Bird Set Free

Sinopsis

Mis alas están rasgadas, estaba rota, tenía una voz pero no podía cantar, no podía hablar, mientras otros viven yo muerto por dentro, esperando a morir en el suelo por más que quiera gritar, por más que quisiera volar. Izumi es una chica sin don, toda su vida fue un tormento desde que la diagnosticaron así, pero cuando alguien recoge a este pobre pajarito herido y le da todo lo que le fue negado, todo lo que nunca tuvo, pero... ¿Qué es peor? ¿Vivir una vida miserable o vivir en una jaula de oro?

Estado:
En proceso
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

Capítulo 1

Hay veces donde nos preguntamos ¿Cuándo salió todo tan mal?, esa es la pregunta que nos hacemos cuando tenemos un mal día en la escuela, en el trabajo o toda la vida. En esta sociedad que valora a las personas con super poderes las personas que nacieron sin uno es el evento clave para que toda su vida haya salido tan mal, donde todo se fue a la mierda, estas personas eran tratadas como menos que un ser humano a pesar de que todos alguna vez fueron iguales, todos eran iguales al momento de nacer pero al parecer todo eso cambia cuando se determina si tienes un poder o no, dones como lo llaman algunos, que solo eran otorgados a personas especiales o a quienes lo merecieran realmente. Está sociedad enaltecía a aquellos que usaban esos dones para salvar a las personas, ayudar al prójimo, usaban trajes llamativos y luchaban contra aquellos desafortunados que usaban los dones que el cielo les había dado para ser malos, aquellos a quienes nombraron héroes, mientras aquellas personas que causaban destrozos, problemas y sembraban miedo en el corazón de las personas fueron llamados villanos, como en una época lejana antes de que los dones aparecieran, donde todo era como algo que alguien veía en comics o en la ciencia ficción.

Pero lo que más duele es que en esta sociedad es que incluso a esos villanos se les tiene más respeto que a quienes nacen sin un don.

Las personas que nacían sin un don tenían enormes desventajas, la salud, médicos se negaban a tratar a las personas carentes de habilidades por ‘no tener la capacidad’ de atender su biología retardada; empleos, ya que los empleos para personas con un don cubrían seguros médicos por algún incidente con su don o su don requería de algún permiso especial que impidiera realizar el trabajo, pero a las personas sin un don no se les daba estos beneficios ya que como no tenían ningún impedimento físico para realizar ciertas labores entonces podrían gozar de un salario menor al mínimo de lo que le pagaban a los demás; vivienda, si de por sí el pagar una casa propia en japón es difícil si no tienes un nivel económico exitoso como un civil “normal” o eres un héroe profesional o eres un villano de cuello blanco, los apartamentos normales y de bajo costo estaban acondicionados para cualquier eventualidad con algún don por lo que el precio se duplicaba ya que esas modificaciones especiales no serían usadas más bien desperdiciadas en personas inferiores, incluso las pocilgas en las partes bajas de cada ciudad eran costosas y se reservaban su derecho de admisión a personas sin don.

Educación, desde la edad de cuatro años además de los estudios generales que se le proporcionaban a todos, se les daba una educación en cuanto a cómo usar sus dones desde que los despertaban y por supuesto, lo que más aspiraban a ser cuando fueran grandes es ‘héroes’, pero para las personas sin don...

—¿Puede alguien sin un don como yo ser un héroe como tú?

Fue la pregunta que lanzó una chica con el uniforme desaliñado a un héroe, el héroe más grande que hay vivido en su época, ella, una chica sin don entregó su solicitud para la mayor escuela de héroes del país, después de ser la burla, después de perder la esperanza en su ex amigo, después de casi morir por el ataque de un villano.

Ahora estaba ahí, en ese tejado, preguntándole al héroe que ha adorado desde que era niña si había alguna ínfima posibilidad de cumplir su sueño, pero...

—No... Lo siento, pero no -respondió el héroe -no está mal soñar pequeña, pero debes ser realista a tus circunstancias en la vida.

