La confesión no es para ti, perdona la confusión.
Si, Jeno está enamorado.
Jeno respiró profundo y soltó un suspiro aceptándolo. Tenia un enamoramiento por Mark.
Mark Lee, su compañero en el básquet escolar y con quien recientemente había formado una especie de amistad.
Mark era dulce, inteligente, gracioso y tenía una belleza algo exótica. Habían muchas cosas notables en Mark.
En un comienzo Jeno había pensado que su amigo era heterosexual, pero después de que Jeno comenzara a tener sentimientos por él, pudo notar que tal vez no era tan hetero como aparentaba.
En realidad Jeno no estaba cien por ciento seguro, pero Mark solía ser bastante frío al público y luego en privado era diferente. Jeno se dio cuenta que era una fachada cuando comenzaron a salir juntos, ese chico cool y relajado, era más bien un poco friki y torpe, haciendo qué fuera tierno de alguna manera. Además, de repente se comportaba sensible y cariñoso, eso le había dado señales confusas a Jeno, siempre en busca de un amor.
Todo comenzó cuando Jeno entró al equipo de básquet en el último año de la escuela. Originalmente no le gustaban tanto los deportes pero su padre lo impulsó y le enseñó a jugar bastante bien. Sin embargo Jeno nunca lo desarrolló más que en la canasta de su patio trasero. Su padre siempre dijo que tenía talento y Jeno lo hacía.
Pero ahora en su último año, Jeno necesitaba los créditos de la actividad extracurricular y no tuvo más remedio que postularse para el equipo escolar. Fue aceptado de inmediato porque era bueno y porque faltaban personas interesadas.
Entonces conoció a Mark Lee.
Jeno ya había escuchado de él, no era necesariamente el jugador estrella en el equipo, pero era uno bueno, además era algo popular. Era extranjero así que llamaba la atención y tenía un fuerte sentido del humor que era contagioso. Jeno lo vio reír escandalosamente con sus amigos una que otra vez mientras caminaba por los pasillos.
Pero Mark no era solo una persona agradable y cool. En realidad Mark era una increíble persona, encajó con Jeno desde que lo tuvo en frente por primera vez y en las últimas semanas se habían vuelto muy cercanos. Demasiado si se lo preguntaban.
Jeno lo invitaba a su casa y Mark a la propia, conocían a sus familias y se confiaban uno que otro secreto.
Jeno se dio cuenta rápidamente que Mark era muy cariñoso cuando no muchos los veían, le gustaba abrazar mucho, de vez en cuando le daba besos en la frente o en la cabeza, lo sostenía de la mano distraídamente y sobre todo estaba la mirada de admiración y cariño que Mark le daba cada que Jeno hablaba de cualquier cosa.
Mark no hacía nada de eso en público, solo cuando estaba a solas con él, en casa viendo alguna película o jugando lo que fuera.
Tal vez Jeno se lo tomó demasiado personal, ya se había sentido atraído hacia Mark desde un comienzo, cuando lo conoció Mark era lindo, fácil y agradable pero algo inalcanzable, así que no se había hecho ningún tipo de ilusión, no hasta que vio algún indicio de que lo imposible no era tan imposible como pensaba.
Si no estaba mal, todas esas señales que Mark le estaba dando solo significaban una cosa, Mark sentía lo mismo que él. Así que teniendo esa idea bien arriba en su cabeza Jeno preparó una sorpresa.
Un día antes de la sorpresa, Jeno dibujó en una cursi cartulina una propuesta, compró unos bonitos globos y un pequeño ramo de flores bastante lindas. Al día siguiente se vistió, se peinó y se perfumó, tomó los regalos y a primera hora llegó a la escuela.
Se acercó a un grupo de amigos que se encontraba cerca de los casilleros.
Los alumnos murmuraban y susurraban en cuanto Jeno pasó frente a todos. Algunos horrorizados por la vergüenza ajena, otros cuantos expectantes por un nuevo chisme y chiste en la escuela, pero todos se preguntaban para quien serían esos regalos que claramente tenían la intención de ser una confesión.
Jeno sudó frío y tembló un poco por los nervios en el momento que vio al grupo de amigos de Mark abrirse paso y dejarlos frente a frente.
Todos miraban curiosos e incómodos incluso Mark, quien hizo una cara de horror al caer en cuenta que el nervioso Jeno lo miraba a él.
Negó rápidamente, aunque Jeno no decía nada todavía y su corazón se apretaba dolorosamente por la negativa anticipada. Jeno lo miró con su sonrisa nerviosa casi con vergüenza cuando notó las miradas de los otros compañeros.
—Jeno, lo siento, yo…— Mark dijo apenado, pero fue interrumpido con una repentina y confiada mirada de Jeno la cual se dirigió inesperadamente a un lado.
