Prólogo.
Mírame a los ojos y siente como mi piel se quema ante tu tacto.
Como mi cuerpo se rinde ante ti, y se deshilacha como una bufanda de punto, poco a poco hasta no quedar nada de mí.
Pruébame, bésame, toma mi cuerpo y hazme sentir que soy tuya.
Y que tú serás completamente mía...