𝐒𝐋𝐄𝐄𝐏𝐈𝐍𝐆 𝐁𝐄𝐀𝐔𝐓𝐘'𝐒 𝐎𝐌𝐄𝐆𝐀
Sunghoon siente calor, siente que suda como si estuviera en pleno verano y le parece ilógico, están a mediados de otoño por lo que es fresco, pero su cuerpo parece empeñado en empujarlo a darse otra ducha.
Abre los párpados y gira la cabeza sus ojos intentan adaptarse a la oscuridad hasta dar con los números en rojo que marcan las dos de la mañana, resopla y se queja bajo ante el cosquilleo que siente en su vientre, ahí donde Jake descansa su diestra. Su abrazo flojo le emana una sensación que pone inquieto a su lobo y que le hace apretar sus piernas para obtener fricción, es algo que no logra entender pero al parecer su celo se ha adelantado lo cual le parece raro porque no es irregular, sin embargo eso explicaría el porque lleva un tiempo pidiendo a su alfa que lo llene con más frecuencia, mostrándose vulnerable cuando este lo toca.
Pero no sé compara con lo que siente ahora, se retuerce y gime bajo, intenta despertar al menor con toquecitos sin éxito alguno, se siente desesperado de una manera preocupante y ha olvidado por algunos segundos del sueño pesado que padece su alfa.
Sus tetas duelen y su cuerpo hormiguea, es enfermizo, pero es excitación de la más pura. necesita ayuda y sabe que no de cualquiera, y aún así se las arregla para retirar el brazo del pelinegro, levantarse e intentar conseguir inhibidores.
—Mierda... — es lo único que murmura al ver su cajón de pastillas vacío, olvidó por completo que no había repuesto los medicamentos que lo ayudaban a sobrellevar sus celos desde el último. Frota su cabello con frustración y se dirige al baño pensando que una ducha lo ayudará, pero cuando la toma es en vano y al salir siente como sus fluidos cristalinos se deslizan con anormalidad.
Está completamente desnudo e incómodo con el revolver en su estómago, cada vez más desesperado y con su lobo rasgando por el alfa que ahora abarca casi toda la cama matrimonial con su cuerpo. Sunghoon suspira y teme por el pensamiento que le cruza en los minutos que lo observa. Jake descubierto por las sábanas con aquella pijama de Spiderman que le regaló hace unos años y que el menor jura es su favorita, es tonto pero lo encuentra atractivo, en realidad todo de Jake le parece, hasta su extraña obsesión con el superhéroe arácnido de los cómics.
Su respiración tranquila y relajada le molesta porque su estado no parece tener solución, siente envidia y deseo, le parece horrible que el moreno de cabello rizado descanse tan plácidamente mientras él se desliza de a poco en la cama intentando tener la atención ajena que no logra conseguir.
—Jake... Jake — le llama sin ser brusco pero como siempre no responde. No quiere tocarlo sin su consentimiento, pero su juicio se nubla e inconscientemente se frota contra el cuerpo fornido - alfa, por favor despierta, te necesito - ruega en su oído sin obtener respuesta. Ve sus labios hinchados entre abiertos, recordando que horas atrás habían tenido un encuentro bastante pasional, pero nada se comparaba a como se sentía en ese momento.
Siente el pecho contrario subir y bajar, y no puede alejar el pensamiento intrusivo de acariciarlo por sobre la tela un poco áspera, se sigue frotando cual animal en celo, rogando por las feromonas del alfa que de manera inconsciente expulsa como si entre sueños supiera lo que su omega necesita. Sunghoon agradece eso pero pronto se arrepiente ya que su estado solo empeora, parece hipnotizado y con más ganas de que el menor esté en sus cinco sentidos y lo tome como solo él sabe.
Su coño sigue soltando fluidos y la fricción que ejerce no le parece suficiente, es cada vez peor la manera tan irracional en la que su cuerpo no le responde como quiere. Su alfa está inofensivo ante su necesidad que solo crece y eso lo atormenta, pero no deja de parecerle caliente su estado inconsciente y vulnerable ante la urgencia que tiene porque Jake lo folle.
