Prólogo
⚠︎Cualquier error ortográfico me lo pueden dejar en los comentarios, ¡Actualización los miércoles!⚠︎Me llamo Park Jimin y tengo veintidós años, me encuentro en mi lugar de trabajo, soy secretario. Hace dos años me vine a vivir con mi ex novio a Seúl, si, a mis veinte años me vine a vivir con el que era mi novio, mis padres no se opusieron, ya teníamos casi cinco años de novios y toda la vida de conocernos y no tuvieron más opción debido a otros motivos que se presentaron en esa época.
Hace cinco meses aproximadamente el estúpido me fue infiel, pero la verdad esa noche supe que no lo amaba, ya tenía mis sospechas pero tal vez no lo quería aceptar, desde el día que me vine a vivir con Eunwoo, él trabajaba y yo me quedaba en el departamento aburrido como toda una ama de casa, pero conforme fueron pasando los meses Eunwoo tenía menos tiempo para pasar conmigo y luego conocí a Kim Tae-hyung mi vecino. Empecé a salír con él casi todos los días e incluso salíamos a algún club con su esposo Jung Ho-seok y Eunwoo ni cuenta se daba porque este salía temprano y regresaba tarde, yo dormía y despertaba solo pero me fui acostumbrando a eso, antes de cumplir nuestro primer año viviendo juntos Tae me recomendó buscar un trabajo y así poder salir de la monotonía en la que vivía, ambos empezamos a buscar trabajos pero todos requerían de un título y yo no termine mis estudios por cosas del destino y no me arrepiento.
Una noche Hoseok me dijo que en la empresa donde trabajaba había una vacante para secretario del señor Jeon.
Me presente y para mi sorpresa me llamaron a los días para que me presentará en la empresa, ni siquiera se lo conté a Eunwoo y la verdad que aunque quisiera no podría porque ahora ni siquiera nota si llego o no a dormir.
Llego el día que me citaron en la empresa y pensé que mi jefe sería un señor gordo, chaparro y pelón, pero la verdad casi me voy de espalda al ver a mi hermoso y sexy jefe, pero luego recordé que tenía novio y se suponía que lo amaba.
Jeon Jungkook, mi jefe es un hombre serio que si no era algo relacionado con trabajo no me dirigía la palabra, mi sueldo era muy bueno que con una sola mensualidad podría mantenerme en perfectas condiciones. Así que me esforce en ser profecional tal y como lo era mi jefe.
Los meses pasaron y cumplí un año viviendo con Eunwoo, decidí invitarlo a cenar y no llegó, no le tomé importancia y seguí igual, no le reclame ni le comenté nada, aunque me haya dejado plantado.
Los meses fueron pasando tan rápido que cuando menos acordé ya faltaban cinco meses para que cumpliera dos años viviendo con Eunwoo y nada había cambiado, esa noche llegue más temprano, al parecer mi jefe tenía una cena familiar, llegué a mi departamento y ví ropa regada por todo el lugar, me dirigí a mi habitación y lo vi... Vi a mi novio con alguien más, teniendo sexo en la cama donde yo duermo, me retiré, solo deje mi bolso en la sala y salí.
No tenía caso reclamar o siquiera quedarme a esperar.
Lo más extraño fue que cualquier persona estaría llorando al saber que su pareja le es infiel, pero yo no, ni siquiera me sentía traicionado.
Salí a beber a un club y lo que más amo de mi trabajo es que no me exigen llevar un aburrido traje como todos los demás y no entiendo por que y no me interesa saberlo, yo puedo ir vestido como quiera y por eso todos en la empresa excepto Hoseok me odian y rumorean que me acuesto con mi jefe y que por eso puedo hacer lo que quiera en la empresa, pero no es así, ya quisiera yo que mi jefe me mirara de esa forma y no me culpen pero tengo casi dos años en los que el que se supone es mi novio ni me voltea a ver, podría jurar que casi soy virgen otra vez.
