Capítulo 1
Hyunjin harto de su monótona vida aun lado de su esposa, busca un poco de adrenalina entre las piernas de el niñero de su hijo.
Félix esta secretamente enamorado de su jefe.
⋆˚☆˖°⋆。° ✮˖ ࣪ ⊹⋆.˚
« Boypussy and boytits »
« Hyunjin top»
«Félix bottom»
«Infidelidad»
⋆˚☆˖°⋆。° ✮˖ ࣪ ⊹⋆.˚
Hyunjin llevaba ya cinco años casado con una mujer por la que dejo de sentir afecto en el momento en que la vio caminar hacía el altar.
No supo como describirlo, pero su pene no se levantaba a menos que imaginara a otra mujer.
Pero aun así tardaba eternidades en correrse.
O eso fue hasta que nació su hijo.
Mas bien, cuando su esposa se negó a cuidar a su hijo recién nacido y contrato a una niñera.
Desde ese momento soñó con abrir el uniforme gris de la joven y empotrar su cuerpo contra cualquier superficie.
Sabía que sus pensamientos era incorrectos, el es hombre casado de treinta años con un hijo que adora, Félix apenas un chica que salió de la preparatoria y solo necesita un empleo para pagar sus gastos universitarios.
Pero sus ojos siempre se desviaban a la pequeña falda gris en la cual se marcaban sus bragas.
Su blusa del mismo tono gris, escotada que dejaba ver el encaje de su sostén y la linea de separación de sus pechos.
⋆˚☆˖°⋆。° ✮˖ ࣪ ⊹⋆.˚
Félix se encontraba en un gran dilema.
El sábado trabajaría cuidando al hijo de ese hombre tan apuesto y sexy que mojaba sus bragas, pero también debía terminar ese proyecto y debía hacerlo el mismo sábado, pues sabía que seria demasiado vaga como para hacerlo al día siguiente.
Decidió que llevaría todo su material de trabajo a la casa del hombre y trabajaría en sus momentos libres.
Por un momento pensó en usar su uniforme, según su contrato debía usarlo todos los días sin falta, pero justo ahora había olvidado lavarlo y estaba sucio con vomito de bebe.
Ademas hacía calor y esa ropa solo lo incomodaba cuando cargaba al bebe dormido, optó por usar un short de mezclilla corto y una camiseta de tirantes negra. Estaría solo en la gran casa así que no debería haber problema por su vestimenta.
⋆˚☆˖°⋆。° ✮˖ ࣪ ⊹⋆.˚
Hyunjin salio temprano de su empresa, quería llegar a su hogar y ver a su hijo, y tal vez, si tenía suerte, acercarse a la joven que levantaba una carpa en sus pantalones.
Aunque cuando llego a casa no esperaba ver esa imagen.
Su hijo en su pequeña cuna en la sala, completamente dormido.
Pero, Félix estaba acostado sobre la alfombra, dormido, usando un short demasiado corto para su salud mental, la camiseta que estaba usando se había enrollado en su cintura y podía ver una tirita de tela que se hundía hacía adentro de su short.
Se desprendió del saco y aflojo su corbata, lanzándola hacía el sofa.
Se arrodillo, poniendo sus rodillas a cada lado de las caderas de la joven, comenzó a mecer su pelvis, restregando su pene en el culo del menor.
Sus manos cabían perfectamente en su cintura. Poco a poco comenzó a levantar a la camiseta del menor, revelando aun mas de su espalda.
Félix al sentir el peso sobre su cuerpo comenzó a despertar, intento levantar su cuerpo, pero una gran mano tomo su cabeza y la inmovilizo en el suelo.
─¿Quien eres?─ A pesar del miedo en su voz, no hablo fuerte.
─Después de hoy pensaras dos veces antes de usar esta ropa en mi casa.─ Félix no supo como reaccionar al escuchar la voz de su jefe tan cerca de su cuerpo y tocándolo de esa manera.
─Señor, ¿que hace?─
Antes los oídos de Hyunjin, el tono que el menor uso fue demasiado sensual.
─Quiero llenarte de mi semen hasta que tu culo no pueda soportarlo.─
─mmm. ¿Solo llenaras mi culo?, tengo un coño que ah esperado por ti desde el primer día.─
─Maldita zorra.─
Llevo sus manos hasta el inicio de la prenda corta del menor y con fuerza la jalo hacia abajo, revelando una tanga negra, que se perdía dentro de las nalgas lechosas del menor.
─Lleva a mi hijo a su habitación.─ ordeno
─Si señor Hwang.─ Se levanto y tomo al bebe entre sus brazos, aprovechando para agacharse de mas, dándole una vista espectacular al mayor.
Cuando regreso a la sala de estar vio al mayor sin su camiseta blanca, pudo ver sus músculos bien trabajados.
El mayor al ver que Félix se quedo estático al pie de la escalera viendo con atención su cuerpo se cruzo de brazos resaltando sus bicepst, que el menor ansiaba morder.
─¿Porque no te acercas Félix?─
─Porque tengo una increíble vista señor─
─Acércate─
El menor se acerco al mayor meneando su caderas.
Cruzo sus brazos por el cuello del mayor acercándolo a su rostro para comenzar un beso apasionado.
Hyunjin tomo los muslos de Félix levantándolo logrando que este abrazara su cintura con su piernas, juntando así sus intimidades.
─Ah~Señor─ El mayor había rozado con fuerza el coño apneas cubierto del menor.
El mayor camino un poco hasta sentarse en uno de los sillones individuales, dejando al menor sentado a ahorcadas sobre el.
