Rewrite Winx Club : El despertar

Sinopsis

Esta es una recreación de el Winx Club, un poco mas madura, violenta pero tratando de seguir acorde a la serie. Sigue la historia de Bloom una chica que creía ser solo un poco diferente a los demas pero un día y un encuentro inesperado con un hada hace que todo lo que está en su mundo de un giro de 180° grados, ahora Bloom se embarcarse en la aventura en descubrir quien es en verdad. ----- Puede que haya faltas de ortografía y en un futuro estoy pensando mejorar un poco los capítulos, probablemente cuando ya haya terminado la historia. No soy dueña de la historia original, esto es solo mi versión.

Genero:
Fantasy/Romance
Autor/a:
maytemunox
Estado:
En proceso
Capítulos:
29
Rating
5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
16+

⚜️Capitulo 1⚜️

Bloom se despertó agitada una vez mas en la madrugada y los suaves sonidos de la noche no ayudaba en nada a calmarla como en otras ocasiones, apenas comenzaba el verano pero para ella no significaba mucho.


Sabia que era rara, nadie tenia que decírselo para saberlo, sin embargo, eso no significaba que no le doliera cuando se lo hacían notar, haciéndola sentir como un bicho raro, y era más doloroso cuando quien se suponía que era tu mejor amiga te lo echaba en cara enfrente de toda a la escuela.


Lo que había hecho Selina era una traición hacia la confianza que Bloom le había dado su amiga y a eso súmale qué su novio Andy la había cortado poco después de lo sucedido, habían

golpeado muy fuerte su corazón.


Ella no era muy abierta y su circulo de amigos era muy cerrado, pero aquellos que les daba su amistad, era sincera, era de corazón.


Bloom dejo de mirar el techo de su cuarto en un suspiro, para girarse a mirar el reloj a un costado de su cama.


3:45 a.m


Una noche más en vela... suspirando una vez más Bloom comenzó a levantarse de la cama prendiendo una luz de noche para iluminar un poco su oscuro cuarto.


Sabía que no podía seguir durmiendo así que hizo lo que hacía todas aquellas noches que se levantaba a esa hora.


Agarro sus materiales de dibujo y se dirigió a la ventana que daba vista a el bosque, donde tenia un espacio acogedor donde se ponía a dibujar tranquilamente.


Diferentes dibujos realistas se podían divisar al pasar las hojas de su cuaderno, desde duendes, elfos, hadas, paisajes de ensueño dignos de los cuentos, sin embargo un patrón que se podía ver eran más los de hadas, dragones y una hadas específicamente.


Una que siempre se veía etera, siempre elegante, oculta tras de una máscara qué solo dejaba ver partes de su rosto como sus labios y ojos qué siempre la miraban con anhelo y tristeza... y detrás de ella se encontraba aquel dragón...


Un dragón imponente, fiero, que imponía respeto y poder a través de su cuerpo y sobre todo de sus ojos dorados apesar de ser solo un dibujo.


Bloom deslizó suavemente sus dedos por el rostro de los dos, con una ternura que le daban ganas de llorar.


En su corazón esperaba que ellos fueran reales, quería llorar entre sus brazos y sentir la calidez en carne propia, como calidez qué brindaban al solo mirarlos a través de papel.


Bloom...


Sobresaltada volteo rápidamente hacia la ventana.


Bloom...


Miro ente los árboles esperando ver quien la hablaba, podía sonar loco pero ella sabía que era de ahí de donde venía aquello que la llamaba.


Bloom...


El sentimiento de anhelo se hizo presente, dentro de ella sentía una corriente que no le era extraña, una que esperaba salir, explotar hacerse presente.


Dentro del bosque un destello dorado se veía caminar entre los arboles.


El sonido de su corazón en sus oídos era fuerte, su respiración profunda, lentamente alzó la mano para abrir la ventana.


Bom-Bum


Bom-Bum


Bom-Bum


"Solo un poco más..." pensó Bloom al alzar su mano para alcanzar aquella luz qué se había parado detrás de un árbol como si se asomara para verla.


