estaba a solas con Lay.

Trató de calmarse a sí mismo, pero también era consciente de que sus gestos lo delataban, lo supo cuando, el azabache, con la tranquilidad de siempre, lo dejó en evidencia.

—Ahora luces ansioso.

Por lo visto era observador y Junmyeon acababa de comprobarlo, o quizás estaba siendo muy evidente con sus gestos apesar de que lo daba todo para que nadie viera lo ansioso que estaba por irse de aquella discoteca. No solo porque estar a solas con Yixing le daba nervios, sino porque, el ambiente que los rodeaba le resultaba un poco desagradable.

—Un poco... —murmuró, sin poder evitar sonreír—. Es que... Nunca vine a un lugar así.

El azabache separó los labios ligeramente y lo miró con una expresión de sorpresa que pareció fingida, no obstante, Junmyeon lo conocía bien y podía asegurar que Zhang de verdad estaba impactado.

—¿En serio? —dijo finalmente, también sonriendo—. Es la primera vez que alguien que conozco no ha ido a una discoteca.

Junmyeon apretó los labios y asintió mientras se acomodaba un mechon de cabello castaño detrás de su oreja.

—E-es que mis padres son mu-muy exigentes en ese sentido —comentó, apenas devolviéndole el contacto visual. Yixing estaba tan cerca de él que Junmyeon comenzaba a sentirse asfixiado—. Me criaron... De cierta forma, muy introvertido y así, nunca he ido a una fiesta tampoco.

Yixing lo miró aún más sorprendido y luego soltó una risita, Junmyeon se mordió el labio inferior para evitar soltar un suspiro, ¿por qué no puede simplemente decirle lo que siente?

Solo se ha limitado a guardar silencio y apreciar a Yixing como un amigo, pero ésto comienza a ser insuficiente y se pregunta si él debería dar el segundo paso, o tendría que esperar a que Lay lo haga pues no está seguro de si en realidad también le gusta, quizás ha interpretado mal las señales, quien sabe, en el amor Junmyeon siempre había sido muy torpe.

—Eres extraño —habló Lay, haciendo sentir vergüenza a Junmyeon—. Pero eso me gusta.

—A-ah... —Kim no logró formular una respuesta, se sonrojó como nunca antes y soltó una risita mientras se frotaba la nuca—. Yo... E-eh, ¿en serio...?

Lay soltó una risita y ladeó el rostro, Junmyeon pudo apreciar el tierno hoyuelo que aparecía en su mejilla al reír y simplemente quiso dejar un beso en esa zona, aunque no lo hizo porque le aterraba la idea de que el azabache lo rechazara por algún motivo.

—Cuando pasen los finales, si quieres, puedo llevarte a tu primera fiesta. —ofreció el azabache, inclinándose un poco hacia adelante.

Junmyeon juntó las manos en su espalda con timidez y se inclinó hacia atrás en un intento torpe por recuperar algo de espacio personal, acabó chocando contra la puerta del auto de Tao y eso lo avergonzó así que apretó los labios y asintió aún sin devolverle el contacto visual.

—Bu-bueno, eso sería genial.

Apenas logró terminar la frase y se sonrojó de inmediato, Yixing sonrió y se permitió apreciar su bonito rostro ahora que lo tenía a escasos centímetros de distancia, fue más que obvio que Junmyeon estaba nervioso pues tenía una sonrisa tensa de labios cerrados, parpadeaba constantemente, nunca hacía contacto visual y respiraba de forma agitada.

—Junmyeon.

El susodicho no lo miró, su respiración se aceleró aún más y alzó ambas cejas esperando a que Yixing dijera algo sin embargo, éste guardó silencio y soltó una gran bocanada de aire mientras intentaba reprimir su creciente deseo de devorarle la boca al bonito castaño frente a sus ojos.

—¿Qué ocurre? —preguntó Junmyeon, separando su mirada del suelo para dirigir a él sus bonitos ojos avellana.

Yixing parpadeó un poco sintiendo que quizás podría perderse en sus ojos y que no le molestaría no encontrarse porque estaría en su lugar seguro.

—¡Chicos, ¿Tao ya fue a...?!

Junmyeon giró el cuello con fuerza hacia dónde provenía la voz y se encontró con Luhan que puso una horrible cara de lamento al ser consciente de lo que acababa de interrumpir, en cambio Yixing siguió con el rostro a escasos centímetros de Kim, todavía observándolo como si estuviera obnubilado.

—Ya fue a buscar a los chicos. —le informó Junmyeon, agachando el rostro para así evitar un poco de la cercanía con el azabache.

Finalmente, y gracias a Dios, Yixing se alejó un poco y tomó una postura más recta.

—Lo siento, en serio no quería... —murmuró Luhan con una expresión de culpa y vergüenza.

Junmyeon desvío la mirada sintiendo como su cara se calentaba, ¿se habrían besado si Luhan no los hubiera interrumpido?

—Está bien, solo estábamos hablando. —dijo Lay, tratando de sonar relajado pues intentaba tranquilizar a Junmyeon.

Se inclinó para atar una de sus agujetas y entonces Luhan, mientras observaba su espalda frunció el ceño pues recordaba que Yixing había llegado con una mochila, cosa que ahora no traía puesta.

—¿Tu no trajiste una mochila? —cuestionó, viendo directamente a Lay.

El azabache se irguió al instante, abrió mucho los ojos y soltó una carcajada mientras miraba a los dos chicos frente a él.

—¡Oh Dios, es verdad! —exclamó—. ¡Y la olvidé en la mesa del fondo! —sin decir más, comenzó a correr hacia la entrada de la discoteca, claro, no sin antes despedirse—. ¡Los veo luego!

Luhan fue el único que contestó en voz alta, riendo por lo distraído que llegaba a ser su menor, Junmyeon se limitó a asentir mientras apoyaba ambas palmas sobre la puerta del auto de Tao y luego recostaba su espalda encima de éste en un intento por recuperar algo de fuerza, oxígeno y más.

—Lo siento —dijo Luhan una vez que estuvieron solos, apoyó la palma de su mano sobre el auto y se inclinó cerca de Junmyeon para hablar—. ¡En serio, lo siento mucho! Es que yo nunca... O sea no creí que ustedes estarían... Tú sabes.

Junmyeon soltó un suspiro y negó rápidamente.

—No te preocupes —contestó con una sonrisa amable—. De todas formas creo que estaba a punto de desmayarme.

Luhan soltó una carcajada al oír aquello y pronto Junmyeon se unió a sus risas, aunque descendieron lentamente cuando un grupo de jóvenes cruzó cerca de ellos y los observaron por unos segundos que parecieron eternos.

Junmyeon creyó verles cara conocida pero no conseguía recordar la razón.

Solo por educación, Luhan les mostró una sonrisa amable e inclinó la cabeza como saludo, solo entonces el grupo se detuvo y la única chica señaló a Junmyeon.

—Ese es el idiota del que les hablé.

Solo entonces, Junmyeon la reconoció.

Cuando estaban en la discoteca chocó accidentalmente con una joven y derramó un poco de su bebida encima del bonito vestido que ella traía puesto, obviamente, Junmyeon se redujo a un manojo de nervios y vergüenza que lo único que hacía era murmurar constantes disculpas.

La joven lo insulto en todos los idiomas posibles y hasta le dió unos empujones, entonces Chen intervino de forma amable y logró capturar la atención de la joven para que él pudiera alejarse.

Ahora Chen no estaba, y Luhan no era el hombre más pacífico que digamos.

