Comenzando no desde el principio
Era de mañana como ya se había vuelto costumbre ya hace unas semanas despertar apenas el sol lanza sus rayos hacia nosotros, el mar parecía querer provocar nos la ilusión de que habría que esperar mucho más para tocar tierra firme. Como siempre todo es incierto excepto por este colorido grupo con el que me encuentro
— Adler... buenos días, pensé que no ibas a despertar...
Sus labios azules mostraban una ligera sonrisa duvitativa entre la burla y el buen humor, eso era totalmente esperable de Elive la ladrona del grupo, probablemente la cabeza más sobria de todo nuestro grupo. Extendía su mano frente a mi para ayudarme a levantarme de los duros tablones del suelo que tenía por cama, naturalmente tomé su mano y me levanté no sin antes con mi otra mano tomar mi espada
— si... buenos días, a todos...
Suspiré antes de empezar a aceitar la hoja de mi espada. De repente el enano asintió aprovatoriamente. Tenemos un enano en el grupo, un anciano un poco cascarrabias, creo que es un veterano de guerra o algo así, se llama Gerold
— siempre eres tan disciplinado con tu espada, aceitandola y afilandola jeje...
— oh, bueno eso... si, en Efrya es una costumbre común, ya sabes, lo mejor para pelear con un gohul es partirlo antes de que siquiera intente tocarte, esos desgraciados pueden paralizarte, hablando de paralizar, a un tío lo mató una banshee, al parecer no se cubrió los oídos a tiempo y eso fue todo, por eso siempre tengo unos tapones para oídos preparados y mi daga de plata... jeh, es gracioso porque tal vez debería conseguir un martillo por si se nos cruza un esqueleto o...
— ¡alto alto muchacho!, lo estás haciendo de nuevo, ya me mareaste con tanto parloteo sobre no muertos, si sigues así me vas a obligar a poner mi parche en tu boca...
No entiendo porque todo mundo me calla cuando empiezo a hablar de no muertos, todos actúan como si no fueran un problema o no existieran, en Efrya son el pan de cada día...
— Adler... Efrya suena a un lugar horrible... p-pero no te preocupes, si hay no muertos yo p-podría hacerlos desaparecer...
— ¡¿y perdernos toda la diversión?!
El tartamudo es Cielph, un aasimar, al parecer acompaña a Elive desde hace ya tiempo, no estoy muy seguro si es un chico o una chica pero... si algo me queda claro es que para ser un aasimar que debería dedicarse a traer orden en el mundo tiene demasiado miedo de llevarse uno o dos raspones...
— bueno... ¿pues qué se le va a hacer?... yo podría invitarte al bosque sagrado del que vengo pero... eh... ¿hm?... creo que se me olvidó donde queda...
La elfa de voz calmada se llama Iviel, no hay palabras que describan lo preocupados que nos tiene a todos... creo que nunca la he visto abrir los ojos si quiera, está en el grupo porque alguien tiene que asegurarse de que no caiga en una zanja aunque al menos puede hacer magia
— creo que quedaba por allá... o por allá, no, no... creo que... esa nube se parece a un conejo... ¡conejito!
Dijo Iviel dando vueltas de un lado a otro del barco como si esta cosa no se agitara de un lado a otro. Se acercó demasiado a la orilla y se fue de cara hacia afuera
— ¡Iviel!
Elive corrió y la atrapó en el último segundo antes de que cayera al agua. Siempre pasa algo así con ella, por eso tenemos que tener mucho cuidado
— cielos Iviel, no de nuevo...
— oye elfa, si sigues haciendo eso vas a terminar siendo una con los espíritus del bosque de verdad
— Iviel... ¿cuantas veces tengo que decirte que tengas más cuidado?
Si, este es mi nuevo grupo, sinceramente no estoy muy seguro de como terminé con ellos, un momento estaba rodeado de kobolds en una isla y lo siguiente que recuerdo es que estába regresando con ellos a su continente luego de tres días de aventuras... probablemente era el destino, tal vez simplemente estaba cansado de Efrya y no quiero volver en un tiempo.
Quizás lo mejor que pueda hacer ahora sea recordar las caras de estas personas. No se como sea todo allá afuera pero la gente como ellos no suele durar mucho en Efrya... empecemos por Elive.
Elive es una tiefling, personalmente no tengo nada en contra de los tieflings pero se muy bien que no son muy queridos. Su piel es de color azul y su cabello de un azul más oscuro. Sus ojos dorados resaltan contra el resto de su aspecto monocromático, sus cuernos se tuercen hacia atrás similares a los de una cabra, tiene una cola gruesa que a diferencia de la mayoría de tieflings esta si acaba en punta de flecha aunque no parece afilada. Viste ropas que solo me hacen pensar en "aventurera", pero es lo normal en como se ve un ladrón, lo extraño es que usa escudo, algo que no me parece tan común entre los de su tipo.
Gerold es un enano, ya saben, esos que les apasiona la minería y todo lo que tiene que ver con rocas, tiene el pelo corto y canoso, su barba ahora blanca parece más corta de lo que esperaría en un enano de su edad. A pesar de su tamaño es considerablemente robusto, tanto que casi parece más grande de lo que debería. Lleva puesta una armadura de placas, un escudete y una maza, además tiene un cuerno amarrado a la cintura que sopla en ciertos momentos, dice que es para inspirarnos... creencias extrañas de un veterano viejo... Sin embargo puedo confirmar que es alguien con más experiencia de lo que uno espera.
Cielph... Cielph es... curioso. De entre todos los aasimar que pudieron caer por estas fechas cayó cielph y de entre todos los aasimar que pudo encontrar Elive tuvo que encontrar a Cielph... ¿por qué no pudo encontrar un paladín destinado a eliminar demonios o algo similar?... tenemos a Cielph, es más bien delicado... Su cabello es dorado casi plateado, su piel es del todo blanca y tiene unas extrañas divisiones como de oro incrustado en su piel, una vez intenté sacarle una pero parece que está incrustado o algo así. Sus ojos son igualmente dorados como monedas de oro y pareciera que brilla ligeramente. Hasta donde entiendo cumple funciones similares a las de un clerigo, aunque no se bien de que tipo...
Iviel, es más o menos lo primero que se te viene a la cabeza cuando mencionan "elfa", cabello rubio, orejas puntiagudas, vestido. No parece abrir los ojos, figurativa y literalmente. Ella siempre está calmada y parece que todo está bien incluso cuando provoca destrozos con su magia. Al parecer está siempre tan tranquila y distraída que arroja su magia sin preocuparse por hacer correctamente el hechizo, siempre termina provocando que ocurran cosas peligrosas... pero a ella no le importa
Este es mi nuevo grupo, en parte un desastre y en parte gente bastante encantadora, quizás sean un buen grupo con el cual pueda tener una gran aventura... o por lo menos sean un buen descanso de mi tierra natal...