Y la dejó sola en esa azotea, todo el mundo se lo dijo desde que recibió el diagnóstico oficial del médico, su madre la trataba como si ella fuera de cristal propensa a lastimarse en cualquier momento, los vecinos la trataban como si ella fuera una paria, una rata que contaminaba el edificio, los maestros en la escuela le ponían trabas y trabas a pesar de que era una buena estudiante. Calificaban sus exámenes con notas mínimas a pesar de estar bien, la castigaban si respondía correctamente a alguna pregunta que los demás no sabían, calificaban sus tareas con errores inexistentes, la trataban como una idiota y se lo decían a todos a viva voz; y sus compañeros... Eso era lo peor, desde el jardín de niños todos la han tratado como si ella tuviera una enfermedad contagiosa, era la paria perfecta, el saco de boxeo perfecto, todos usaban sus dones en ella como si fuera un muñeco de práctica, a medida que crecía y ahora que estaba en la secundaria todos a parte de jugarle ‘bromas’ más que pesadas han empezado a esparcir rumores sobre ella.

Rumores que la dejaban como la peor, decían que se drogaba para superar el dolor de no tener un don, decían que era una promiscua con los estudiantes mayores, que estaba ya estaba practicando para su futura profesión seduciendo a los profesores para que le pusieran buenas notas y estos como buenos educadores no habían caído en la tentación.

Desde el primer año de secundaria había escuchado esos rumores, susurros a su espalda, comentarios en doble sentido, siendo mal vista cada que entraba al baño, frases sarcásticas que decían alto para que ella escuchara, en su segundo año de secundaria los varones se pegaban a ella, le hacían comentarios vulgares, le dejaban notas en su escritorio sobre lo que les gustaría hacerle, fantasías sucias, pero ahora en grupos la acorralaban intentando tocarla, riéndose mientras veían sus teléfonos y a ella, la encerraban en un salón y todas las mañanas en su escritorio encontraba todo tipo de escritura desde ‘zorra’ ‘puta’ ‘inútil’ ‘ya suicídate’ ‘muérete’ hasta las enfermas fantasías que tenían ellos, todo esto pasaba frente a los maestros y ellos nunca hacían nada y si los reportaba, ella estaba mintiendo.

Pero eso no dolía tanto, lo que más le dolía de toda su vida fue el desprecio que su ex amigo de la infancia mostró por ella cuando la diagnosticaron que no tenía un don, se volvió parte de sus abusadores, pero no hasta el punto de acosarla sexualmente, solo era su blanco perfecto para practicar sus explosiones, cuando desde niños se prometieron tantas cosas.

Y ahora caminaba derrotada de regreso a casa con los las mejillas mojadas de los rastros de lágrimas que ha estado derramando desde que los héroes la regañaron por intervenir en el rescate de un estudiante que fue capturado por un villano, ¡Pero ella tenía que hacerlo! ¡Sus piernas se movieron solas para salvarlo! ¡Ninguno de los héroes hizo nada! ¡Kacchan iba a ahogarse y ella debía salvarlo!

‘¡No necesitaba tu ayuda Deku! ¡Deja de querer meterte en mi vida! ¡Solo desaparece de una vez!’

Y podría decirse que esta vez fue lo más amable que le había dicho en el día ya que lo peor se lo había dicho después de clases

Nada cambió, seguía siendo la burla de toda la escuela mientras fingía ante su madre que todo estaba bien, su madre trabajaba turnos dobles en el hospital como enfermera para mantenerla y pagar el costoso alquiler que les cobraba el casero debido a su condición de falta de don. Todos se burlaban de ella diciendo ¿Cómo el villano no la mató? ¿Por qué seguía viva? ¡Debería estar agradecida con los héroes por salvarla dejando de intentar ser uno!

Todos los días siguientes al ataque del villano de lodo todos alababan la valentía de Katsuki, que tenía suerte de que fue el mismísimo All Might quien lo salvó aunque eso le causara molestias al rubio por que no lo veía como un triunfo sino como una debilidad. Lo positivo fue que él no la molestó en esos días siguientes, pero eso no se aplicaba al resto de sus compañeros quienes han sido más crueles, dejándole más notas obscenas, incitadoras al suicidio y le ponían el pie para tropezar, así siguió todo hasta el último día de clases hasta el día de la graduación. Antes lo único que la mantenía animada y le emocionaba escribir sobre los dones de sus compañeros o de los héroes, pero ahora solo garabateaba en el cuaderno simples líneas o garabateando sus viejos diseños de trajes que había dibujado para cuando fuera a la UA, pero ya no le importaba, ahora ni siquiera eso tenía.

