𝐌𝐈 𝐍𝐎𝐕𝐈𝐎 𝐄𝐒 𝐔𝐍 𝐙𝐎𝐌𝐁𝐈𝐄 (ᴋᴍ)

Sinopsis

𝐊𝐎𝐎𝐊𝐌𝐈𝐍 | "Fiebre Zombie".. En un mundo devastado por una plaga zombie, Jimin y Jungkook se encuentran en una lucha por la supervivencia. Jungkook se convierte en un zombie, pero algo en él es diferente. Comienza a desarrollar una extraña relación con Jimin, a quien había salvado y lo cuida. A medida que pasan más tiempo juntos, Jimin y Jungkook comienzan a sentir algo el uno por el otro. ¿Podrán encontrar un futuro juntos en un mundo que parece haber perdido toda esperanza?| - #BL - #JungkookxJimin - #HumanoxZombie - #LenguajeExplicíto - #Muertes - #Lemon+18 Esta historia es de mi autoría. No se permite la copia ni la adaptación sin mi consentimiento. Advertencia: esta historia está inspirada en la película 'Mi novio es un zombie', pero tiene una trama y personajes originales. No es una adaptación directa, sino más bien una reinterpretación del concepto. Disfruten la lectura ˗ˋˏ ♡ ˎˊ˗

Genero:
Fantasy
Autor/a:
Marj_tales
Estado:
Completado
Capítulos:
14
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capitulo 1

En una soleada tarde, Jimin aparco su Porsche 911 GT3 RS frente a un acogedor café. Con una sonrisa radiante, bajo del vehículo y se dirigió hacia la entrada, donde su novio, Minho, lo esperaba con ansias. Jimin era un joven de 19 años, con un cabello rubio que brillaba bajo la luz del sol, labios gruesos y rosados que invitaban a ser besados, y ojos color café que parecían contener un universo de emociones. Su piel blanca y suave parecía haber sido tallada por los dioses mismos, y su cuerpo pequeño pero atlético parecía haber sido diseñado para hacer que cualquier persona se sintiera atraída hacia él.

Al entrar en el café, Jimin fue recibido con un beso apasionado por Minho, quien ya estaba sentado en una mesa, disfrutando de un café.

— Hola, mi amor, perdón por el retraso — dijo Jimin, sonriendo mientras se sentaba junto a Minho.

— No te preocupes, amor, yo también acabo de llegar — respondió Minho, sonriendo mientras tomaba un sorbo de su café.

Mientras disfrutaban de su bebida, Minho preguntó a Jimin sobre su día en la universidad.

— ¿Cómo te va en la universidad, cariño? — preguntó Minho, mirando a Jimin con interés.

— Muy bien, mi amor — respondió Jimin, sonriendo — Solo me es difícil concentrarme cuando tengo un novio que me llama cada segundo — agregó, mirando a Minho con una sonrisa pícara.

Minho se rió y tomó la mano de Jimin.

—Es que tengo un novio hermoso, sexy y así es muy difícil resistirse — dijo, sonriendo.

Jimin se rió y mordió sus labios gruesos y rosados.

— Soy muy irresistible, ¡Lo sé! — agregó, sonriendo con confianza.

Después de un momento de silencio, Jimin preguntó a Minho sobre su paradero el día anterior.

— Ayer me fui a tu departamento y no te encontré ¿Dónde estabas? — preguntó Jimin, mirando a Minho con curiosidad.

Minho se quedó pensativo por un momento antes de responder.

— Ayer fui a la casa de Kim Jisoo, amor — dijo finalmente.

Jimin frunció el entrecejo, un poco molesto.

— ¿Y qué hacías con ella? Y en su casa — preguntó, su voz ligeramente tensa.

Minho lo miró con sorpresa, sin entender por qué Jimin estaba molesto.

— Cariño, ¿Qué pasa? Jisoo es amiga de los dos y ella me invitó a cenar — explicó Minho, sonriendo para tranquilizar a Jimin — Además, no voy a quedar como un mal amigo y no ir, ¿O tú te negarías? — agregó, tomándole la mano a Jimin.

Minho sostuvo la mano de Jimin y le dio un beso en el dorso.

— No, no me negaría — dijo, sonriendo — Te estuve llamando y tenías el teléfono apagado, amor —agregó, mirando a Minho con una sonrisa inocente.