Se siente mal pero no lo suficiente para evitar deslizarse con cuidado hasta la entrepierna del moreno.
Frota su rostro en la zona igual de dormida mientras alza su trasero y lleva una de sus manos hasta su vagina frotándola suavemente por unos minutos que lo hacen suspirar con dificultad, teme cometer una locura y al mismo tiempo no le importa demasiado. Sus dedos están completamente cubiertos de los fluidos que no puede contener y sin pena alguna los restriega en los labios ajenos para incorporarse y besarlos. Es raro, se desconoce así mismo pero no le desagrada sentir ese control enfermizo, debería ser castigado solo si Jake es quien lo descubre haciendo algo tan atroz.
Repite la acción una y otra vez, agregando lamidas y mordidas a la ecuación, a aquel beso unilateral con sus fluidos de por medio que no para de disfrutar en exceso.
Sabe lo extraño que es que le guste y aún así en esos momentos no le importa, la vergüenza parece haberse alejado de todo su cuerpo y ahora solo quiere ir más allá.
Se separa para respirar correctamente y con la inestabilidad respiratoria que posee elimina la parte superior de la pijama del alfa con desespero. Revela su pecho y abdomen, el cual no deja de acariciar hipnotizado, sus ojos viajan desde el torso hasta el rostro del menor que aún ni se inmuta. Los labios brillosos son obstruidos por la lengua inconsciente de Jake que saborea los fluidos ajenos entre sueños con una expresión de total satisfacción, esa que Sunghoon ama, y eso termina por hundirlo en la locura, ya no lo piensa, ya no lo duda y deslizándose nuevamente se deshace de los pantalones que alejan la desnudez ajena de la suya.
La polla que hasta hace unas cuantas horas se mostraba erguida y se hinchaba con un gran nudo en su interior, se encontraba flácida y sin estímulo aunque eso puede cambiar, la necesita, la desea, la quiere de nuevo estirando su coño y quizás más que eso; lubrica con más abundancia y deja salir sus feromonas revueltas las cuales parecen estar cada vez más inestables. No puede controlarse y culpa a su irresponsabilidad, pero se deja llevar por ella tomando entre sus manos el miembro del rizado dónde pronto reacciona de poco.
Sunghoon piensa que es fascinante, sin importar cuantas veces la haya visto nunca cambiará de opinión, besa la punta, la olfatea, percibiendo el aroma al jabón que comparten y se desliza para continuar dejando besos en el falo con cariño, controlando su apuro y lamiendo luego toda la extensión repetidas veces sin pudor alguno.
Estruja en sus labios el miembro del menor mientras lo cubre con su saliva, se pega en las mejillas y lo masturba con suavidad, para no lastimarlo, notando pronto como su trabajo echa frutos. El pene de Jake parece estar listo para él, pero aún no quiere detenerse, desea disfrutarlo mas, lo necesita en su boca transmitiéndole el calor que su cavidad le puede ofrecer. El pelinegro se remueve y hace un sonido complacido cuando Sunghoon lo envuelve, no despierta pero parece sentir el gusto de la garganta ajena otorgándole placer.
—Dulzura... — susurra aún completamente amarrado al más profundo sueño, pero Sunghoon siente que le habla y eso emociona a su lobo que no podría estar más atento a seguir llevando al enorme pene hasta donde pueda soportar. Sus ojos lagrimean cuando llega a su límite, las lágrimas no escatiman en escaparse, pero eso no le molesta, al contrario, le gusta y demasiado. Las arcadas que le siguen solo lo empujan a engullir la polla palpitante una y otra vez hasta que le duele la mandíbula.
Lo continúa masturbando, mientras chupa sus testículos que pronto están cargados, lo que solo hace que Sunghoon procure mantenerlos de ese modo para su propio beneficio y gusto.
Simplemente continúa agregando incomodidad a sus acciones y posición cuando sigue atendiendo la erección ajena y su entrepierna al mismo tiempo.