Eso fue lo que la llevó el día de hoy, las clases habían terminado, el director la citó alegando que no cumplía con los créditos escolares necesarios para graduarse, en resumidas cuentas ella reprobó, no podía graduarse, el casero les había dado a ella y a su madre un aviso de desalojo por supuestos pagos incumplidos, su madre intentó que no se preocupara pero fue en vano, sabía que era su culpa, todo es su culpa...

Su padre las abandonó cuando la diagnosticaron, fue su culpa, su madre se mataba trabajando y eso era su culpa, si no estuviera en la vida de su madre entonces ella no se mataría trabajando, no sería menospreciado por sus compañeros ¡Debía dejar de arruinarle la vida a todos!

Eso es lo que la llevó a la orilla del techo de la escuela, llorando como nunca antes había llorado en su vida, con su último cuaderno sobre análisis de héroes quemado, mojado y arruinado, estaba temblando ante la fría brisa del atardecer y sentir el famoso abrazo de la muerte como lo llaman algunos, soltó el cuaderno dejando que este fuera el primero en caer al suelo, no escribió una carta, de igual manera a nadie le importaría salvo a su madre pero no quería arrepentirse de lo que iba a hacer.

Se limpió las lágrimas ácidas que manchaban sus mejillas, cerró los ojos, apretó los puños, tomó aire y se preparó para dar el primer y último paso de su vida.

—¡Midoriya! ¡Midoriya!

Ella se sobresaltó al escuchar que alguien la llamó se tambaleó un poco pero logró mantenerse firme, nadie le hablaba o la buscaba para nada, cuando volteó para ver a quien la llamaba, se sorprendió al ver que era uno de sus maestros.

—Midoriya, no sabes el gusto que me da verte.

Pero ella estaba confundida, los maestros nunca se alegraban de verla. Era curioso ver al maestro de matemáticas ahí, él solo la mandaba a callar y muy pocas veces regañaba a los demás que hacían insultos sutiles, aunque era el único que le mostraba algo de decencia humana aun así se hacía de la vista gorda cuando los demás la atormentaban.

—Takeda-sensei ¿Qué está haciendo aquí? -Murmuró sorprendida.

El hombre de mediana edad, se dio cuenta de la situación y puso una expresión de pánico apresurándose para tomarla de la cintura y alejarla de la orilla, ella se desplomó por primera vez, dejó que todo lo que guardaba en su interior, sus rodillas se pusieron débiles por lo que el maestro tuvo que sostener la y ella rompía a llorar siendo abrazada por su profesor.

—Lo lamento mucho Midoriya... Lo lamento mucho... -Susurraba el profesor a su alumna.

—Debió dejarme morir -gimoteó la peli verde -¿Por qué me detuvo?

—Por qué no debes morir, no mereces morir ellos han sido unos monstruos contigo -dijo el maestro abrazándola -perdóname por no haber intervenido antes.

Izumi lloró mucho, no pudo desahogarse nunca con su madre a pesar de que ella siempre la apoyaría sin importar las circunstancias, pero era más fácil decirle cosas a un extraño que le dio las primeras palabras de consuelo en toda su miserable y patética vida.

—Te prometo que voy a arreglar esto, voy a arreglarlo.

—¿Cómo? Mi vida se acabó, mi vida se acabó, ni siquiera puedo irme a otra escuela lejos de aquí ya que reprobé.

El maestro se quedó en silencio por unos momentos, se notaba nervioso e Izumi podía escuchar el acelerado latido del corazón de su maestro, el maestro se levantó y la ayudó a ponerse de pie e hizo que lo mirara a los ojos.