—¿Cómo que idiota? —Luhan fue el primero en hablar, dando un paso adelante a la vez que Junmyeon retrocedió otro—. ¡Junmyeon no hizo nada malo!

—Oye... —susurró Junmyeon, apenas jalando la manga de la chaqueta del rubio—. No creo que sea conveniente gritarles...

La chica dió un paso al frente, tratando de empujar a Luhan mas no consiguió moverlo de su sitio.

—¡Ese idiota arruino mi vestido, ¿cómo que no hizo nada malo?!

Junmyeon se sonrojó demasiado y dió un paso al frente con intenciones de aceptar su culpa, pedir perdón e incluso compensar el accidente ya sea con dinero o lo que sea que ellos quisieran.

—Ya le pedí disculpas por e... ¡Ay!

La chica lo jaló del pelo con fuerza haciéndolo tambalearse un poco y dar varios pasos hacia adelante, Luhan abrió muchos los ojos y comenzó a gritarle mientras intentaba separar sus feas manos del suave cabello de Junmyeon.

—¡PERO A TI QUE MIERDA TE PASA, LOCA!

Luhan le dió un empujón que la habría mandado al piso de no ser porque uno de los hombres que la acompañaba la sostuvo, la chica se recompuso al instante y le dió una bofetada.

—¡¿Pero que mierda les pasa?! —gritó el rubio, siendo sujetado por Junmyeon—. ¡Suéltame, Junmyeon, déjame partirles el puto culo a todos estos malditos!

El joven Xiao logró soltarse del agarre de Junmyeon y se lanzó a darle un puñetazo al primero que se le puso enfrente, uno lo estampó contra el auto con fuerza haciendo que golpeara su espalda y otro lo sujetó del cuello con violencia a la vez que otros dos hombres retenían a Junmyeon.

—¡Ya, por favor, no le peguen, les voy a dar lo que quieran, pero no le hagan daño! —rogó el castaño, desesperado y al borde del llanto—. ¡Incluso les dije que...!

—¡¿QUE MIERDA ESTA PASANDO AQUÍ?!

La voz de Zitao sonó fuerte y segura, el chico dió varios pasos adelante seguido de sus amigos que venían detrás de él. Junmyeon los miró a todos asustados mientras los sujetos a su alrededor los soltaban a Luhan y él.

—¡Lu, ¿estás bien?!

Sehun corrió hacia su novio y lo abrazó con un cariño sobreprotector, Junmyeon entró en una especie de trance en el que no podía escuchar o distinguir las cosas que decían sus amigos en la discusión. Solo vio que, de un momento a otro Baekhyun se lanzó sobre la chica y la jaló del cabello, entonces ésta le dió un golpe en los bajos y así comenzó una gran pelea entre ambos grupos.

—¡El auto es mío, imbécil!

¿El auto? Junmyeon no sabía en qué momento comenzaron a pelear por el auto de Tao, pero seguramente ellos eran gente mala que buscaba sacar algún tipo de provecho de la situación.

No tenía duda de ello pues, la chica tomó la primera piedra que encontró y con ella rompió la ventana del auto.

Fue cuestión de minutos para que tanto ruido comenzara a atraer a más personas al lugar, por suerte nadie se sumo a la pelea pero sí lograron disipar un poco el conflicto, así que Junmyeon corrió a la entrada trasera del boliche para pedirle ayuda a los patovicas pero entonces se topó con Lay a medio camino, el azabache lo miró asustado.

—¿Junmyeon? —exclamó, con la mirada desorbitada por la sorpresa—. ¿Qué te paso?

Junmyeon comenzó a arrastrarlo hacia el lugar de la pelea mientras Lay trataba de sostener sus manos y darle algo de confort, el castaño de verdad lucía asustado, y era entendible.

Era su primera vez en una discoteca y la situación terminaba así.

—¡Los chicos se están peleando, tienes que llamar a alguien, hacer algo, no lo sé!

Para cuándo Junmyeon y Lay se acercaron al lugar de vuelta los patovicas que custodiaban la entrada principal ya estaban allí acompañado de otro grupo de seguridad, Junmyeon entonces se detuvo junto a Lay mientras observaba todo con horror.

Era una batalla campal.

Era algo horrible.

No sabria que hacer seguro habría hecho algo estúpido de no ser porque escucho a la gente de los alrededores comenzar a murmurar cosas.

—¡La policía, la policía!

Sí, todos los escucharon junto con las sirenas y apenas éstas hicieron acto de presencia los agresores comenzaron a escapar y los patovicas regresaron a su puesto anterior dejando así a Suho y sus amigos como los culpables de causar todo el disturbio.

Varios policías bajaron de distintos vehículos y retuvieron a los chicos para después comenzar a revisarlos.

—¿Están todos juntos? —preguntó el oficial.

—Sí. —respondió Kyungsoo sin titubeos, exhalando mucho aire.

Ninguno se molestó por su respuesta ya que, apesar de que fuera de las fiestas no tendían a llevarse muy bien, en ésta todos estaban juntos, pase lo que pase.

—Oficial, nosotros no hicimos nada, somos inocentes. —exclamó Baekhyun asustado.

Estaba inclinado sobre la patrulla con ambas manos sobre su cabeza mientras que un oficial revisaba su ropa. No podía moverse por la fuerza que el hombre ejercía sobre él y cuando pudo al menos girar un poco la cabeza, lo único que logró ver fue como otro policía metía a Xiumin y Kai en la misma patrulla.

—Lo sé, chico, siempre son inocentes.

Baekhyun estaba desesperado y asustado, le fue inevitable gritar.

—¡Es en serio, señor!

Casi dio un saltito con pánico mientras el oficial lo hacía agacharse para entrar en la parte trasera del auto, ahí ya estaba Chanyeol, el cual le dirigió una mirada que solo significaba una cosa «silencio o lo empeorarás».

Lay se quedó en silencio cuando lo revisaban y apenas la mujer acabó su trabajo él le regaló una sonrisa amable mientras veía como otro de los oficiales recogía la mochila que estaba en el piso no muy lejos de ellos, no le prestó mucha atención porque no había nada interesante en ella más que ropa, así que solo vió como revisaba la bolsa, sacando la ropa que había adentro y deteniéndose repentinamente antes de colocar todo en su lugar.

—¿Esta mochila de quién es? —preguntó el oficial, alzando el objeto de una de sus tiras y mirando directamente a Chen ya que era el que estaba más cerca.

Chen lo sabía pero tuvo un mal presentimiento así que simplemente negó con la cabeza.

—No... No lo sé, señor. —respondió, apenas sujetando sus ganas de mirar a Yixing con pánico.

—¿Esta mochila es de alguno de ustedes? —preguntó nuevamente el oficial, alzando la voz y paseando el objeto frente a la cara de todos.

—Es mía oficial, ¿algún problema? —contestó Lay dando un paso al frente.

El oficial de policía no respondió, simplemente abrió la mochila y revolvió la ropa que había dentro hasta que del fondo de ésta saco una pequeña bolsita que contenía un polvo blanco.

—¿Y eso? —cuestionó Lay como si nada, confundido y temeroso.

Chen y Tao se giraron a verlo, sus expresiones parecían tener una dualidad entre la tristeza y el asombro, Yixing negó levemente con la mirada llena de miedo, intentando transmitir lo que pensaba como hacían de costumbre.

—Eso no es mío, ¡yo no consumo drogas! —gritó asustado y señalando el objeto.

—Esta bien, lo que digas.

La voz del oficial salió llena de burla mientras que cerraba una de las esposas en su mano derecha. Los demás se carcajearon de sus bromas como si fuera lo más gracioso.

