Prólogo - El último aliento antes de la ruina
Nikita.
Seis meses.
Ese es el tiempo que ha pasado desde que dejé a mi esposo en el aeropuerto rumbo a nuestra luna de miel. Regresé al mundo de Tate Blackwood como si nunca debiera haberme ido.
Seis meses desde que cambié lo seguro por lo salvaje.
Desde que elegí la obsesión por encima del deber.
Desde que volví a casa.
Y por un tiempo, todo fue gloria.
Viajes en yate. Mañanas en el ático. Sexo en cada superficie disponible. Él mirándome como si yo hubiera puesto la puta luna en el cielo.
Pero nosotros no nacimos para la etapa de la luna de miel.
No estamos hechos para la ternura. Ni para la rutina.
Éramos fuego y fricción.
Marcas de dientes y osadía.
Batallas disfrazadas de cartas de amor.
¿Y seis meses de suavidad?
Empezaron a sentirse como papel de lija.
No porque el amor se estuviera apagando.
Sino porque se calmó.
Y Tate Blackwood no se calma.
Yo tampoco.
Una mañana me sorprendí a mí misma descansando con una de sus camisas. Bebía un café carísimo y me preguntaba cuándo fue la última vez que me dijo que era suya sin estamparme contra una pared.
Y así, de la nada, empezó el gusanillo.
Una pregunta.
Un desafío.
¿Qué tan lejos llegaríamos si empezáramos de nuevo?
No desde el principio.
Desde el borde del abismo.
Sin reglas.
Sin piedad.
Solo nosotros.
Empujando los límites.
Jugando.
Follando.
Cayendo otra vez al vacío.
Dejé una nota en la encimera de la cocina que solo decía:
Que empiece el juego.
Y esperé a que llegara la tormenta.
Nota de la autora
Si ya estás enganchada... deja una reacción, escribe un comentario y hazme saber que sigues respirando, porque yo no escribo para el silencio.
¿Y si dejas una reseña? Puede que termines en mi lista de favoritos extraoficial, caótica y totalmente parcial.
Son los que me hicieron reír. Los que desnudaron su alma. Los que me recordaron por qué escribo cosas tan oscuras.
Veamos si pasas la prueba.
A partir de aquí, todo se vuelve mucho más loco.
Pecaminosamente tuya, siempre—
Eden Quinn 💋
Autora. Traficante de suciedades. Coleccionista de chicos malos.
Si sobrevives a esto, eres mía.
Lectura gratuita... pero te costará el alma. No hay reembolsos.