Introducción
En las profundidades del bosque, un grupo de hechiceros errantes, mal llamados “la Secta del Infinito ♾️”, se encontraba perturbando las líneas temporales. Su objetivo era claro: recuperar a su máximo dios, Satoru Gojo.
Años de investigación finalmente dieron fruto. Los hechiceros encontraron una línea temporal alterna donde todo había sido destruido, pues nunca lograron liberar a Gojo-sama del Reino de la Prisión. A través de un espejo maldito y numerosos sacrificios humanos, lograron ubicar el cubo y se dispusieron a recuperarlo.
Estaban convencidos de que era la única forma de restaurar el equilibrio en su mundo. Desde que Gojo-sama dejó de respirar, el balance se rompió y, a su parecer, el mundo se había ido al infierno. El jujutsu había perdido todo significado.
Sin embargo, aún les faltaba un elemento esencial: la intervención de Yuuji Itadori. Solo él sería capaz de sostener el ritual y llamar al objeto maldito, pues su cuerpo era el único que podría resistir semejante energía maldita.
Pero Itadori llevaba años desaparecido. Solo quedaban rastros de su energía cada vez que una maldición era exorcizada… pero él nunca volvía a aparecer.
Por ello, la secta diseñó un plan desesperado. Crearían un enorme disturbio de energía maldita y levantarían una barrera ritual en la que solo Itadori podría entrar.
La apuesta era enorme.
Si todo salía según lo planeado, recuperarían a Gojo-sama y restaurarían el mundo. Pero si Itadori no se presentaba, la realidad misma comenzaría a desintegrarse: el portal mezclaría ambas líneas temporales hasta provocar su colapso.
Aun con todos los riesgos, comenzaron a prepararse.
Traerían de vuelta a Satoru Gojo, cueste lo que cueste.