IKIGAI

Sinopsis

Ikigai /ik-ee-guy/ 𝘯. una razón para ser lo que te levanta por la mañana. (JJK male cast x FL)

Estado:
Completado
Capítulos:
15
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

*ੈ✩‧₊˚ Choso Kamo

: ̗̀➛WARNING: Lectora dominante, sobreestimulación, penetración (femenina) & cockwarming

: ̗̀➛ Cockwarming: El acto de un hombre deslizando su miembro erecto en la vagina/ano de su pareja para mantenerse cálido/entrar en calor.


Acariciaste tu nariz en el cuello de Choso, ojos divertidos y fijos en sus orejas rojas; riendo un poco, te inclinaste para soplarle en el oído, tomándolo por sorpresas y haciéndolo temblar por tu acción o será que tiembla con anticipación por mover sus caderas con las tuyas.

Choso: Hey… -suspiro, estremeciéndose aún más -

Decidiste ignorar su llamado y seguir molestando su oreja solamente un poco más en lo que te acostumbrabas a tener algo dentro; Choso era solo una maldición, que aunque no lo mostraba, también tenía límites en el cierto sentido cuando sentía cosas nuevas; moviendo sus caderas accidentalmente, a pesar de que tú le habías dicho que no lo hiciera.

Sin tomarle mucha importancia a la accidental desobediencia de este, decidiste sacudir tus caderas sutilmente solamente para asegurar que estuviera bien moverte, tomandote por completa sorpresa de que el movimiento más chiquito lo hacía jadear; sintiéndote bastante intoxicada con las reacciones del peli-negro, volviste a repetir tu acción.

Choso: ¿P-pensé que no de-debería moverme ? - questionó suavemente, haciendo su cabeza hacia atrás -

T/N: Y no deberías - agarraste su cara para que dirigiera la mirada - Eso no significa que yo no pueda, bebé

Le diste pequeños picos por toda la cara; jamás te molestó dar los primeros pasos en su, no tan corta, relación.

Después de todo, Choso era una maldición que no había recibido ningún tipo de experiencia como esta, siendo su primero en todo ciertamente le hacía cosas a tu ego, y esto no era la excepción.

Choso: ¿Por qué estamos haciendo esto de nuevo? - suspiro, colocando su frente en tu hombro -

T/N: ¿Por qué sería divertido? - acariciaste su pelo, mientras reías un poco-

Sus reacciones eran tan lindas, genuinas y puras; solamente podías sentir cómo el deseo crecía más en ti, lo querías para ti y solamente para ti. ¿Es tan malo querer mantenerlo en un bote de cristal y protegerlo contra todo el mundo?

Choso: ¿Para quién? - volteo a verte -

T/N: Los dos, tontito - le diste una sonrisa y un beso en la frente -

Acunaste su rostro, labios presionados uno contra el otro en un suave, moviendo tus caderas lentamente; él gimió, dándote la oportunidad de deslizar tu lengua dentro de su boca explorando mientras lo empujas suavemente hacia abajo en la cama y montarlo.

Choso se mordió el labio, al ver la hermosa viste que tenía al frente; La forma en la que dabas pequeño pero precisos saltitos sobre el es bastante encantador y erotico para él; agarrando sus caderas, luchando contra el impulso de controlar tu ritmo, era bastante difícil para él y aun así puso la conciencia que le quedaba en ello.

Al darte cuenta de esto, le diste una sonrisa para luego inclinarte y poder robarle más besos. No pasó mucho tiempo antes de que el pelinegro sintiera un nudo en su parte baja, dando a entender que estaba por venirse.

Choso: Vo-voy... ah~ - el agarre en tus caderas se hizo más fuerte, seguramente dejaría marca -

Sin poder aguantarlo más, terminó corriéndose dentro de ti, pero seguiste adelante, haciéndolo inhalar aire de la sorpresa.

Choso: ¿Qu-que ngh~ estas ha-Ah-ciendo? - pregunto al no saber explicarlo que sentía -

T/N: Mmh~ haciéndonos correr - volviste a mover tus caderas lentamente, para que pudiera pensar tan siquiera un poco - No me he corrido todavía Choso y quiero todo tu semen dentro de mi

Volviste a la velocidad de antes haciendo que los dos gimiéramos de satisfacción.

Choso solamente podía temblar y gemir, mientras agarraba tus caderas como si dependiera de ello; nunca antes había sido sobreestimulado, es más, jamás había tenido relaciones sexuales hasta ahora y el sentir tanto a la vez solamente podía pensar en lo también que se siente y lo bien que te ves.

Baba goteaba ligeramente de su boca mientras todavía seguías tratando de encontrar el alivio para ti y el segundo alivio para él.

Cuando conseguiste tu objetivo, Choso estaba por correrse nuevamente, así que te sobreestimulaste hasta que tu precioso lindo novio también se corriera.

Colapsaste arriba de tu novio, asegurándote de no aplastarlo por completo; Choso aún con media cabeza en el cielo, acunó tu cabeza, acariciando lentamente tu cabello, siendo cuidadoso con sus acciones, como si estuvieras hecha de cristal.

Permanecieron unos momentos en silencio hasta que el pelinegro decidió hablar después de un largo tiempo.

Choso: ¿No debería sacarlo? —preguntó, moviendo el cuerpo de los dos para dormir—

T/N: No es necesario, nene - dijiste en voz baja para luego bostezar - Quedate dentro de mí

Con su pregunta ya contestada, decidió seguir tus pasos y tomar una siesta; ambos se quedaron dormidos envueltos en los brazos del otro, esperando por otro día para seguir compartiendo la compañía del otro hasta el final del mundo.