Estaba tan concentrada en aquel sentimiento que al sentir un toque repentinos en su hombro derecho se sobresalto dejando escapar un pequeño grito.


-Bloom, cariño ¿estas bien?- la suave mirada de su madre la tranquilizo en gran medida.


Pudo notar otra vez lo de su alrededor y vio que la luz del sol ya se extendía a lo ancho del cielo.


Bloom vio a su madre confundida, miró sus manos y una vez más miró sobre su hombro hacia la ventana.


Aquella luz ya no estaba y solo se miraban los arboles bañados en la suave luz del sol.


-¿Cariño? -su madre la llamo una vez más. -Estoy bien mama- Aunque ni ella se lo creía.


-Oh cariño... - tal vez era la expresión de su rostro o el aura qué estaba proyectando - Se que es difícil cielo, pero todo estará bien, prometo que este verano será diferente. -su madre caricio suavemente su mejilla.


Bloom sentía una inmensas ganas de llorar, aunque no lo demostraba, sus ojos se aguaron un poquito mientras asentía.


-Ven, vamos a bajar a desayunar, te hice tu favorito y sabes que también es el favorito de tu padre, así que si no vamos ya no habrá nada. - dijo su madre antes de salir de su habitación.


Miró una última vez su ventana antes de comenzar a recoger su habitación, acomodo sus cosas antes de bajar las escaleras.


Sus padres ya se encontraban dssayunando, después de haber dado los buenos días Bloom comió su comida en silencio reflexionando lo de esta madrugada.


Todavía podía sentir aquella corriente entre sus venas.


Mientras ella daba el último bocado, su padre hizo un gran alboroto doblando el periódico antes de hablar: -Entonces, ¿qué harás hoy, cariño?


Suspiró y dejó el tenedor. -Creo que iré al parque a buscar un poco de inspiracion.


Bloom llevó sus platos al fregadero y se apresuró a subir las escaleras.


Se tomó su tiempo para ducharse y vestirse. Se puso un short falda color azul, zapatillas altas azul oscuro y un top corto amarillo pálido con una franela del mislo azul que su falda. Dejándose su larga melena suelta para que se terminara de secar


Kiko, su gato siberiano saltó a sus brazos y se subió a su hombro, -Buenos dias Kiko- saludo Bloom rascandole la barbilla.


-Miau- respondió Kiko frotando su cabeza contra su mejilla.


Bloom bajó las escaleras y encontró a sus padres de pie junto a la puerta; su padre le sonrio suavemente.


Ella le devolvió la sonrisa e inclino la cabeza junto a Kiko a modo de pregunta.


-Bueno, tu papá y yo te trajimos un regalito -dijo su mama señalando hacia la puerta-. Está afuera.


Bloom se sorprendio de buena manera. Les dio una beso en la mejilla a sus padres antes de salir con emoción hacia a fuera.


Su mirada se posó en una pequeña y linda bicicleta azul oscuro con una pequeña canasta en el frente llena de diferentes flores.


-Oh... Es realmente bonito.- dijo acariciando una de las flores.


-Es genial, ¿verdad? -preguntó su padre mientras daba un paso adelante y colocaba una mano sobre su hombro-Se que no es lo que todos los de tu edad estan recibiendo, pero creo que esto es mas adecuado para ti, e incluso hay una pequeña canasta para Kiko.


Bloom dio un paso adelante y dejó suavemente a Kiko en la canasta, se regreso hacia adentro para tomar una pequeña mochila con su teléfono, dinero, cuaderno de dibujo y lápices y la colgó sobre sus hombros.


-Está bien, entonces me voy al parque. Gracias, papá- le doy un último abrazo a su madre antes de montar la bicicleta alejandose


-Ten cuidado cariño y regresa antes de las seis- grito su madre.


Ella no pudo evitar sonreír en su bicicleta; sus padres tal vez no les daba lujos, pero eran los mejorws padres que ella pudo haber tenido, siempre apoyandola, cuidandola que no pudo pensar en tener otros


Se puso en marcha y recorrió las calles. Apenas había recorrido unas cuantas cuadras cuando oyó una voz familiar e increíblemente molesta que la llamaba.