A Yixing realmente no le asustaba la idea de ir a la cárcel porque ya había estado ahí varias veces, lo que de verdad le asustaba era que sus amigos no le creyeran a causa de todos los errores que manchaban su pasado. Y por lo visto este sería el caso que tanto temió, lo supo por la mirada que le dieron Tao y Chen, parecían enojados con él y a la vez, dolidos.

El oficial cerró las esposas sobre sus manos y comenzó a llevarlo, mientras que el chino intentaba resistirse.

—¡En serio no es mío, chicos! —gritó siendo arrastrado por dos oficiales—. Tienen que creerme.

Pero ninguno le dirigió mirada alguna, simplemente todos hicieron silencio mientras los oficiales subían a los autos y emprendían camino hacia la estación de policía.

───◦──────◦───

El viaje fue silencioso puesto que ninguno de los chicos tenía ganas de hablar sin embargo, cuando los metieron a todos en la misma celda el ambiente se tornó pesado.

—Eso no era mío. —soltó Lay luego de varios minutos de silencio.

Baekhyun estaba por decir algo, Lay le caía bien y de verdad creía en sus palabras, pero Chen lo interrumpió y se sorprendió de que el chico habló con una seriedad impropia de él.

—¿Pensabas consumirla cuando todos nos separaramos para dar la vuelta?

—¡Que no, por Dios, tienes que creerme!

Lay se puso de pie y se frotó el cabello con estrés, los presentes lo miraron sorprendidos puesto que era la primera vez que Zhang perdía la paciencia ante ellos.

—No era mio, no se quien lo dejo ahí... —murmuró, bajando la mirada.

Junmyeon sintió como su corazón se estrujaba al ver lo vulnerable que se mostraba el chico sin embargo, no interfirio en la conversación porque claramente era un tema del que él no estaba al tanto.

—¡Ya, al menos dale una oportunidad! —intervino Chanyeol en la conversación, dispuesto a apoyar a Lay—. Es nuestro amigo, no nos mentiría con algo así.

Baekhyun paseó su mirada por el grupo de chicos que discutían y apartó a Luhan cuando el rubio intentó hacer que deje de escuchar la conversación ajena.

—Nos mintió muchas veces —susurró Zitao, realmente apenado de tener que exponer a su mejor amigo—. Es dificil volver a creer en ti...

—Siempre nos haces lo mismo. —soltó Chen cruzado de brazos.

—¿De qué hablan? —se atrevió a preguntar Minseok.

No comprendía la conversación y eso lo frustraba, sabía que Chen no le negaría una explicación sin embargo, esta vez el castaño no dijo nada y quien habló fue Kai.

—Lay consumía drogas —soltó sin nada de tacto, Yixing se mordio el labio inferior con algo de vergüenza—. Lo intento dejar muchas veces y siempre recayó, eso lo llevó a hacer cosas horribles incluso hacia nosotros, sus amigos.

—¡Pero yo no hice nada esta vez! Tienen que creerme, eso no era mío —su voz fue descendiendo poco a poco sin perder el tono desesperado, se deslizó en la pared hasta tocar el piso y dió un brinco cuando Sehun puso una mano en su hombro y lo miró a los ojos—. ¿Qué haces?

Oh intentó hacer contacto visual y Lay apenas le correspondió.

—Intento ver si estás drogado, las pupilas se te dilataban, lo recuerdo bien.

Sehun se sobresaltó cuando Lay lo empujó, bastante molesto, y bajó la mirada.

—Suéltame, no quiero que me toquen.

Sonó de verdad enojado y todos se sorprendieron de ello, incluso se sintieron intimidados porque de verdad su cara no tenía precio, el ceño ligeramente fruncido, la respiración agitada, el cabello caía sobre su frente y oscurecía aún más su mirada. Todos estaban incómodos, a excepción de Tao, Chen y Chanyeol, los dos primeros porque también estaban enojados, y éste último porque comprendía a ambos bandos.

—¿Por qué lo tratan así? Es un poco humillante.

Luhan intervino en la conversación tratando de apoyar a Yixing a pesar de que no tenía todo el contexto de la situación. Chen frunció el ceño y estaba por decir algo sin embargo, Tao lo interrumpió con una expresión culposa.

—Tienes razón, lo siento, Yixing.

El azabache estaba sentado en el piso con la espalda apoyada en la pared y la mirada perdida en sus manos, solo asintió porque lo que menos quería hacer era hablar.

—Está bien. —susurró.

Chen rodó los ojos.

—Él nos mintió, ¡ni siquiera puede mirarnos a los ojos!

—¡Al menos dale una oportunidad! —exclamó Zitao—. No la consumió, quizás está diciendo la verdad.

Lay frunció el ceño, "quizás"... Comprendía su negación a creerle pero a su vez era muy doloroso que lo trataran asi en su cara.

—No puedo mirarte a la cara porque estoy decepcionado de tí.

Todos abrieron mucho los ojos y Kai no pudo evitar reparar en que Kyungsoo se vió hermoso haciéndolo, era el que más callado estaba junto a Junmyeon. Chen soltó una carcajada sin gracia y dió dos fuertes aplausos, probablemente sí el oficial venía a decir que hicieran silencio sería su culpa puesto que era el que más escandalo hacía.

—¡Dios, es que no tienes cara! —exclamó, incrédulo—. Deberías estar decepcionado de tí mismo, ¿no te das cuenta de que te dañas tú solo?

—No puedo creer que no sepas distinguir cuando te digo la verdad de cuando miento.

—Ya no se peleen —pidió Junmyeon, hablando por primera vez—. Lo primordial es ver como salir de aquí, mañana tenemos exámenes.

Kyungsoo asintió, de acuerdo con eso.

—Es verdad, ¿alguno puede llamar a alguien? —cuestionó.

Todos a excepción de Chen negaron al instante por lo que se distrajeron bastante cuando el castaño llamó a uno de los oficiales y éste le dió un teléfono para que llamara a su casa, el señor Kim no tardó en contestar.

—¿Hola?

—¡Papá, papá! Hola... —exclamó alegre, sin embargo, el señor Kim lo interrumpió.

—No, no, ni lo sueñes.

—¿Qué? No he dicho nada... —susurró.

—No iré a buscarte a la estación de policía, seguro te lo tienes merecido.

Sin más que decir, cortó la llamada y Chen se quedó sorprendido, con el oficial de policía mirándolo un poco divertido, luego el hombre se inclinó y paseó su mirada por los jóvenes que estaban esparcidos.

—¿Ninguno hará otra llamada?

Al terminar en el rincón derecho de la celda su mirada se encontró con alguien que no veía hace mucho tiempo, ¿quizás tres años? Sonaba poco tiempo, pero era mucho si tenemos en cuenta que antes esa persona visitaba la cárcel al menos cada dos semanas.

—¡Lay! Creí que ya no te volvería a ver.

El nombrado levantó la mirada un poco confundido y no tardó en reconocer al hombre frente a él, aunque se sentía muy desanimado tuvo que obligarse a sonreír amablemente y los hoyuelos en sus mejillas comenzaron a marcarse.

Junmyeon sintió ternura al ver su expresión.

—¡Yien! —el oficial negó porque no le gustaba que lo llamaran así, Lay soltó una risita y se corrigió—. Digo; Mark, mucho tiempo, ¿no?

—Sí, te juro que no creí que te volvería a ver aquí, menos después de que me contaron que te mudaste a Changsha, aunque ahora no estas solo...