—He estado reuniendo evidencia sobre lo mal que te tratan los estudiantes, también lo mal que te han tratado el resto de maestros y todas las jugadas sucias que han hecho con tus calificaciones, reuní lo suficiente para que hagas un examen especial ante un miembro del comité educativo para que te apruebe y puedas seguir estudiando.

El profesor la sostuvo como un apoyo mientras ambos volvían a entrar al edificio alejándose lo más posible del techo. Que ese maestro le mostrara compasión y una oportunidad de continuar con su vida revivió la esperanza de Izumi, ante los maestros y el director de la escuela ella no podía hacer nada, pero ante una autoridad superior ella tendría una oportunidad a no ser que esa autoridad también tuviera los pensamientos de los demás.

—Estás murmurando.

—¡Lo lamento Sensei! -Se disculpó Izumi, siempre la regañaban por murmurar.

—No me molesta, eso significa que estás pensando.

Izumi ya un poco más animada y un poco más viva, ambos se dirigieron a la sala de profesores donde el profesor le indicó a Izumi que se sentara mientras él le servía un vaso con agua para tranquilizarla por el mal rato que pasó.

—Todo estará bien a partir de ahora Izumi.

—Por lo menos podré seguir estudiando, no lograré ser una heroína pero al menos intentaré ayudar a las personas lo mejor que pueda.

—No deberías de preocuparte más por eso -dijo el maestro dándole el vaso con agua.

Izumi tomó el vaso con agua confiada de las buenas intenciones de su profesor, bebió el líquido cristalino sintiendo que el agua que su cuerpo ha perdido llorando se reponía con cada sorbo, vio el cielo por la ventana notando como este se pintaba con los colores amarillo, naranja con un ligero toque de violeta, se estaba haciendo tarde y lo mejor sería enviarle un mensaje a su madre para avisarle que estaba bien, pero sintió que su mano hormigueaba, también se comenzó a sentir mareada y sus ojos comenzaban a ver borroso.

—Sensei... Me siento...

Hasta su boca se sintió adormilada, quiso levantarse pero sintió que sus piernas también estaban adormiladas que cuando intentó levantarse tropezó con sus propios pies y terminó cayéndose de la silla, el miedo se instaló en su corazón, su cabeza dolió debido a todo que estaba pensando en ese momento y en las formas inútiles en las que podría salir de ahí, solo llamar a su madre o a la policía antes de perder el sentido.

La droga que le habían dado todavía no había hecho efecto del todo, sus manos temblaban mientras buscaba entre los bolsillos de su falda su teléfono, arrastrándose con la poca fuerza de sus brazos lejos del profesor, apretando botones desesperadamente con la esperanza de que el número marcado sea el de su madre, su vista se volvió borrosa y su respiración se entrecortó. Viendo con pánico como el profesor se acercaba lentamente a ella.

—Todo estará bien, las cosas cambiarán para mejor tanto para ti como para mí.

Fue lo último que escuchó antes de que su mente finalmente se nublara y perdiera la consciencia.

::::



::::

La noche en la casa de los Bakugou nunca fue tranquila, desde algunas maldiciones que se lanzan madre e hijo así como discusiones a gritos por cosas sin importancia, pero desde los últimos acontecimientos han vuelto a Katsuki y a su madre un poco más volátiles que antes. Cuando Katsuki fue víctima del ataque del villano de lodo su mente se volvió más irritable, él debió ser más inteligente para poder evitar el ataque, debió ser más fuerte para liberarse de ese villano, le cabreaba haberse sentido como un inútil y un perdedor al no defenderse, pero lo que más lo cabreaba era que esa idiota de Deku lo haya hecho sentirse como un inútil. Aunque ese ataque haya pasado hace tiempo, todavía puede sentir a ese viscoso saco de mierda envolverlo sin importar cuantas veces se pase la esponja con jabón en todo el cuerpo, y eso es lo que estaba haciendo en ese momento.