Frota su clítoris sin ser brusco aunque es lo que quiere, pero si lo hace está seguro de que no mantendría el ritmo que lleva mientras se otorga placer. Jake sigue sin mostrar algún indicio de querer despertar, al contrario, parece más y más relajado a medida que su polla crece y se torna aún más dura, se mueve un poco y hace ruidos, incluso sigue esparciendo sus feromonas fuertes y cítricas; casi como si estuviera consciente, pero no lo está. Sunghoon lo sabe, Jake no sabe fingir.
Le hace agua la boca y no puede mantenerla lejos de la virilidad por lo que vuelve a introducirlo hasta su garganta, ahogando sus gemidos y vibrando por el estímulo que se provoca así mismo, esto realmente le pone muchísimo pero no es suficiente, el hormigueo lo consume y el desespero de su lobo por ser llenado por el alfa que dormita no para de crecer.
Es inhumano y se cuestiona con creces si de ahora en adelante sus celos lo atacarán de esa forma tan bestial. Las arcadas vuelven a convertirse en su criptonita haciéndolo tomarse un descanso de unos segundos, la polla muestra una delgada capa brillosa y resbaladiza debido a la saliva del pálido, el cual no para de hacer un desastre en las sábanas por los fluidos que se deslizan por sus piernas sin control; siente que se correrá solo con chupársela al menor, pero sabe que no lo hará porque eso no es suficiente.
Se separa por completo de la entrepierna ajena y se inclina para besar los labios del moreno de nuevo. Le parecen más dulces que antes, más tentadores y sin duda más suaves, tal vez ha sido el constante maltrato anterior hacia los mismos, los cuales han provocado su suavidad, la alteración en los labios inferiores y la pequeña herida ocasionada por los colmillos afilados de Sunghoon. Acaricia levemente el pequeño corté con su pulgar limpiando la sangre con el mismo y llevándola luego hasta la punta de su lengua.
—Perdóname alfa... — susurra entre suspiros antes de chocar sus labios con los ajenos en un beso corto, un simple choque — es probable que arda después — agrega lamiendo la herida una y otra vez — pero estarás bien, voy a asegurarme de eso — sus palabras se vuelven más bajas, tan suaves como seda y dulces al igual que los besos cortos que le siguen, en compensación por la herida que no quería provocar pero que le calienta hasta los huesos.
Sunghoon se endereza, viendo el cuerpo por completo, estudiando cada parte pero con su mente solo en una cosa, quiere ser estirado por esa polla.
Se posiciona sobre él, aplastando cuidadosamente su hombría con su vagina frotando entre sus pliegues la dureza que quiere sentir en todo su interior.
El cabello oscuro, rizado y alborotado le da una imagen linda al menor contrastando con el cuerpo trabajado que Sunghoon no deja de acariciar mientras continúa moviendo sus caderas para calmar el calor insaciable que siente. Acaricia el pecho y los abdominales del contrario mientras con su otra mano hace lo mismo con sus tetas que duelen por la falta de la atención correcta.
Las venas en el pene del menor se sienten como relieves que lo estimulan de formas inexplicables, se siente acorralado por la sensación y por las ganas de obtener más que un simple frote, lo necesita y su lobo lo empuja, hundiéndolo más en el deseo, no hay manera de que pueda evitar su próximo movimiento.
Jake y Sunghoon siempre se protegen, pero al pálido que toma el miembro ajeno en sus manos y lo dirige a su entrada no podría importarle menos si la usa o no en ese momento. No lo duda y se deja caer introduciendo el falo de golpe haciéndole morder sus labios para amortiguar el gemido de gusto, se abraza al cuerpo de su esposo y recuerda mientras se acostumbra al tamaño que sin importar que tan listo este, la polla ajena siempre es demasiado. Se oculta en su cuello inerte por unos minutos que se sienten eternos, mordisquea la zona y los hombros del rizado sin intención de provocarle dolor, es una vieja costumbre que no puede eliminar de sus hábitos.