Minho se rió y explicó que su teléfono se había apagado después de caer al suelo.

Después de aclarar las cosas, ambos decidieron salir del café y dirigirse a la casa de Minho.

— ¿Quieres ir a mi casa? — preguntó Minho, sonriendo.

Jimin asintió y se levantó de su silla.

— Está bien, yo iré en mi auto detrás tuyo — dijo, sonriendo.

El contrario se rió y le dio un beso en la mejilla a Jimin antes de salir del café.

...

Sus jadeos y gemidos se escuchaban por toda la habitación. A ninguno de los dos le importo que los vecinos escucharán su espectáculo, ambos estaban cegados por la lujuria.

— ¡Más, más! — dijo Jimin, mientras rasguñaba la espalda del contrario.

— ¿Te gusta, amor? ¿Te gusta recibirlo, duro?

Jimin asintió repetidas veces.

Los gemidos de Jimin eran cada vez más fuerte y desesperados. Anunciando que llegaría al clímax.

Minho, salió del interior de Jimin y expuso su entrada. Minho, abrió más las piernas de Jimin y los colocó sobre su antebrazos, entro de una sola embestida.

— ¡Estoy muy cerca! — dijo Jimin, sin poder terminar la oración, corriendose y manchando su abdomen y la de su novio.

Minho, siguió embistiendo con rapidez y se corrió en el interior de Jimin.

— ¡Ahh, si! — dijo Minho — Te amo — exclamó.

— Yo también te amo, mi amor — dijo Jimin, con una voz suave.

Ambos entraron al baño a ducharse y volvieron a hacerlo bajo la ducha. Varios minutos después estaban acostados de lado y abrazados.

— No quiero que vuelvas a desconfiar de mi amor.

— No lo haré cariño — dijo Jimin — Es que no puedo evitar. Sabes que soy muy celoso. Pero te prometo que no volveré a desconfiar de ti y tampoco de Jisoo.

— ¡Está bien! Jamás pienses que seré infiel. Aunque a decir verdad me gusta que me celes. Me haces sentir importante. Y además, terminamos follando.

Jimin sonrió y besó la mejilla de Minho.

— No negare que también me gusta que terminemos follando — río — Te amo.

Minho río y acarició la mejilla de su amado.

— También te amo. Y déjame decirte que eres todo un pervertido.

Jimin le dió un golpe juguetón.

— Por eso me amas.

— Más de lo que te puedas imaginar, amor — dijo Minho, sonriendo.

— No lo creo, yo te amo más.

Se dieron un beso, antes de dormir.

— ¡Buenas noches, amor!

— ¡Buenas noches, cariño!

Después de cada discusión, la pasión y el deseo parecían apagar el fuego de la desconfianza y los celos. Jimin y Minho habían caído en un ciclo tóxico de amor y odio, donde el sexo era su refugio y su castigo. A pesar de que su relación estaba llena de heridas emocionales, Jimin se aferraba a Minho con una devoción ciega, dispuesto a soportar cualquier cosa por él.

Minho, por su parte, parecía tenerlo todo: un novio guapo y devoto, una vida llena de lujos y diversiones. Sin embargo, detrás de su fachada de perfección, Minho ocultaba un secreto: siempre tenía una segunda opción, alguien que lo esperaba en las sombras, lista para reemplazar a Jimin en caso de que las cosas no salieran como esperaba. Y esa persona era Jisoo.

La noche que Jimin llamó a novio, y él no atendió fue porque Minho estaba ocupado con otra mujer. Pero Jimin no sabía que su amor era solo una parte de un juego más grande, un juego en el que Minho era el jugador y él era solo una pieza más. Y mientras Jimin se aferraba a su amor por Minho, no podía evitar sentir que estaba viviendo una mentira, una mentira que algún día explotaría y lo dejaría en pedazos.

...

Jimin aparco su Porsche 911 GT3 RS en el estacionamiento de la universidad de Seúl, listo para comenzar su día. Vestía un pantalón negro ceñido a su figura, una camisa holgada de mangas cortas del mismo color, combinados con unos zapatos a juego. Caminaba con la mirada hacia el suelo y pasos apresurados, sin percatarse de la persona que estaba frente a él, chocando con este tan fuerte que salió volando papeles y libros.