Lay soltó una risita y negó, antes de que dijera algo más Chen lo interrumpió.

—¿Y ustedes de dónde se conocen?

Tanto él como sus amigos estaban sorprendidos porque Lay no solía socializar demasiado entonces era extraño ver que sí tenía otros amigos, aunque no fueran del tipo de personas con las que acostumbraba a relacionarse a menudo.

Lay contestó sin mirarlo y Chen supo que estaba enojado.

—Cuando me drogaba siempre terminaba aquí.

El oficial sonrió.

—Pero siempre era porque cargabas con culpas ajenas, como era un buen chico siempre lo dejábamos ir —los chicos se miraron entre sí, aún más sorprendidos—. Y cuéntame, ¿que te trae por aquí?

—Bueno... No es como que haya venido de visita —se burló el azabache, sus amigos quisieron golpearlo por hacerse el idiota con el oficial pero el uniformado soltó una carcajada por su broma y eso los dejó aún más atónitos que antes—. Estoy aquí... estamos aquí por armar disturbio y drogas, aunque no fue nuestra culpa y esa droga no era mía.

El oficial metió su mano en la reja y le dió unos golpecitos en el hombro.

—Hombre, lo sé, si estuvieras consumiendo de nuevo estarías desecho y ahora se te vé genial.

Lay asintió y le echó una mirada rencorosa a Chen, éste lo ignoro y se cruzó de brazos entonces Baekhyun con una sonrisa intervino en la conversación.

—Y disculpe —murmuró, parpadeando repetidas veces y sonriendo—, ¿no hay manera de que usted nos ayude a salir de aquí? Ya que son tan amigos...

El hombre hizo un mohín y Lay se mordió el labio inferior con dudas, ninguno entendió la reaccion de ambos hasta que el azabache habló.

—Él aún está aquí, ¿verdad?

—¿Él quién, de qué hablas? —inquirió Chen, pero los dos lo ignoraron y siguieron.

—Sí, puede ayudarlos a salir pero será por el trato de siempre.

—Que mal amigo eres. —le dijo Sehun, tratando de hacerlo sentir mal para que solo los dejara salir.

Mark lo miró unos segundos y luego con los ojos llenos de culpa se giró hacia Lay.

—Sabes que si fuera por mi los dejaría salir sin más, pero él es quien da las órdenes aquí.

Lay asintió y entonces Junmyeon habló.

—¿Qué trato, de qué habla?

—Le traeré algo y a cambio él nos dejará libres, así hacíamos antes. —contestó Lay, mientras se inclinaba para atar sus agujetas.

—¿Estás loco? —Tao fue el primero en comprender a que se refería con algo—. ¡No puedes volver ahí! Te harán pedazos.

Lay sonrió.

—No lo harán, iré por las buenas, te recuerdo que salí en buenos términos.

—No puedes, es peligroso, Lay —dijo Chanyeol dando un paso al frente para luego usar sus mismas palabras—. Te recuerdo que yo también salí en buenos términos y la última vez que me vieron intentaron golpearme.

—¿Golpearte? ¿De que mierda hablas? ¿Quien fue el hijo de puta? —exclamó Baekhyun, furioso e impactado.

Era capaz de aplicar sus años de entrenamiento en hapkido en quien sea que se haya atrevido a tocar a su Chanyeol, el alto lo sostuvo de la cintura y apartó sus manos de su rostro con lentitud para que Byun no se sintiera mal.

—No te preocupes, estaba con Jongin y él me ayudó. —le sonrió.

Kyungsoo frunció el ceño al oír aquello y miró al chico que estaba sentado a su lado.

—¿A ti alguien te lastimó? —cuestionó.

Jongin se sonrojó y con algo de nervios negó repetidas veces, su corazón se aceleró y sentía como su lengua se trabó al tratar de hablar.

—No, a... A mí nadie me tocó, no te preocupes... —sonrió y se mordió el labio inferior mientras bajaba la mirada.

Seguro se veía como un idiota, aunque ante los ojos de Kyungsoo se veía muy tierno.

—¡¿Acaso quieres ir tu solo a la boca del lobo, idiota?! —gritó Chen, enojado, y sacó a todos de su nube—. ¡Yo voy contigo! También necesito que me hagan el favor de matarme, no quiero presentar los exámenes de mañana...

Su tono de voz fue descendiendo cada vez más y abultó los labios mientras clavaba la mirada en el piso, Lay entendió al instante lo que trataba de hacer y soltó una carcajada para después envolverlo en un cálido abrazo al que Chen no dudó en corresponder.

—Lo siento. —le susurró, y lo escuchó murmurar un "Todo bien".

Lay era un sol y Chen realmente no creía merecer su amistad. Los dos se quedaron abrazados mirando al frente y los otros guardaron silencio mientras Mark abría la celda. Chen parecía no querer soltarlo.

—Bueno, puedo hablar con el jefe para que te deje llevar a dos o tres contigo.

Lay asintió.

—Sí, sería genial.

Mark extendió su brazo y guío al azabache fuera de la celda para luego cerrarla.

—Volveremos en un rato. —aseguró.

Sus amigos asintieron y Tao le sonrió deseándole suerte, el jefe tenía que aceptar el trato y solo así Lay podría regresar a buscar a tres de ellos para ir en busca de la... Solución.

—¿Crees que estaba mintiendo? —cuestionó Zitao mirando a Chen.

El castaño asintió y luego negó, sus gestos estaban llenos de dudas.

—Realmente no lo sé —susurró—. ¿Si no era de él como terminó en su mochila?

—Alguien pudo esconderla ahí.

Junmyeon interrumpió las cavilaciones del grupo, a la mierda los modales, Lay también era su amigo y quizás... Su nuevo interés amoroso, no pensaba dejar que hablaran así de él, aunque no estaban diciendo cosas malas, parecía más un debate sobre si creer o no en él.

—¿Esconderla, cómo? —cuestionó Sehun, realmente intrigado—. Lay sostuvo la mochila todo el tiempo.

Junmyeon negó.

—No siempre, cuando me ayudó a buscar a Minnie él olvidó la mochila sobre la mesa.

—¿Y por qué mierda nos lo dices ahora? —gritó Jongdae, furioso.

—¡Es que apenas ahora lo recuerdo! —exclamó Suho con un lindo rosa en las mejillas.

No fue su intención pero estar tanto tiempo en un espacio reducido junto a Yixing le impedía pensar con claridad puesto que el chico acaparaba toda su vista y pensamientos, entonces no logró recordar con claridad.

—Como sea, tendrán que disculparse con él. —dijo Minseok, luego de estar mucho tiempo en silencio.

—Ya lo hicimos. —contestaron al unisono.

Ésta vez Luhan les contestó.

—Pero de verdad, solo se disculparon por culpa, ahora deben hacerlo porque de verdad lo acusaron injustamente.

Todos asintieron porque sabían que tenía razón, Junmyeon de verdad tenía muchas dudas y quería hacer demasiadas preguntas pero se contuvo, y de igual manera contuvo su respiración por varios segundos cuando el oficial regresó con Lay caminando delante suyo.

—¿Vienen conmigo? —cuestionó Yixing, señalando a Tao y Chen a lo que los dos asintieron, y luego miró a Junmyeon—. Jun, ¿podemos usar tu auto?

Junmyeon tenía los labios entreabiertos y apenas pudo formular su respuesta, Minseok quiso reír al ver el sonrojo en sus mejillas pero solo atinó a bajar la mirada.

—A-ah... ¡Sí! Sí, e-es solo que para u-usarlo necesitas mi huella...

