Capítulo 1
Capítulo 1
Alicia entró a la nueva escuela, bastante parecida a la anterior dónde pensó que terminaría su último año, pero era un sentimiento diferente, la persona que era en la antigua escuela no se asemejaba en nada a lo que era ahora, a lo que se había convertido, bueno, en lo que la habían convertido.
Llevaba casi el mismo uniforme, camisa blanca, falda rojo vino un poco por encima de las rodillas y medias largas del mismo color. Todo muy apropiado y pulcro, tan diferente a como era por dentro.
Estaba rota, muy dañada.
Ese día pretendía ser el mismo hasta que estando ya en el salón a punto de empezar la clase y luego de presentarse a sus nuevos compañeros, un chico entró al salón.
No hacía falta definir todos los sentimientos que la embargaron, eran bastante confusos, sin embargo, Alicia no podría apartarse de ellos, el chico atraía su mirada de manera inevitable, alto, cabello negro, ojos café claro, quizás común pero había algo en su mirada...
Amabilidad.
Hacía mucho que Alicia no había visto la genuina amabilidad tan de cerca, fue tan fuerte que cuando los ojos del chico conectaron con sus ojos, su respiración se detuvo, por algunos segundos todo se detuvo a su alrededor.
Pero entonces casi al instante sintió una mano en su rodilla subir lentamente por su muslo hasta llevarla muy cerca de su entrepierna.
Alicia apretó los dientes, no quería mirar hacia al lado, sabía perfectamente quien era, incluso con los ojos cerrados podría identificar su tacto, a pesar de los muchos otros que había sentido.
Sin embargo tuvo que mirar con reproche cuando la mano abusó y presionó por encima de la tela de su tanga donde estaba su vagina.
—Basta Caleb —ella susurró casi sin dejar de apretar los dientes.
—¿Por qué? —Preguntó el chico a su lado que no había sacado aún la mano de debajo de su falda.
—Aquí no por favor —ella rogó sintiendo como dos dedos presionaban justo en su entrada como si quisieran entrar pero solo la delgada tela los detuviera —por favor —jadeó juntando sus piernas y apretando la mano entre sí.
—¿Por favor qué sobrina? —Él preguntó inclinándose en su oído.
Alicia se apartó casi al instante, mirando al frente con miedo de que el chico de mirada amable se diera cuenta de lo que sucedía, pero ya se había sentado y el profesor ya había comenzado la clase.
—No me digas así —reprendió Alicia sintiendo dos dedos dar pellizcos a los labios de su vagina.
—A cierto, lo olvidé, aquí en la escuela somos primos —él se burló incrementando la presión con sus dedos está vez en su clítoris.
—No aquí por favor —la chica repitió ya casi llorando.
—Eres ridícula, primos, tíos, es lo mismo, somos familia igual. Aunque —el pareció pensarlo aún con sus dedos pasando por todos los bordes de la vagina de la chica que recientemente había cambiado el color de su cabello, regresando a su color natural, rubio —es una ventaja para mí quizás, me siento un poco viejo cuando me llamas tío siendo que solo te llevo meses.
—Si, por eso, ahora... —Alicia se tuvo que interrumpir cuando casi suelta un gemido al sentir a su tío pellizcar su clítoris muy fuerte —basta por favor.
—Mmmm, está bien —finalmente sacó la mano —pero eso te costará muy caro...