─Estoy cansado de tanto trabajar, encárgate tu de todo.─
El menor se deslizo por las piernas hasta quedar de rodillas frente a la entrepierna del mayor.
masajeo sobre la tela del pantalón hasta que sintió claramente la polla erguirse bajo su tacto.
con sus pequeñas manos desabotono el pantalón y lo bajo hasta los tobillos del mayor, dejándolo solo con unos boxers negros apretados que ya tenían una mancha blanca debido al pre-semen que ya había expulsado.
Con una de sus manos bajo levemente el boxer dejando salir la polla que golpeo su mejilla.
─Mierda.─
La polla frente a ella era larga, gruesa, con una cabeza roja y en forma de hongo.
No perdió tiempo y la metió dentro de su boca.
Intento meterla toda, pero apenas llego a la mitad cuando comezó a ahogarse.
─Mierda~ Félix, vamos puedes meter aun mas.─
La voz del mayor animándolo le dio fuerzas para adentrar un poco mas la gran polla dentro de su garganta.
Apesar de sus intentos tuvo que sacarla de su boca.
-Señor, no puedo, es demasiado grande.─Sus manos comenzaron a a moverse por todo el falo, llevandolo de nuevo a su boca, saboreando unicamnete la punta.─ Ah ~tan rica~.
El mayor gruño y con ambas manos tomo la cabeza del Félix hundiendo su polla en la pequeña boca, llenando los ojos del menor de lagrimas.
El mayor se esforzó por no despegar sus ojos de la imagen que se ocurría delante de el.
Como el menor apoyaba sus manos en los muslos del mayor, como su boquita se tornaba roja debido a la fricción, como la saliva cubría su falo y los ojos del menor no dejaban de soltar lagrimas, mojando sus mejillas.
Pero el mayor era avaricioso, aun quería mas, mucho mas.
Levanto sus caderas haciendo que las estocadas fueran aun mas profundas.
Siguió con ese ritmo hasta que sintió un cosquilleo en su pelvis y poco después dejo salir tiras y tiras de semen directo en la garganta del menor, asegurándose de que este no desperdiciara ni una sola gota.
Cuando se alejo un poco se dio cuenta de lo que había hecho la menor.
En algún momento había bajado una de sus manos hasta su coño y se había masturbado.
─¿Quien te dio permiso de tocar tu coño?─ Pregunto, jalando el pelo del menor, haciendo que este soltara un gemido de placer.
─Yo solo quería sentirme bien, señor.─ Respondió.
─¿Y no pudiste esperar un poco? Eres una desesperada, debería de castigarte.─
vio como el menor asintió con ansias.
Se levanto del sofá, y sin hablar le ordeno al menor que se sentara en el lugar.
Cuando se sentó, Félix de inmediato subió sus piernas a ambos lados, dejando sus piernas abiertas en una perfecta M, dándole una vista al mayor del coño mojado y goteante y su ano cerrado, sin que nadie lo haya corrompido aun.
El mayor se coloco entre sus piernas, disfrutando de los temblores del menor que ansiaba su toque, acerco dos de sus dedos a la boca del menor introducindolos, la lengua del menor se paseaba por ambos dedos, llenándolos de saliva.
Mientras el menor se entretenía jugando con sus dedos, el mayor tomo su verga y poco a poco la introdujo dentro del coño del menor.
solto varios jadeos en el procesos pues estaba demasiado apretado.
─Espere~duele~ Señor, a Félix le duele.─ La boquita roja del menor formo un puchero y sus ojos soltaron mas lagrimas.
El mayor lo ignoro y siguió adentrándose en el coño hasta que sintió que ambas pelvis se tocaron.
Mientras esperaba que el menor le diera la indicación para seguir moviéndose, se encargo de seguir desnudándolo.
Quito la camiseta negra que cubría su sostén de encaje negro y con un eficaz movimiento lo desabrocho logrando que ambos senos saltaran justo frente a su cara.
Sin esperar, tomo uno en su boca, chupando y mordiendo el pezón rosado, mientras que el otro lo masajeaba y pellizcaba.
Cuando escucho los gemidos del menor comenzó a embestir con fuerza.
Saliendo casi por completo y metiendo toda la extención de su verga, logrando que Félix dejara salir gritos de placer.
Sentía su polla ser abrazada con fuerza por la paredes del menor.
No lograba descubrir si el menor era así de apretado o estaba a punto de correrse tan pronto.
Félix sentía la verga del mayor dar contra su punto G con cada embestida que daba, la sensación era gloriosa y esa sensación se agrando cuando un dedo escurridizo se colo hacía su trasero y comenzaba a masajear su entrada trasera.
Se sentía en el cielo.
Tenia una boca pegada a su pecho, chupando su pezón como si de este fiera a salir leche, tenia una verga dentro de el que golpeaba su punto de placer con frecuencia, ahora dos dedos jugando con su culo y ahora sentía la mano faltante cerrarse en su cuello, cerrando el pase de aire a sus pulmones.
Ni siquiera supo en que momento comenzó un squirt que mojaba todo el abdomen del mayor.
Este no paro, de hecho siguió con mas fuerza, podía ver el clítoris del menor rojo después de haber chocado contra el en repetidas ocasiones.
Sus dedos se adentraron dentro del culo apretado del menor, pudo sentir que al adentrarse allí el menor apretó su coño, aprisionando su polla de una manera exquisita.
no tardo mucho mas en correrse por segunda vez dentro del coño del menor.
pudo observar como el menor había terminado después de tan exquisito momento.
Sus ojos cafés hacían un visco, su boca estaba abierta con su lengua afuera, pudo ver como la saliva que salio de su boca había escurrido hasta llegar a su cuello.
Sus pechos estaban rojo después de las mordidas y su cuello tenia la marca de su mano.
Ambos se miraban sin apartar la vista de sus cuerpos exhaustos, hasta que escucharon la puerta azotar con fuerza detrás de ellos.