Especial MEPHSONIC (R18) - "What If..."

Sinopsis

Episodio especial basado en la novela SHADONIC "Un Matrimonio con las Horas Contadas" - ESTE EPISODIO NO PERTENCE AL CANON ORIGINAL DE LA NOVELA - Mephiles TOP Sonic BOTTOM - Contenido Explícito - Infidelidad - M-preg

Genero:
Drama
Autor/a:
UnCactus22
Estado:
En proceso
Capítulos:
6
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

"Capítulo Único"

La noche comenzaba.

Sonic sentía su corazón latir a mil por hora.

Hacía mucho tiempo no pisaba la habitación de un hotel lujoso.

Mephiles lo sostenía de las manos viéndolo a los ojos con un ligero brillo.

Muchas emociones atacaban su corazón:

Miedo.

Ira.

Ansiedad.

Shadow le era infiel...

Sin embargo, no iba a negar ni un poco que el tacto del azabache sobre él lo hacían sentirse más tranquilo.

- Sonic... sabes que yo siempre estoy para escucharte.

El menor bajó la cabeza.

Era irreal y se sentía extraño al tener que hablar de su desastroso matrimonio con su ex “pareja”.

Pero ahora estaban ahí.

Consolándose.

Muy cerca uno al otro y...

- Sabes que siempre estaré de tu lado.

Mephiles jamás, jamás y jamás lo había hecho sentir tan miserable como su marido lo estaba haciendo los últimos meses.

¿Cuándo fue la última vez que lo vio?

¿Cuándo fue la última vez que sintió su toque?

Shadow lo hacía sentir distante.

Reemplazado.

Todo su tiempo y su cuidado ahora iban dedicados a un mocoso llamado Silver.

“Es mi trabajo...”

Que estupidez.

Quiso creerle, hacerse de la vista gorda y seguir, pero... ¿Que idiota se creería el cuento? Dormían juntos en diferentes hoteles, estaban siempre cerca, se amanecían en bares y fiestas, se notaba a leguas la “atracción” que tenían...

Se sintió idiota.

Torpe.

No por lo que le estaban “haciendo”, sino porque dejó que pasara frente a él.

- Sonic... - las manos de Mephiles subieron con cuidado por sus brazos.

La calidez lo trajo a la realidad de nuevo.

Sintió los ojos llorosos y el azabache lo envolvió en su pecho con cuidado - Está bien si quieres llorar. Estoy aquí...

Esta vez no quiso luchar más.

No quiso pensar tampoco.

Solo se rindió.

Necesitaba desfogarse y por fin sentía algo de “amor” en quien lo tocaba.

Mephiles lo tomó del rostro.

Ambos estaban sentados y abrazados sobre una amplia cama.

La luz era opaca, algo amarilla y detrás de ellos se veía por las ventanas la enorme ciudad nocturna.

- Mephs...

- Lo sé, Sonic. Te entiendo.

- Yo...

- Si no quieres hablarlo aún, está bien. Tenemos tiempo de sobra...

La distancia se hizo más corta.

El azul sintió sus hombros y el camino de púas sobre su espalda ser acariciado.

Tal vez era el alcohol.

Tal vez era por lo sensible que estaba.

Tal vez era que hacía mucho tiempo no se sentía visto con una expresión llena de amor.

Que decidió solo dejarse llevar.

El mayor acercó sus labios a los suyos sin chocarlos intentando transmitirle confianza.

Sonic sintió su respiración pesada sobre su piel y sus ojos barrer todo su rostro.

No le incomodaba.

No era algo ajeno.

No era impropio.

Sus manos se entrelazaron tímidamente por inercia y... un pequeño beso casi parecido a un roce llegó.

Sonic sintió su cuerpo temblar haciendo el contacto más cerca y fue lo único que Mephiles necesitó para lanzarse sobre él por completo.

Era un beso suave, blando, pero lleno de muchas emociones.

