I
Para mala suerte de nuestro armador azabache... Kageyama Tobio por
ahora... No podría jugar, ni practicar hasta que su dedo índice sanara por
completo.
Para su primera lesión... Se lo estaba tomando mejor de lo que todos
creyeron, sin chillar o reclamar... Pero el hecho de que no se quejara y solo
observara los entrenamientos estaba preocupando un poco al equipo, pues...
Se le veía decaído.
—Mm... ¡Oe, Tsukishima!.—Hinata miro al rubio para, en un salto, llamar
su atención.—¿No crees que Kageyama esta triste por no jugar?.
—¿Ah?.—El de anteojos guió su vista al azabache quien estaba sentado en
un rincón observando seriamente todo.—El rey se ve normal para mi.—
Soltó sin interés.
—Oh...—Hinata hizo una mueca.—Es obvio que esta deprimido, pero... Es
normal que no lo notes como yo, pues paso más tiempo con él. —Hinata
volvió son Sugawara para practicar, dejando, sin la más mínima mala
intención, a Tsukishima molesto de aquello.
Si, era cierto que Hinata tenia cierta ventaja en comprender a Kageyama por
ser igual de estúpido, pero el era Tsukishima Kei, ¡Un casi genio!,
académicamente hablando...
Pero a pesar de eso. No veía rasgos de tristeza en Kageyama, solo
inexpresividad y aburrimiento tal vez. Siempre lo veía enojado o una que
otra sonrisa por anotar o conseguir algo. Pero no podía verlo triste, ni antes,
ni ahora...
Y eso le molestaba.
—Oe, Rey.
—¿Ah?.—Kageyama volteo alzando una ceja, ¿Por qué diablos Tsukishima
le hablaba siquiera fuera del gimnasio?.
—Ten.—El rubio le extendió un aparente cuaderno.
—¿Qué es?.—Su interés no se pudo ocultar, tomándolo así.
—Apuntes.
—¿Huh?.—Kageyama seguía sin comprender.
—Los exámenes se acercan... Y es obvio que con tu mano no podrás anotar
mucho, cosa que de por si con la mano sana tampoco harías, así que usalos.
Kageyama guardo silencio, poniendo algo nervioso a Tsukishima
sinceramente.
—Gracias...—Dijo al fin Kageyama.
—No es...—Tsukishima dejo sus palabras la aire al ver una leve sonrisa en
Kageyama.
El timbre sonó, y ambos se miraron nuevamente.
—Gracias de nuevo, es raro de tu parte, pero... Gracias.—Kageyama dando
la espalda volvió a su salón, y Tsukishima al suyo.
Su plan estaba funcionando... Acercarse a Kageyama... Y poder entenderlo
como Hinata lo hacia... Después de todo...
No quería perder contra un idiota enano.
"No es por nada más." se convención.
El día paso, y todos los miembros de Karasuno estaban reunidos para hablar
del partido de practica contra el Nekota.
—Kageyama... A tu mano aún le queda por sanar, así que...—Daichi algo
preocupado no estaba seguro de decirle lo que todos sabían que haría.
—No hay problema, Suga-san hará tan buen trabajo como yo...—Suspiro
Kageyama inexpresivo.
—¡No te deprimas, muy pronto estarás como nunca!, ¡Y puede que mejor!.
—Animo Hinata, recibiendo un golpe en la nuca con la mano buena del
azabache.—¡Eso duele!.
Tsukishima miraba desde su posición a ambos un tanto... Irritado. La
sensación no era nueva, pero... Seguía molestándole.
Seguía sin ver a Kageyama deprimido. ¿Qué podía ver Hinata que él no?,
Kageyama no era expresivo con emociones que no fueran alegría o enfado.
Tristeza o esos sentimientos no eran usuales en Tobio...
Debía apresurar su plan.
—¿Huh?.—Kageyama alzo una ceja incrédulo de lo que sus ojos le
mostraban.—¿Quieres... Ayudarme a estudiar?.