‘Tus ojos parecían pedir ayudar’

¡Tonta! Fue lo que exclamó su mente cuando recordó como esa estúpida con ojos brillantes se lanzó contra el villano, evitó que se ahogara, fue la única que se lanzó a su rescate cuando todos los héroes se quedaron sin hacer nada, pero la muy idiota al no tener ningún don también fue atrapada, si no fuera porque All Might llegó ambos se habrían ahogado. Se armó un caos de camarógrafos que les gritaban preguntas y preguntas a All Might sobre que hacía en la ciudad y cosas así, no mentiría, se emocionó cuando lo vio ¿Y quién no? All Might es su ídolo, lo ha Sido desde que tuvo la consciencia de que eran los héroes, él se propuso a ser el próximo número uno el día que su don se manifestó y todos estaban de acuerdo con él, todos, sus padres, sus compañeros, sus maestros, todos le decían que era increíble, que sería un gran héroe, ¡maldita sea! Incluso los inútiles héroes lo elogiaron después de ser rescatado, pero claro que tenía que venir esa idiota y creerse mejor que él.

Desde niños ella siempre fue un imán para los problemas, desde los niños mayores que le robaban el almuerzo hasta un extraño que le ofrecía dulces en el parque. Esa estúpida imbécil era tan confiada que él tenía que protegerla de todo y de todos.

Sus madres los habían mantenido juntos desde que nacieron, no lo recuerda pero cuando la anciana demente le comentaba que cuando platicaba con la tía Inko sobre aquellos viejos tiempos donde todos eran unidos, cuando los ponían a ambos en la misma cuna, cuando ambos jugaban cuando eran bebés, como Izumi quería estar todo el tiempo pegada a él, siempre queriendo ser lo que no era; cuando jugaban en el parque con otros extras jugaban a los héroes, él obvio era uno junto con otro y los otros dos o tres dependiendo eran los villanos e Izumi era la damisela en apuros a que debían rescatar, cuando Izumi sugirió ser la heroína todos se burlaron de ella, él incluido pero accedió debido a que la anciana bruja lo amenazó con no dejarlo ver televisión una semana, además pues... Había heroínas profesionales así que no había problema en que Izumi asumiera el rol por una vez en sus juegos, aunque siempre intercambiaban cuando eran solo ellos dos fingiendo que sus muñecos de peluche y sus muñecos de dinosaurios eran los villanos y ciudadanos en peligro, aunque el último juego que ambos tuvieron fue cuando Izumi hizo nuevamente el papel de damisela en apuros y cuando Katsuki ‘rescató’ a la dama esta lo recompensó con un beso (en la mejilla), como en su película favorita de All Might.

Puede que no haya estado de acuerdo al principio, pero fue cuando ambos jugaban como un dúo de héroes a soñar con ser un dúo de héroes verdaderos. Esperaban ansiosos que el don de Izumi se manifestara, telequinesis o escupir fuego pero se estaba tardando mucho en despertar, hasta el día en que Izumi fue oficialmente diagnosticada de que no tenía un don.

Fue un golpe duro, ambos habían hecho muchos planes sobre su futuro y ese diagnóstico lo arruinaba todo.

Tienes un don muy poderoso, tienes que protegerla siempre... Tienes que ser su héroe’

Fue lo que le dijo su madre cuando la tía Inko la llamó llorando para informar el diagnóstico de Izumi, él lo prometió ante ella, lo prometió ante la tía Inko, pero no lo cumplió, de hecho culpó a Izumi, como si ella tuviera la culpa.

El enojo duró meses, ignorándola y no hacer nada cuando todos la molestaban, hasta que decidió hacer caso a la promesa que hizo, pero su enojo volvió cuando ella dijo que aún sin un don quería ser una heroína ¿Acaso no entendía que no podía serlo?, todo cuando se interpuso entre él y un debilucho al que le estaba dando una paliza.

Eres muy malo Kacchan, deja de molestarlo o tendré que detenerte’

Nunca antes había golpeado a una niña, nunca lo hizo, dejó que esos inútiles extra lo hicieran mientras él se hacía cargo del otro debilucho al que tenía que golpear, ella tenía el pelo enmarañado y la ropa llena de lodo y las rodillas raspadas, fue genial poner en su lugar a ese estúpido debilucho y hacerle ver a Izumi que estaba muy por debajo de él, pero también le dio una paliza a los dos extras que se excedieron con Izumi, pero incluso después de eso ella seguía metiéndose donde no la llamaban ¡Incluso los extra a quienes defendía le decían que no se metiera! Bastardos desagradecidos, pero igual fueron de ayuda al decirle a Izumi que nunca será una heroína.