Necesidad.

Ansias.

Deseo.

¿Hace cuántos años ninguno había vuelto a sentirse así?

Sus ojos se encontraron.

La duda era clara en los ojos de Sonic, pero el azabache se encargaría de arrancarle todas sus inseguridades por completo.

- Mephiles...

- Shhh... No pienses en nada. No pienses en él, estoy contigo aquí ahora.

Sus labios se unieron de nuevo y subieron de nivel.

En ningún momento el contacto visual se perdió.

El mayor había extrañado demasiado tener a Sonic así.

Y el azul no iba a negar que necesitaba sentirse amado y único en ese momento.

La ropa comenzó a estorbar.

El calor en el cuerpo de ambos era innegable.

El azabache se deslizó el saco y aflojó su corbata ante la mirada aún algo confundida del menor.

No obstante, no lo dejó ni siquiera hablar y comenzó a desabrochar también su propia camisa exponiéndose casi por completo.

Sonic reconocía su cuerpo bien trabajado.

No tenía ningún tatuaje, pero sí pectorales y un abdomen marcado y adornado por gruesas franjas verdes.

Sintió las manos del mayor sobre su ropa y concentrándose solo en su tacto se dejó hacer.

Cayó tendido sobre la cama.

Mephiles lo desnudó con mucho cuidado acariciando con deseo cada parte de él.

Las luces se apagaron un poco más.

Y otro beso llegó con el mayor justo encima.

- Yo...

- Tranquilo, Sonic. Solo recordemos viejos tiempos...

- Pero...

- No he olvidado ni un poco de tí...

Los labios del azabache comenzaron a recorrer su cuello y clavículas.

Sus manos habían comenzado a masajear parte de su vientre y entrepierna.

Decir que no se sentía bien era una completa mentira.

Mephiles siempre era delicado y sabía cómo hacerlo sentir en el cielo.

Sus manos fueron jaladas hacia arriba y quedó sentado sobre la cama justo en medio.

Ahí, lo besaron de nuevo y sintió un escalofrío recorrer su cuerpo cuando los brazos del azabache fueron hacia su espalda baja.

Las lenguas de ambos hacían un sonido obsceno mientras chocaban.

Seguían en ropa interior, pero podían sentir claramente la erección del otro sobre la ropa.

- ¡Ah...! - Sonic gimoteó un poco cuando Mephiles comenzó a jugar con sus dedos sobre la punta de su miembro.

- Eres hermoso...

El azabache dejó a la vista su propio pene y lo enorme y listo que ya estaba.

El azul quiso decir algo más, pero sus labios nuevamente fueron apresados por los de Mephiles.

Había olvidado lo bien que sabía besar y cómo pese a que era algo rudo seguía sintiéndose con mucha atención y amor.

Se cegó.

Le gustaba.

Lo necesitaba...

Que mierda importaba a estas alturas.

El mayor comenzó a masturbarlo y sintió su cuerpo deshacerse.

Era muy bueno.

Siempre lo había sido.

- ¡Mephs!

- Shh... Lo estás haciendo bien...

- Espera...

El azabache no se detuvo y siguió moviendo su mano mientras besaba todo su pecho.

Se habían acostado varias veces antes y Mephiles sabía cómo tocarlo.

Cerró sus ojos perdiéndose en el placer, pero...

- ¡Espera! - insistió el azul.

El mayor se separó un poco mirándolo a los ojos.

No quería alejarse, pero jamás podría forzar a Sonic - ¿Qué sucede?

- ¿De verdad... haremos esto?

El azabache llevó la mano del azul hacia su corazón mirándolo a los ojos.

El menor abrió los ojos sorprendido sintiendo lo fuerte que latía.

- No hay nada que desee más en el mundo que tenerte conmigo. Te amo como no tienes idea, Sonic.

Y esas palabras eran justo lo que necesitaba oír.