Tsukishima había dejado atrás su maldito orgullo, el cual era muy grande,
asintió.
—Supuse que mis notas no serían útiles si ni siquiera las entiendes.
Kageyama veía lógica en sus palabras, pero algo era raro.
—¿Por qué eres tan amable?.—Esa era la pregunta que no solo él se hacia,
también casi todos los del Karasuno quienes, no, no espiaban. Solo
"observaban a lo lejos" a ambos.
—Estas lesionado y en parte es mi culpa, ¿no?
Kageyama no pudo refutar aquello, pues... Era cierto. En la ultima practica
ambos habían chocado en el aire, provocando la lesión en Kageyama pues
Tsukishima cayo sobre el azabache.
—Huh... Si...—Kageyama bufo, negarse no era una opción, ¿verdad?.—
Bueno... Me ayudarías mucho...
Tsukishima más aliviado volteo la vista a todo el equipo quienes los
miraban. Hinata y Yamaguchi con cierta picardía y burla. Molestando de
más al rubio.
—Mejor hablamos en el camino.—El rubio sin esperar arrastro lejos a
Kageyama, al parecer, ambos se irían juntos...
A una distancia "segura", Tsukishima decidió hablar.
—Entonces... ¿Qué días tienes para estudiar?.—Cuestiono el rubio.
—Todos.—Respondió el azabache.—Estoy lesionado, ¿Lo olvidas?, no
tengo mucho que hacer además de estudiar...
—Entonces... Después de clase y los entrenamientos... Iré a tu casa.—Soltó,
esperando alguna queja o afirmación.
—Esta bien...
Tsukishima más tranquilo siguió el camino en silencio junto a Kageyama.
Su atención se coló en unos muchachos que pasaron junto a ellos,
murmurando y riéndose... ¿De ellos?.
—Por cierto, Tsukishima...
—¿Qué sucede?.—Cuestiono intentando sonar amable, aunque sea fingido.
—¿Cuando soltarás mi mano?.—Cuestionó curioso, apunto ambas manos
entrelazadas.
—¿Ah?.—Tsukishima recién enterado soltó abruptamente al azabache.—
¡¿P-Por qué no dijiste nada antes?!.
¿De eso se reían aquellos chicos?, ¡¿Por qué Kageyama no le dijo nada?!.
—Pues... Parecías cómodo. Y a mi me daba igual.—Contesto simplemente.
Aveces odiaba que el azabache fuera hasta más borde que él mismo... Y lo
peor es que este no lo hacia con mala intención.
—C-Como sea...—Recuperando la compostura aclaro su garganta, tapando
su leve rubor.—Nos vemos mañana, me voy por aquí.
—Si, nos vemos, Tsukishima.—Kageyama sonrió un poco siguiendo su
camino recto.
—Para la próxima avisame si hago eso, idiota.—Bufo un tanto...
¿Divertido?. Kageyama río un poco.
—Parecías realmente cómodo tomando mi mano, no quise decir nada para
que me lesiones de nuevo.—Burlonamente ladeó la cabeza para dejarle ver
al rubio su sonrisa cómica.
Ambos siguieron luego de eso, divertidos aparentemente...
—♣—
—No... Esta mal.—Tsukishima volvió a negar, por quinta vez.
—Sigo sin entender...—Kageyama maldijo un poco, Tsukishima bufo, dios
dale paciencia...
—Te lo dije, debes usar la formula.
—¡¿Pero cual?!, ¡Hay como 10!.—Se quejo.
—Aveces me pregunto como recuerdas las señales en voleibol, pero eres tan
tonto.
—No es mi culpa eso.—Rodó los ojos Kageyama, no deseaba pelear, así
que prefirió callar sus insultos y quejas por esta ocasión.—Mm...—El
azabache volvió su vista a las formulas, intentando recordarlas.