Yixing le sonrió mientras Mark abría la celda.

—Entonces también vienes.

Junmyeon asintió aunque no estaba seguro de ello pero, ¿quién era él para cuestionar lo que ellos decidían? Además no tenían opción, todo era para salir rápido de la cárcel.

───◦──────◦───

Cuando salieron todos de la celda Mark los guió fuera de la estación de policía, el auto de Junmyeon había sido aparcado casi al final del estacionamiento por uno de los policías, Kim se giró, el oficial le entregó las llaves y cuando le quitó el seguro al auto todos se subieron rápidamente. Una vez sentado desde el asiento trasero Lay pudo ver como el castaño activaba los controles del auto con su huella dactilar para despues cambiar de asiento con Zitao.


Yixing guardó silencio y observó por varios minutos a Junmyeon, el cual se sentó a su lado en completo silencio. Zitao encendió el auto y se marcharon de ahí a toda velocidad porque cuánto antes terminaran con todo más rápido podrían ponerle fin a todo.

—¡Dios! Creo... Creo que quiero vomitar...

Junmyeon se tapó la boca con ambas manos mientras intentaba retener las arcadas, el auto iba a tanta velocidad que las llantas chirriaban de forma espantosa cada vez que cambiaban de dirección, Junmyeon estaba seguro de que si salían de la cárcel muy pronto volverian a entrar por conducir a una velocidad extremadamente alta y peligrosa.

—Toretto, ¿podrías calmarte? —exclamó Chen mirando mal a Zitao, éste lo miró sin entender su reacción—. Se nos está muriendo un soldado.

Huang lo vió por el espejo retrovisor frente a él y en ese instante comprendió que por estar demasiado tenso y distraerse en sus pensamientos condujo a una velocidad impropia de él y que si bien, Lay y Chen ya estaban acostumbrados, Suho claramente no lo estaba porque era un chico que básicamente podría ser el sinónimo de tranquilidad.

—¡Oh, por Dios, Myeonnie, lo siento mucho! —exclamó, descendiendo la velocidad del auto a una mucho más prudente—. Lo siento, Lay, la ventanilla, la ventanilla.

Zhang asintió y Junmyeon se asfixió aún más cuando el cuerpo de Lay estuvo a centímetros del suyo, por eso realmente agradeció cuando el aire fresco de la calle golpeó su rostro y el chino se alejó de él. Las arcadas volvieron pero gracias a la brisa fresca logró contenerlas, y pronto se distrajo con la vista que estaba frente a él, y es que, ¿a dónde mierda los estaba llevando Zitao?

Seguro ni el diablo reconocía ese lugar porque barrio bajo le quedaba corto, no podría definirse como zona roja, eso seguro ya era zona sangre porque las casas eran horrendas, las calles eran de tierra, había caballos sueltos por aquí y por allá comiendo pasto, también había perros callejeros en muy mal estado, había olor a estiércol y mucha basura en algunas veredas, además, las pocas personas que estaban en la calle no tenían cara de querer hacer amigos, más bien eran de esas personas que si Junmyeon cruzaba estando solo lo único que lograrían seria hacer que Kim comenzara a correr.

—¿Pero esto es el culo del mundo o qué? —cuestionó, entre asustado y sorprendido.

Junmyeon había visitado barrios que él consideraba bajos o humildes, pero esto era otra cosa, esto ni siquiera podía catalogarse como barrio. Lo que más lo sorprendió fue ver a un tipo medio desnudo bañándose en la calle con un balde de agua, lo peor es que ni siquiera lo estaba haciendo bien porque una persona puede no contar con las cosas necesarias pero eso no le impide ser higiénico, al menos, en lo que está al alcance de uno, y para Junmyeon, este hombre o no estaba muy alegre a la idea de bañarse o quizás el agua le daba alergia, quien sabe.

—Bienvenido al culo del país, Junmyeon. —Chen se burló de él desde su asiento, se giró a verlo con una risa y le dió una palmada.

La cosa no terminó ahí porque Junmyeon siguió sorprendiéndose con cada cosa que veía, habia un container lleno de basura y varias personas a su alrededor estaban tratando de prender fuego, había otro grupo de chicos en una esquina fumando, bebiendo y jugando con unas navajas, no tenían un aspecto agradable, y por eso Junmyeon se sobresaltó bastante cuando Zitao detuvo su auto en esa vereda.

—¿Qué, qué pasó? —cuestionó—. ¿Nos quedamos sin combustible?

Lay soltó una risita de verdad divertido con la situación, comprendía muy bien el creciente pánico de Junmyeon porque después de todo él era un chico de clase alta y probablemente estar aquí para él era como conocer una nueva dimensión.

—No, ya llegamos, es aquí —le informó mientras bajaba del vehículo—. Intenta no decir nada, ¿bien?

Junmyeon asintió y centró su vista en el frente, había cuatro tipos pero uno de ellos atravesó el enorme portón de metal que usaban como reja e ingresó a la casa para avisar a sus superiores de los intrusos mientras los otros tres avanzaban un poco.

—¡Lay, hace tiempo que no te veía! —exclamó uno de los jóvenes, sonriendo y echando por la borda su aspecto de chico malo—. Y veo que no vienes solo —su mirada se deslizó con diversión hacia los otros tres—. ¡Tao, creí que no volvería a verte...! ¡Y Chen! Dios mío, ¿acaso vendrá Cristo o qué?

Yixing soltó una risita porque Johnny siempre le cayó bien y se alegraba de verlo.

—Si pasó mucho tiempo, ¿qué tal? —lo saludo alegre, dándole un pequeño abrazo.

Johnny le correspondió y luego saludó a Tao y Chen, hasta que se detuvo frente a Junmyeon, el castaño estaba por hablar sin embargo, Lay lo interrumpió fingiendo que lo hacía distraídamente y de verdad que ninguno notó que su intención era impedir que Junmyeon diera su nombre real.

—Él es Suho.

Así estaba mejor, de esa forma, corría menos riesgo de que alguno de ellos lo encontrara si ocurría algo más.

—Es un placer.

Johnny fue amable, pero se alejó tan pronto como del interior de la casa salió su jefe, Junmyeon lo miró un poco sorprendido porque el tipo era joven y estaba que rajaba la tierra por lo atractivo que era sin embargo, había algo en su aura que lo perturbaba... Dios, ya estaba hablando como Lay.

—Adentro.

El tipo rubio ordenó y todos obedecieron, ni siquiera echaron una leve mirada, absolutamente nada, solo fueron adentro, y entonces Lay dió un paso al frente.

—Paso mucho tiempo, ¿verdad?

El tipo asintió.

—Así es —afirmó—. Y sé que no has venido porque sea un lugar agradable que quieras visitar, seguro necesitas algo, así que puedes ahorrarte la palabrería e ir directo al punto.

¿Que salió en buenos términos? Junmyeon comenzaba a dudar de ello, el tipo parecía lleno de rencor...

—Uh, te noto algo ofuscado.

Lay sabía que estaba tentando su suerte al comportarse como idiota pero, ¿qué podía hacer? Él nunca le había tenido miedo a Vernon, y ahora no sería diferente, además, él le caía tan mal que no podía evitar ser irónico.

El tipo soltó una risa, incrédulo por el atrevimiento de su ex-subordinado y asintió.

—De hecho lo estoy —murmuró algo pensativo, mientras tanteaba algo en su cintura y todos menos Junmyeon entendieron la advertencia—. Aún no me decido si debería volarte la cabeza de un disparo o mejor romperte una pierna.