Los héroes profesionales a pesar de las victorias mostradas había un lado que los medios nunca mostraban hasta que pasaba el peor de los casos, todos los héroes se lastimaban en cada enfrentamiento con un villano, aunque sean heridas leves hasta ingresos al hospital que los dejaban fuera del ojo público por meses hasta por años, el mismo All Might estuvo fuera del ojo público por unos años, puede que los medios no lo hayan dicho pero no hacía falta ser un genio para descifrar que fue por culpa de una pelea con un villano, si los héroes profesionales con un don resultaban heridos y hasta el mismísimo All Might puede resultar herido, alguien sin un don como Izumi acabaría muerta en el primer enfrentamiento.

Solo estaba mostrándole la realidad de lo que pasaría si se volvía una heroína, entre más rápido lo entendiera más felices serian todos.

Aunque en esas últimas semanas ha visto a la chica muy desanimada, muy distraída, bueno, más de lo habitual, también ha notado que últimamente llega tarde a clases lo cual a él le parece ilógico e inconcebible, Izumi al igual que él era una alumna sobresaliente que tiene una asistencia perfecta y si quería entrar a una buena escuela debía tener impecables aptitudes académicas ¿Por qué estaba descuidando sus estudios?

No había caso seguir pensando en eso, salió de la ducha cuando su cuerpo ha tenido suficiente de su sesión de lijarse la piel con la esponja, cuando finalmente pudo secarse, ponerse su ropa de dormir y despejar su mente de esos días de mierda, mañana continuaría con su entrenamiento para el examen de ingreso de la UA. Revisó su teléfono al notar que tenía notificaciones de una llamada perdida y un mensaje de voz nuevo de un número desconocido. Decidió ignorarlos y bajar a la cocina para tomar un vaso de agua, fue cuando escuchó a su madre hablando por teléfono.

—¿Estás segura de que no te avisó que llegaría tarde por alguna razón?

La escuchó, pero no era su tono normal ni tampoco era el tono dulce con el que normalmente hablaba con la tía Inko sino que ella parecía asustada y alarmada.

—Tranquila... Tranquila linda todo estará bien -intentó calmarla Mitsuki por teléfono -iremos para allá.

Mitsuki colgó el teléfono mientras miraba angustiada a su marido, ambos sin decir nada más tomaron sus teléfonos, se pusieron los zapatos para salir en la entrada y agarrando sus abrigos.

—¿Qué sucedió? -Preguntó Katsuki.

Sus padres voltearon a verlo, la vieja bruja solo le respondería que son asuntos que no le conciernen pero ella tenía una mirada tan distinta, una que nunca le ha dedicado a él, preocupación extrema.

—Izumi no volvió a casa, ya es muy tarde e Inko está al borde de un ataque de nervios -dijo Mitsuki mientras revisaba si llevaba todo -Tu padre buscará por el vecindario, Inko y yo iremos a la policía.

Izumi no había regresado a casa... Miró el reloj de la pared viendo la hora, era casi media noche e Izumi llegaba a más tardar a las seis de la tarde a casa para ver la repetición del noticiero para hacer sus análisis de héroe, ¿será que se entretuvo con algún héroe que vio por el camino? pero ¿a dónde más iría que fuera de la escuela a casa?

Intenta recordar la última vez que la vio en la escuela ese día, no fue nada nuevo, solo la vio desconectada mientras limpiaba su pupitre de las palabras escritas esa mañana, tampoco escuchó su irritante murmullo tras él durante la clase ni tampoco el sonido del lápiz o pluma escribiendo sus apuntes de la clase o sus putos análisis de quirks en sus estúpidos cuadernos.

Mierda, su cuaderno.