Esa noche solo recuerdo que baile con un chico y terminé en una habitación del club con él, no me arrepiento de nada aunque no recuerdo nada. Al abrir los ojos a la mañana siguiente busque al susodicho y por poco y me tiro por la ventana al ver quien era, me puse de pie y busqué mi ropa por la habitación.
—¿Te piensas ir sin despedirte?—escuche su voz, me voltee y este solo me sonrió coqueto.
—Me tengo que ir señor—dije y salí de la habitación con mi ropa en la mano.
Ese día estaba tan seguro de que me iba a quedar sin trabajo, ¿por qué? Simple, porque el hombre con el que había pasado la noche anterior era nada más, ni nada menos que “Jeon Jungkook” mi jefe.
Cuando llegue a mi departamento como era de esperarse mi novio no estaba, pasé todo el día lamentandome porque no solo había perdido a mi amado novio, sino que también mi trabajo.
En ese fin de semana no había visto a Eunwoo y no me importaba, para el lunes ya tenía mis maletas listas, esa noche me iría a vivir al edificio donde hace unos meses Tae se había mudado, además estaba seguro que ese día sería mi último día trabajando para “Jeon Jungkook” ni siquiera sabía si me dejarían entrar.
Ese día había llegado a trabajar como cualquier día pero fuí llamado por mí jefe y con mucho nerviosismo entré, para mí sorpresa mí jefe no menciono nada de esa noche y tampoco sobre mí despido, suspire tranquilo mientras trabajaba con él, ya que sólo para eso me mando a llamar.
En la noche encontre a Eunwoo afuera de la empresa, me había invitado a cenar para pidirme matrimonio, jamás, pero jamás había soltado una carcajada como esa noche, en ese momento le dije que no lo amaba y que me iba a ir del departamento y lo deje solo con el anillo.
No sabía que tenía en la cabeza como para pedirme matrimonio después de haberme sido infiel, aunque yo también lo haya hecho con mi novio.
El resto de esa semana me la pase durmiendo en el departamento de Tae y Hoseok mientras remodelaba y comparaba mis propias cosas para remodelar mi departamento, lo único bueno era que en un año y unos meses más había ahorrado mucho, de hecho siempre guardaba todo mi sueldo, no pagaba, ni compraba comida estando con Eunwoo.
Me tardé una semana en arreglar mí departamento tal y como yo quería y deseaba, en esa semana mi jefe hizo como si no hubiéramos pasado juntos esa noche y para mí era mejor así, no perdería mi trabajo y menos mi sueldo.
Eunwoo iba cada noche por mí a la empresa, pero lo ignoraba tal y como hacía con su llamadas de todos los días y a cada momento del día, todo paso con normalidad en mi horario de trabajo, excepto una noche en especial que mí jefe me pidió quedarme unas horas extras con él, acepté, total no tenía a nadie que esperara por mí, solo le llamé a Tae para avisarle y que cuidará de mí bebé.
Después de unas horas trabajando al lado de mí jefe, sentí una mano en mi muslo y voltee a verlo, él solo seguía con su mirada en sus documentos, lo dejé pasar pero no quitó su mano, en menos de lo que esperé, o sea en un abrir y cerrar de ojos me encontraba vistiendo después de haber tenido sexo con mí jefe... Otra vez, pero está vez estando conscientes, él se encontraba sentado en el mueble negro, aún desnudo.
—Te quiero proponer algo—me dijo mientras se ponía de pie y se acercaba a mí, yo ya me encontraba vestido.
—¿Qué es?—pregunté obligando a mis ojos a no ver algo más que sus ojos, pero era tan difícil.
—Me gusta el sexo contigo, creí que con una vez más se me quitarían las ganas, pero solo aumentaron—frunci mí ceño, jamás se imaginé escuchar eso y menos de él—quiero sexo sin compromiso—no supe que decir—sin sentimientos de por medio.
—¿Me está proponiendo ser su amante?—pregunte con las manos en mi cintura, me indigne, creí que sería una cita, no sólo sexo.