-¡Hey Bloom! ¿Por fin has aprendido a andar en bicicleta sin rueditas?-


Mitzi. Esa perra molesta.


Bloom respiró profundamente y giró hacia su derecha, no era de las que buscaba conflicto, pero si la buscabas la emcontrabas y no iba a dejar que Mitzi la afectara.


Y entonces vio a Andy abrazando a Mitzi. Él y algunos de sus amigos estaban de pie con Mitzi y sus secuaces.


Casi se cae de la bicicleta y se quedó sin aliento al ver a Andy. Una ira irracional corrió por sus venas, ¿como era posible que el estuviera haciéndole eso, después de todo lo que había vivido y le había contado?


Mitzi se rió de nuevo -Tal vez no tanto.


Andy la agarró del brazo y le habló en voz baja, pero Bloom aún podía oírlo: -Vamos, déjala en paz nena.


"¿Dejarla en paz?, en verdad era así las cosas..." pensó.


Bloom respiró profundamente: -No todo el mundo puede ser una perra envidiosa que no tiene mas vida social que molestar a una chica con la riqueza de sus padres, que les compran cosas materiales en vez de darles tiempo de calidad, amor y atencion Mitzi. -Mitzi se quedo boquiabierta ante lo dicho


Los demás no sabían como reaccionar, ni ella sabía como reaccionar, nunca había sido tan cruda con sus palabras como ese momento


No había tenido intención de estallar, pero la ira que siempre ocultaba parecía estar burbujeando mas intensamente ese día especificamente bajo la superficie, tanto que estalló en una fracción de segundo como hace tanto que no lo hacia.


Y se sentía liberador, embriagado de muchas formas, sin embargo el estallar su temperamento no era muy bueno... algo que aprendió en carne propia.


Mitzi parpadeo y comenzó a tartamudear empezo a decir algo, pero ella la ignoró y se alejó a toda prisa, mientras Kiko maullaba cuando saltó un bordo sin disminuir la velocidad.


Una vez que llegó al parque, apoyó su bicicleta contra su árbol favorito, Kiko saltó y se estiró bajo la luz del sol, Bloom se sentó a la sombra y sacó su cuaderno de dibujo, respirando profundamente para calmarse.


Odiaba cuando se enojaba de esa manera. Siempre había sospechado que tal vez tuviera problemas de ira, por la forma en que era propensa a explotar cuando la presionaban demasiado casi hasta el límite. Trataba de reprimirlo y actuar de manera racional, pero a veces era difícil, especialmente cuando tenia dias como este.


Muchas veces, sentia como si el aire que respiraba fuera poco a poco agotándose, podía sentir un calor en el fondo de su estómago cuando llegaba a tal encabronamiento, cuando se enojaba ese calor subía a su pecho, haciendo que su corazón latiera tan fuerte que apenas podía respirar.


Este calor se extendía por todo su cuerpo, centrandose especialmente en su cabello y manos, que se iluminaba como si se en cualquier momento se prendieron en fuego.


"Tranquilízate Bloom... estay en público y no quiero ser más bicho raro de lo que soy..." Bloom respiraba profundamente tratando de tranquilizarse.


Podía perfectamente oler el olor del humo que salía de sus manos, algo que la inquietaba de sobremanera, pero que no le era desconocido.


Dibujar siempre la había ayudado a calmarse, así que empezó a hacer bocetos. Dibujar cosas de fantasía llenas de magia era lo que más le gustaba, el pensar que si esas cosas fueran reales la vida sería menos monótona.


Esa fue una de las razones por las que la acosaban en la escuela desde que tenia memoria, eso y su exotica apariencia y colorimetria, y de entre todos se encontraba la abeja reina...Mitzi


La cual creía que solo por tener padres forrados en dinero lo era todo en la vida y le daba derecho en ser una mierda con la gente.