Recordó que ella se había quedado en el aula mientras él y los extras con los que se juntaba fueron a comer a la azotea, cuando regresaron al aula vieron a Izumi nuevamente murmurando y escribiendo en su cuaderno, se burlaron de ella…

Él… le puso la palma caliente sobre su hombro quemándole el uniforme y probablemente quemándole el hombro también, le arrebató el cuaderno, quemó en cuaderno con su quirk y la empujó burlándose de que nunca podría llegar a nada sin un quirk, la vio al borde de las lágrimas cuando tiró el cuaderno por la ventana y…

Si tanto quieres ser una heroína solo hay una forma, lánzate del tejado y reza por obtener un don en tu próxima vida’

Abrió los ojos con pánico y antes de que su madre pudiera decirle o pedirle lo que sea que fuera a pedirle salió corriendo de su casa para buscar a Izumi, en el parque donde jugaban de pequeños, en cada callejón y calle cercanas a sus casas hasta que se le ocurrió ir a la escuela (más bien pospuso ir por temor a encontrar lo que su mente y corazón le estaba recriminando con culpa ardiente), cuando llegó a la escuela sus pulmones ardían por el esfuerzo que hizo por llegar, a pesar de tener una buena condición física debido a sus entrenamientos diarios la angustia y la culpa estaban teniendo repercusión en su cuerpo, sus pulmones ardían, su pecho dolía y la cabeza le palpitaba con fuerza.

Revisó los alrededores de la escuela con un miedo inmenso de encontrarse el cadáver de Izumi, pero no encontró nada más sin embargo su angustia creció al ver el cuaderno de análisis de la peliverde ahí tirado ¿Dónde podría estar ella? Antes de que pudiera correr a buscar a otro lugar escuchó un fuerte sonido que venía de dentro de la escuela, se extrañó ya que la escuela ahora debía de estar cerrada con llave y no debería haber nadie adentro, una ligera esperanza surgió dentro de él al pensar que podía tratarse de Izumi y que algunos extras de mierda solo la encerraron en algún aula sin su celular.

La puerta principal y trasera debe estar cerrada con llave pero grande fue su sorpresa cuando al abrir la puerta esta se encontrara sin llave, las aulas también estaban sin llave a excepción de los armarios del conserje y del equipo de gimnasio. Revisó las aulas que estaban a su paso y golpeó los armarios del conserje llamando a Izumi para que le diera una señal de su presencia.

—¡Deku! ¡¿Estás ahí?!

Siguió abriendo y golpeando puerta y puerta por donde pasara pero no volvió a escuchar ese sonido estruendoso que había escuchado antes ¿Por qué no gritaba o hacía otro sonido? ¿Esos extras de mierda la habían amordazado y se había quedado sin fuerzas? Calentó la palma de su mano para hacer explotar la cerradura, pero volvió a escuchar el sonido que le había hecho entrar a la escuela. Había revisado todas las aulas excepto la suya, así fue corriendo al tercer piso para ver su salón de clases notando que todos los escritorios estaban esparcidos por todos lados y patas arriba ¿Qué pasó? Volvió a escuchar el estruendo y corrió hacia el origen del sonido que era la sala de maestros, pero no entró, se quedó petrificado a mitad del pasillo…. Al ver sangre.

No unas gotas, no una mancha, no un charco, un camino de sangre como su estuvieran arrastrando algo muy grande por el pasillo, temblando entró a la sala de maestro encontrando una escena sacada de una escena de película de terror para mayores de dieciocho años, sangre, sangre por todos lados, los muebles también estaban fuera de lugar como alguien hubiera peleado. Tomó su teléfono y con los dedos temblorosos marcó el número de la policía.

Emergencias ¿En qué puedo ayudarle?

—E-estoy en la escuela secundaria Aldera de Musutafu, una compañera desapareció y hay demasiada sangre…

Bakugou no sabía de dónde le salió la voz para poder informar a la policía.

Por favor salga del lugar una patrulla y un héroe ya están en camino.

Debía irse, la policía iba en camino, un héroe iba en camino, pero… era De – Izumi quien estaba en peligro ¿podría ayudarla? Con las piernas temblorosas siguió el rastro de sangre sintiendo sus manos empapadas de sudor preparado por cualquier eventualidad, pero si se iba ¿no sería un cobarde? Se supone que sería un héroe, se supone que sería el héroe número uno…

El rastro de sangre iba del pasillo para las escaleras del lado contrario del edificio, bajó las escaleras del tercer al primer piso y su sangre se heló al escuchar el sonido de arrastre, a pesar del miedo Katsuki corrió hasta el origen del sonido, pero no se dio cuenta de su alrededor.