—Amante no, porque ambos somos solteros, solo seremos dos personas teniendo sexo—yo simplemente sonreí, tenía razón.
—Bien—esa fue mi respuesta, total ya me tachaban como puta en la empresa que más da ahora serlo—pero no se vaya a enamorar—bromee sonriendo.
—Jamás—fue la respuesta que recibí de Jungkook.
Y desde ese día no hemos parado de tener sexo donde queramos, en la oficina, en los baños de restaurantes o club's donde ibamos por petición mía, en la sala de juntas, en hoteles cinco estrellas o incluso en el departamento de Jungkook.
Apesar de ser sólo sexo sin sentimientos como él me lo repetía cada vez que podía durante las primeras semanas, después de llegar a mí órgasmo me daba mimos e incluso hasta me duchaba y hasta cocinaba para mí, porque aunque Jungkook haya nacido en cuna de oro sabía cocinar.
En fin desde hace cinco meses me acuesto con mi jefe y no me arrepiento, llego y salgo de la empresa con él, habían muchos rumores por toda la empresa y no me importaban, habían fines de semana en los cuales Jungkook me invitaba a salir de Corea o simplemente de Seúl, me invitaba a cenar y nadie podría pensar otra cosa, total solo éramos jefe y secretario cenando.
Jungkook me besaba y tocaba cuando quería, incluso me celaba, estos eran mutuos ya que yo celo hasta a mis enemigos, así que los celos no son una señal de enamoramiento, al menos para mi, los celos son parte de mi vida.
Cuando habían juntas con los socios estos intentaban o mejor dicho coqueteaban conmigo descaradamente, pero siempre llegaba Jungkook con su semblante serio y literalmente los ahuyentaba.
Pero volviendo a la actualidad me encuentro limando mis uñas a la espera de que la bruja mayor decida salir de la oficina a la que había entrado hace media hora junto a una escuálida.
La bruja mayor o sea Jeon Sora, la madre de Jungkook me odia desde que una vez nos encontró besándonos en la oficiana, lleva a cada escuálida a la oficina para obligar a Jungkook a salír con ellas, pero él nunca le hace caso, pero como lo haría si me tenía a mí cada vez que quería, o sea conmigo es suficiente y todavía le sobra.
La puerta al fin fue abierta y la bruja mayor salió furiosa junto a la escuálida de ese día, porque cada día era una diferente.
—Ven—escuché la voz gruesa de Jungkook y me levante y entre a la oficina.
—¿Qué te dijo la bruja mayor?—pregunte y él solo solto una risa nasal y cerró la puerta.
—Lo mismo—me tomó de la cintura y se sentó en su silla frente al escritorio y yo en su regazo—no entiendo porque te odia tanto.
Lleve mis manos a su cuello y lo besé, este llevó sus manos a mi trasero apretandolo y sacándome un jadeo.
—¿Me llevaras a tu departamento hoy?—pregunte sobre sus labios.
—No, quiero conocer donde vives tú—me dijo y no le ví problema a eso.
—Bien, hoy nos vamos a mi departamento—sonreí, hoy le presentaría a su bebé.
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—Está no es la mejor zona de Seúl—comento y yo rodee los ojos.
—Señor Jeon yo no nací en cuna de oro como usted—solo sonrió—es una buena zona, es muy tranquila y barata.
—Si tú lo dices—parqueo el auto y subíamos al edificio, en los pasillos Jungkook llevaba su mano en mi cintura, no me incómoda, solo es extraño viniendo de mi feje y compañero de sexo.
—Aquí es—detuve mis pasos frente a mi departamento y abrí la puerta—¡Mi amor llegue!—grité y me separe de él para ir a buscar a mi bebé.
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Frunci mi ceño al escuchar a Jimin avisar que ya había llegado, hasta donde sabía no tenía novio, él idiota le había sido infiel, el pelirosa se perdió por un pasillo, hice una mueca al ver, mucho....
Demasiado rosa.