Sonaron tan sinceras.

Tan suyas.

Tan legítimas.

Que la duda y culpa pasaron a segundo plano.

- No tengo... preservativos... - respondió el azul casi en un susurro.

El mayor sonrió besando su frente y asintiendo - No te preocupes por eso...

Los besos regresaron esta vez más decididos y fuertes.

Luego de unos minutos, la ropa interior desapareció y el menor se sentía en el paraíso siendo marcado por completo con Mephiles sobre él.

- ¡AHH! ¡AH...! - los dedos del azabache habían alcanzado su próstata estimulándolo por completo.

Estaba más que erecto, pero sabía que Mephiles amaba demasiado el juego previo - Un poco más...

- ¡Ya... ya estoy listo...!

- No quiero lastimarte. Debes disfrutarlo por completo.

- ¡Ah...!

Mephiles se detuvo después de un rato y se acomodó en medio de él suspirando.

Se puso entre sus piernas levantando su cadera y mirándolo a los ojos se masturbó un poco preparándose para lo que venía.

Cuando ya todo estaba “listo”, ingresó en Sonic lentamente y no pudo evitar gruñir por el placer.

El menor se sostuvo de la cama como pudo.

El azabache siempre había sido enorme y le había costado mucho acostumbrarse a su tamaño.

¿Pero por qué mentirse? Era una de las cosas que más le había gustado de él cuando lo conoció...

Sintió sus manos ser apresadas contra la cama justo cuando Mephiles llegó hasta el fondo.

- ¡AHH...! - gimió con fuerza, pero su boca fue sellada de nuevo con un beso.

Sintió su interior ser removido por las primeras estocadas del azabache y, aunque se movía despacio, él conocía justamente el punto que lo enloquecía.

- Eres increíble... Perfecto...

Sus palabras sonaban contra sus oídos profundamente.

Era reconfortante.

Muy cálido.

Muy intenso.

- Mephiles....

Mientras el mayor lo penetraba y besaba por todo el rostro, sus manos jugaban con su miembro.

El ritmo era perfecto y no tardó mucho en sentir una conocida corriente eléctrica invadirlo de pies a cabeza.

Se sostuvo de los hombros ajenos sabiendo lo que venía, pero el mayor se detuvo de golpe.

Sonic lo miró algo confundido, sin embargo, no dijo nada cuando sintió que lo ponían de espaldas contra la cama.

El azabache abrió sus piernas dejándolo en 4 y se colocó en medio ingresando sin previo aviso.

Ahí, Mephiles besó toda su espalda moviendo sus caderas más rápido.

La cama comenzó a sonar y algunas sábanas cayeron hacia la alfombra por la fuerza.

Sonic se sostuvo de la almohada frente a él, pero el mayor lo tomó de las manos llevándolas hacia atrás y haciendo más profunda la intromisión.

Mephiles comenzó a ir más fuerte sabiendo que al menor gustaba de esa manera y solo se dejó llevar.

Los gemidos del azul se ahogaban contra la cama, pero el azabache estaba más que satisfecho por la unión.

Comenzó a dejar fuertes marcas alrededor de su nuca mientras sus testículos rebotaban obscenamente en su entrada.

Mephiles no pudo evitar también comenzar a gemir cuando sintió el interior de Sonic contraerse, pero supo que debía detenerse otra vez.

Esto no podía acabar tan rápido.

Salió del interior del menor ante su mirada confundida y lo giró de nuevo hacia el frente besándolo antes de que comenzara a hablar.

Esta vez lo dejó sin aliento y comenzó a masturbar sus miembros junto al líquido preseminal.

- ¡AHH! ¡Mephiles! ¡Voy... Ya no puedo...!

- Eres hermoso, Sonic... Precioso... No hay nada que ame más que en el mundo que tú... - nuevamente lo llevó al límite y se detuvo viéndolo a los ojos cuando sintió que se correrían.