Junmyeon se tapó la boca con ambas manos, muy asustado e impactado.

—Y mira si me vuelas la cabeza no lo tomaría como una ofensa si no como un favor porque a esta altura del año siempre estoy estresado y un favor así me vendría genial —Zhang levantó la cabeza y miró el cielo nublado con dramatismo, para luego mirar a Vernon el cual, ya estaba serio—. En cambio lo de la pierna, mmm... Aunque podría usarlo de excusa para faltar a clases no serviría de mucho...

—El que tenga miedo a morir que no nazca... —susurró Zitao, apenas audible para sus amigos.

Chen casi suelta una carcajada pero se contuvo y carraspeó un poco para luego tomar la palabra.

—En realidad vinimos a comprar... —informó, dando un paso al frente.

—No les voy a vender a ustedes, váyanse.

—¡Por favor, pagaremos lo necesario!

Zitao intervino en la conversación, juntó ambas manos a la altura de su pecho e hizo un tierno mohín, esperaba remover algo dentro del interior de ese maldito pica piedra pero pronto la atención de Vernon fue acaparada por Junmyeon, el cual habló en un susurró.

—Sí... Lo haremos.

Claramente hablaba de dinero sin saber que en esa zona el dinero no lo era todo. Había otras formas de saldar las deudas.

—Veo que estás muy bien acompañado... —comentó el rubio, Junmyeon se sintió cohibido porque el tipo ni siquiera se midió para pasear su mirada de forma indiscreta por su pequeña figura—. ¿Él también vendría como pago? Si es así podría pensarlo mejor...

Lay ignoró completamente el comentario y se colocó delante de Junmyeon para impedir que Vernon siguiera viendolo, con su celular en mano comenzó a teclear algunas cosas.

—Quiero cinco bolsitas, ah, pásame tu alias para la transferencia, lo perdí hace mucho y no sé si lo cambiaste.

Vernon soltó una carcajada realmente divertido con la situación y le dió un golpe en el hombro.

—Lay, no sé si me has escuchado o no, pero no pienso venderles —aseguró, Junmyeon se puso de puntitas para observar al desconocido por encima del hombro de Yixing—. Aunque si el chico bonito que está detrás de ti me lo pide, podría considerarlo.

Junmyeon regreso al instante a su postura y con sus pequeñas manos sujeto con fuerza la espalda de Lay, el chino ya estaba muy tenso con toda la situación y ahora lo estaba más, Tao se frotó el cabello con frustración, y Chen solo pudo guardar silencio mientras intentaba pensar en algo que pudieran hacer para salvar a Junmyeon de lo que se le avecinaba.

—¿Por favor...? —susurró Junmyeon, inclinándose un poco para ver mejor al rubio de ojos verdes.

Vernon volvió a reír y Lay se mordió el labio inferior mientras apretaba los puños.

—Mierda, eres tan ingenuo, no sabes nada de esto y por eso será genial romperte.

Junmyeon sintió como su estómago se revolvía al escuchar eso, ¿quería romperlo? No quería averiguar en qué sentido, ahora solo quería regresar a su casa y estar a salvo, o incluso en la cárcel pero estar a salvo, él y su culo.

—Pero no hay necesidad de romper nada, Vernon —intervino Jongdae, tratando de apaciguar la situación—. Te daremos dinero, mucho dinero, ¡y hasta el auto si quieres!

Suho abrió mucho los ojos al oír a Chen ofreciendo su auto como si fuera un peine aunque se dijo mentalmente que era preferible eso a que ofreciera su culo.

—Nooo... —el rubio soltó una risita, su voz sonó más grave que hace unos segundos—. Les voy a proponer un trato, me dan al chico por una noche y les daré lo que quieren.

Junmyeon en ese momento sintió que le echaban un balde de agua fría, como si hubiera descubierto que estaban viviendo en una ilusión óptica o que en realidad todo esto era un mundo onírico, lo cual agradecería si eso no implicara que sus amigos y Lay estarían lejos de él.

—Hablamos de dinero, el chico no es dinero. —le dijo Chen, posicionándose al lado derecho de Junmyeon para cubrirlo.

—Ustedes saben que aquí el dinero no lo es todo, siempre se los enseñé —aseguró, casi orgulloso de las cosas horribles que en su momento los obligó a hacer—. Y sinceramente yo prefiero tener ese culo brincando sobre mi pene.

«Asco» fue lo único que pudo pensar Junmyeon mientras ocultaba su rostro en la espalda de Lay y apretaba con fuerza sus hombros, sintió como Zhang se tensaba aún más y cuando clavó su mirada en el piso los ojos se le llenaron de lágrimas, ¿y si Vernon intentaba hacerle algo?

—Asco, solo eso generas. —le dijo Lay antes de tomar a Junmyeon de la muñeca y alejarse.

Casi corrió hacia el auto pero se detuvo cuando escucho de nuevo la voz de Vernon.

—¡Ah, vamos, compártelo un rato! Con que me lo chupe un poco me conformo.

Lay apretó con mucha fuerza el agarre en la mano de Kim y cerró con enojo la puerta del auto una vez que el más bajo estuvo dentro, Zitao observó su expresión dubitativa y realmente quiso arrastrar a Junmyeon por la calle de tierra porque lo conocía bien y sabía que estaba considerando la idea, ese idiota era capaz de sacrificarse por los demás y eso lo enfurecía, Vernon no sería considerado con él.

Chen observó cuando uno de los secuaces del rubio salía de la casa con cinco bolsitas y las agitaba frente a ellos como si con eso fueran a hacerlos caer, la decisión ya estaba tomada y nadie se sacrificaría, aunque Chen intentó hacerlo porque de verdad no quería que Junmyeon saliera afectado y ademas, no sería la primera vez que haría una felación así que no le importaba demasiado.

—Bueno, yo podría hacerlo —dijo como si nada, levantando la mano como si estuviera opinando en una clase de filosofía. Vernon lo miró raro—. ¿Qué? Dijiste felación, una boca es una boca, ¿no? Tú eres muy mañoso.

—Por favor, solo acepta el dinero. —le rogó Zitao.

No querían llegar con las manos vacías porque no sabían qué era capaz de hacerle el oficial de policía a Lay si no le llevaba lo que pidió, aunque tampoco querían sacrificar a Junmyeon, ¿por qué era tan difícil hacer un trato y salir en buenos términos?

—No, y no lo siento, adiós.

Lay ni siquiera se inmutó, estaba a punto de subir al auto igual que los demás pero entonces Junmyeon sacó la cabeza por la ventanilla y le gritó a Vernon.

—¡Está bien, ¿okay? Lo haré! Pero dale ya lo que te pidieron.

Zitao se giró y nuevamente sintió ganas de arrastrar a Junmyeon de los pelos por la calle de tierra, ¿es que ese idiota no se daba cuenta de que él mismo prendió el horno y metió la cabeza dentro? Probablemente no, Junmyeon no sabía lo que era un no y seguramente creía que podia hacer algo para solucionar esto, quizás en ese sentido si era un poco caprichoso.

—¡Dios, ahora ya se de quién era la droga! —gritó Chen, mirando enojado a Junmyeon.

Obviamente era sarcasmo pero eso no quitaba el hecho de que quería golpearlo para que reaccionara. Lay lo jaló del brazo e hizo que lo mirara a los ojos.

—¡¿Cómo puedes decir que sí?! ¿Es que acaso estás loco? —le gritó, no era su intención hacerlo pero de verdad estaba preocupado y frustrado—. ¡Él te hará mucho daño, Junmyeon!