Sabía que Jimin estaba obsesionado con dicho color pero no pensé que tanto. No era fan de ese color tan infantil, pero no me molestaba, más sin embargo ver el departamento del pelirosa me dio diabetes.
Alfombra rosa, cortinas rosa, muebles blancos pero con almohadas rosas, mesa rosa, pared blanca, lámpara rosa y luces led rosas al rededor de la tv.
—Mira Jungkook este es mi bebé—escuche su voz chillona atrás de mí, hice una mueca al ver la bola de pelos en sus manos, que también era rosa—se llama Alita—me presentó a una bola de pelos blanca pero rosa también.
—¿Alita? ¿Alita de pollo o qué?—Jimin me vió mal—¿y por qué carajos es rosa?—pregunte y este sonrió orgulloso.
—En una veterinaria ví que había spray gatuno de colores y obviamente lo compré y obviamente tenía que ser rosa, se ve hermosa, ¿verdad?—sonrio como una madre orgullosa de sus hijos.
El gato en si era blanco pero tenía partes de su cola afelpada rosa pastel, se veía bien, no lo iba a negar, además tenía un gran chongo rosa en su cuello, pero no me gustan los animales y menos los gatos.
—Estás mal rosita—dije con burla mientras inspeccionaba el lugar.
—Bo lo estoy—dijo y soltó al gato—vamos a mi habitación.
Lo seguí hasta que abrió una puerta, rosa también, para luego ver todo rosa, las sábanas de la cama rosas, las almohadas rosas, la alfombra rosa con líneas blancas, las cortinas rosas, lámparas rosas, luces led al rededor del respaldo de la cama rosas, el respaldo de la cama rosa, las paredes gracias a los Dioses eran blancas, espejo con luces rosas, tocador rosa, todo en ese departamento era rosa, pero como cereza del pastel la cama estaba llena de peluches tiernos que me causaban diabetes. Lo abracé por la espalda dejando mi mentón en su hombro aspirando su olor tan dulce pero embriagador.
—Amor te aseguro que mi sobrino de solo cinco años sería feliz de vivir aquí—desde hace unas semanas empecé a llamarlo así, no el verdadero ¿por qué? Pero le gustaba llamarlo así.
—¿Hablas de Woo?—asenti—¿no te gusta mi departamento?—se volteó para mirarme.
—No es que no me guste, sólo—mís ojos examinaron la habitación—joder es que siento que me voy a coger a una niña de cinco años, me siento un pedófilo entre tanto rosa y peluches.
—Tengo veintidós, casi veintitrés no seas tonto—dijo mientras se separaba de mí—a mí me encanta mi departamento—alzó sus hombros.
—¿Cómo le hiciste para comprar y decorar? No creo que haya salido tan barato.
—Llevo trabajo para ti desde hace un año y no se cuantos meses y ese sueldo lo ahorraba ya que vivía con mi ex, así que no pagaba, ni comparaba nada, además algunas cosas por no decir todo estaba en oferta—me explicó mientras abría la puerta del baño y me dejaba solo.
—¿Tanto gana?—susurre mientras veía toda la habitación, todo se veía muy bien arreglado y rosa... Muy rosa, si estuviera en mis manos prohibiría ese color.
Caminé al closet y lo abrí, quería saber si también su ropa era rosa y no me equivoqué, había demasiada ropa rosa pero en una esquina había ropa normal de un hombre de veintidós años.
Recordé el día que ví a Jimin en la empresa y supe que iba por el puesto de secretario, lo acepté sin pensarlo dos veces y supe que con ese cuerpo no era necesario un asqueroso traje, así que le dije que no era necesario y no me arrepiento, me encanta verlo con esos jeans tan ceñidos a sus muslos como una segunda piel, con sus camisas cortas junto a sus chaquetas, si, definitivamente esa había sido mí mejor decisión.