Fue derribado, atacado de sorpresa al pasar frente a un aula, el atacante saltó de sorpresa del aula para estampar a Katsuki contra la pared dándose un golpe en la cabeza que lo dejó brevemente desorientado y no pudo ver a su atacante, el impacto hizo que su teléfono saliera de su bolsillo y el atacante tomó el teléfono de Katsuki y se lo llevó, Katsuki se levantó con un poco de dolor de cabeza queriendo perseguir al cabrón que lo había golpeado, pero nuevamente escuchó un estruendo como un portazo así que decidió volver a buscar el origen del sonido y al perpetrador.

Si alguna vez dicen que Katsuki Bakugou tuvo miedo alguna vez en su vida él lo negaría rotundamente, la primera vez que sintió miedo fue cuando se cayó de un tronco a un río a los cinco años, pero el susto de una caída no se compara a nada con lo que vio, escuchando los sonidos de las sirenas de la policía, las luces de las sirenas iluminaron al hombre que estaba de pie frente a él, su maestro de salón, Hanzo Tanaka, ensangrentado, con marcas de un arañazo en la cara, con el pelo alborotado y la ropa desacomodada. Arrastrando una lona grande, una lona que tenía una mano sobresaliendo de esta misma.

—¿Me ayudas a sacar la basura? -fue lo que dijo el maestro.

::::




::::

¡NOTICIAS DE ULTIMA HORA!

¡CASO INSÓLITO! ¡MAESTRO DE SECUNDARIA ASESINA A UNA DE SUS ALUMNAS!

Las autoridades informan que el culpable de este crimen atroz ya fue detenido y está a la espera del juicio.

Ni el director de la institución ni el resto del personal se ha pronunciado o se ha negado a dar declaraciones sobre este monstruoso hecho, sin embargo tenemos el testimonio exclusivo de uno de los ex maestros de la escuela quien afirma al acceder a darnos esta declaración fue despedido de la escuela y reportado ante el comité educativo.

’Ella era una alumna espectacular, era dulce, voluntariosa, extremadamente inteligente, aplicada y perseverante… su único pecado, fue haber nacido sin un don. A pesar de susenormes talentos los profesores la despreciaban y miraban para otro lado cuando sus compañeros se ensañaban con ella, intenté ayudarla todo lo que pude, pero estaba bajo amenaza de perder mi trabajo, pero me culpo por no haber podido haber hecho más por ella y ya no me importa perder ni mi trabajo ni tampoco lo que pase conmigo ¡Lo que se cometió contra Izumi Midoriya es algo que se paga con cárcel!’

Tanto el comité educativo como las autoridades correspondientes se comprometen a realizar una investigación exhaustiva para que un incidente como este se vuelva a ocurrir.

Algunas fuentes indican que los estudiantes involucrados en el acoso escolar han sido retirados del centro educativo pero que los padres los han escondido para que no enfrenten las consecuencias legales o más bien las consecuencias mediáticas a la que se han visto expuestos.

Tenemos con nosotros a uno de los abogados que forman parte de la defensa de este profesor, díganos abogado, el señor Tanaka insiste una y otra vez que solo estaba sacando la basura ¿Cómo puede referirse así a una vida humana?

’A lo que nuestro cliente se refiere es que no entiende el por qué hacen tanto drama por algo tan insignificante, no existe ninguna razón por la cual un profesor de renombre con logros en excelencia educativa quiera matar a una chica sin don, si no hubiera sido ‘asesinada’ se habría suicidado tarde o temprano haciéndonos un favor a todos, en nuestra sociedad no hay lugar para personas como ella así como tampoco veo justo que se le de persecución a los jóvenes que solo defendían su derecho, estaríamos arruinando los futuros de los alumnos tan prometedores por algo tan simple.’

Solo era una Quirkless ¿Por qué hacen tanto drama?

CONTINUARÁ…