Tsukishima lo observó algo aburrido. Seguía sin saber como Hinata
comprendía a aquel idiota del voleibol...
¿Los idiotas se entienden los unos a los otros?, tal vez...
—¿Tsukishima?.—El rubio reacciono al oír su nombre, saliendo de sus
pensamientos notó a Kageyama excesivamente más cerca de lo
acostumbrado.—¿Estas bien?.
—A-Ah... S-Si...—Kageyama volvió a alejarse, tranquilizando un poco a
Tsukishima quien recuperando la compostura miro los ejercicios.—Ese... —
Apuntando uno en particular suspiro.—Ese esta correcto.
—¡¿Enserio?!.—Kageyama mostraba asombro, fastidiando a Tsukishima,
era muy ruidoso para su gusto.
—Si...
—Genial... Gracias.—Kageyama sonrió un poco, no excesivamente como
lo haría Hinata, ni tímidamente como Yamaguchi... Una... Sonrisa perfecta.
O eso creyó Kei.
—No es nada.—Estiro un poco sus brazos y suspiro.—Ya es tarde,
seguimos mañana.
—Bien.
Ambos comenzaron a ordenar sus apuntes y cosas de más hasta que
Kageyama se retiro.
—¿Era necesario acompañarme?.—Cuestiono el azabache algo curioso.
—Sino lo hacia me sentiría mal.—Rodó los ojos, ser amable era un fastidio,
pero debía ser amigo de Kageyama si quería que todo saliera como deseaba.
—Eres muy diferente a como creí.—Admitió Kageyama.
—¿Huh?.
—No eres tan fastidioso... Y hasta pareces amable...—Tsukishima no supo
si ofenderse o alagarse.—Me agradas más ahora.
—Gracias... Suponga.
—No intentaba insultarse.—Se apresuró en aclarar Kageyama, sabia bien
que aveces no se daba a entender bien.
—Lo se, jamás haces muchas cosas con intención... Te pareces un poco a
Hinata en eso...
—¿A Hinata?.—Kageyama tomo su mentón, ¿Él parecerse a Hinata?.
Tsukishima evito reír, ese idiota seguro se preguntaba en que se parecía a
Hinata, reacción que seguramente Shōyō tendría también...
Le fastidiaba un poco... Que ese enano tuviera tanto en común con
Kageyama... Enserio... No le gustaba.
—Es por aquí.—Kageyama sacando a Kei de sus pensamientos apuntó el
camino frente a ellos.—Estamos cerca, vuelve a casa...
—Mm...
—Vamos, nos vemos mañana después de todo.—Con esa sonrisa que,
aunque odiara admitir, Tsukishima gustaba de ver, asintió.
—Bien... Ten cuidado.—Soltó, amablemente, intentándolo.
—Tu forma de ser me da miedo.—Río un poco el azabache.—Adiós.
Tsukishima suspiro volviendo a su hogar. ¿No estaba... Siendo
exageradamente amable?. ¿Su plan estaba funcionando al menos?.
Al parecer si, pues el cuarteto de primero se encontraba almorzando juntos.
—¡Esto es raro!.—Clamo Hinata recibiendo un golpe de Kageyama para
que se callara.
—Bueno... Un poco, pero... Ustedes dos se llevan muy bien, ¿no?.—
Tadashi, con una sonrisa, miro al rubio y azabache quienes comían
tranquilamente.
—Hm... Un poco.—Admitieron ambos.
—¿Eh?, ¡¿Son amigos?!.—Cuestiono Hinata.
Tsukishima miro de reojo al azabache quien tomaba aún jugo.
—Si, supongo.—Contesto, Kageyama.
—Lo somos.—Confirmo el rubio calmadamente.
—¡Vaya!.—Hinata sonrió burlón.—Kageyama, así que puedes hacer más
amigos además de mi, te felicito.
—¡No jodas, enano!.