En ese closet habitaba el color rosa como en todo el lugar. Mís ojos llegaron a un cajón y decidí abrirla y vaya sorpresa me llevé, era su cajón de ropa interior, donde solo habían pequeñas prendas de encaje perfectamente dobladas y de todos los colores, pero el rosa resaltaba, tome una en específico, era blanca, no sé por que pero la lleve a mi rostro, donde el olor tan dulce de Jimin llegó a mi nariz, me tome el atrevimiento de incluso cerrar mis ojos.
—¿Qué haces Jungkook?—me preguntó Jimin—¡Por Dios Jungkook damelo!—me gritó avergonzado, cuando yo me voltee aún con la prenda en mí nariz, trato de quitármela pero levanté mí brazo—dámela—exigió.
—Es mía—dije mientras la llevaba a mí traje y luego me tiré a la cama provocando que los peluches cayeran al suelo—pedire comida.
Jimin cerró el closet y se sentó frente al tocador y empezó a desmaquillarse y hacerse no se que cosas a su rostro, en ese pequeño lapso de tiempo me quede dormido.
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Mientras yo me desmaquillaba Jungkook se quedó dormido, fuí al baño para poder quitar mí ropa y cambiarme por una bata.
—¿No han traído la comida?—me pregunto Jungkook mientras se sentaba en la cama.
—No—Jungkook empezó a quitarse el saco y luego la camisa negra manga larga que andaba y luego se puso de pie y quitó su pantalón, en bóxer camino a mi closet, la verdad que Jungkook era muy guapo y extrañamente no tenía pareja, cosa que era imposible de creer.
No podía mentir al decir que no me atraía físicamente, es perfecto, sin embargo amor no hay aún.
—¿De quién es?—pregunto con un pantalón de pijama gigante para mí, pero si era mío.
—Mío—ví como se lo puso—¿no te pondrás una camisa? Tengo muchas de color rosa—me acerqué a él.
—Tú tienes una obsesión con ese color—me dijo y solo alze mis hombros—te pagaré para que vayas al psiquiátra—o vi mal y él solo sonrió.
—¿No piensas recoger esa ropa?—señale la cama.
—Hazlo tú—dijo mientras se iba, pero antes me solto una bofetada en el trasero y me dejó con el desastre de su ropa en mi cama
—¡No soy tu criada!—le grité y él solo se rió de mí, recogí su ropa y saqué mi ropa interior de su saco o de lo contrario era capaz de llevársela.
Salí de la habitación y lo ví sentado en el mueble con el celular, me acerque a él y me senté en su regazo, él dejo el celular de lado y llevó sus manos a mi cintura.
—Recuerda que no estamos en tu departamento donde llegan señoras a limpiar—hablé.
—Relájate o te harás viejo muy pronto—frunci mi ceño—te vez muy hermoso con maquillaje.
—Ni siquiera llevo maquillaje ahora—dije haciendo una mueca.
—Pero sin el te vez mucho más hermoso—esos comentarios me hacían confundir, pero lo ignoré como siempre lo hago y empecé a mover mis caderas y él estampó su mano en mi trasero.
—Mmm—jadee al sentir sus manos entrar bajo la bata, donde solo unas bragas cubrían mí desnudez—ahg—gemi en medio del beso al sentir sus manos apretando mi trasero, metía sus dedos bajo la tela de encaje rozando mi entrada y sus besos bajaron a mi cuello—J-jungkook...—quería gritar al sentir una mordida en mi cuello y su polla dura bajo mi trasero, pero esa nube de excitación fue interrumpida por el timbre.
—Maldicion—gruño en mi cuello y yo solo me baje de su regazo sintiendo mis piernas temblar, ese hombre me trae mal sexualmente, con un solo beso y soy capaz de correrme, se puso de pie y “acomodó” su erección.
—Luego te recompensare—dije coqueto y él se acerco a mí.
—Te haré mío las veces que quiera—paso su lengua por mis labios y fue abrir la puerta.
Yo me quedé sentado en el mueble con la respiración agitada, los labios hinchados, una mordida en mi cuello y con ardor en el trasero. Jungkook llegó con la comida y como es costumbre me senté en su regazo y le dí en la boca mientras él me tocaba, tal vez se lograba ver como una escena romántica, pero no lo era, amor no había entre los dos... Solo era sexo sin sentimientos de por medio, como él decía.
