Prólogo
—...Así que tú serás mi cachorro. —sonrió mostrando sus caninos con orgullo el feroz león, cargando al menor entre sus brazos. —Soy Nicolas, pero para ti seré papi, bonito. —aseguró acariciando su mejilla con ternura y posesividad. Los ojos dilatados como el de un depredador que tenía a una nueva presa entre sus garras.
—¿P-papi...? —exclamó con nerviosismo el menor. Sintiéndose incapaz de comprender la situación en la que se encontraba.
Los humanos han evolucionado, heredando los genes de sus antepasados animales, obteniendo la capacidad para transformarse en ellos. Ahora el mundo está dividido en 12 grandes naciones, cada una gobernada por un clan.
Entre ellos, el que predominaba sobre todos los demás, era el clan de los leones, Colmillo Blanco; destacando por su fuerza, orgullo y liderazgo. Su palabra era ley, gobernando sobre las otras especies.
En medio de este mundo diverso, Lucas, un cachorro de 14 años, es una cría de zorro, el cual fue abandonado y dejado a su suerte cuando era un bebé en Garra Sangrienta, el clan de los lobos.
Siendo forzado a trabajar como sirviente desde temprana edad, experimentó la dureza de la vida y el desprecio de los demás.
Lucas tenía que madurar rápido, por lo cual su zorro nunca se expresó como lo que es, una cría. Si su parte animal estaba a flote solo actuaría como lo que es, un bebé, una cría que necesita a sus padres y no puede subsistir solo.
Los cachorros suelen desarrollar su lado little a través de su animal, ya que este suele ser más infantil, casi como un bebé, por lo que necesitan extremos cuidados. Suprimirlos puede causar graves consecuencias en el cachorro, como no transformarse, no formar un lazo apropiado con su animal y jamás poder sentirse conectado con él.
Pero la vida de este pequeño travieso, dará un giro cuando el rey Nicols Leonhard, ponga su vista, vida y corazón en él, convirtiéndolo en parte de su gran familia.
¿Una manada de grandes y feroces leones y un pequeño e indefenso zorro? No tienen nada que ver.
Pero eso no importa mucho, después de todo la familia es el árbol en el que todo nos refugiamos... ¿No?