Estaba dibujando en blanco y negro aquella luz qué vio desde la ventana de su cuarto tratando de decifrar que era, o porque estaba ahí esta madrugada. Estaba tan concentrada que no se dio cuenta de de la precencia dolorosamente familiar.


-Hola, Bloom -miró hacia arriba y vio a Andy acercándose lentamente al árbol, como si fuera un animal salvaje el cual pudiera tomar dos acciones, o bien salir corriendo, o rasguñarlo y moderlo hasta hacerlo sangrar - ¿Cómo estás?


Ella lo miró fijamente, considerando el las opciones, asumir el dolor de cabeza qué se venia o ignorarlo y seguir con lo suyo, clarente eligio la segunda opcion ya que volvió a mirar su cuaderno de dibujo, con la intención de ignorarlo, tratando de controlar, una vez más la ira que hervía en su interior, ira la cual apenas acababa de calmar no hace mucho.


Aunque Kiko no pensó lo mismo que su dueña ya que maullaba coqueto mientras daba vueltas alrededor de el.


Andy levantó al gato y le rascó las orejas. -Sabes, no creo que lo que dijiste allá atrás fue un poco cruel no crees?


Bloom estaba estupefacto, no habían pasado ni 1 hora desde que salio de su casa y ya estaba harta de la vida, o al menos la vida que representaba estar hablando con este hipócrita.


-¿Es enserió lo que me estas diciendo? - pregunto Bloom incrédula.


Al parecer Andy la capto tarde ya que trato de arreglarlo -Bloom...


-¡BLOOM NADA! - Espeto la chica - ¡DESPUES DE TODO LO QUE TE CONTE, DESPUES DE TODO LO QUE OBSERVASTES QUE ME HACIA MIENTRAS ESTABAS CONMIGO, DESPUES DE HABERLA VISTO NO HACE MAS DE 10 MINUTOS, Y ¿¡YO SOY LA MALA!?, ¿¡ES EN SERIO ANDREW!!? -Exclamó Bloom con dolor


Andy miró hacia abajo con verguenza -Todo el mundo sabe cómo es Mitzi... -dijo algo bajo dejando a Kiko en el suelo-. Mira... sé que no es la mejor, pero es buena... muy en el fondo ella es buena.


Bloom soltó una risa como un animal herido. -Se que no es de mi incumbencia, pero, ¿porqué?, ¿porqué ella?, ¿fue por ella que...?


Andy no respondió rapido -Bloom, lo nuestro ya es tiempo pasado...


-¡¿Tiempo pasado?, ¡si tiene poco menos de un mes!


-... Realmente no fue a propósito, estaba con los chicos en una fiesta y luego Mitzi... y sus amigas comenzaron a actuar amistoso, una cosa llevó a la otra, y vi que no era tan mala, después nos hicimos amigos y ella me preguntaba sobre..."


-¿¡Sobre que!?


-Sobre ti. Quería algunos... detalles...


*BOFETADA*


Bloom no lo dejo terminar, le volteo la cara de una cachetada, que estaba segura que le dejaría morada la mejilla de la fuerza qué le puso, sintió que el fuego en su estómago comenzaba descontrolarse. -No eres mejor que ella... ni si quiera te puedo considerar hombre... - dijo con algrimas en los ojos, pero negándose a soltarlas, era demasiado orgullosa como para mostrar sus lagrimas, aunque por dentro se estuviera desmoronando.


Andy se negó a mirarla a los ojos. -Su papá es dueño del lugar donde trabajan mis padres, ademas nos dio una oportinidad... una oportinidad para la banda..."


Bloom recogió sus cosas inmediatamente, no quería estar un minuto más en su presencia.


-Bloo...


-¡Basta!


Detuvo a Andy en seco


-Solo... basta, ya no quiero saber nada... y sobre todo no quiero saber más de ti... adiós Andrew.


Monto su bicicleta de regreso a su casa a toda velocidad, a medida que se alejaba, permitió que las lágrimas fluyeran por sus mejillas.


No sabía qué había hecho para merecer eso, no era mala en la escuela, trataba de ayudar siempre que podía, no se metía con nadie, trataba de dar siempre lo mejor de sí para los demás.