Deja marcas en la piel dorada, inofensivas e indoloras pero escandalosas, todo lo que grita “este alfa es mío” no puede ni quiere evitarlo, le gusta hacerlo y también que todos lo sepan, sonríe pequeño para si mismo, solo por ese pensamiento posesivo. Se incorpora cuando su interior ya está completamente adaptado a la intromisión y comienza un vaivén lento solo por gusto, contrayendo sus paredes, apretando la polla que lo llena y gimiendo aún bajo, no es hasta que siente a su lobo pedir por más que sube y baja sobre el miembro del alfa.
Rebota y cae con violencia deseando que las cálidas manos lo sujeten y presionen su trasero, aunque todo esto lo calienta, quiere a su alfa mirándolo, gimiendo su nombre, rogándole y dejándose hacer por el. Sin embargo no pasa y Sunghoon no entiende como Jake puede dormir de aquella manera ¿Estaba tan cansado? Y aún así instintivamente sus feromonas seguían siendo expulsadas avivando su locura y apetito sexual.
—Alfa... Ya despierta — ruega con la voz temblorosa y jadeante, lo quiere... quiere su atención. Entonces le pega una bofetada, no tan fuerte pero lo suficiente para tener una reacción mínima que lo motiva a pegarle más veces hasta que lo escucha balbucear — alfa... — como si fuera posible sus saltos se vuelven más bruscos y pesados, ver cómo poco a poco el menor abre sus ojos con confusión lo excita, se siente bien, demasiado bien.
—Sunghoon, que... — su visión es borrosa y siente el estampe entre sus sexos pero no es del todo consciente de la situación, estira su brazo con dificultad y alcanza sus anteojos poniéndoselos con torpeza, llenando su campo ocular con el cuerpo que salta sobre él. Sunghoon sudoroso, con su pelo rubio pegado a su frente, jadeante y gimiendo por él mientras sus tetas rebotan y lo distraen, se pregunta que ocurre en sus adentros pero el olor dulce de su omega excitado con algo más que aún no puede identificar que es, lo nubla.
—Jake, alfa... — lo llama con una expresión complacida — por fin despertaste — dice regocijado mientras mueve sus caderas en círculos despacio. Jake lleva sus manos a la cintura del pálido e intenta moverse un poco Pero Sunghoon se lo impide — no te muevas, déjamelo todo a mi — le pide mientras su diestra presiona el pecho del menor para mantenerlo adherido a la cama. Jake no pone resistencia, no entiende que pasa pero genuinamente no le importa, su omega lo usa de manera obsesionada y lejos de desagradable gime, y gruñe con soltura en tanto sus manos recorren la piel desnuda.
—Oh... Dulzura — murmura apretando el trasero al que pronto azota un par de veces con suavidad haciendo que Sunghoon suelte gemidos cada vez más altos, con todo el gusto del mundo como si quisiera que toda la cuadra escuchara lo bien que estaban follando. Es extraño, el rubio es intenso pero nunca había hecho algo como aquello y aún así no se estaba quejando, era espontáneo y aparentemente el omega estaba necesitado de eso... Tal vez era su celo, sus feromonas estaban más fuertes de lo normal, más dulces, más intensas mareándolo de una forma deliciosa. Sus manos escalaron hasta las tetas suaves, amasándolas y pellizcando los pezones sonrosados y erectos, jugando con ellos por un buen rato en lo que el pálido seguía usando su polla como un juguete — omega, me aprietas tan bien — gruñe cuando el rubio contrae sus paredes una vez más por varios segundos, ambos sienten placer y se aferran a lo que pueden, Jake a sus tetas y Sunghoon a los ante brazos contrarios.
Pronto Sunghoon espera por más, quiere ser llenado por su alfa, quiere reclamarlo y que el menor haga lo mismo con él. Cuando se estabiliza un poco se inclina hacia atrás, apoyando sus manos en el colchón y exponiendo su coño por completo ante el contrario que sostiene sus muslos por reflejo en la parte posterior evitando que Sunghoon caiga o se lastime. El pálido sube y se desliza ante la atenta mirada del pelinegro que queda prendado de como su polla se hunde por completo en el interior de su omega y como vuelve a ver hasta la punta antes de que el mencionado caiga de nuevo en ella, girando sus caderas en círculos cuando lo engulle hasta la base.