Ahí estaba Jaemin, uno de los mejores amigos de Mark, alguien a quien Jeno conocía poco en la actualidad pero muy bien como amigo en la infancia.
No había de otra, esperaba que Jaemin entendiera, ayudara y lo salvara de esta situación.
—Jaemin, yo… Yo he estado enamorado de ti desde hace tiempo, espero que aceptes estos regalos y mis sentimientos.
Al parecer Jeno tenía muy escondidos sus dotes actorales porque todos parecían haberlo creído.
Las mejillas de Jaemin se colorearon y las miradas de todos sorprendidos incluido Mark se posaron sobre él.
Jaemin no supo que decir, solo podía ver todos los ojos curiosos y cuando volteó al frente se encontró con la mirada suplicante de Jeno. Jaemin se había dado cuenta de la forma en la que Jeno miraba a Mark, él sabía que esos regalos y sentimientos no eran para el. Sin embargo la mirada de suplica en Lee pudo más y no pudo evitar sentir lástima.
Jeno tenía mirada de cachorro y a Jaemin le encantaban los cachorros.
Sintió aún más lástima cuando Mark soltó un suspiro de alivio, pero no había tiempo para pensar cuando la mirada del público presionaba contra Jaemin esperando una respuesta. Claro, así podrían decidir si burlarse o burlarse, no importaba, igual lo harían no importaba cual fuera la respuesta.
Jaemin lentamente sonrió lo suficientemente realista para ser creíble y asintió despacio.
Jeno se lanzó de pronto abrazándolo con fuerza y le agradeció al oído.
—Gracias, de verdad.
Jaemin correspondió el abrazo y Jeno solo lo apretó más por lo agradecido que estaba.
Todos aplaudieron y vitorearon y Mark les dio una mirada extraña pero los felicitó de todas formas.
Después del alboroto el gentío se disipó y todos volvieron a lo suyo. Jeno y Jaemin terminaron en los asientos de la cancha techada mientras se saltaban una clase y “celebraban” a solas su nueva relación. En realidad Jeno solo quería agradecerle y pedirle perdón en privado. Sus compañeros seguro pensarían qué estaban intercambiando algunos besos por ahí.
—Entonces…. ¿Te gusta Mark?— Preguntó Jaemin curioso rompiendo el silencio incómodo.
Jeno hizo una mueca. — ¿Es tan obvió? —Preguntó con sufrimiento.
Jaemin río un poco mostrando sus blancos dientes y asintió. —No se si notaste, pero Mark estaba a punto de rechazarte, así que creo que no soy el único que lo notó. Al menos pareció que ibas directo a el cuando estabas a punto de confesarte.
Jeno se frotó la cara con frustración e hizo un pequeño berrinche pataleando la silla en la que recargaba los pies, pero su atención regreso a Jaemin cuando lo escucho reír, contagiándolo, disminuyendo la frustración y la vergüenza.
—Perdón por involucrarte y gracias por salvarme. — Jeno volvió a decir cabizbajo, pero de mejor humor. No le quedaba más que reírse de si mismo.
—No te preocupes, pero.. aún no me explico. ¿Qué te hizo pensar que sería una buena idea confesarte con Mark? Es literalmente el hombre más heterosexual que conozco.
Jaemin había sido un buen amigo cuando eran pequeños, sin embargo realmente no lo conocía en la actualidad, Jaemin siempre había sido una buena persona y alguien muy maternal por así decirlo, siempre intentando hacer feliz a los demás o por lo menos consolarlos.
Jeno podría no ser cercano a él, pero Jaemin le transmitía confianza, la misma que fue suficiente para que se apoyara en él horas antes y la misma que fue suficiente para que Jeno pudiera hablar de sus sentimientos abiertamente. Tan solo verlo ahí, justo detrás de Mark con clara preocupación había hecho qué Jeno lo usará como chivo expiatorio.
Jeno soltó un bufido. —Ni me lo digas, la verdad es que había estado pensando lo mismo, pero nos hemos hecho cercanos. Empecé a tener sentimientos por él y pensé que el me daba señales, en realidad es muy cariñoso, me besa y me abraza, me toma de la mano, pero no lo hace en publico.
—Si, él hace todo eso. —Dice Jaemin con una sonrisa cariñosa. —También es así conmigo,
Jeno abrió los ojos con sorpresa. ¿A caso Mark sentimientos por Jaemin también?
No, Mark no tenía sentimientos por Jaemin, ni por Jeno, ni por ningún otro hombre.
—También lo hace con su hermano y con otros amigos muy cercanos, es muy cariñoso pero no lo demuestra en público. No es personal, simplemente es así con quienes le generan mas confianza, supongo que te ganaste la suya.
Las manos de Jeno cubrieron su rostro de nuevo, ahogando un chillido justo antes de volver a hablar con más tranquilidad. —supongo que lo mal interpreté. Cómo que vi lo que quise ver.