No podia conprender, ¿porque la trataban asi?


Ella se secó las lágrimas y Kiko golpeó su cabeza contra ella, claramente tratando de animarla.


Dejó sus cosas en el patio delantero de su casa y camino por el pasillo hacia el patio trasero corriendo adentrandose en el bosque.


Corrió hasta que sus pulmones quemaron, corrió hasta que sus piernas temblaron, corrió hasta que ya no pudo mas.


Tropezó con una piedra y esa fue la última gota que dejamos el vaso.


Soltó un grito desgarrador que parecía emerger de lo más profundo de su alma, dejó escapar todo el sufrimiento reprimido. El sonido era primitivo, casi animal, una explosión de emociones crudas que resonaba por el bosque como un eco de su tormento interno.


Era un grito de desesperación, de una angustia que había estado atrapada demasiado tiempo, buscando liberación en un momento de pura y brutal autenticidad.


En el instante en que su voz rompió el silencio, una ola de magia de fuego se liberó de su cuerpo, ardiendo con una intensidad que parecía reflejar su tormento interno.


Las llamas se extendieron rápidamente, devorando el bosque a su alrededor con un rugido imponente.


El crepitar de las llamas y el crujido de la madera quemándose se unieron al eco de su grito, creando una sinfonía de destrucción que arrasó con todo a su paso.


En ese momento, la liberación no solo trajo un breve respiro a su dolor, sino que transformó su desesperación en un espectáculo devastador de fuego y caos.


Esa liberación no trajo paz, pero sí un breve respiro, una pequeña ventana abierta que la dejo respirar por un instante, una a menos dolor aunque hubiera sido solo una fracción.


La sensación de estar perdido se adentra en lo más profundo de su ser, y aunque trato de encontrar su camino, aunque trato de adaptarse el sentimiento de que nunca podrá encajar... sigue pesando sobre ella


"¿Porque soy tan diferente?" Pensó entre fuego y las lágrimas qué corrían por su rostro.


-Miau- Kiko en algún momento la había alcanzado, no tenía miedo de su fuego, su amigo parecía aceptarla con todo lo que ella representaba.


Sin miedo se acercó entre los huecos que no había fuego, de un salto, fue a sus brazos y se froto contra su pecho maullando.


-Oh Kiko, no sabes como te amo amiguito- abrazo muy fuerte al gatito.


Un poco más calmada, comenzó a inspeccionar a su alrededor.


Arboles carbonizados con barras ardientes se encontraban a su alrededor, justo cuando iba a comenzar a apagar su desastre.


Fue entonces cuando lo oyó, un grito que venía de lo más profundo del bosque.


Se quedo quieta, atenta a escuchar otra vez aquie sonido. Entonces lo escuchó, un grito desgarrador volvió a surgír de lo más profundo del bosque.


Esperó un instante y luego, un estruendo similar a una explosión retumbó desde el interior del bosque espeso.


La boca de Bloom se secó de golpe. Soltó a Kiko y se lanzó en dirección al sonido, corriendo con todas sus fuerzas para ofrecer ayuda.


Se acercó al sonido con cautela, evitando hacer ruido. Cada paso hacía que el cabello de Kiko se erizara.


Al llegar al borde de un claro, Bloom se detuvo en la penumbra de los árboles y observó la escena surrealista que se desplegaba ante sus ojos.


En el centro del claro, había una criatura gigantesca. Su piel amarilla y sus ojos de un marrón oscuro revelaban una furia palpable. Vestía unos overoles rojos desgarrados y no llevaba zapatos.


Su apariencia grotesca rivalizaba con el hedor qué explicaba e impregnada los alrededores.


Rodeando al monstruo amarillo, había varios seres más pequeños. Eran de un rojo intenso y morado negrusco, con extremidades excesivamente largas y ojos amarillos resplandecientes. Bloom los observó y pensó que se parecían a pequeños demonios o duendecillos.