Repite la acción un par de veces gimiendo tembloroso y con desesperación, quiere más, quiere su nudo. Desea sentir su coño lleno por la polla hinchada y el semen de su alfa, hasta que le escurra, el celo le ha quitado el razonamiento, es común que suceda pero en esta ocasión Sunghoon siente que se va de su control.
El miembro se resbala hacia fuera rozando los pliegues de la vagina del que tiembla y se corre sin aviso, ni siquiera el de hebras claras lo esperaba, no fue ruidoso pero si abundante, tan solo un ligero ruido de alivio y chorros del orgasmo que escurrían como cascada. El líquido fluye bañando el falo y Sunghoon se siente caer pero reacciona rápido volviendo el pedazo de carne entre sus manos dirigiéndolo a su entrada con desesperación. Jake lo estudia como si estuviera frente a un desconocido pero luego sonríe más despierto intentando tomar el control de la situación, algo con lo que su esposo no está de acuerdo, quien aparta la mano que intenta dirigir sus movimientos.
—Sunghoon... — gime al sentir la unión de sus sexos más brusco que antes, como si fuera posibles, el omega ante sus ojos no parece estar en sus cabales y solo se dedica a gemir por el tanto como su voz rota le permite hacerlo. Sunghoon retiene las muñecas del pelinegro sobre su cabeza y se sigue penetrando con vehemencia mientras Jake toma con su boca una de las tetas que se restriega en su cara, la escena es jodidamente caliente, no quieren que acabe, quieren más.
Jake no se queja de no tener el control y sigue devorando las tetas que Sunghoon le ofrece con gusto, quien gime cada vez más fuerte haciendo que el alfa sienta el hormigueo en su abdomen, subir de a poco.
—Alfa... Quiero tu nudo aquí — dice señalando su estómago mientras aleja su pecho del menor que queda embobado — lléname ahora, por favor — ruega inmerso en su lento movimiento, ambos están sudados, Sunghoon más que él sin duda ya que ha hecho todo el trabajo.
—Dulzura... Apártate — responde, si Sunghoon no está en sus cinco sentidos odiaría que lo anudara sin protección, lo sabe y el hecho de que sienta la necesidad de hacerlo se lo complica, pero aún así intenta moverse ya que siente su orgasmo muy cerca — omega... — Sunghoon lo ignora y pone su rostro inexpresivo volviendo a acorralarlo.
—Vas a dármelo, Jake — no como una petición más como un hecho, vuelve a tomarlo de las muñecas, enterrándose con velocidad en la polla de su esposo que se remueve — vamos alfa, necesito tu nudo en mi coño — Jake no puede con él o quizás finge que no, porque su lobo no intenta mucho por emplear su fuerza para quitarse de encima a su omega.
—Espera... Sunghoon... — gruñe cuando siente que su polla crece en el estrecho agujero y aun mas cuando el mayor sigue clavándose en ella, puede ver las pequeñas y delgadas lágrimas correr por las sonrojadas mejillas. Sunghoon soltó sus muñecas y llevo sus manos al abdomen ajeno como si fuera su ancla mientras el movimiento de sus caderas disminuía pero no cesaba, era doloroso pero se sentía tan bien. Jake lo tomó de la cintura presionando con fuerza para que el pálido entendiera el mensaje — omega... Basta, vas a lastimarte — su lobo gime, sabe que su alfa tiene razón y entonces se detiene de a poco, no sin antes mostrar su cuello justo donde su marca es solo una cicatriz en ese momento. Desea que la renueve y sabe que Jake lo hará. El moreno hace un movimiento rápido sin brusquedad acomodando al mayor con cuidado bajo su cuerpo, llenando su rostro de besos dulces para apaciguar el malestar bajando a su cuello y lamiendo la zona que marcara como suya una vez más.