Kageyama gruñía y Hinata reía, se veía que se divertían. Causando algo
de... ¿Envidia?, ¿Fastidio?, ¿Celos?, ¿En Tsukishima?.
—¿Tsukki?.—El pecoso miro curioso a su amigo, quien lo ignoró
abruptamente.
—¡Kageyama!, ¿Nos vamos juntos?.—Cuestiono Hinata hiperactivo como
siempre.
—Oh...
—Lo siento, debemos estudiar.—Interrumpió Kei, tomando la mano de
Kageyama.
—¡¿Eh?!, ¡¿Ya son tan amigos para eso?!.—Hinata mostró sorpresa para
luego hacer una mueca.—¡No es justo!, ¡Kageyama es mi amigo desde
antes!.
—¿Y?, el debe estudiar ahora.
—¡No puede entrenar, y tu lo obligas a estudiar, dejalo descansar un día
conmigo!.
¿Dejar a Hinata con Kageyama...?.
—No, es mío. —Y sin esperarlo. Tsukishima arrastro lejos a Kageyama
Tobio, dejando a Hinata refunfuñando al aire.
—¡Tsukishima'teme!.
El rubio hizo oídos sordos a los insultos que aún oía de Hinata, sin soltar a
Kageyama quien no había dicho palabra aún... Y solo en ese instante el
rubio lo noto.
"No, es mío."
Un fuerte sonrojo sintió comenzar en su rostro. No solo había dicho
aquello, también lo dijo frente a Kageyama.
—Oye... Tsukishima...
—Lamento lo de antes.—Se disculpo. Si... Él... Mejor hacerlo pronto a que
lo malintérprete.
—¿Por?.—Kageyama alzó una ceja, curioso. Haciendo que el rubio solo
logre preguntar si era idiota o distraído...
—Lo que... Paso con Hinata.
—Eso...—Kageyama bufo.—Ese idiota aveces es muy empalagoso
conmigo, y como no pasamos tanto tiempo juntos como antes quiso
molestarte, no te culpo, aveces Hinata es un tonto.
"¿Aveces?."
—Pero... Es un buen amigo.—Sonrió un poco el azabache. Esa sonrisa que
tanto le gustaba a Kei era provocada por Hinata...
Eso no le gustaba...
—Hmp...
—Bueno, ¿Estudiaremos de nuevo, no?.
Tsukishima vio la hora en su reloj, y suspiro.
—No quieres... ¿Hacer otra cosa?.
—¿Eh?, ¿Como qué?.
Ese idiota le obligaría a decirlo, ¿verdad?.
—S-Sa... Salir...—Murmuro, apenado.—Nosotros dos...
"Solos"
Kageyama en silencio le miro.
—Suena bien... Supongo.
—Sino quieres... Esta bien... Seguro te divertirías más con Hinata...—Soltó
entre dientes el rubio.—Fue tonto decirlo, lo siento.—Tsukishima apresuro
sus pasos, queriendo huir de allí, pero no lo consiguió, pues Kageyama lo
había tomado de la mano desde hace ya un rato.
—Dije que me gustaría, no digas tonterías.—Kageyama lo miraba
seriamente.
—Pero...
—Agh...—Kageyama, con su mano libre cubrió parte de su rostro,
ocultando su sonrojo.—Yo... Quiero salir a algún lugar contigo,
Tsukishima... ¿Vamos?.
El rubio no supo hacer más que asentir.
Ambos, aún de la mano, caminaron sin saber a donde ir, pero no podían
preguntar, la vergüenza se notaba en sus rostros.
Al final... Tsukishima si entendió un poco a Kageyama...
A fin de cuenta, los idiota y enamorados se entienden los unos a los otros,
¿no?.
—♣—
♥TsukiKage♥
Bella otp :'v
Aunque esta después del KageHina y OiKage
Bueno, solo pido que comenten y voten por favor, me harían muy feliz,
pues pongo mucho amor al escribir.
Adiós ♥