—Deja de tocarme y come—hablé serio, tenía sus manos bajo la bata.
—Quiero comerte a tí—apretó mi trasero sacándome un saltito, deje la comida en la mesa que estaba atrás de mí y lo ví serio—cuando te salgan arrugas te pagaré el bótox.
—Yo no tengo arrugas, te recuerdo que soy menor que tú por casi ocho años, así que tú tendrás arrugas mucho antes que yo—dije serio.
Jungkook no respondió solo me tomó del trasero y me acostó en el mueble y él en medio de mis piernas, empezó a besarme, yo lo abracé con mis piernas por la cintura y llevé mis manos a su cabello. Él besaba mis labios y bajaba por mi cuello clarante mañana tendré algunas marcas.
—Mmm—jadee al sentir sus manos bajo mi braga y sus dedos rozar mi entrada, pero después se separó de mí, desató el nudo de la bata y sonrió con morbo al ver mi cuerpo solo con una pequeña braga rosa.
—Me tiene loco tu cuerpo—susurro sobre mis labios y luego dejó una leve mordida en mi labio inferior, como pude termine de quitar mi bata, él se recostó en mi cuerpo de nuevo mientras dejaba besos húmedos en mi cuello, llevé mi mano hasta su polla y empecé a masajearla sobre la ropa.
—¡Ah!—casi grité cuándo me cargo, enrolle mis piernas a su cintura y llevé mis brazos a su cuello, lo besé, dejó mi cuerpo en mi cama pero él se quedó de pie—¿qué sucede?—pregunté extrañado.
—Hay muchos peluches viéndome—dijo con voz gruesa y yo voltee los ojos.
—Eres un estúpido, solo ignoralos—dije abriendo mis piernas y sus ojos rápidamente observaron mi cuerpo, ví como empezó a quitar su pantalón de pijama dejando su polla libre, empezó a masturbarse frente a mí y yo sentí mi cuerpo temblar—Ven—jadee mientras metía mi mano bajo mi braga. Él se acerco a mí y se arrodilló quedando en medio de mis piernas, llevó sus manos a mi braga y las quitó.
—Volteate—me ordenó con su voz más gruesa y yo obedecí, me puse en cuatro y jadee al sentir la primer bofetada en mi trasero.
Despues lo único que sentí fue su lengua en mi entrada, gemi y apreté la sabana bajo mi cuerpo. Su lengua entraba humedeciendo mi interior.
—Te necesito... Mmm—jadee, yo quería más contacto, no solo su lengua, moví mis caderas buscando más contacto pero lo único que recibí fue otra bofetada más fuerte y luego se recostó sobre mi cuerpo dejando sus labios sobre mi oído y su polla tan dura como una roca sobre mi trasero tan necesitado.
—¿Tan necesitado estas de mi polla?—susurro moviendo su cadera fingiendo embestidas—mmm—siseo.
—Si... T-te necesito—jadee muy excitado y necesitado—hazlo... Hazlo—suplique mientras apretaba más fuerte la sabana, sentí como Jungkook bajo de mi cuerpo pero antes dejó un beso en mi hombro.
Tomo el frasco del lubricante y lo esparcio por mi trasero y su polla, yo abrí mis piernas aún estando de rodillas, mi peso estaba en mis codos, él me tomó de la cintura y pude sentir su glande pasearse por mi entrada.
—Deja de jugar Jeon—hablé molesto llevando mi cabeza hacía atrás—¡Ah!—grite cuando entró en mi interior de una sola estocada—¡Si!—volví a gritar cuando empezó a moverse lento pero profundo.
—¿Esto querías?—susurro mientras pasaba sus brazos hasta dejarlos a los lados de mi cuerpo y poder recostarse sobre mí, pero sin dejar de penetrarme—mmm... ¿Te gusta así lento?—me volvió a susurrar.