Sunghoon gimotea de gusto ante las atenciones, también ante las constantes tiras de semen que lo llenan por completo mientras el nudo aún se encontraba hecho en su interior. Jake sigue lamiendo sintiendo sus colmillos hormiguear los pasa por la marca, jugueteando dulcemente con ella provocándole ligeras cosquillas a su omega hasta que los clava por completo en el lugar renovando el lazo que los une como parejas eternas.
Jake lame la herida cuidadosamente hasta dejarla limpia, sin una gota de sangre y cicatrizando, minutos después el nudo baja y sale sin apuros del mayor quien aún le mira con deseo.
—Alfa… Aún arde — dice entre jadeos tomando la diestra del moreno, llevándola hasta su coño que reboza en el esperma del pelinegro. Jake suspira dando un suave beso en la mejilla aún rojiza tomando una posición mas cómoda metiendo dos de sus dedos en el interior ajeno moviéndolos en un compás suave y expulsando su semen del coño alterado que hace sonidos obscenos, Sunghoon rodea al alfa escondiéndose en su cuello, mordiendo la zona que amortigua sus gemidos. El moreno toca sus puntos sensibles sin mucho problema, ahora tres dedos lo penetran y uno juguetea con su clítoris haciendo que se revuelva en placer, Jake sabe cómo hacerlo, él sabe cómo le gusta — voy a correrme — avisa entre jadeos y el menor sonríe travieso antes de besarlo mientras sus dedos continúan con su trabajo hasta sentir el cuerpo temblar y llegar a un orgasmo ruidoso y bestial, de esos que caracterizan tan bien a su omega. Cuando separan sus bocas Sunghoon toma la diestra que estuvo atendiendo su necesidad llevándola a su boca y lamiendo los fluidos mezclados, el sabor salino y amargo eran una exquisitez en ese momento para el y mejor aún cuando Jake vuelve a besarlo compartiendo aquello.
—Lo hiciste muy bien alfa — dice el pálido entre suspiros mientras acaricia las marcas de mordidas que ha dejado a lo largo de su sesión.
—Todo por ti, aunque… — antes de terminar la oración el aroma le llega de golpe, leche y miel… Es lo que ha estado percibiendo en Sunghoon desde hace días y hasta hace unos minutos, no podía descifrarlo antes pero las feromonas estaban locas y nada era estable hasta ese momento — dulzura, tienes un aroma peculiar — Sunghoon lo mira directo a los ojos con el ceño fruncido y antes de que siquiera pueda decir algo siente una acidez subir por su garganta, las náuseas lo invaden y cubriéndose con las sábanas se dirige al baño.
Jake sintió que todo pasó en segundos, pasmado hasta que escucha las arcadas y se manera torpe se coloca el pantalón de pijamas tirado en el suelo antes de ir tras el mayor a quien ve inestable y débil expulsando toda la cena. Se acerca a él con rapidez poniéndose de cuclillas y acariciando la espalda de su esposo con cuidado hasta que este termina.Se quedan varios minutos en el suelo, pensando en todo lo que acaba de pasar. Jake se ve perdido y Sunghoon más despierto luego de toda la locura que provocó. Está más lucido y sabe que no es su celo descontrolado, y… ¿Leche y miel? Pensaba que era su imaginación pero Jake le confirmó que no, entonces siente a su lobo saltar de alegría pero no tiene sentido, se han cuidado, se protegen, no es posible.
—Crees que… — Jake empieza pero duda en continuar, frota sus rizos y luego acomoda sus anteojos como si buscara estabilidad. Sunghoon no dice nada, solo parpadea repetidamente mirando a un punto fijo, una prueba no estaría mal, pero muy en el fondo ya lo sabe.