Le encantaba verlo así.

Suplicante.

Deseoso.

Algo frustrado.

Completamente suyo.

Sonic siempre había tenido un aura rebelde y libre, pero tenerlo debajo de él...

Tenerlo rogándole con la mirada que continuara...

Tenerlo justo a su disposición...

Se perdió un rato en el paisaje que tenía enfrente hasta que la voz llorosa del menor lo llamó de nuevo - Mephiles... por favor...

No tuvo que pensar más.

Sonic le había pertenecido antes y a partir de ahora sería así para siempre.

Abrió sus piernas con fuerza.

Se quitó el condón tirándolo a un lado y ante la mirada aturdida del azul volvió a ingresar en él con fuerza.

Las penetraciones se hicieron fuertes de golpe.

Sonic gemía retorciéndose de placer y ya no importándole nada.

El azabache puso sus manos sobre las de él sintiendo que no podría aguantar más.

Sus labios se unieron desesperadamente.

Los ojos del menor lloraban de placer yMephiles siguió golpeado en su interior sintiendo el orgasmo cerca.

Sonic se corrió primero con un fuerte gemido.

Y el mayor, al sentir cómo los manchaba, también se corrió en su interior.

Muchas emociones invadieron sus mentes mientras recuperaban el aliento y se fundían.

El ambiente estaba lleno de varias emociones.

Lo que acababan de hacer tenía algo de nostalgia.

El azul estaba muy confundido sintiendo su interior siendo llenado por el semen de Mephiles, sin embargo...

- Te juro por mi vida que no dejaré que te arrepientas ni un poco de esto. Te amo, te amo ahora y siempre, Sonic.

Las palabras del azabache llegaron junto a un pequeño beso y sintió que no debía pensar en más...

Cuando la mañana siguiente vino, los brazos de Mephiles lo envolvían por completo.

El ambiente era agradable y la luz entraba algo soleada por las enormes ventanas.

¿Por qué se sentía como cuando eran más jóvenes?

¿Por qué no se sentía mal?

Quiso ponerse de pie, pero el mayor lo tomó despacio de la espalda.

- Mephs... - susurró aún no creyendo ni un poco lo que vivía.

- Buenos días...

- Nosotros...

El azabache se acercó a su rostro viéndolo profundamente.

Lo acarició despacio ayudándolo a relajarse.

Sonic vio su propio reflejo en los ojos ajenos.

Su corazón latía rápidamente y no pudo evitar sentir una extraña calidez al escucharlo hablar de nuevo:

- Olvídate de todo. Te juro que jamás deberás preocuparte por nada mientras estés conmigo.

- Yo...

El azabache tomó sus manos y vio como comenzó a deslizar el aro de matrimonio que aún compartía con Shadow.

Quiso decir algo, pero Mephiles lo detuvo con un beso mientras tiraba la sortija al suelo - Tú no has hecho nada malo, jamás lo harías. Desde hoy te vuelvo a pertenecer por completo, Sonic y... cualquier cosa que quieras o me pidas te la daré sin dudar.

Esas palabras sonaron con fuerza en el corazón del azul y sintió que era lo que necesitaba oír después de tanto.

Sin embargo, ¿esto estaba bien?

- Pero...

- No pienses en nada más.

- ¿Y si...?

- Tranquilo, yo me haré completamente cargo de todo. Te amaré correctamente, no como él...

Y sus preocupaciones pasaron a segundo plano.

¿Por qué no?

Literalmente le estaban ofreciendo la estabilidad y amor absoluto que siempre buscó.

Ya no tenía nada que lo hiciese retroceder y tampoco quería.

- ¿También mereces ser feliz, verdad... ?

Sonic asintió en silencio mientras sentía que Mephiles lo besaba una vez más...

Fin.

🌟🌟🌟

Debo admitir que me gustó escribir de esta pareja 🫢

No hate 🦔