— ¡Maldita seas! Acaso no miras por dónde vas — gritó el rubio, levantando la mirada hacia el chico que tenía al frente, quedando boca abierta al verlo.

Era un chico atractivo, cabello negro, llevaba piercing en sus labios y ceja, su brazo derecho completamente tatuado. Era grande, fornido y bien vestido. Llevaba un jeans azul gastado ceñido a su cuerpo, dejando resaltar su gran miembro, y una playera blanca holgada, haciendo juego con sus zapatos.

— Eres tú el que chocó conmigo — respondió el extraño, sonriendo ligeramente — Pero déjame ayudarte de todos modos — agregó, inclinándose para recoger los papeles y libros esparcidos por el suelo.

Jimin asintió sin decir nada y se dejó ayudar por el extraño.

— ¡Muchas gracias! — dijo Jimin, amablemente.

Una vez que el extraño terminó de recoger las cosas, habló.

— No es nada — respondió, sonriendo — ¿Puedo saber tú nombre?

— ¡Ah, lo siento! — agregó, extendiendo su mano — Mi nombre es Park, Park Jimin.

— ¡Un placer! — respondió el contrario, estrechando la mano de Jimin — ¿Te puedo tutear? — preguntó, sonriendo.

Jimin asintió.

— Por cierto, mi nombre es Jeon Jungkook, pero puedes llamarme Jungkook — agregó, manteniendo su sonrisa.

— Sí, por supuesto, Jungkook — respondió Jimin, sonriendo ligeramente.

Jungkook sonrió.

— Si vas a clases, vamos juntos, por qué casi ya es hora de ingresar — sugirió Jungkook, mirando la hora de su teléfono.

Jimin asintió en silencio.

— Entonces, no hay que perder más tiempo — agregó, sonriendo.

Ambos ingresaron en la misma clase, y Jungkook se sentó junto a Jimin, quien no pudo evitar notar la forma en que Jungkook se movía con confianza y seguridad.

— No hace falta preguntar qué estudias, por qué estudiamos Derecho ambos — comentó Jungkook — Es bueno saber que tengo un nuevo compañero, y por supuesto, atractivo — agregó, mirando a Jimin con lascivia.

Jimin se sintió un poco incómodo con la mirada de Jungkook, pero no pudo evitar sentirse atraído hacia él.

— ¡Claro! Digo lo mismo de ti — respondió Jimin, sonriendo ligeramente.

La clase continuó, y ambos se concentraron en la lección, aunque Jimin no pudo evitar lanzar miradas furtivas hacia Jungkook.

Finalmente, la clase terminó, y Jimin recogió sus cosas, listo para salir. Jungkook salió detrás de él, siguiendo sus pasos en silencio, observando detenidamente la retaguardia del rubio.

— ¡Jimin! — lo llamó Jungkook, antes de que Jimin subiera a su auto.

— ¿Sucede algo, Jungkook? — respondió Jimin, sonriendo.

— ¿Puedo invitarte a tomar algo en la noche? — preguntó Jungkook.

Jimin se sintió un poco incómodo con la invitación, ya que tenía novio, pero no pudo evitar sentirse atraído hacia Jungkook.

— Esta noche no podré, Jungkook, pero si quieres, te doy mi número — respondió Jimin, sonriendo ligeramente.

Una vez que ambos intercambiaron números, Jimin se despidió con una gran sonrisa y una leve reverencia. Jungkook subió a su deportivo, un Audi R8 color negro, y se alejó, sintiendo una emoción que no había sentido en mucho tiempo. Jimin,

Jungkook llegó a su departamento y se desvistió completamente, revelando su cuerpo tonificado y atlético. Se dirigió al baño, donde se metió bajo la ducha, dejando que el agua fría cayera sobre su piel, refrescándolo, después de un largo día. Mientras se duchaba, pasó el jabón por su torso, abdomen y muslos, disfrutando del tacto suave y relajante del agua y el jabón. Finalmente, terminó de ducharse y salió del baño, envolviéndose en una toalla para secarse. Se puso su boxer y se tiró en la cama, agarrando su teléfono para enviar un mensaje a Jimin. Sus dedos volaron sobre la pantalla, escribiendo un mensaje que esperaba que Jimin respondería pronto.