Junmyeon deslizó su mano hacia la puerta, quitó el seguro que anteriormente Lay había puesto y salió del auto aunque antes de marcharse lo miró tratando de sonar seguro sin embargo, él estaba tan asustado que apenas logró sonreír mientras sus ojos se cristalizaban.

—Aguantaré —aseguró débilmente—. Y pensaré en tí.

Lay trató de decir algo pero antes de que pudiera contestar Vernon jaló de la muñeca a Junmyeon con brusquedad, el azabache salió del auto furioso y dispuesto a defenderlo pero un desconocido lo detuvo cuando empujó sobre él las bolsas con cocaína. Cuando levantó la mirada, Lay alcanzó a ver cómo Junmyeon se giró unos segundos mientras Vernon lo hacía entrar a la casa.

—¡Te esperaré aquí! —le gritó, desesperado, luego se giró y le dió las bolsas a Chen—. Ustedes vayan con los chicos, yo me quedaré a esperar a Junmyeon.

—¿Eres imbécil? ¡Yo no voy a dejarlo! —Zitao gritó y cuando Chen trató de hacer que se calmara el alto simplemente explotó—. ¡No puedo calmarme, idiota, Junmyeon apenas ha dado su primer beso! ¡¿Cómo mierda hará una felación?! ¡¿Y si ese hijo de puta se aprovecha de su inocencia y le hace algo?!

Lay soltó un suspiro tembloroso mientras se frotaba el cabello. Quería llorar pero las lágrimas no salían y solo temblaba, era una tristeza desesperante que lo asfixiaba.

—¡Entiendo que estés asustado, imbécil, también lo estoy porque Junmyeon también es mi amigo! —exclamó Chen, enojado—. Pero también hay que llevar esto, o nos romperán el culo a los tres por tardar demasiado.

Lay paso saliva con dificultad, su mirada iba para cualquier lado menos hacia sus amigos, estaba desconcertado, asustado, pero también, consciente de toda la situación. No sé podía dar el lujo de quedarse en shock.

—U-ustedes vayan a llevar eso, yo me quedaré con Junmyeon.

Chen y Tao se miraron, iban a decir algo más pero el azabache se alejó de ellos ensimismado en sus pensamientos y los dos solo pudieron llegar a una conclusión; la situación lo había sobrepasado de nuevo.

Hicieron silencio y subieron al auto, debían regresar a la estación de policía lo antes posible para luego regresar por Junmyeon y Lay.

───◦──────◦───

Junmyeon no puso resistencia cuando Vernon prácticamente lo arrastró dentro de aquella casa, no se sorprendió del todo al ver que el lugar era más bonito que todas las casas que ya habían visto puesto que si el hombre de verdad trabajaba vendiendo drogas era lógico que tuviera más dinero que los demás, lo conseguía fácilmente haciendo cosas horribles e ilegales.

Habia tomado clases de actuación durante mucho tiempo y aunque nunca creyó que eso le serviría de algo, ahora pensaba poner en práctica todo su aprendizaje; fingiría un desmayo, y si Vernon era idiota creería que acababa de morir, y si todo salía bien lograría escapar junto a Lay.

«Que sea lo que Dios quiera, pero ojalá Dios quiera lo que yo quiero» se dijo a sí mismo mientras apretaba los ojos cuando Vernon lo estampó contra la pared con fuerza.

No fue nada delicado y le dolió la espalda por el golpe, aunque su atención fue acaparada por el hombre que comenzaba a repartir besos por su cuello mientras desabotonaba su camisa con desesperación. Junmyeon se asusto, ¿él iba a hacer algo más que solo abusar de su boca? No era seguro, pero además, Junmyeon quería darse un golpe, verdaderamente se arrepentía de haber hablado, ¿qué se supone que haría ahora? Apenas habia dado dos besos, y bueno, esto no se comparaba, era un abuso y Junmyeon estaba tan asustado.

—Mierda, eres tan caliente...

El aliento caliente del hombre golpeó cerca de sus labios y Junmyeon solo pudo correr el rostro mientras su respiración se aceleraba, el ambiente se había vuelto tan asfixiante que creyó que podría desmayarse de no ser porque se obligó a estar fuerte, él tenía que estar consciente, no podía darse el lujo de perder la consciencia porque entonces no sabría lo que sucedería en verdad con su cuerpo.

Vernon se apartó un poco y luego junto su frente con la suya, después rozó sus labios y acaricio su cuello.

—¿Cómo te llamas, bonito?

Junmyeon bajo la mirada, sus ojos se lagrimearon y sus labios temblaron cuando murmuró la respuesta.

—Su-Suho...

—Ah, dilo de nuevo... —jadeó.

—Suho...

Junmyeon cerró los ojos y apretó los labios para no gritar mientras comenzaba a temblar, Vernon parecia no notar los cambios en su cuerpo, solo lo tocaba de manera asquerosa y sin pudor alguno y apenas se percató del mal estado de salud del chico cuando lo inclinó para comenzar a embestirlo y éste cayó al piso inconsciente.

—Maldita perra...

Con su pie golpeó el hombro de Junmyeon esperando espabilarlo, pero el chico no despertó, se inclinó a su lado y removió su cuerpo con bastante fuerza.

—¡Suho!

Nada, lo peor fue cuando se inclinó más cerca y no logró escuchar ni percibir su respiración, con algo de lentitud pegó el lado derecho de su rostro al pecho del chico esperando escuchar sus latidos pero tampoco se oía nada, era como si estuviera muerto, y eso lo asustó, porque Vernon no podía tener esa clase de problemas o expondría su negocio.

—Niño, ¡despierta!

Y nuevamente nada.

Vernon no se lo pensó dos veces antes de jalar por la muñeca el cuerpo inerte de Junmyeon y arrastrarlo fuera de la casa, Yixing al verlo abrió los ojos asustado y se tapó la boca con ambas manos mientras corría hacia él.

—¡¿Qué mierda le hiciste?!

—Tristemente aún nada, el chico se desmayó solo, quiero que lo despiertes.

Lay lo miró con ira mientras sujetaba a Junmyeon y le daba golpecitos en las mejillas o removía su cuerpo para despertarlo. Solo entonces el chico se permitió respirar con normalidad, aunque era muy cuidadoso al hacerlo y por esa razón ni siquiera el azabache notó que en realidad él no estaba inconsciente sino que estaba fingiendo, tal y como había planeado en un inicio.

—¡Hay que llevarlo a un hospital!

Lay estaba desesperado y Junmyeon quería gritarle que todo estaba bien pero obviamente no podía hacerlo así que permaneció inerte en el piso mientras sentía como el azabache trataba de cargarlo con cuidado.

—Pues llévatelo y no vuelvan nunca, pero antes, haz la transferencia.

Yixing no tardó en obedecer, hizo la transferencia, luego cargó a Junmyeon en sus brazos y salió corriendo de allí. No se detuvo hasta no salir de aquel barrio peligroso y solo entonces, Junmyeon apretó uno de sus hombros para llamar su atención.

—¡Dios, ¿estás bien?, me asusté demasiado!

Junmyeon vió su cara y supo que no podía simplemente decir que había actuado o el chico se sentiría como un idiota. Decidido fingir un poco, no del todo, realmente se sentía débil y cansado por toda la situación así que cuando Lay soltó sus piernas no pudo evitar tropezar con sus propios pies, por suerte Zhang lo sostuvo e hizo que tomara asiento sobre una columna que había en una de las esquinas.

—¿Necesitas algo? ¿Quizás comida o agua?