El monstruo amarillo, que parecía un el ogro de Shrek, habló con una voz grave: -Simplemente entrega el bastón, estúpida rubia, ya me arte de tus juegos.


Bloom permaneció inmóvil entre las sombras de los árboles, su corazón latiendo con fuerza al ver la escena ante ella. El monstruo amarillo, con su apariencia repulsiva y su voz amenazante, dejaba claro que la situación era grave. Los duendecillos rojos, moviéndose con una energía frenética a su alrededor, parecían prepararse para un ataque inminente.


Pero antes de que Bloom pudiera hacer un movimiento, sintió un peso en sus hombros. Al girar la cabeza rápidamente, vio una figura oscura que se abalanzaba sobre ella desde las sombras.


Un duendecillo de piel roja, con ojos amarillos brillantes y una expresión feroz, había descendido desde el árbol y se aferraba a ella. Bloom se sacudió con fuerza, tratando de despejarse al pequeño ser que intentaba rasgarle la ropa con garras afiladas. La criatura chillaba, emitiendo un sonido agudo que parecía mezclar rabia con desesperación.


Con un esfuerzo desesperado, Bloom logró apartar al duendecillo de su espalda y lo lanzó al suelo. Pero la distracción había sido suficiente para que el monstruo amarillo girara hacia su dirección. Sus ojos oscuros se encontraron con los de Bloom, llenos de una ira palpable.


Bloom sabía que debía actuar rápido, así que agarro el palo de madera así resistente qué vio en el suelo para defenderse. Con una fuerza qué no sabía qué tenía balanceo el palo con todas sus fuerzas en dirección a la cabeza del duende.


Eran tantas las sensaciones que tubo en ese momento que solo sintió la salpicadura de sangre.


La cabeza en llamas del duende se desprendió de su cuerpo muy fácilmente. Bloom quedo tan impactada que sintió que todo a su alrededor perdía el sentido.


La adrenalina aún corría por sus venas mientras el monstruo amarillo giraba en su dirección, con una furia indescriptible en sus ojos. El ogro, enorme y amenazante, avanzaba con pasos pesados hacia ella, su sombra oscureciendo el suelo. El hedor se intensificaba entre mas se acercaba, justo cuando levantó su enome brazo; una luz cálida y resplandeciente emergió de un costadl, llenando el aire con un brillo dorado, casi purificador.


Una chica no mas mayor que ella fue la que la salvo, con el pelo largo y rubio recogido en coletas bajas, piel bromceada que brotaba un brillo parecido al sol que emanaba desde adentro. Llevaba un conjunto hecho de algún tipo de material naranja brillante, era un conjunto de dos piezas con pantalones cortos que cubrían la mitad de sus muslos y una camiseta corta que era mas larga del costado derecho. Llevaba trozos de tela azul alrededor de sus antebrazos y una diadema azul. Unas botas altas hasta el muslo del mismo color naranja intenso abrazaban sus piernas. Y el tatuaje de un sol rodeado de una luna creciente color naranja se podía visualizar en su brazo derecho.


Pero eso no fue lo que más sorprendió a Bloom. Lo que realmente la impactó hasta la médula fue que, emergiendo de su espalda y a través de la tela, la niña tenía alas. Alas azules translúcidas. También sostenía un bastón largo, que parecía estar hecho de plata, la cabeza era un simple círculo con líneas que se conectaban a una esfera cristalina dorada en el centro que brillaba como un pequeño sol.


Con un gesto decidido, extendió sus manos y una barrera de luz se formó frente a Bloom. La fuerza del ogro se estrelló contra el escudo resplandeciente, y el monstruo rugió con frustración, tambaleándose hacia atrás.


La chica se apoyaba pesadamente en el bastón, jadeando, Bloom podía ver rastros de sangre en varias partes de su cuerpo. -Nunca pondrás tus feas manos de ogro en el bastón de Solaria- la hada dijo en dirección del ogro.


Mirando encima de su hombro hacia su dirección le pregunto: -¿Estás bien?.







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Esta es mi novela que tambien esta en wattpad baho el usuario de MayteMuox, espero les guste.