En efecto estaba en cinta… Sigue sin entenderlo, y aunque el doctor le explica que suele suceder y que es mas normal de lo que piensa, también que su sistema era un poco diferente y que hubo una especie de retraso en sus síntomas, que todo estaba bien en su cuerpo y en su cachorrito que llevaba en su interior poco menos de un mes, era una cosita diminuta pero visible.Tuvo tanta información que procesar que aún al llegar a casa con todas las recetas, vitaminas y dieta que debía establecer, no había dicho absolutamente nada y Jake tampoco su lazo estaba inestable y no podía identificar exactamente que sentía el menor mientras el intentaba reprimir sus sentimientos para no abrumar al contrario.Sentía jaqueca, debía calmarse y pensar en los puntos buenos. Estaba casado, Jake lo amaba y quería al bebé, tal vez no estaba en sus planes pero en algún momento quería bebés con su alfa, su alfa… ¿En qué estaría pensando él en ese momento?¿Y si no lo quería?
En esos momentos Jake estaba en su estudio y Sunghoon quería darle espacio pero también quería saber cómo se sentía.Tocó la puerta un par de veces, escuchando algunas cosas caer antes de que la misma fuera abierta y dejara ver a un Jake nervioso.
—¿Necesitas algo, bebé? — preguntó suave examinando al mayor rápidamente de arriba hacia abajo. Sunghoon lo miró curioso.
—Quiero hablar contigo ¿me dejas pasar? — Jake lo miró confundido pero asintió. El moreno cerró su portátil de golpe y se sentó con una sonrisa temblorosa y nerviosa, era lo primero que Sunghoon sentía a través del lazo — se que no lo planeamos, pero… — empezó con algo de duda evitando mirar a los ojitos brillantes de su esposo y encontrarse con algo desagradable como un rechazo al cachorro que venía en camino — quiero a este bebé, Jake. Entenderé si tú no, aunque será difícil ponernos de acuerdo si es así…
—Gracias, Luna — escucha al menor que se quita los anteojos y suelta un suspiro fuerte como si hubiera estado reteniendo todo su oxígeno mientras frota su rostro con fuerza. Sunghoon no lo entiende aun menos cuando el pelinegro se coloca las gafas de nuevo y se arrodilla — te prometo que los voy a cuidar como se merecen, omega. No les faltará nada, lo daré todo — suelta con rapidez — trabajaré más duro, conseguiremos una casa más grande, un auto con más espacio y los haré felices ¿Si? — el pálido enrojece aunque no sabe de que se ha perdido, su lazo empieza a recibir descargas de emociones positivas y por fin ve los orbes brillantes del menor mirándolo con amor, más de lo que comúnmente lo hace.
—Tu… ¿Lo quieres? — Jake asiente con euforia y una enorme sonrisa.
—¡Por supuesto que si! — responde — es fruto de nosotros y nuestro amor ¿Cómo no lo querría? — pregunta — pero, no quería decir nada porque no sabía que querías y no deseaba presionarte ni nada por el estilo — le dice levantándose del piso y acercándose al mayor sujetándose de la delgada cintura — pero ahora mismo soy un hombre feliz, muy feliz — Sunghoon sonríe sin poder evitarlo y lo besa con desbordante pasión de por medio, Jake le corresponde completamente entregado al mayor a quien coloca sobre su escritorio permaneciendo en el lugar mientras lo acaricia cuidadosamente para no dañarlo.
—No seas tan delicado — dice el mayor entre jadeos sabiendo que su alfa se contiene — no vas a lastimarnos — le asegura besando su cuello — te necesito más cerca, alfa — susurra en su piel dorada pero Jake no cede ante sus encantos.
—Espera, espera… — pide mientras su labio inferior es mordido lastimando su herida anterior — debemos controlarnos un poco — dice acomodando sus gafas cuando se separa del pálido — lo de anoche estuvo bien pero debemos ser más cuidadosos — Sunghoon suspira pero asiente, sabe que tiene razón.
—Esta bien, pero no puedes negarme nada y si quiero que follemos debes despertar o voy a usarte otra vez — le dice como si fuera una amenaza, pero Jake le sonríe y da un beso casto pero sonoro.
—No me molesta que lo hagas, solo ten cuidado. No seas muy brusco, ahora debemos pensar por dos ¿Está bien? — Sunghoon asiente y le da otro beso dulce.
