La Vie en Rose
A tí, mi refugio en la oscuridad, amada mujer, incomprendido es tu sentimiento hacia este mundo vago. Aún recuerdo el primer momento que te vi pasar. ¡Por Dios, qué hermosa!
"Quisiera hablar con ella", no podía dejar de susurrar, mientras volteabas a ver al hombre más inseguro de este mundo. ¿Qué habría sido si nunca hubiera hablado, si nunca hubiera visto tu rostro? ¿Seríamos más felices? ¡Claro que no!
El destino, como un río turbulento, nos llevaba por un camino lleno de piedras y problemas. La sensación de amor era insospechable, mimetizando nuestro entorno. Cabizbaja, apenas murmuraste la palabra "fotografía".
Soy fiel creyente que moriré a tu lado. Viviremos tantas y abismales experiencias que no puedo describir. ¿Qué has hecho en mí?
Tiempo al tiempo dice la canción, pero ¡bah! Al segundo sabía que mi destino es casarme y amarte por toda la eternidad. Espero sientas lo mismo. Sé que no debo esperar esto, pero siento que si lo creo, eso será.
Sentado en este sillón, humo brotando por la nariz, recordando cada momento a tu lado, reflejos de mi corazón palpitante, aberrante sensación de soledad sin ti. Amada como el sol a medio día, desgasta mi fé cuál profeta que calma y salva con destellos de felicidad entre dientes.
Que he hecho para que Dios me otorgue la bendición de tenerte, que has debido tu para tener que estar con este humilde humano sin decoro sin sonoro.
Mientras el cerezo florezca, belleza nunca te faltará, girasoles ondeando hasta tu altar, viento resoplando hojas marchitas que rejuvenecen tus sentimientos, estos que recibo con desden.
Mi cabeza es un infierno, intentas calmar está podredumbre que nunca intente sanar, que penitencia vivir así.