Chat:

Jungkook: Hola, Jimin. ¿Qué haces?

Jimin: Hola, Jungkook. Estoy acostado. ¿Y tú?

Jungkook: Lo mismo. Y pensando en ti...

Jimin: ¿Qué pensamientos son esos?

Jungkook: Prefiero compartirlos en persona. ¿Quieres que nos veamos mañana?

Jimin: Me intriga... ¿Dónde y el horario?

Jungkook: ¡Genial! Te enviaré un mensaje mañana y decides tú.

Jimin: ¡Perfecto! Que tengas una buena tarde. Hablamos mañana.

...

Era una noche de viernes y Jimin se estaba preparando para su encuentro con Jungkook. A pesar de que intentaba convencerse de que solo sería una salida entre amigos, no podía evitar sentir una emoción extraña en su pecho. No le había mencionado nada a su novio Minho, y de algún modo, pensaba que él también tenía sus propios secretos.

Llegó al restaurante Enigma, un lugar sofisticado y con un menú exquisito. Jimin vestía un pantalón blanco que se ajustaba perfectamente a sus piernas, una camisa de seda semi transparente color lila suave, y unos zapatos blancos que complementaban su outfit. Jungkook, por su parte, lucía un pantalón ceñido color negro que resaltaba su protuberancia, y una camisa color bordo ajustada a su torso.

Ambos se sentaron a la mesa, ordenaron la cena y comenzaron a beber una copa de vino. La tensión sexual entre ellos era palpable, y Jimin no podía evitar sentirse atraído hacia Jungkook. Después de un rato de silencio, Jungkook rompió el hielo.

— ¡Gracias por aceptar cenar conmigo, Jimin! — dijo, mirándolo a los ojos mientras bebía de su copa.

— ¡Es un placer! — respondió Jimin, llevando un trozo de carne a su boca de forma seductora.

La conversación fluyó con facilidad, y pronto se encontraron hablando de sus vidas personales.

— ¿Tienes novio o novia? — preguntó Jungkook.

— Tengo novio — respondió Jimin.

— Y yo tengo novia — agregó Jungkook, sonriendo.

La noche avanzó, y pronto se encontraron terminando el vino. No ordenaron postre, pero charlaron a gusto hasta que llegó el momento de retirarse del restaurante. Una vez fuera, ninguno de los dos estaba dispuesto a despedirse.

— ¿Ya te quieres ir a tu casa o te gustaría ir a otro lugar? — preguntó Jungkook, mirando a Jimin con una sonrisa pícara.

— ¿Qué propones? — respondió Jimin, sonriendo.

— ¿Quieres ir a un hotel? — preguntó Jungkook, acercándose un poco más a Jimin.

Jimin se rió y asintió con la cabeza.

— Está bien, vamos antes de que me arrepienta — dijo, sonriendo con picardía.

Jungkook se rió y le indicó a Jimin que siguiera su auto.

Minutos después, llegaron al Hotel Grand Hyatt Seoul. En recepción, Jungkook pidió una de las mejores habitaciones en el último piso, con la mejor vista hacia la Torre Namsan. Jimin se quedó parado frente al gran ventanal de cristal, observando la ciudad perdido en sus pensamientos.

Sabía que lo que estaba haciendo no estaba bien, pero no podía evitar sentirse atraído hacia Jungkook. Aunque Jungkook dijera que tenía novia, él sentía una atracción hacia Jimin. La noche estaba llena de posibilidades, y Jimin se sentía emocionado y nervioso al mismo tiempo. ¿Qué pasaría en esa habitación de hotel? Solo el tiempo lo diría.

...

Jungkook, se acercó a Jimin poco a poco y abrazó su cintura. Besó su nuca llegando hasta el oido, Jimin se estremeció al sentir la respiración cálida de Jungkook.

Jimin en ese momento olvidó a su novio, no entendía bien que estaba pasando, pero tenía la necesidad de pasarla bien. Sus bocas se unieron en un beso apasionado y deseoso, la respiración de ambos eran errático y un pequeño gemido escapó de la boca de Jimin.

De un momento a otro se encontraron desnudos sintiendo el calor del otro. Jungkook dejó un camino de besos y succiones por la blanca y lechosa piel de Jimin. Llegó hasta el miembro y lo tomó en su mano, pasando la lengua por el glande, hizo pequeños círculos alrededor de la corona y saboreo el pre-semen.