—Si—fue mi única respuesta coherente, en cada estocada rozaba mi próstata—ah...—gemi cuando empezó a besar mi cuello y a entrar aún más profundo. Mi espalda se arqueo conforme las embestidas aumentaban.
Lleve mi mano hasta mi polla y empecé a masturbarme junto a sus embestidas, pero él salió de mi interior, me soltó otra bofetada y me volteó quedando boca arriba y con las piernas abiertas, mi respiración estaba agitada.
—Te ves tan hermoso a si—susurro antes de meterse en medio de mis piernas, pero me subió hasta quedar en medio de la cama, lo besé tomándolo del cabello y él volvió a entrar en mi.
—Mmm—jadee al sentir sus embestidas más fuertes—ah... ¡A-ah!—casi grite al soltar sus labios, el sonido de sus testículo chocar con mi trasero era ensordecedor y sus gemidos eran gratificantes para mis oídos—¡Ah!—grite al momento que subió mí pierna a su hombro y pudo entrar más profundo y directo a mi próstata tanto que me corrí sin ni siquiera tocarme—¡E-estas muy profundo!—grite llevando mi cabeza hacía atrás mientras mordía mis labios y él dejaba besos húmedos en mi cuello—mmm...
—Me vas a partir si sigues apretandome así—gimió en mi oído sin dejar de penetrarme—¡Maldición!—gruño al momento de correrse en mi interior.
—Mmm—jadee cansado y sobreestimulado, él salió de mi interior y se tiró al lado mío, mí respiración era irregular de tanta excitación.
—Ven—me atrajo a su pecho y me acurruque a su lado mientras él cubrió nuestra desnudez con la sabana.
—Me duele—murmure sobre su pecho, él empezó acariciar mi espalda.
—Mañana te aplicaré crema—asentí mientras lo abrazaba.
Desde la primera vez que estuve con él siempre quedaba con mucho dolor y ardor, me obligó a ir a ver a una ginecóloga y según ella soy muy estrecho o Jungkook es muy grande, me recetó una crema que me puedo aplicar después de tener sexo, es raro ya que con Eunwoo no pasaba esto y no porque fuera pequeño aunque no tiene el mismo tamaño que Jungkook pero eso nadie debía saberlo.
—¿Lo harás tú?—murmure cansado.
—Siempre lo hago yo—dijo antes de dejar un beso en mi cabeza.
Esas acciones me confundían, pero trataba de ignorarlas aunque a veces era difícil, Jungkook es el hombre perfecto y es difícil no enamorarse de él, pero no quiero salir lastimado, así que es mejor solo sexo sin sentimientos de por medio.
Deje un beso sobre su pectoral derecho y decidí dormir y con sus caricias en mi espalda no sería difícil.Espero les haya gustado 💗
Bueno, he regresado nuevamente con “Eres Mío” muchas la pidieron, otras ni siquiera notaron que se fue a borradores, pero no importa, quiero que sepan que está historia se fue a borradores por los comentarios que recibía diario, “Tiene mucho relleno y no se llega a nada” “Jimin es un tonto que se niega a aceptar que está enamorado de Jungkook” “Jimin cela a Jungkook y dice que no lo ama” y entre otros miles de comentarios más que me cansaron, además habían unos que los insultaban muy groseramente e incluso a mí y me bloqueaban antes de que pudiera responderle.
Pero está vez me va a importar poco los comentarios, ¡Si está historia no les gusta por X motivo, pueden dejar de leerla porque no están obligadas a terminarla y menos comentar que no les gusta y aún así la siguen leyendo y yo no estoy obligada a escribir algo que a las perfectas de wattpad les guste! Simple, ¿no?
No les gusta, se van en silencio que no me importa la opinión de nadie que no sea un comentario que me ayude a mejorar, tal vez soy exagerada pero me da igual.
Esta historia ya esta finalizada en wattpad, me encuentran como: @LizaParkdeJeon. Será actualizada dos capítulos diarios.
Portada hecha por: @dm_lalala, así la encuentran en wattpad.
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