Jaemin asintió enfatizando. —Si, viste lo que querías.
—De todas formas. — Desviar la conversación era más cómodo.—Gracias por lo que hiciste, me salvaste de la humillación pública.
—¿Como se te ocurrió hacer eso? ¿No pensaste que podía rechazarte? Tal vez hubiera sido mejor hablarlo en privado, además a las personas normalmente no les gusta ese tipo de demostración publica, sabes que Mark es más tímido de lo que parece.
Jeno volvió con las muecas para luego responder. —La verdad pensé que hacía un gesto lindo.
—Bueno… si, es lindo, supongo… Pero no es el tipo de cosas que haces para una confesión, es algo que haces cuando ya tienes algo estable y sabes que la persona no se sentiría incómoda. No es bueno jugar con la presión pública.
Aunque Jaemin tuviera razón no evitaba que se sintiera como un niño regañado.
—Supongo que no lo había pensado así, solo quería hacer algo lindo por él.
La sonrisa comprensiva de Jaemin calmo un poco la ansiedad en Jeno, pero las palmaditas que Jaemin le dio en la cabeza lo hicieron sentir infantil.
—Está bien, no es necesario que seas condescendiente. Puedes decir que hablamos en privado y me rechazaste, que no lo hiciste en público para no humillarme. Cómo sea, de todas formas creo que ya me humillé lo suficiente por mi mismo. — Propuso Jeno mientras recargaba su cabeza en su asiento y cerraba los ojos con resignación.
Para Jaemin en realidad era muy divertido lo dramático que estaba siendo Jeno y no le importaba fingir un rato para no dejarlo mal.
–Puedo salir contigo, si quieres.— Dijo Jaemin tranquilamente mientras Jeno lo miraba repentinamente sorprendido.
Si Jeno lo admitía, las mariposas en su estómago revolotearon en ese momento, aunque Jeno no tenía esa clase de sentimientos por Jaemin, la verdad era que Jaemin era una persona encantadora, era todo un partido. Aun así no esperaba que Jaemin sintiese eso por él. Jaemin solo río divertido.
—Me refiero a fingir que salimos por… ¿una semana? y luego decir que no funcionamos y terminar, no será humillante y tampoco se verá extraño. Podría hacer eso por ti. —Soltó Jaemin con una sonrisa traviesa. Jeno levantó una ceja con sospecha.
—¿Que ganas con eso, Na Jaemin? —Preguntó con algo de miedo. Jaemin soltó una carcajada.
—Tranquilo, realmente no espero nada, la verdad es que me aburro si no tengo nada que hacer, además sería bueno reconectar con viejos amigos.
Jeno lo pensó, en realidad no era una mala idea, podrían fingir salir un par de días y luego terminar, la verdad es que era un alivio no pasar por más vergüenza, además Jaemin era divertido, nunca hubo una razón real para dejar de ser amigos, simplemente paso con el tiempo, Jaemin aun le agradaba.
—invítame alguna cena o un helado, me la debes por salvar tu trasero. —Dijo Jaemin burlón. Jeno bufó con diversión.
Jaemin tampoco tenía alguna intención doble, simplemente estaba aburrido y Jeno le caía bien, justo como dijo, sería bueno volver a ser amigos.
—Esta bien. —Dijo Jeno. —Me agrada la idea.
—Bien ¿Tienes mi número?
—Déjame revisar. —Dijo Jeno sacando su teléfono del pantalón para buscarlo. El teléfono de Jaemin comenzó a sonar.
—Soy yo. —Dijo Jeno.
—Excelente, entonces nos ponemos de acuerdo después. Ahora hay que ir a la segunda clase.
Jeno asintió. Ambos se levantaron de su silla y caminaron a la salida.
—Jeno. —Lo llamo Jaemin mientras extendida su brazo y ofrecía tomar la mano ajena. —Aun hay personas afuera. —aclaró con tal de que Jeno tomara su mano para aparentar.
Jeno solo asintió y luego Jaemin entrelazó los dedos sintiendo la dura mano de Jeno sudando un poco, la mano era un poco más grande que la suya, pero encajaban bien, no era incómodo ir tomados de la mano.
Cuando llegaron al aula de Jaemin se detuvieron en la puerta y Jaemin se despidió, no sin antes soltar un beso en la comisura de su boca, lo suficientemente coqueto para verse real y lo suficientemente real para causar estragos en Jeno, quien solo abrió los ojos sin parpadear mientras balbuceaba un adiós y veía a Jaemin irse con una sonrisa perfecta.
Jeno se quedó ahí parado como tonto por unos segundos para luego correr a su aula después de escuchar las risas de algunos compañeros al haber visto esa escena tan cursi.
Apenas vio como todos los amigos de Jaemin rodeaban para preguntar cómo le había ido y no pudo notar la mirada perdida que Mark le dio, Jeno ni siquiera notó que estaba ahí.
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