—Esta bien — responde relajado sintiendo las caricias en su cintura cada vez más suaves — quiero saber… ¿Qué hacías en tu portátil? — Jake sonríe ancho y se aleja para rodearlo, y abrir el aparato.
—Estaba comprando algunas cosas necesarias — dice mientras le muestra los artículos ya pagados y técnicamente en proceso de envío.
—Jake… — lo llama pero estalla en carcajadas — ¿Por qué necesitaríamos mamelucos de spiderman? — el mencionado casi lo mira ofendido.
—Nuestro cachorro tiene que saber cual superhéroe es el mejor desde que nazca, será el fan número uno, después de mi claro — Sunghoon se cruza de brazos con diversión escuchando con atención — además compré muchos estilos, cuando esté un día incómodo, usará el negro — dijo emocionado señalando la contraparte del traje rojo y azul.
—Jake, aún no nace — le recuerda acariciando sus rizos — debes esperar — su esposo hace un puchero.
—Pero mira también compré de ositos y uno de tiburón — dice apuntando para que Sunghoon lo vea y si, le parecen tiernos pero no tanto como Jake mostrándose emocionado por ello — incluso, ya he estado viendo modelos para un auto seguro y espacioso para niños, viendo casas más grandes… Seguro será un cachorro o cachorra energética, entonces pensé que algo con más espacio sería mejor, incluso… — Sunghoon no para de escucharlo parlotear sintiéndose cada vez más enamorado del alfa al que se unió en matrimonio — y si, ya se que vas a decir que me estoy apresurando pero ¿Por qué esperar, amor? Seria mejor recibirlo con todas las comodidades, así luego no tendremos ningún estrés y solo nos ocuparemos de él o de ella — recalca lo último — y de tu recuperación, te convencí ¿cierto? — culmina casi expulsando brillantina por los sus enormes y grandes ojos de cachorro, se ve tan seguro de si mismo, tan tierno que casi hace que el pálido se sienta culpable por estar caliente solo con eso. Sunghoon lo atrae hacia el jalando la tela de su camisa, tomando la portátil y cerrando la misma para colocarla a un lado.
—Estoy convencido hasta las puntas de mis meñiques — responde cariñoso, Jake pasa saliva con dificultad ante las manos cálidas que acarician su cuello y luego el pelo rizado en su nuca — pero ahora estoy más concentrado en lo caliente que me acabas de poner y creo que deberías hacer algo al respecto — Jake resopla un poco más relajado y divertido — es por el bien del bebé… — agrega cuando ve al menor negar.
—¿Vas a usar esa carta para manipularme ahora? — pregunta entre cerrando los ojos. Sunghoon mueve la cabeza de un lado a otro dudando en su respuesta.
—¿Esta funcionando? — le pregunta, mientras el pelinegro se separa un poco quitando la prenda inferior del pálido que oculta su sexo.
—No lo sé, quizás un poco — responde mientras se arrodilla ante el coño que ya está húmedo sin apartarle la mirada al pelirrubio — estos meses serán muy difíciles — Sunghoon ríe, sabe que Jake está bromeando sobre todo cuando cariñosamente besa y muerde sus muslos internos.
—Si no te despiertas se complicarán para ti, bella durmiente — le dice antes de sentir el primer roce de la lengua ajena en su coño — alfa….
—Prometo trabajar en ello también, dulzura. Pero resolvamos un caso a la vez, ahora necesitas un poco de ayuda ¿No es así? — Sunghoon no tuvo oportunidad de responder cuando su esposo ya lo estaba complaciendo, haciéndolo gemir y dejándose usar por él una vez más. Se entregaron múltiples veces con el cuidado que Jake profesaba. Ambos sabían que no se debían abarrotar de te amo, ellos ya sabían que estaban completamente enamorados el uno del otro y que sería de esa forma para siempre.
FIN
Admito que este Jake me da mucha ternura la verdad, es super cute, asi de enamorado y con ganas de ser papi o nada :p
Ya empece a resubir jejjejj