Prologo: La sombría verdad.
En este La precipitación química no es agua en mi barrio; es un ácido gélido que devora la piel y el alma. Las calles son un laberinto de charcos donde se ahogan los reflejos de halógenos rotos y destellos sintéticos. Soy Jax Riven, sujeto A645. Sobrevivo en el Distrito Wushi Qu: “el distrito de los ignorantes”. Sí, así de poético. Llevamos así desde que la Nueva República tomó el mando, y en este maldito 3050, las cosas solo han empeorado. La dinastía y los viejos zaristas se repartieron el país como pan duro. Somos esclavos modernos, atrapados en la ciudad más avanzada del mundo, pero sin derecho a nada.
La tecnología aquí es un espectáculo para los colonos: implantes que mejoran vidas y vehículos voladores… y nosotros tenemos acceso a la basura tecnológica de nivel 3, inútil incluso para mantener un hospital funcionando.
En este infierno no importan los nombres, solo el pigmento que te grabaron a fuego en la piel:
Amarillo: la élite. Perros bien alimentados que sirven a los colonos.
Azul: la clase media. Respiran, comen, pero obedecen.
Rojo: los que sangran para que la ciudad funcione.
Negro: Los fantasmas. Sin hogar, sin leyes, cazados como alimañas en el subsuelo.