Lay apoyó sus manos sobre sus rodillas y se inclinó frente a Junmyeon, el castaño lo miró y sintió una creciente necesidad de abrazarlo así que no dudó en hacerlo. Por un momento pensó que la situación no acabaría nunca y el estar aqui, ahora, ambos a salvo, abrazándose, casi lo hace querer llorar.

¿Estaba exagerando? No lo sabía y tampoco le importaba, estaba feliz de estar a salvo.

—Gracias por quedarte conmigo.

Lay acarició su espalda.

—No iba a dejarte solo.

Junmyeon sonrió y finalmente lo soltó, Lay se arrodilló frente a él y centró la mirada en su rostro, lo vió rascarse el cuello y no pudo evitar reparar en que tenía algunas marcas que no se veían bonitas.

—Seguro... Tao y Chen están furiosos conmigo.

—Sí, pero aún así querían quedarse, se fueron obligadamente.

Junmyeon asintió y no dijo más, apretó los labios con algo de incomodidad porque le ardían debido a que Vernon en varias ocasiones los mordió y fue asqueroso, aunque obviamente intentó lanzar el pensamiento a otro lado o de lo contrario acabaría vomitando.

—Lo siento —Lay lo miró a los ojos, realmente se veía muy apenado y Junmyeon lo observó sin entender—. Yo te arrastre a esto.

Junmyeon acarició su mejilla y negó rápidamente.

—Eh, está bien, solo te hice un favor, que ese tipo sea un imbécil abusador no es tu culpa —le aseguró, frotando suavemente la piel con sus dedos—. De todas formas, tenía pensado hacerme el desmayado aunque ocurrió de verdad...

Bueno, habia mentido un poco pero ya estaba en el baile y tenía que bailar, ahora dejaría la historia como si de verdad se hubiera desmayado, y es que no era del todo mentira, en un momento, de verdad Junmyeon estuvo a punto de perder la consciencia.

—Tenía miedo... —susurró Zhang, su mirada se perdió en el pavimento—. Tenía miedo de que algo malo te pasara, yo no sé que haría sin ti, Junmyeon.

El castaño abrió mucho los ojos y sintió como su respiración se le quedó atorada en el pecho, su corazón se aceleró mientras su cerebro le enviaba distintas ordenes a su cuerpo para que reaccionara pero lo único que podía pensar es «¿Escuché bien?».

—¿D-de verdad?

Junmyeon apenas pudo pronunciar aquello mientras intentaba sonreír, bajo la mirada y sus mejillas se tornaron de un lindo color carmín, ya sentía el calor en toda la cara sin embargo, el tacto frío de la mano de Lay generó un contraste con su temperatura y le hizo sentir cierto alivio por lo que, soltó un sonoro suspiro sin poder ocultar lo satisfecho que estaba.

—Se siente bien...

—¿Qué exactamente? —Lay alzó una ceja y lo miró con una sonrisa.

—Estar contigo se siente bien —aseguró, tenía mucha vergüenza y quería que la tierra lo tragase, pero también era consciente de que si él no daba el siguiente paso su relación con Yixing nunca evolucionaría—. Y me gusta cuando me abrazas o me acaricias, me hace sentir bien y seguro.

El azabache sonrió y entendió la indirecta —muy directa— de Junmyeon y esparció algunas caricias sobre él, en sus mejillas en su cabello y una que otras en su cuello, no quería hacer demasiado porque Junmyeon acababa de pasar por un situación desagradable y probablemente el contacto físico le generaría cierto rechazo. Aunque Kim estaba necesitado de afecto, quería que Yixing dejara nuevas marcas sobre él y quitara las anteriores que lo hacían sentir sucio.

Aunque una vocecita en su mente le decía que el amor no lo cura todo y probablemente debería de contarle lo sucedido hoy a su psicóloga para que lo ayude a afrontarlo.

De todas formas, hizo caso omiso a sus pensamientos revoltosos y decidió que viviría el momento, no importaba si luego tenía consecuencias por no afrontar correctamente el problema, él enfrentaría lo que sea en el futuro pero ahora quería a Yixing.

—Yixing —el nombrado lo miró—. ¿Te puedo dar un beso?

Lay se sonrojó pero no pudo evitar sonreír, asintió tímidamente mientras ladeaba el rostro y Junmyeon se inclinó para estar a escasos centímetros de su rostro, sus respiraciones chocaron y pronto sus labios se encontraron. El primer roce fue suave y abrasador a la vez, los consumió a ambos, pero la sensación fue tan inesperada para Junmyeon que no pudo evitar sentirse cohibido y se quedó quieto, con sus labios sobre los de Yixing.

—Lindo...

Zhang soltó una suave risa y levantó su mano derecha, la dirigió a su mejilla y lo acarició, luego juntó sus labios en un beso más extenso y demandante. Se dió el tiempo de dejar que Junmyeon reaccionara y correspondiera con lentitud y vergüenza, fue gracioso y casi no resistió la ternura que sintió cuando Kim apenas abrió los labios y murmuró un "Qué vergonzoso".

—Seguro que no lo hago bien...

Lay negó y le plantó un beso en los labios.

—A mi me gustas así, aunque bueno, si no te sientes seguro yo puedo enseñarte —le propuso con una media sonrisa muy coqueta que remarcó el hoyuelo en su mejilla derecha—. Eres hermoso.

—Gracias... T-tú también lo eres.

Junmyeon acabó la frase mordiéndose el labio inferior por la vergüenza, ¿es que acaso no podía hablar sin tartamudear o verse ridículamente sonrojado? Lay pasó su dedo índice por su labio inferior e hizo que dejara de apretar la carne con sus dientes, luego le sonrió.

—No lo hagas tú, se supone que soy yo quien debe morderte —si Junmyeon antes estaba rojo, ahora podía compararse con un maldito tomate, y eso hizo reír mucho a Lay—. ¡Solo te estoy molestando! No te avergüences, ¿si? —le sonrió, y Junmyeon apenas pudo asentir mientras se hacía viento con las manos—. Aunque si quieres que te muerda no me molestaría hacerlo...

—¡Idiota! Mejor guarda silencio.

Junmyeon acabó avergonzado de verdad, le dió un empujón y se alejó caminando bastante rápido. Lay lo siguió sin poder evitar reír.

—¡Ya, no te enojes! —exclamó apenas conteniendo la sonrisa que se extendió en su bonito rostro—. Ven y déjame darte un beso.

Suho estaba de espaldas pero sonrió y comenzó a caminar más lento, Yixing lo tomó de la muñeca y lo atrajo hacia él para después juntar sus labios en un beso bastante acalorado, aún así, fue lento porque era claro que a Kim le costaba agarrar el ritmo, movió sus labios lentamente y succionó el superior, luego lo soltó y mordió el inferior para después volver a besarlo e introducir su lengua, Junmyeon jadeó y entonces alguien tocó la bocina de un auto.

—¡No sé detengan, hasta podemos alcanzarlos a un hotel si quieren!

Zitao les gritó aquello mientras sonreía de forma pervertida, Lay soltó una carcajada y mientras Junmyeon se cubría los labios para reír con comodidad, lo jaló de la muñeca para ingresar al vehículo, los demás estaban ubicados en la caja de la camioneta mientras charlaban entre sí, el camino fue tranquilo y Junmyeon se recostó sobre el hombro de Yixing para descansar un poco.

Ahora sí se sentía tranquilo, estaba en su lugar seguro.

.•°FIN🐇

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Gracias por leer, espero que les haya gustado y chau ❤️😘

-Camifck