— ¡Ahh! Para que seas hetero, mamas muy bien — exclamó Jimin.

Jungkook rió y siguió en lo suyo.

— Déjame hacerte sentir bien, también — dijo Jimin, con su voz entrecortada.

Jimin succionaba el falo grueso de Jungkook con vehemencia, por unos minutos. Después pasó su lengua por el abdomen marcado de Jungkook y subió hasta sus pezones. Jimin tomó de nuevo entre sus manos el miembro, comenzando a dar pequeños golpecitos en su rostro.

Lo volvió a engullir completo ocasionando arcadas.

Jungkook lo atrajo para poder besarlo, sintiendo sus fluidos.

— ¿Quieres sentir mi polla, aquí? — le azotó la nalga.

Jimin asintió.

— Si, si, si — dijo Jimin — Quiero sentir.. — acarició el miembro — .. tú polla dentro de mi.

Después que Jungkook preparó a Jimin, se colocó un condón y sin esperar más tiempo alineó su miembro en la entrada de Jimin y metió de una sola embestida.

— ¡Joder! ¡Cómo te siento! — dijo Jimin.

Jungkook colocó sus codos al costado de la cabeza de Jimin para sostenerse. Jimin envolvió la cintura del contrario con sus piernas, mientras sentía como el miembro de Jungkook llegaba a su punto dulce con cada embestidas profunda.

—¿Te gusta? — preguntó Jungkook.

Jimin asintió y succionó el cuello del contrario.

Ambos estaban al límite del climax, Jimin antes de subir a horcajadas sobre Jungkook, este se cambio el condón por otro. Una vez listo, sostuvo su falo y Jimin fue bajando hasta quedar completamente sentado sobre él.

— ¡Me fascina lo caliente que estás! — exclamó Jungkook.

— ¡Eres tan grande! — dijo Jimin, con una voz suave.

Después de un encuentro apasionado, ambos se desplomaron en la cama, exhaustos y satisfechos, con sus corazones aún latiendo desenfrenadamente. La piel de Jimin estaba enrojecida, y su cuerpo temblaba ligeramente, mientras que Jungkook lo abrazaba con fuerza, disfrutando del calor y la intimidad del momento. Aunque sabían que habían sido infieles a sus parejas, no sintieron arrepentimiento alguno, y en ese momento, solo importaba la conexión que habían compartido. Ahora, solo les quedaba guardar el secreto de esa noche y seguir adelante con sus vidas, sin saber qué les deparaba el futuro.

....

Una semana había pasado desde que Jimin y Jungkook habían compartido una noche apasionada, y todo parecía haber vuelto a la normalidad. Jimin seguía viendo a Jungkook en la universidad, y su relación con Minho parecía estar bien, sin cambios ni sospechas.

Una noche, mientras Jimin y Minho estaban viendo una película en la sala de su departamento, las noticias interrumpieron la transmisión. "INFORMACIÓN URGENTE", anunció el presentador, con una expresión seria. "Necesitamos que colaboren todos como ciudadanos y se queden en sus casas, ya que se ha detectado un VIRUS muy peligroso en Japón, y se está expandiendo por el mundo muy rápidamente".

Jimin y Minho se miraron entre sí, sorprendidos y preocupados. "La manera en que se transmite es por MORDEDURA DE LOS INFECTADOS", continuó el presentador. "Hemos visto varios vídeos en los que una persona infectada atacaba a personas sanas y se los comía vivos. Todos dicen que es RABIA, pero no estamos muy seguros de eso. Sólo sabemos que es una situación extremadamente extraña, pero es lo que está sucediendo actualmente".

Jimin y Minho se quedaron atónitos, sin saber qué hacer ni qué creer. "Todos los llaman CAMINANTES O ZOMBIES", dijo el presentador. "Cuando tengamos más información, los estaremos comunicando. Estén atentos y cuídense".

La transmisión terminó, y Jimin y Minho se miraron entre sí, preocupados y confundidos. No sabían qué estaba sucediendo, ni qué les deparaba el futuro. Pero decidieron tomar precauciones y seguir con su rutina normal, sin saber que el día de mañana podría traer cambios drásticos y peligrosos.


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